OLD ROMAN CATHOLIC CHURCH LATIN RITE

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CÁNONES Y CONSTITUCIONES

CÁNONES Y CONSTITUCIONES 

 VIEJA IGLESIA CATÓLICA ROMANA RITO LATINO

Arquidiócesis de Canadá y el Mundo

 

ARTICULO I

Sección 1.  El nombre de esta Comunión está, en ley y hecho de la Vieja Iglesia Católica Romana Rito Latino, y  será cargado e incorporado en cada provincia, estado o país en donde se continúan sus actividades.

La Vieja Iglesia Católica Romana Rito Latino, tiene su domicilio principal en la ciudad de London Ontario Canadá.      Y tendrá sedes en todo los países del mundo. 

Sección 2. Esta Comunión consistirá en todas las provincias, Estaciones de misión, y Parroquias, que suscribirán a los principios fundamentales de la vieja fe cristiana según lo sostenido de la primera por la iglesia antigua de Utrecht.

Sección 3. Los objetos generales de este Comunión serán como sigue y cada carta e incorporación consistirán en los mismos objetos generales. a) Para promover la religión cristiana según la vieja tradición Católica.  Adhiriendo a los principios del viejo Catolicismo romano según lo dado a nosotros en la tradición y continuados por el viejo Catolicismo consideran de Utrecht, los Países Bajos, después de que la separación del considerar de Roma en 1745. b) para construir edificios de la iglesia y para mantener igual; (i) para el establecimiento de un Centro de formación para el estudio de la religión; (ii) para el establecimiento y el mantenimiento de comunidades religiosas; (iii) para el establecimiento gota-en de centros; y (iv) para el establecimiento y el mantenimiento de casas de la adoración pública. c) Para establecer y mantener los hogares para haber envejecido y los pobres. d) Para establecer y mantener a instituciones para todos los tipos de habilitación. e) Para establecer y mantener a instituciones caritativas. f) Para establecer y mantener escuelas de aprender para todos los niveles de la edad. g) Para publicar y distribuir la literatura religiosa. h) Conforme al Mandamiento y al acto caritativo de las aplicaciones y al acto caritativo de los regalos, recoger y recibir almas, los regalos, las donaciones y los legados para la ayuda de caridades y de las instituciones de la iglesia.

Sección 4. La ley de Canon adjunto dispuesta gobernará este Comunión en todas las materias de la política, de la adoración, y de la fe, excepto donde se han autorizado y se han promulgado otras provisiones locales.

Sección 5. Es a condición de que permanezcan los cánones de la iglesia  repartir una fuerza por siempre dentro de esta iglesia. Donde no se ha hecho ninguna disposición en este código de canon en ninguna materia dada, esos cánones deben ser observados y ser obedecidos como previendo tales materias. Sección 6. La autoridad espiritual y legislativa suprema de este Comunión se concede en el Sínodo general  y sínodo de Obispos, y esa autoridad será la autoridad que Juntamente con el Obispo Ordinario.

Sección 7. El jefe espiritual y temporal de esta iglesia es, y estará por siempre, la mayoría del Arzobispo Primado +BONIFACE GROSVOLD, de la Vieja Iglesia Catolica Rito Latino.

Sección 8. El Sínodo general  consistirá en el sínodo de Obispos, los Sacerdotes de esta Comunión, y uno elegido miembro del laico de cada Parroquia o de la misión de esta Comunión. Sección 9. El Sínodo general de esta Comunión convocará cada dos años durante el mes de julio. Las fechas exactas que se anunciarán por Obispo Ordinario seis meses por adelantado. Sección 10. El sínodo de Obispos convocará durante los dos días antes del Sínodo general.

Sección 11. Todas las decisiones del Sínodo general  y el sínodo de Obispos estarán sobre el clero y el Laicado de esta Comunión.

Sección 12. Obispo Ordinario someterá todas sus acciones al Sínodo general para la revisión, el consentimiento, y la ratificación, ni puede él en cualquier caso consagrar a Obispos sin primero la obtención del consentimiento del sínodo de Obispos de esta iglesia.

Sección 13. Con el fin de este código de cánones, los fieles de la vieja iglesia católica Romana Rito latino  en el mundo, y, se refieren como “fieles”, los “cristianos”. No hay referencia por estos términos a ningún otro cuerpo cristiano o el fiel de ningún cuerpo cristiano; la referencia está a la vieja iglesia católica Romana Rito latino en el mundo solamente.

ARTÍCULO II   

Sección 1. La elección de un Obispo Ordinario, que la oficina llega a quedar vacante, será el sínodo de Obispos y confirmado por el Sínodo general.

Sección 2. Obispo Ordinario designará al Vicario General, que asistirá al Obispo Ordinario en el ejercicio de sus deberes, y con Obispo Ordinario ser responsable al Sínodo general de esta Comunión. El Vicario General será el ayudante Obispo Ordinario en todas las materias eclesiásticas.

Sección 3. El Obispo Ordinario no puede en sabio interferir con asuntos de la Iglesia local de cualquiera ve, que lo tenga posee a residente episcopal local de la autoridad dentro de la jurisdicción asignada por la Comunión a un Obispo. Pero es a condición de que el Vicario General pueda hacer una investigación ser echo en asuntos de las Parroquias, donde hay evidencia de los desórdenes serios que afectan el bienestar espiritual y temporal de la Comunión en su totalidad.

Sección 4. El Obispo Ordinario llamará al Sínodo general con el fin de elegir a un Obispo Ordinario sin que la oficina llegue a quedar vacante.

Sección 5. No habrá un coadjutor perpetuo al Obispo Ordinario de esta Comunión. En caso que la oficina del Primado llegue a quedar vacante la sección 1 de este artículo debe cumplirse. Sección 6. Cuando cualquier región dada en Comunión tiene cincuenta Parroquias erigidas canónicas, puede ser creado una jurisdicción territorial y un Obispo Ordinario concedidos a esa jurisdicción por el Sínodo general de la Comunión.

Sección 7. La elección de todos los Obispos se reclinará con Obispo Ordinario y se debe confirmar por el sínodo de Obispos.

Sección 8. La madre ve de esta Comunión será el Primado que desde Wexford y consistirá en que la parte de Toronto metropolitana limitó en el oeste de Yonge Street, en el norte de Steeles Avenue, en el sur por el lago Ontario, y en el este por los límites del área metropolitana.

Sección 9. Obispo Ordinario será el Obispo-Metropolitano del Primado de las Parroquias de Rito Latino de Canadá y de Suramérica él designará entre los Obispos, de los Sacerdotes y laicos, tales personas cualificadas para formar el capítulo del Primadoy la Parroquia del Rito Latino de la iglesia.

Sección 10. Los Obispos territoriales, serán la autoridad eclesiástica dentro sus propios territorios asignados, y las consultas de ellos pueden ser hechas al Obispo Ordinario si él recibe el permiso escrito del Obispo que actos se están abrogando la consulta final de la corte son el Sínodo general de esta Comunión.

Sección 11. En caso de una vacante dentro de la orden episcopal, el sínodo certificará igual al Obispo Ordinario, que entonces publicará su mandato para que el sínodo elija a uno de los Sacerdotes del celibato para llenar tal vacante. Es la condición de que tales elecciones son confirmadas por la mayoría del Arzobispo Primado +BONIFACE GROSVOLD antes de que la consagración Episcopal pueda ser dado.

Sección 12. Intentarán, serán examinados, y probados a esos Obispos recibidos en la Comunión de esta iglesia, que habrá obtenido la consagración episcopal en una cierta otra comunión, primero referentes a sus calificaciones antes de ser admitido al ejercicio de tal estatua episcopal en esta iglesia. Pero donde hay una duda seria en cuanto a la validez de las órdenes de tales aspirantes, deben ser admitidos al ejercicio del Obispo.  

ARTÍCULO III  

Sección 1. Los candidatos a Sacerdotes sagrados deben ser veinticuatro años de edad y habrán terminado su preparación teológica en un Centro de formación reconocido por esta Comunión, o bajo supervisión de tales Sacerdotes cualificados preparar a tales estudiantes, bajo dirección de su propio Obispo o de la oficina de Primado.

Sección 2. El mismo Canon se aplica según lo indicado en el artículo 11, sección 4. Sobre la recepción de los Sacerdotes ordenados fuera de la obediencia de esta Comunión.

Sección 3. Requerirán a todos los candidatos a Sacerdotes, deben prepararse en la escritura, antes de la recepción de las órdenes santas, que ejercitarán en su ministerio dentro de la obediencia de esta Comunión, y bajo la Jurisdicción de su Obispo Ordinario. La violación de esto dará lugar a la acción canónica.

Sección 4. Los Sacerdotes en la buena situación dentro de la Comunión recibirán de su propio Obispo Ordinario su celebración, que se debe dar a todo el año eclesiástico indicado.

Sección 5. Los Sacerdotes ejercitarán el ministerio solamente en el lugar a donde se asignan, y no pueden celebrar ninguna acción sacramental fuera de su propia jurisdicción, sin el permiso de su Obispo Ordinario.

Sección 6. Los Sacerdotes que el estado de asimiento de Sacerdotes de iglesias dentro de esta Comunión tendrá la Parroquia y toda la característica concedidas en nombre de la Comunión y de los funcionarios Obispo Ordinario y territoriales locales, y tienen autoridad para transferir iguales. El Obispo Ordinario, el Obispo Ordinario, y el canciller de la iglesia formarán el tablero de incorporaciones de todas las jurisdicciones territoriales. Todas las Parroquias y misiones recibidas en esta iglesia serán incorporadas además dentro de las provisiones de este Canon. Sección 7. El Sacerdote puede ser excardinado a partir de una jurisdicción a otra con el permiso de su Obispo Ordinario, y de la del Obispo Ordinario de la jurisdicción que intentan incorporar.  

ARTÍCULO-IV 

Sección    1. A los que están en órdenes de diácono, hasta el momento en que se ordenó a los sacerdotes, se asignará por sus Obispos para servir como coadjutores o vicarios de las misiones. Pero es a condición de que ningún clérigo pueda ser ordenado diácono, hasta que ha completado dos años de preparación teológica o estudió con un sacerdote cualificado, y que ha alcanzado la plena edad zaga veintitrés años.

Sección 2. Es a condición de que la Orden del Perpetuo Diacono pueda ser restaurada dentro de esta Iglesia. Sólo los candidatos que no son célibes puede ser ordenado a la presente Orden, y los que de manera ordenada a no ser ascendido a un superior o de la Oficina Orden.

Sección 3. Candidatos para Menores, también deberán examinarse en primer lugar en cuanto a la aptitud mental y de educación para la oficina estatal, y sólo después admitió que se han comprometido a seguir todos los requisitos canónicos para las Órdenes sagradas.

Sección 4. Esta comunión no tolera la práctica de alguno de sus clérigos tratar de formar o contrato de matrimonio después de la recepción de las Órdenes sagradas, y este Comunión sostiene que, también en esas condiciones, son un impedimento para el matrimonio.

Sección 5. Sacerdotes, no célibes, viniendo a esta Iglesia, niebla demostrar que su matrimonio se contrajo antes de la recepción de órdenes; Y en los casos en que se demuestra, que el matrimonio siguió a la recepción de pedidos, por ejemplo no serán admitidos al ejercicio de En el sacerdocio en esta Comunión.

Sección 6. Sacerdotes cuyo matrimonio canónico ha sido disuelta mediante una acción civil, no pueden contraer otro matrimonio. Este canon se aplica a todos los Clero, independientemente del orden y estado.

Sección 7. Habrá un período no inferior a tres meses a partir de la recepción del Tonsure a la recepción de las Ordenes Menores. Además, habrá un período de no menos de seis meses a partir de la recepción de la Orden de los Menores Subdiácono. Y habrá un período de no menos de un año a partir de la recepción de Subdiácono al diácono y un año después de la Diacono al sacerdocio.

Sección 8. Está previsto que, en ciertos casos, el Arzobispo Primado, podrá dispensar con la Sección 7 de este artículo y permitir la coordinación que debe darse a un candidato idóneo.  

ARTÍCULO V    

Sección 1. Esta iglesia reconoce el estado religioso, y decreta que las órdenes religiosas existirán dentro de la beca de la Comunión, con la aprobación del Obispo Ordinario de la Iglesia, si son sabias y autosuficientes.

Sección 2. El religioso estará siempre bajo la jurisdicción directa del Primado del Obispo Ordinario, y jurisdicción inmediata de sus propios superiores.

Sección 3. Los superiores religiosos se asegurarán que sus temas cuando son señalados por la espina emprendan dispuesto, sin prejuicio alguno para disciplina religiosa, trabajos del ministerio sagrado, especialmente en las Parroquias en la cual residen, tan a menudo como sus servicios son necesitados por Obispo Ordinario local y los Sacerdotes, incluso exterior sus propias iglesias o los oratorios. Alternadamente, Obispo Ordinario local y los Sacerdotes invitarán dispuesto los servicios de religioso, especialmente ésos que residen en sus Parroquias, para el trabajo del ministerio sagrado, especialmente de los arrepentimientos que oyen hablar.

Sección 4. En el ejercicio del ministerio sagrado, religioso, incluso los asiduos, son en muchas cosas conforme a la jurisdicción Obispo Ordinario y están limitados para observar las regulaciones publicadas por él.

Sección 5. El  Obispo Ordinario local tiene el derecho de predicar en cualquier iglesia en su territorio, incluso exento.

Sección 6. No se invitará a los Sacerdotes de otra Parroquia, es secular o religioso, que prediquen a menos que el permiso del Obispo Ordinario del lugar en el cual el sermón debe ser dado se haya obtenido previamente; el último no es conceder el permiso a menos que él esté ya seguro de sus calificaciones, ni ha recibido de propios testimonios Obispo Ordinario del predicador que afirman aprender, la piedad y la integridad del predicador. Sin embargo, según la opinión común, el Sacerdote puede permitir a un Sacerdote que se conozca a él para predicar una vez o dos veces sin la obtención de facultades del Obispo Ordinario. Así, por ejemplo, un Sacerdote que no tiene ninguna facultad a predicar puede ser permitido para entregar un sermón en la dedicación de cuarenta horas.

Sección 7. Por medio de la homilía en la misa, los misterios de la fe y los principios de guía de la vida cristiana se exponen del texto sagrado, durante el curso del año litúrgico. La homilía, por lo tanto, debe ser estimada altamente como parte de la liturgia sí mismo; de hecho, en esas misas que se celebren con la gente presente los domingos y los días santos de la obligación, no debe ser omitido a excepción de una razón seria. Ninguna excepción no se puede hacer para las misas conventuales, cantadas o pontificales.

Sección 8. El Obispo Ordinario verá por lo menos una vez que cada diez años de Sacerdotes proporcionen una misión sagrada, pues se llama, porque la multitud confiada a su cuidado el Sacerdote, incluso Sacerdote religioso, debe seguir las regulaciones del Obispo Ordinario local en el abastecimiento de estas misiones para la gente.

Sección 9. Si es el juicio del Obispo Ordinario local la ayuda de religioso es necesaria para la instrucción catequesis de la gente, superiores religiosos, incluso exentos, cuando pedido por el Obispo Ordinario, están limitados personalmente o con su disciplina, para dar esta instrucción a la gente, especialmente en sus propias iglesias.

Sección 10. El correcto del Obispo Ordinario local regular en su Parroquia todo referente al entrenamiento de la gente en doctrina cristiana; e incluso religiosos exentos, en la enseñanza de personas no exentas, son obligados a habitar por sus regulaciones.

Sección 11. Obispo Ordinario tiene el derecho y el deber de guardar a fin de en cualquier escuela cualquier cosa se deba enseñar o deba suceder contrariamente a la fe o a las buenas moralejas. Él tiene el derecho de aprobar las instrucciones  en los libros de textos de la religión; y también en el interés de la religión y de moralejas, de exigir que quiten a los instructores y los libros de textos.

Sección 12. Los Sacerdotes religiosos y seculares pueden no publicar los libros en asuntos morales, religiosos, o teológicos, cuadros santos, libros o libretes de la dedicación, de rezos, del etc., a menos que primero obtengan el permiso del Obispo Ordinario.

Sección 13. El permiso por el cual Obispo Ordinario concede la autorización para publicar (Imprimir) debe ser dado en la escritura y debe ser impreso en el libro o del compartimiento, o en la imagen sagrada, dando el nombre Obispo Ordinario y también del lugar y la fecha de la concesión.

Sección 14. El Obispo Ordinario local debe ver que las prescripciones de los cánones sagrados referentes a la adoración divina están observadas exactamente, y especialmente que las prácticas supersticiosas no están introducidas en la adoración pública o privada o en las vidas diarias del fiel, y también que no se introduzca nada que es extranjero a la fe, en conflicto con la tradición eclesiástica o que los sabores del mercantilismo. El Obispo Ordinario puede visitar las iglesias y los oratorios públicos para considerar a él que los cánones sagrados están observados. Sección 15. Nadie puede colocar o hacer ser colocado en las iglesias, incluso exentas, o en otros lugares sagrados, cualquier imagen inusual, a menos que hayan sido aprobadas por el Obispo Ordinario local. Sección 16. Solamente esas reliquias pueden estar al público veneradas en las iglesias, incluso las iglesias exentas, que certifique para ser genuinas a través de un documento auténtico publicado por el Obispo Ordinario, o por alguna otra persona eclesiástica a quien la facultad de reliquias de autenticidad ha sido concedida por al Obispo Ordinario. Sección 17. A menos que haya un costumbre inmemorial por el contrario, o a menos que en el juicio prudente del Obispo, las circunstancias locales requieren algo diferente, en el banquete de Corpus Christi ocurrirá en cualquier lugar dado solamente una procesión solemne a través de las calles públicas, y ése de la iglesia principal; en ella todo el clero debe participar, así como todas las comunidades religiosas de los hombres, incluso ésos gozando de la exención; solamente excusan a esos asiduos de la participación que viven perpetuo en el recinto terminante. Sección 18. Si el Obispo Ordinario local pide el sonido de campanas, la recitación  de ciertos rezos, o realizar de ciertas funciones para un propósito público, todo religiosas, incluso la necesidad exenta obedece, sin perjudicar, sin embargo, a las constituciones y a los privilegios de cada instituto.

Sección 19. Las regulaciones especiales hechas por el Obispo Ordinario local o Obispo Ordinario de admitir Sacerdotes o a Obispos a la celebración de la misa en un abastecimiento de estas regulaciones no son contrarias al código de Canon por cada uno.

Sección 20. Cada instituto religioso goza solamente de esos privilegios que se contengan en el código de la ley de Canon o que le han sido concedidas directamente por el Obispo Ordinario; cada comunicación de privilegios se excluye para el futuro. Privilegios adquiridos con la comunicación y gozados pacíficos por los institutos religiosos antes de que el código no sea abrogado por este canon. Los privilegios gozaron por una orden regular pertenecen también a las dorcas de esa orden, siempre que sean capaces de gozar de ellas.

Sección 21. Todos los asiduos gozan del privilegio de comenzar la celebración de la misa a partir de dos horas antes de amanecer a dos horas después del mediodía, probablemente también tres horas después del mediodía. Los asiduos pueden utilizar este privilegio dondequiera; otros Sacerdotes, incluyendo seculares, pueden gozar de este privilegio cuando celebran la misa en una iglesia o un oratorio de asiduos. Sección 22. Un Sacerdotes en órdenes de menor importancia o en tonsura puede, para una causa razonable, acto como subdiácono en una misa solemne, con tal de que él no use el maniplo, verter el agua en el cáliz en el ofertorio, tocar el cáliz durante el canon, o purificar el cáliz después de la comunión. No se permite a los que no son Sacerdotes actuar como subdiácono en la misa, y cada privilegio y costumbre contrarios se revocan y se abrogan por este medio.

Sección 23. No hay Sacerdote u Obispo ausente de su Parroquia o Parroquias el domingo o un día santo sin el permiso expresado de su Obispo Ordinario local o de la oficina de Primado.   

ARTÍCULO VI    

Sección 1. Para los propósitos canónicos, cualquier congregación que consista en treinta bautizados y confirme su comunión, será dada a una misión canónica. Sección 2. Cada jurisdicción de Parroquias, tendrá su propio sínodo local a legislar para su propio gobierno inmediato pero debe referir todas sus acciones llevadas al Sínodo general para la aprobación. Sección 3. El sínodo religioso, después de su organización, presentará en la forma reglamentaria, los avisos de todas las elecciones celebradas en ese sínodo, y los nombres de los miembros de su Parroquia; junto con la aprobación escrita del Obispo Ordinario a tales elecciones.  

ARTÍCULO VII  

Sección 1. La lengua oficial de esta iglesia es y será siempre la lengua inglesa y español, sin embargo, el uso antiguo del latín será permitido donde enseñan al Sacerdote suficientemente en el lenguaje del latín. El vernáculo del área local también será permitido en los servicios litúrgicos de la iglesia, conforme a la aprobación del religioso, y con la aprobación del Obispo Ordinario. Sección 2. Los formularios oficiales de esta iglesia serán y permanecerán, el Pontifícale Romanum, el flomanum de Missale, y el Rituale Romanum (edición corregida por Obispo A.H. Mathew, gran Britian, y Primado Gerardo Gul, Obispo Ordinario de Utrecht, 1909); y éstos que se utilizarán sin cualesquiera canceladuras o cambios, a menos que donde la referencia se hace a la Santa Sede. El funcionario de himnos de la iglesia será el inglés de himnos.

ARTÍCULO VIII   

Sección 1. Ningún Sacerdote administrará la Santa  Comunión a cualesquiera que no sean cristianos bautizados.  Sección 2. Nadie que se representan para ser Obispo o Sacerdote se puede permitir para utilizar los altares de esta iglesia cuando iguales no están de en Comunión que goza de la Inter-Communion con esta iglesia. Sección 3. Ningún Sacerdote de esta iglesia puede participar en cualquier función sacerdotal en cualquier Comunión, no gozando del Inter-Communion con esta iglesia. Sección 4. Esta iglesia no sostiene ninguna unión formal o comunión con cualquier otra sociedad o grupo religiosa, no hacer la reconoce las órdenes o Ritos de tales. El estar de la excepción, las órdenes y el sacramento de la Comunión cristiana papal, y las iglesias ortodoxas de estas santas en la unión y el sometimiento al Obispo verdadero considera  este. 

ARTÍCULO IX  

Sección 1. Todos los Obispos antes de ejercitar su oficina y la orden en esta iglesia, primero serán requeridos para hacer una profesión de la fe ante el Obispo Ordinario, o un delegado por él para recibir tal profesión. Sección 2. Todos los Sacerdotes después de que la cita como los Sacerdotes, antes de ejercitar esos deberes, hace una profesión de la fe en presencia de su Obispo Ordinario, o uno delegara por el Obispo Ordinario para recibir tal profesión.  ARTÍCULO X  Sección 1. Cualquier religioso de la jurisdicción puede autorizar la formación de confraternidades, a condición de que tales fundaciones tengan la aprobación del Sínodo general.  

ARTÍCULO XI 

Sección 1. Los derechos y los privilegios del laico dentro de esta iglesia, serán protegidos y respetados por todos en oficinas administrativas, y ninguno puede ser recurso rechazado a los tribunales de la iglesia para la compensación en cualquier materia que afecta su relación sacramental a la iglesia. Sección 2. Solamente esos laicos se bautizan que y confirmado puede ser unido en matrimonio por el clero de esta iglesia, proporcionando allí no han sido ninguna unión anterior contraída por igual. En todos los casos de una unión mezclada, el caso se debe referir el Obispo Ordinario para la dispensación apropiada si el Obispo Ordinario juzga tal unión permitida. Sección 3. Cada Parroquia regularmente constituida hará un ofrecimiento mensual a su autoridad Territorial y al Obispo Ordinario. La suma que se fijará por el Sínodo general. 

ARTÍCULO XII   

Sección 1. Cada Parroquia tendrá un Conejo el consistir de cinco miembros, que habrán sido confirmados y en la buena situación comunión. Iguales serán elegidas por la Parroquia en una reunión convocada para ese propósito. Entonces certificarán a tal consejo con la oficina del canciller de la jurisdicción Territorial. Sección 2. El consejo asistirá al Sacerdote de la iglesia en todas las preocupaciones temporales de la Parroquia respectiva, pero no tiene ninguna autoridad sobre las materias espirituales o que se refieren a la representación de los servicios divinos. Sección 3. El consejo puede no interferir con las relaciones Sacerdotales del Sacerdote con el laicado, ni pueden reasumen para despedir al Sacerdote de su Parroquia. Sección 4. El Obispo Ordinario puede después de obtener el consejo de su Parroquia, efectuar los cambios Sacerdotales tales que él juzgará necesario para el bueno de la Parroquia y de su gente. Sección 5. El Obispo Ordinario designará a todos los Sacerdotes en las Parroquias después de la consulta con el Sacerdote igual. Su vida es ser la responsabilidad de la Parroquia a la cual os asignan. El Sacerdote no puede despedir a ningún cura de su asignación, sino que donde está deseable un cambio pensado, el Sacerdote consultará con el Obispo Ordinario. 

ARTÍCULO XIII  

Sección 1. Habrá un Centro de formación general de la iglesia, en la cual todos los candidatos al ministerio sagrado se prepararán para la entrada en el ministerio sagrado. Ningún candidato no puede ser aceptado para el ministerio sagrado de ningún otro instituto teológico, pero todo debe entrar en el Centro de formación de esta iglesia. El período de la preparación teológica consistirá en un período de cuatro años del estudio y de la preparación. Sección 2. Los cánones generales del estado de la iglesia cristiana que se puede admitir al Centro de formación, y ningunos pueden estar así que contrario admitido a estos cánones. Sección 3. Las Parroquias de esta iglesia serán responsables de la ayuda del Centro de formación general.     

ARTÍCULO XIV  

Sección 1. Los siguientes títulos eclesiásticos aceptados por esta Iglesia, y son los siguientes:

Su Eminencia

El Arzobispo Primado BONIFACE GROSVOLD – ORCCRITOLATINO. Su Excelencia – Arzobispo Metropolitano.

Su Gracia Vicario Apostólico
El Reverendísimo


Abordarse como Su Excelencia Obispos
Abordarse como Su Excelencia Vicario Generales.

 Reverendísimo Monseñor Canciller
Muy Reverendo Monseñor Superiores de las órdenes religiosas
Muy Reverendo Superiores de las órdenes religiosas
Reverendo Madre,
Si poseen un elegido y debidamente bendecido abadesa
La señora abadesa.

Sacerdotes
Reverendo Padre Diáconos
Reverendo Clérigos
Reverendo Hermano

 

 ARTÍCULO XV  

Sección 1. Nadie será bautizado mientras que están incluidas en la matriz de su madre mientras haya una esperanza probable que el bautismo se puede conferir después de entrega. Un feto que se ha bautizado en la matriz debe ser bautizado otra vez condicional después de entrega.

Sección 2. Si una madre embarazada muere el feto debe ser extraído por los que responsabilidad sea hacer así pues, y si está ciertamente vivo, es bautizado absolutamente; Si es dudoso si está vivo, condicional.

Sección 3. El cuidado se debe tomar que cada feto abortado, ninguna materia en qué período de la gestación se aborta, será bautizada absolutamente si es cierto que el feto está vivo; Si hay duda que está viva, será bautizada condicional.

Sección 4. Las formas monstruosas e inusuales de feto serán bautizadas siempre por lo menos condicional; en duda si el feto es un o mucho seres humanos, uno será bautizado absoluto y, el otro condicional.

Sección 5. Los infantes deben ser bautizados cuanto antes: los Sacerdotes y los predicadores tienen una responsabilidad de cerciorarse de que el fieles están mandados adecuadamente referentes a sus obligaciones en esta materia. Sección 6. Bautizarán a los infantes se han abandonado que condicional, si, después de investigación cuidadosa, no hay certeza sobre su bautismo.

Sección 7. Un niño infantil de padres no-Católicos, aunque sus padres es poco dispuesto, lícito se bautiza cuando es su vida así que amenazado que puede prudente ser previsto que morirá antes de que logre el uso de la razón. Fuera del peligro de la muerte, si hay garantía suficiente de su educación cristiana, el infante puede licito ser bautizado: a] sí sus padres o guardas, o por lo menos uno de ellos asentimientos; b) si sus padres, es decir, su padre, madre, abuelo, abuela y guardas son difuntos, o si los han privado de los sus derechos de parentela sobre el infante, o se ha impuesto con eficacia de ejercitarlas de cualquier manera.

Sección 8. Bautizarán al descendiente en el rito de los padres, si solamente uno de los padres es cristiano, descendiente debe ser bautizado en él rito de este padre.

Sección 9. No bautizarán a un adulto excepto con su propio conocimiento y consentimiento, y después de la instrucción debida; por otra parte, él debe ser amonestado para estar arrepentido para sus pecados. Sección 10. en el peligro de la muerte, sin embargo, si el adulto no puede ser mandado más a fondo en los misterios principales de la fe, es suficiente para conferir del bautismo eso que él debe de cierta manera manifestar que él consiente a esos misterios, y sinceramente las promesas que él observará los preceptos de la religión cristiana. Si él es  capaz de pedir bautismo, pero tiene previamente o en sus actuales condiciones dadas una cierta indicación de su intención de recibir bautismo, él debe ser bautizado condicional; si más adelante él se recupera y los restos de la duda referente a la validez del bautismo confirió, bautismo se debe administrar otra vez condicional. Sección 11. El bautismo será conferido solemnemente. El agua bautismal se debe utilizar en la administración del bautismo solemne. Excepto durante Entretiempo, cuando el agua bendecida en la Vigilia Pascua  debe ser utilizada, el agua bautismal se puede bendecir dentro del rito del bautismo sí mismo, usando una fórmula más corto aprobado. Los Sacerdotes deben ver a ella que un nombre cristiano esté dado a persona bautizada; pero si no pueden prevalecer en esta materia, deben agregar al nombre elegido por los padres el nombre de algún santo, y registrarán ambos nombres en el registro bautismal. Sección 12. Para un sepulcro y una causa razonable el Obispo Ordinario local puede permitir las ceremonias prescritas para el bautismo de los infantes que se utilizarán en el bautismo de adultos. Sección 13. El catecumenado para los adultos, abarcando varios pasos distintos, debe ser tomado en uso en la discreción del Obispo Ordinario local. Por este los medios la época del catecumenado, que se piensa como período de la instrucción conveniente, se puede santificar por los ritos sagrados que se celebrarán en los intervalos sucesivos del tiempo. Sección 14. Es legal conferir bautismo privado en el peligro de la muerte. Sección 15. Cuando el bautismo se repite condicional, las ceremonias que fueron omitidas en el bautismo anterior deben ser proveídas; si fueron realizadas en el bautismo anterior, pueden ser repetidas o ser omitidas en el segundo bautismo. Sección 16. Nadie será bautizado solemnemente a menos que, en cuanto esto es posible, él tenga un patrocinador. Solamente un patrocinador, iguala de diverso sexo que el de la persona bautizada, o a lo más dos, un hombre y una mujer deben ser empleados. Para que uno pueda actuar válido como patrocinador, es necesario; a) esa lo bauticen, tiene el uso de la razón y la intención de actuar como patrocinador; b) ese él pertenece a ninguna secta herética o cismática; no estar, por una oración condenatoria o declaratoria, excomunión, por la infamia de la ley, o excluido de actos legítimos; no ser un Sacerdotes depuesto o degradado; c) sea  o no  el padre, la madre, o el esposo de la persona que se bautizará; d) El  habrá alcanzado los catorce años de su edad, a menos que para un uso razón que justifica el ministro juzgue de otra manera; e) esa él no sea un principiante o un miembro profesado de un instituto religioso, excepto adentro un caso de la necesidad, y entonces solamente con el permiso expreso por lo menos del superior local; f) él no esté en órdenes sagradas, a menos que él haya obtenido el permiso expreso de su Obispo Ordinario apropiado. Sección 17. El lugar apropiado para la administración del bautismo solemne es el bautisterio en un oratorio de la iglesia o del público. El bautismo solemne se reserva a su Sacerdote apropiado. Sin embargo, el niño no puede ser llevado al Sacerdote apropiado fácilmente y sin retrasa, cualquier Sacerdote puede bautizarlo dentro de los límites de su Parroquia. El bautismo ordinariamente solemne no se puede administrar en hogares privados a menos que el Obispo lo permita para una causa justa en algún caso extra Obispo Ordinario. Sección 18. Obligan a los Sacerdotes a registrar exactamente y sin retraso en el registro bautismal los nombres de las personas bautizados que hacen la mención del ministro, de los padres, de los patrocinadores, del lugar y del día a quienes el bautismo fue conferido. Sección 19. Si el bautismo fue conferido ni por el Sacerdote apropiado ni en su presencia el ministro notificará cuanto antes a Sacerdote apropiado por causa del domicilio del hecho de la administración del bautismo. Sección 20. Los convertidos deben ser recibidos con gran cuidado, especialmente si son extranjeros al Sacerdote. El Sacerdote debe sobretodo intentar comprobar sus motivos. Si las consideraciones materiales v.g., unión prevista, están impulsando motivos, él debe hacerlos enterados que tales motivos no son suficientes. Él no debe, sin embargo, rechazar mandatos por esa razón solamente, puesto que las estructuras de la tolerancia a menudo en tales motivos extrínsecos y naturales. Sección 21. Puesto que el error del ministro del bautismo de sí mismos no afecta la validez del sacramento, el bautismo administrado en iglesias no-Cristianas está sin la duda válida si la materia, la forma y la intención apropiadas no están deseando. Por lo tanto, en cada caso, la investigación diligente se debe hacer con respecto la validez o a la invalidez del bautismo no cristiano de un convertido anticipado. Solamente si, después de que se haya hecho la investigación, todavía sigue siendo una duda probable referente a la validez del bautismo de un convertido, es el sacramento que se repetirá condicional. Sección 22. Si es cierto que el bautismo no-Católico es invalido, el bautismo absoluto debe ser administrado. Si la persona que se bautizará no ha logrado el uso de la razón, las ceremonias para el bautismo de niños deben ser utilizadas; para los que han logrado el uso de la razón, las ceremonias para el bautismo de adultos deben ser utilizadas, a menos que el Obispo haya concedido el permiso de utilizar el rito del bautismo para los niños en tales casos. Omiten la abjuración de la herejía, a la absolución de la censura y la confesión. Sección 23. Si el bautismo anterior está verdad de validez dudosa y el convertido debe ser re-bautizado condicional, la orden siguiente debe ser observada: a) Profesión de la fe y abjuración de la herejía: b) Bautismo condicional; c) Confesión con la absolución condicional. Sección 24. Si el bautismo no- Católico es válido, la orden del procedimiento es: a] Profesión de la fe y abjuración de la herejía; b] Absolución en el foro externo de la excomunión; c] Confesión y absolución de pecados.

ARTÍCULO XVI   

Sección 1. Las personas que no se han bautizado no pueden ser confirmadas válidas para recibir la confirmación lícita, los recipientes deben estar en el estado de la tolerancia, y si tienen el taco de la razón, deben ser mandadas suficientemente. Sección 2. Aunque en la iglesia la confirmación se difiere generalmente hasta sobre el séptimo año de la edad, puede ser conferida antes de esta edad si un infante está en el peligro de muerte, o si el ministro por razones buenas y pesadas lo piensa conveniente administrar el sacramento anterior. Sección 3. De acuerdo con un uso muy antiguo de la iglesia, un patrocinador debe, si es posible, ser procurado para la confirmación. El patrocinador debe estar parado para uno o dos personas solamente, a menos que el ministro para una causa justa permita que él esté parado para más; y ningún candidato a la confirmación tendrá más de un patrocinador. Sección 4. Para que una persona pueda ser un patrocinador válido, las mismas condiciones se requieren en cuanto a patrocinio válido en el bautismo; y además, el patrocinador mismo debe ser confirmado. Sección 5. El Sacerdote debe anotar en el registro de la confirmación los nombres del ministro, de las personas confirmed1 los padres, de los patrocinadores, y también de la fecha y del lugar de la confirmación. Además, él debe hacer no de la confirmación en el registro bautismal. Sección 6. Dan la facultad a conferir el sacramento de la confirmación al Sacerdote siguiente bajo condiciones y en los casos mencionados abajo: a) a los Sacerdotes que tienen un territorios  propios, a la exclusiva por lo tanto de los Sacerdotes personales y de la familia a menos que éstos también tengan su propio apropiado, aunque acumulativos, territorio. (Los Sacerdotes de Parroquias nacionales, por lo tanto, tendrían la facultad.) b) a los Sacerdotes a quienes el cuidado completo de almas con las todas las derechas y de obligaciones de Sacerdotes se ha confiado adentro y manera estable con un territorio definido y con una iglesia determinada. Sección 7. Los ministros antedichos pueden conferir el sacramento de la confirmación: a) solamente sobre el fiel quiénes están permaneciendo en su territorio incluyendo personas en los lugares que se han retirado de la jurisdicción de las Parroquias (Centro de formación de v.q., sanitaria, las casas religiosas que están de cualquier manera exenta). b) deben conferir el sacramento personalmente. c) solamente sobre esos fieles quiénes están en el peligro de la muerte de la enfermedad grave. d) la facultad se puede utilizar o en la ciudad episcopal sí mismo o el exterior de él, con tal que los servicios del Obispo de las Parroquias no puedan ser obtenidos o lo impiden legal de conferir el sacramento en persona, y de ningún otro Obispo está disponible quién pudo tomar su lugar sin inconveniencia seria. Sección 8. Anotación: El ministro incorporará el expediente generalmente en el registro de la confirmación y agregará: la confirmación confirió por el indulto apostólico, la persona que estaba en el peligro de la muerte de la enfermedad grave. La disposición se debe también hacer para la entrada de una anotación en el registro bautismal, y, si la persona pertenece a otra Parroquia, su Sacerdote apropiado debe ser notificado. El ministro debe también enviar al Obispo Ordinario local un aviso auténtico de la confirmación que él ha conferido. Sección 9. Rúbricas: Las rúbricas y las ceremonias que se utilizarán por el Sacerdote en conferir el sacramento de la confirmación se pueden encontrar en los rituales Romanos. Sección 10. Advertencia: Un Sacerdote que se atreve a administrar la confirmación sin tener la facultad a hacer así pues, debe ser suspendido (una pena de las sentencias del Derecho canónico); si el ministro hace que la facultad confirme, pero presume sobrepasar los límites de la facultad, él está por ese mismo hecho (ipso facto) privado de la facultad. 

ARTÍCULO XVII  

Sección 1. Respecto al Sacerdote que ofrece la misa a) Estado de la tolerancia No importa cómo es contrario él puede creerse para ser, un Sacerdote consciente de pecado mortal, no se atreverá a celebrar la misa sin la confesión sacramental anterior; pero si, careciendo un confesor a cual lo obliguen a confesar y al mismo tiempo sean obligado por necesidad a celebrar, él entonces celebra la misa que hace después un acto del contrición perfecto, él debe ir a la confesión cuanto antes. b) Inhabilidades físicas Los Obispos residenciales pueden permitir a Sacerdotes que sufren de vista pobre o quiénes se afligen con una cierta otra dolencia para celebrar el diario la misa votiva de la Madre de Dios bendecida o la misa de los muertos, con la ayuda, en caso de necesidad, de otro Sacerdote o de un diácono. Por otra parte el mismo permiso se puede conceder a los Sacerdotes que del arte persiana totalmente, con tal que sin embargo a un diácono los asistan siempre por otro Sacerdote o. Además, el Obispo puede permitir a los Sacerdotes enfermos y mayores que no pueden estar parados, para celebrar la misa mientras que está asentado, con la observancia debida de las leyes litúrgicas. El general de los superiores de institutos religiosos administrativos puede conceder a éstos los mismos permisos a los Sacerdotes que están conforme a ellos. c) Bizantino (i) Los Obispos residenciales pueden permitir a Sacerdotes, debido a la escasez del clero y para una causa de la lujuria, para celebrar la misa dos veces al día laborables; a condición de que es genuino la necesidad Sacerdotal así que las demandas, permiso se pueden conceder  a la trinidad el domingos y los días santos de la obligación. (ii) Obispo Ordinario se concede a facultad a los Sacerdotes del permiso para celebrar la misa tres veces el sábado y los días que preceden días santos de la obligación, con tal que las primeras y segundas misas se celebren para las bodas o los entierros y la tercera misa se celebra por la tarde para poder satisfacer el precepto por el fiel. La aceptación de un estipendio se prohíbe a excepción de una sola misa. (iii) Hay un número de ocasiones cuando, aparte de las situaciones previstas arriba, un Sacerdote puede celebrar o concelebrar más de una misa en un día dado: (a) El jueves santo, cualquier persona que celebra o los concelebrantes la misa Crismal, puede también celebrar o concelebrante una misa de la tarde del señor. Asimismo, uno quién ha celebrado una misa el beneficio del fiel, puede concelebrar en la misa de la tarde. (b) Quienquiera celebrar o los concelebrantes se forman en la Vigilia Pascual, pueden también celebrar o concelebrar la segunda misa de  domingo de Pascua. Aun cuando uno ha celebrado o concelebrado la misa de la Vigilia  Pascual, él puede en opinión inmóvil la misa de pascua domingo dos veces a tres veces si él tiene permiso al Obispo.. (c) A los Sacerdotes que tienen carga de dos o más Parroquias, el Obispo Ordinario local puede permitir al Obispo de la misa de Celebrar del señor, repetición de la acción litúrgica de buen viernes, y de la Vigilia Pascual, no sin embargo en la misma Parroquia. (d) Quienquiera los concelebrantes con el Obispo o su delegado en un sínodo, en la visitación Sacerdotal o en reuniones del Sacerdote, puede celebrar otra misa por el fiel, si el mismo Obispo lo juzga útil. Esto sostiene también para las reuniones de religioso con su propio Obispo Ordinario. (e) En Navidad, y también en todo el día de alma, todos los Sacerdotes pueden celebrar tres misas, incluyendo los que, debido a vista pobre u otra enfermedad, tengan la facultad de decir la misa de Votiva de la Madre de Dios bendecida o la misa diaria de Réquiem diaria. En Navidad, todos los Sacerdotes pueden las misas del concelebrante tres, a condición de que cada misa ocurra en la hora apropiada según las prescripciones litúrgicas: los Sacerdotes pueden además concelebrar tres veces en todo el día de alma. Un Sacerdote que desea celebrar la misa en una iglesia a la cual lo no unan debe ser permitido para celebrar la misa, si él presenta una letra auténtica y aún válida, conmemoración de su Obispo Ordinario si él es Sacerdote secular, o de su superior (por lo menos de su superior local) si él es un religioso, a menos que sea evidente que él ha sido mientras tanto culpable de una cierta ofensa que requeriría que lo excluyan de la celebración de la misa. (ii) Regulaciones especiales hechas por el Obispo Ordinario local en esta materia. Con tal que no sean contrarias al código, debe ser observado por todos, incluso por religioso exento, a menos que haya cuestión de dar al permiso religioso de celebrar la misa en una iglesia de su propio instituto. e) El calendario (i) En solemnidades el Sacerdote está limitado para seguir el calendario de la iglesia. (ii) Los domingos, los días laborables del advenimiento y prestados, los banquetes, y los monumentos obligatorios celebrados con o sin una congregación, el Sacerdote sigue el calendario de la iglesia. (iii) En los monumentos opcionales y en ferias a través del año, el Sacerdote puede elegir la misa ferial, la misa del santo del día, o de cualquier santo en el martirologio que día, una misa para las varias ocasiones o una misa de Votiva. Sección 2. Hora y lugar para la celebración de la misa. a) Hora Según la ley común, la misa no se debe comenzar anterior de una hora antes del amanecer, ni más adelante de una hora después del mediodía. Sin embargo, los Obispos residenciales pueden permitir a Sacerdotes, para una causa justa, para celebrar la misa en cualquier hora del día, con la observancia debida de las otras prescripciones de la ley. Si él desea tan, el Obispo puede conceder simplemente este permiso a todos los Sacerdotes en las Parroquias, de ser ejercitado en su discreción. Esta facultad puede ser utilizada para permitir la misa de la tarde en cualquier ocasión, incluyendo bodas y los entierros, aun cuando el tiempo de la tarde no son requeridos por el espiritual bueno de una parte notable del fiel. Por otra parte, en. Beneficio del religioso, el general de los superiores de institutos religiosos administrativos puede conceder el mismo permiso a los Sacerdotes conforme a ellos solamente, de ser ejercitado dentro de sus casas, y siempre de respetar las derechas del Obispo Ordinario local en qué pertenece a la celebración de la misa por el fiel. Con el consentimiento de su consejo, los superiores generales pueden subdelegar esta facultad a otros superiores importantes del mismo instituto. Semana santa (i) Jueves Santo del señor. La misa de la tarde de Pasión del señor debe ser celebrada no anterior que 4.00 P.M. y no más no adelante que 9.00 P.M. donde se requiera por necesidad Sacerdotal, el Obispo Ordinario local puede permitir la celebración de una segunda misa de la tarde – además de la misa principal de Pasión del señor – en iglesias y oratorios públicos y semipúblicos. En un caso de la necesidad genuina, él puede conceder que este total esté celebrado por la mañana, pero solamente para el fiel quiénes pueden de ninguna manera participar en la misa de la tarde. (ii) Viernes de la pasión y de la muerte del señor. El buen viernes el servicio litúrgico debe ser celebrado en la casa de la tarde, ordinariamente alrededor 3.00 P.M. si, sin embargo, las consideraciones Sacerdotales la hacen recomendable, los servicios pueden comenzar desde 12 del mediodía, o también en una hora más última, pero no más allá de 9.00 P.M. iii) Sábado santo. El servicio de Vigilia debe ser comenzado en una hora que permita que la misa sí mismo comience aproximadamente en la medianoche entre sábado santo y pascua de domingo. Debido a circunstancias del tiempo y del lugar, el Obispo Ordinario local puede permitir que la Vigilia sea sostenido en una hora anterior, pero puede no comenzar antes de oscuridad, y ciertamente no antes de puesta del sol. La celebración de la misa de la Pascua Vigilia solamente, sin las ceremonias precedentes, se prohíbe. c) El lugar (i) La misa se celebra normalmente en un lugar sagrado. El Obispo Ordinario, dentro de su propia jurisdicción, decidirá a cuando hay una necesidad verdadera que permite el celebrar fuera de una iglesia o de un oratorio. (ii) Los Obispos residenciales conceden el permiso de celebrar el exterior total de una iglesia o de un oratorio en un lugar apropiado, en los casos individuales para una causa justa, pero habitual solamente para una causa más seria. Los superiores generales o los institutos religiosos gozan de esta misma facultad en referencia a sus casas religiosas y pueden delegar a la facultad a otros superiores importantes de su instituto. (iii) Obispo Ordinario local, y para sus propias casas Ordinarias religioso, tiene la facultad para permitir la celebración de la misa fuera de un lugar sagrado a favor de grupos o de reuniones especiales de la gente (por ejemplo, la familia agrupa la celebración de las ocasiones especiales, envejecidas en los jubilados caseros, gente joven que hace un retiro en su escuela). Si hay cuestión de la misa que es dicha en un hogar privado o en una institución, el Obispo Ordinario debe satisfacerse de la aptitud y del decoro del lugar. Asimismo el permiso no se debe dar para el uso los domingos y festivos a menos que en casos especiales, quiten a menos Sacerdote de sus deberes en la iglesia de la Parroquia y a fin del sentido de la unidad de todo el fiel de la comunidad esté necesitada. (iv) En un lugar sagrado la misa se debe celebrar en un altar fijo o en un altar movible. En otros lugares, especialmente en donde la misa no se celebra regularmente, una tabla conveniente cubrió con un paño y el cabo puede ser utilizado. No es necesario tener una piedra consagrada del altar en la tabla cuando la misa se celebra fuera de un lugar sagrado. Sección 3. Concelebración de la misa a) Permiso para Concelebrar Las rúbricas del Misal romano recomiendan la Concelebración los casos siguientes. [i] sin cualquier permiso más otro: [a] Jueves santo, en la Misa Crismal y en la misa de la tarde [b] Misas en consejos, reuniones de Obispos y sínodos [c] Misa en la bendición de un abad (ii) con el permiso del Obispo Ordinario, que es juzgar si es oportuno: (a) en la misa conventual, y en la misa principal en iglesias y oratorios, cuando las necesidades del fiel no requieren que todos los Sacerdotes disponibles celebren individualmente. (b) Misas celebradas en cualquier clase de las reuniones del Sacerdote, si los Sacerdotes sean clero o religioso secular. (c) Misas celebradas en ocasión de la visitación Sacerdotal o siempre que los Sacerdotes satisfagan con a su Obispo durante un retiro o cualquier otra reunión. b) Regulación de Concelebración Está para el Obispo, según las normas de la ley, instalar las regulaciones disciplinarias que gobiernan la conducta de los concelebraciones sostenidos en su diócesis, incluso en las iglesias y los oratorios semipúblicos de religioso exento. Pero, el correcto de todo el Obispo Ordinario, incluyendo los superiores principales de institutos religiosos administrativos, uniformes y las sociedades de los Sacerdotes que viven en campo común sin votos, para determinarse si el concelébrante es oportuno, y para dar el permiso para él en sus iglesias y oratorios. c) Disciplina general de Concelebración (i) Para poder apropiado demostrar la unidad del sacerdocio, el Concelebración ocurre solamente una vez al día en una iglesia o una capilla dada. Sin embargo, donde hay una gran cantidad de Sacerdotes, el Obispo Ordinario y los superiores principales pueden no prohibir a concelebrar varias veces encendido el mismo día, pero en diversas horas o en lugares sagrados distintos. (ii) Una vez que una misa haya comenzado ya, nadie se pueden admitir al número de concelebrantes. (iii) Todos los concelebrantes usan las vestiduras generalmente para la misa. Para una causa justa, la carencia de v.g. de vestiduras, los concelebrantes puede omitir la casulla, no sin embargo la alba y la estola. El celebrante principal usa siempre la casulla. (iv) Ordinariamente, quienquiera los concelebrantes puede no decir otra misa encendido el mismo día. Las excepciones a esta regla se dan bajo sección 1 .c) de este artículo. (v) Cada concelebrante puede formular su propia intención particular para la misa y aceptar legítimo un estipendio en armonía con la ley. Sección 4. Uso de la misa santa a) La intención para la misa santa Generalmente hablando, el sacrificio santo de la misa se puede ofrecer para cualquier persona viva, así como para las almas del fiel salido. Sin embargo, el uso público de la misa se prohíbe para cualquier persona excomulgada viva, y además para cualquier persona difunta que fuera negado entierro eclesiástico. El uso privado (sabido a uno o al otro personal) se puede hacer a favor de cualquier persona que sea capaz de beneficiar por los frutos de la misa, es fiel o de infidelidad, iguala a alguien que excomulgado o que se ha negado a ingresar al mundo eclesiástico. Si hay cuestión de una excomunión quién es visitante, la misa se puede ofrecer solamente para su conversión. b) Intenciones totales prescritas (i) La misa para la gente  se debe ofrecer por el Sacerdote en los días establecidos por ley; esto es una obligación seria en la justicia, incomodidad personal y verdadera, requiriendo que el total sea dicho en el día apropiado por lo menos por otro Sacerdote si impiden al Sacerdote mismo de ofrecerlo en ese día, o cuanto antes, si una causa que justifica previene el ofrecimiento de la misa en el día apropiado incluso por otro Sacerdote. El Sacerdote debe ofrecer la misa para la gente el todos los domingos y festivos. Un Sacerdote que está a cargo de más de una oferta de la necesidad de la Parroquia solamente una misa para la gente en estas ocasiones cuando él es limitado por esta obligación. Asimismo, una misa es suficiente en el banquete que sucedan ocurrir el domingo. (ii) Los superiores religiosos pueden ordenar que sus temas celebren la misa según la intención prescribieran las constituciones, o por los superiores ellos mismos, ‘las excepciones sin embargo, permitido por las constituciones o por la costumbre legal que es respetado siempre. c) Estipendio total (i) Cada Sacerdote que celebra (o los concelebrantes) y aplica la misa para cierta intención puede aceptar un estipendio. El correcto del Obispo Ordinario local fijar el estipendio de misas en su diócesis, y nadie puede exigir más grande. Donde el Obispo Ordinario no ha hecho ninguna tal determinación, la costumbre de las Parroquias especifica la cantidad del estipendio. Incluso religiosos exentos son obligados por el decreto del Obispo Ordinario local o la costumbre de las Parroquias en esta materia. Un Sacerdote puede aceptar un estipendio más grande si ofreció, y, a menos que el Obispo Ordinario local lo haya prohibido, también más pequeño. (ii) Si cualquier persona da una suma de dinero para el uso de misas sin indicar el número de las misas que se dirán, éste debe ser determinado en base del estipendio del lugar en donde el donante permanecía, a menos que una intención contraria en su parte deba ser presumida legal. (iii) Si un Sacerdote celebra la misa más que una vez al día y aplica una misa bajo obligación de la justicia (v.g. la misa para la gente), él puede no recibir un estipendio para otra misa, excepto en Navidad; él puede, sin embargo, recibir una cierta remuneración, basada en una demanda extrínseca al uso del total (v.g. una últimas hora, distancia, cantando) (iv) Se presume que el donante de un estipendio desea solamente el uso de la misa para cierta intención; si, sin embargo, él expreso especifica ciertas circunstancias que se observarán en la celebración de la misa (lugar, tiempo, misa votiva, cantados la misa, la misa gregoriana, el etc.), el Sacerdote que acepta el estipendio debe realizar estas especificaciones. (v) En cuanto a el tiempo cuando la misa santa debe ser aplicada, las reglas siguientes se aplican: (a) si el tiempo expreso fue especificado por el donante del estipendio, la santa misa se debe decir positivamente en aquel momento. (b) si, en caso de estipendios manuales, el donante expreso no especificó una época, entonces se forma para ser dicho para una intención urgente debe ser dicho cuanto antes, y dentro de una época apropiada obtener el propósito; en el resto de los casos las misas deben ser dichas dentro de un a corto plazo, es decir, de una época es decir, una época que sea razonable según el número más grande o más pequeño de las misas solicitadas. Sección 5. Ritos y ceremonias a) Normas generales Las normas y la forma de la celebración de la misa  son ésas dadas en las rúbricas del Misal Romano (edición corregida por PrimadoA.H. Mathew, Gran Bretaña, Primado Gerard Gul, Primado de Utrecht, 1909). Las acciones litúrgicas son no funciones privadas sino celebraciones de la iglesia, y en estas celebraciones cada persona debe realizar esa función apropiada a él sin las funciones de la usurpación reservadas a otras. b) Pan y vino El pan usado para la celebración de la misa es pan del trigo, costumbre antigua de la iglesia, es ácimo. El vino para la misa debe ser natural y puro, de las frutas de la vid. No será mezclado con ninguna sustancia extranjera. C) Servidores Es deseable que por lo menos una ayuda del servidor el celebrante. Incluso en la misa dicha sin una congregación un servidor debe estar allí sobre el celebrante a menos que una necesidad seria excuse. Las normas litúrgicas tradicionales de la iglesia prohíben a las mujeres, a las muchachas jóvenes y a mujeres religiosas de servir al Sacerdote en el altar incluso en capillas de conventos, de escuelas y de instituciones. d) Lecturas y Homilías. El dios habla a su gente, y Cristo, presente en su palabra, anuncia las buenas noticias del evangelio. Por lo tanto otras lecturas, si de los autores sagrados o profane el del último o presente, no se pueden sustituir para la palabra del dios. La homilía es una parte integral de la liturgia y de la fuente del alimento para la vida cristiana. Debe desarrollar un cierto punto de las lecturas o de otro texto del Obispo Ordinario de la misa. La homilía debe tener presente el misterio se está celebrando que y las necesidades de la comunidad particular. La homilía debe ser dado los domingos y festivos en todas las misas que se celebren con una congregación; no debe ser omitido a excepción de una razón seria. La homilía se recomienda en otros días especialmente en el día laborable del advenimiento, prestado, y de Pascua, así como en otros banquetes y ocasiones cuando la gente viene a la iglesia en números grandes. La homilía es la tarea y la oficina del Sacerdote (o del diácono) y del fiel no debe agregar comentarios o enganchar un diálogo durante la homilía. e) Deserta ocurrir en la celebración de la misa (i) Si los avisos del Sacerdote después de la consagración o cuando él recibe la comunión que el agua fue vertida en el cáliz en vez del vino, él vierte el agua en otro envase, entonces vierte el vino con agua en el cáliz y consagrar. Él dice solamente la parte de la narrativa para la consagración en el cáliz, el pan otra vez. (ii) Si cae un  pedazo o cualquier partícula, debe ser tomada con reverencia. Si la sangre preciosa se derrama, el área se debe ser lavada y el agua verter en el sagrario. Sección 6. a] El ministro del sacramento. (i) El lugar para administrar la Comunión santa pertenece primero de todos al Sacerdote y entonces a los diáconos. (ii) La Comunión santa puede ser diario distribuida del año, y no importa qué hora un Sacerdote celebra la misa, él puede distribuir la Comunión santo durante él. El exterior de la misa, Comunión santa se puede distribuir solamente en las horas en que la misa puede ser dicha a menos que haya buena razón de distribuirla en una cierta otra hora. Sin embargo en la virtud de la Sacerdotal, los Obispos permiten generalmente que los Sacerdotes distribuyan la comunión santa también sobre las horas de la tarde (iii) La comunión santa puede ser distribuida dondequiera que la misa pueda ser dicha a menos que el Obispo de las Parroquias, por buena razón, la prohíba en algunos casos particulares. (iv) Cuando un Sacerdote lleva la comunión del enfermo, él puede también dar la comunión a los que vivo en la misma casa con el person1 enfermo o a las enfermeras que atienden a un paciente en un cuarto del hospital. b) El recipiente del sacramento (i) En el peligro de la muerte, esa Comunión santa puede y se debe administrar a los niños, es suficiente que saben bastantes para distinguir al cuerpo del señor del alimento Obispo Ordinario y reverenciarlo para adorarlo. (ii) Fuera del peligro de la muerte un conocimiento más cuidadoso de la doctrina cristiana y una preparación más exacta se requieren correctamente, a saber; el niño debe tener conocimientos de los misterios de la fe necesarios por la necesidad de los medios para la salvación, y pueda con la dedicación apropiada acercar de la misa santa. (iii) La decisión con respecto a la suficiente disposición de un niño para su admisión la primera comunión pertenece al confesor y a los padres o a los guardas del niño. (iv) Nadie conscientes de pecado mortal, importa cómo acto de contrición él puede creerse para ser, ira a ala comunión santa sin la confesión sacramental anterior; pero si uno carece un confesor a el cual lo obliguen a confesar, y al mismo tiempo es obligado por necesidad a comunicarse, él primero hará un acto de  contrición perfecto. (v) La regla general es que una persona que ha recibido el Comunión santa no puede comunicarse otra vez encendido el mismo día. (vi) Los ministros sagrados que realizan su función adentro concelebraran misas encendido el mismo día pueden también recibir dos veces la comunión dos veces encendido el mismo día. (vii) En una misa conventual con los Sacerdotes-miembros religiosos de las comunidades que atienden, puede comunicarlos aun cuando han celebrado o celebrará la misa individualmente en ese día. (viii) Uno quién entra en el peligro de la muerte se impulsa para recibir la comunión aun cuando que él tiene comunicarse ya encendido el mismo día. 

ARTÍCULO XVIII  

Sección 1. Reservación y exposición del sacramento bendecido a) Reservación El sacramento bendecido se debe reservar en iglesias de la Parroquia y en todas las iglesias de la Parroquia así como en todas las iglesias unidas a las casas de religioso exento con el permiso del Obispo Ordinario local, puede ser reservado en el público principal o el oratorio semipúblico de casas piadosas o religiosas y de las universidades eclesiásticas conducidas por el clero secular o por religioso. Para poder reservar el sacramento bendecido en las iglesias y los oratorios antedichos, debe haber una persona responsable para guardarlo y eso, como tule, misa se diga allí por lo menos una vez por semana. Sin embargo, una omisión ocasional de la misa semanal por una cierta buena razón es permitida. Por una buena razón el Obispo Ordinario local puede conceder el permiso de reservar el sacramento bendecido también en otras iglesias u oratorios públicos pero solamente por “actus del modum”, es decir, para una ocasión dada y no perpetuo. En casas religiosas o piadosas, el sacramento bendecido se puede reservar solamente en la iglesia o el oratorio principal, y en conventos de monjas puede no ser reservado dentro del coro o de los recintos del recinto. b] El Tabernáculo La misa santa debe ser mantenido un tabernáculo sólido, irrompible, y ordinariamente debe haber solamente un tabernáculo en una iglesia. El lugar de la reservación es estar en el altar alto o principal de la iglesia o del oratorio. Bajo ningunas circunstancias está la misa santa que se reservará en una capilla u otro lugar en la iglesia. El tabernáculo se debe velar totalmente (tapa y los cuatro lados) en un velo del color del día. El negro nunca debe ser utilizado, púrpura se utiliza en lugar de negro. Sin embargo, si la estructura del altar es tal que esto que vela es imposible solamente la parte delantera del Tabernáculo necesitar ser velado. Excepción – el sacramento bendecido se puede reservar en otro tabernáculo con excepción en del altar principal solamente cuando la liturgia lo permite, v.g., jueves santo, buen viernes. C) La lámpara Antes de que el tabernáculo en el cual el sacramento bendecido se reserva por lo menos una lámpara, con aceite de oliva o cera de abejas, sea guardados día y noche ardientes. Donde no está obtenible el aceite de oliva, el Obispo Ordinario local puede permitir el uso de otros aceites, que deben, adentro lo más lejos posible, ser aceites vegetales. El Obispo Ordinario local, puede en ciertos casos, permitir quemarse de una lámpara eléctrica antes del tabernáculo. d] Renovación de la especie sagrada Los especies consagradas, están reservados para la Comunión del fiel o para la exposición del sacramento bendecido, estarán frescos y serán renovados con frecuencia, los restante de una consagración anterior debido que es consumido, para evitar el peligro de la corrupción. Las instrucciones del Obispo Ordinario local en estas materias deben ser observadas. La renovación de la especie sagrada, según el Ceremonial Episcopal debe ocurrir cada semana. La mayoría de los autores admiten que ocurre la renovación cada dos semanas. Sección 2. Exposición a) Exposición pública (i) La exposición pública del sacramento bendecido con el mostrario  se permite en el banquete de Corpus Christi y en cada uno de los siete días de siguiente, después de la misa y en las Vísperas, en todos los oratorios de la iglesia y del público; en otras veces, sin embargo, la exposición pública se permite solamente para una causa grave, especialmente para una causa pública, y con el permiso del Obispo Ordinario local aun cuando la iglesia pertenece a un instituto religioso exento. (ii) En todas las iglesias de la Parroquia y en otras en las cuales el sacramento bendecido sea habitual reservado, la dedicación de las cuarenta horas será observada cada año el los días determinados según la mente del Obispo Ordinario local; y si, debido a circunstancias especiales, esta dedicación no se puede realizar sin dificultad grave y con la reverencia debido a tan grande un sacramento, el Obispo Ordinario local considerará a él eso en ciertos días que el sacramento bendecido será expuesto con solemnidad debida por lo menos varias horas continuas. (iii) Durante la bendición del sacramento bendecido. b) Exposición privada La exposición privada, de que está con el ciborio, se puede sostener por cualquier buena razón, y sin el permiso del Obispo Ordinario, en las iglesias y los oratorios autorizados para reservar el sacramento bendecido. Para la exposición privada la puerta del tabernáculo se abre y sigue habiendo el ciborio cubierto en el tabernáculo abierto, puesto cerca de la abertura, pero no fuera del tabernáculo. 

ARTÍCULO XIX  

Sección 1. Los siguientes tienen jurisdicción ordinaria para oír confesiones: a) El Obispo Ordinario local en su propio territorio. El término “Obispo Ordinario local”  incluye también a general del Obispo, y durante la vacante de las Parroquias, el administrador religioso. b) Sacerdotes y los que tienen un estado equivalente a los Sacerdotes, c) Superiores en institutos religiosos exentos según la norma de sus constituciones. Por sí mismo esto incluye a superiores locales también, a menos que las constituciones restrinjan la energía a los superiores principales. Sección 2. Ésos autorizados para delegar la jurisdicción para el sacramento del perdón: a) El Obispo Ordinario local del lugar en el cual los arrepentimientos deben ser oídas concede la jurisdicción delegada para los arrepentimientos de todas las personas, si la endecha o religiosos, a los Sacerdotes seculares y religiosos, uniforme exime; el Sacerdote religioso debe, sin embargo, no utilizar esta jurisdicción sin por lo menos el permiso presumido de su propio superior, de oír confesiones válidas, una necesita la jurisdicción expreso concedió u oral o en la escritura. b) El superior apropiado concede el superior religioso, en los institutos administrativos exentos, delegados la jurisdicción también según las constituciones, para la confesión del haber profesado, de los principiantes, y de otros que día y noche vivos en la casa religiosa por causa de los servicios que se rendirán, de la educación, de la hospitalidad, o de la salud; el mismo superior puede conceder a estas facultades también a los Sacerdotes del clero secular y a ésas que pertenecen a otro instituto religioso. Sección 3. Referente al uso de la jurisdicción delegada, observar el siguiente: a) Puesto que el superior religioso en un instituto administrativo tiene jurisdicción que sea no territorial sino personal, uno delegado por él puede oír los arrepentimientos de los temas del superior en cada lugar. b) Todos los Sacerdotes, secular y religioso, que se aprueban en un lugar dado para los arrepentimientos que oyen hablar, si su jurisdicción sea ordinaria o delegada, pueden también válido y licito absolver los nervios vagos y el peregrino que vienen a ellos de otra diócesis o Parroquia. Sección 4. Cesación de la jurisdicción delegada. Las maneras ordinarias de las cuales delegó jurisdicción acaban están por el lapso del tiempo o agotar del número de los casos para los cuales se ha concedido la jurisdicción; por la revocación de las facultades, a que la revocación se debe comunicar directamente a la que está delegada; en el contrario, sus facultades no dejan de existir con la pérdida de oficina de parte del superior que delega, excepto cuando el superior del beneplácito del anuncio concedió las facultades, o en el caso donde uno recibió a facultad especial para conceder un cierto favor a un penitente particular, y en ambos casos, el caso todavía no se ha comenzado. Sección 5. Jurisdicción delegada en circunstancias extraordinarias. a) En el peligro de la muerte, si sea de una cierta causa interna (enfermedad) o externa (viaje peligroso, parto difícil, operación peligrosa), cualquier Sacerdote, aunque no-aprobado para los arrepentimientos, y la materia sin embargo censurada, irregular, del apostata, cismático, herética o degradado, y aun cuando un confesor aprobado sea presente, puede válido y licito absolver penitente de todos los pecados y censuras, ningunos de qué manera reservó o notorio. Sección 6. Todos los Sacerdotes que están en un viaje en el mar, con tal que debido hayan obtenido la facultad de confesiones de la audiencia de su propio Obispo Ordinario o del Obispo Ordinario del puerto del embarco o del Obispo Ordinario de cualquier puerto que intervenía en el cual llamarán durante el viaje, pueden, a través del viaje entero, oír a bordo la nave los arrepentimientos de todos los fieles quiénes están haciendo el viaje con ellos, aun cuando la nave si, en el curso del viaje, del paso a través o aún de la llamada en los varios lugares conforme a la jurisdicción de varios Obispo Ordinario. Las provisiones de este Canon se aplicarán y serán extendidas, con el ajuste apropiado de las cláusulas para caber el caso, a los Sacerdotes que hacen un viaje por el aire. 

ARTÍCULO XX  

Sección 1. Excomunión es una censura por causa de la cual uno se excluye de la comunidad, con los efectos enumerados en los cánones  sagrados. Sección 2. La excomunión pierde el derecho de asistir en los servicios divinos. Un tolerante si las ayudas del no necesitan pasivo ser expelidas; un visitante, sin embargo, debe ser expelido. Un visitante, un sentenciado o el que excomulgado es notorio se deben excluir de ayuda activa en el servicio divino, es decir, ayuda tal como implican una cierta participación en las funciones ellos mismos. Sección 3. El excomulgado sé prohíbe para recibir sacramentos. El sentenciado es, prohibido para recibir los sacramentos, y, a menos que él dé muestras del arrepentimiento antes de la muerte, el entierro eclesiástico debe ser negado. Sección 4. El excomulgado sé prohíbe celebrar la misa santa y al confesar o administrar los sacramentos o los sacramentales. Sección 5. El excomulgado no participa de los sufragios, y de los rezos públicos de la iglesia; los rezos privados y el uso privado de la misa para él se permiten proporcionaron escándalo se evita, la misa se puede ofrecer solamente para su conversión. Sección 6. Un excomulgado se excluye de actos eclesiásticos legítimos; lo prohíben ejercitar cualquier oficina o poste eclesiástica; lo prohíben gozar de privilegios lo concedió antes de su excomunión; le prohíben ejercitar el derecho de votar (el voto es inválido si el excomulgado es un sentenciado); él no puede adquirir dignidades, oficinas, beneficios, pensiones o ningún otro poste en la iglesia. Un sentenciado no puede obtener válido ningún favor primario a menos que en rescripto la mención se haga de l excomunión. Un sentenciado se priva del crédito que deriva de cualquier dignidad, oficina, beneficio, pensión o posición que él tenga en la iglesia; se priva de la oficina, de la pensión, del etc. sí mismo. Sección 7. Un acto de la jurisdicción del foro interno o externo se realizó por una sentencia es válido pero ilegal; es también legal si pedido por el fiel. Un acto de la jurisdicción realizado por una sentencia es no sólo ilegal pero invalido también, excepto cuando él absuelve en el peligro de la muerte. Sección 8. Un vitandos es uno quién ha sido excomulgado por nombre por el Primado ve que la excomunión se ha anunciado público, el decreto también que declara que la persona debe ser evitada. Todo el otro excomulgado es tolerable y entre ellos podemos distinguir el sentenciado, a saber, los que la excomunión por una oración condenatoria, o que excomunión ha sido reconocida oficialmente, y consolidado por una oración declaratoria, y el non-sentencia, a saber, los que excomunión no ha sido afectado por ninguna oración de un superior eclesiástico.Sección 9. Excomunión se incurre en debido a los crímenes siguientes: a) Disgregación de la especie sagrada. b) Asalto (físico) en los Obispos. c) Consagración ilícita de Obispos. d) Violación directa del sello de la confesión. e) Absolución del cómplice 0ne15 en un pecado impuro. f) Apostasía, Herética. g) Simulación. h) Los que invocan la ayuda de la energía secular de obstaculizar el ejercicio de la jurisdicción eclesiástica. i) Los que invocan la ayuda de la energía secular de obstaculizar la ejecución de letras o de actos del Primado. j) Los que decretan leyes. Mandatos o decretos contra la libertad o las derechas de la iglesia. k) Los que conspiran contra las autoridades eclesiásticas legítimas. l] Los que usurpan una oficina, un beneficio o una dignidad eclesiástico sin la institución o la disposición canónica. m) Violación del Privilegio. n) Violación del Privilegio Cánones. o) Usurpación de las derechas. p) Falsificación de documentos. q) Denuncia falsa. r) Negocio prohibido. s) Calidad de miembro en sociedades prohibidas. t) Absoluciones injustificables. u) Comunicación con un Vitando. v) Violación del Privilegio. W) Usurpación de mercancías eclesiásticas. x) El combatir en duelo. y) Simonía. z) Retirar documentos. aa) Unión después del divorcio. bb) que educa a niños en herejía. cc) Tráfico en reliquias falsas. DD) Violación del privilegio de Canon. Aborto del ee). FF) Apostasía de la religión. Unión ilegal del gg). Enajenación ilegal del hh). ii) Forzar uno en el estado administrativo o religioso. jj) que omite la denuncia de la solicitación. Sección 10. Para incurrir en una censura, se requiere: a) Que el pecado esté objetivo y subjetivo mortal. b) Que el pecado sea externo, aun cuando secreto. Por lo tanto, aunque la herejía en pensamiento ES un pecado mortal, no baja bajo censura. c) Que el pecado está seguro. d) Que el pecado esté llevado a cabo, es decir, que las palabras de la ley que indica el crimen y el castigo se satisfagan en su sentido terminante. e) Que el pecado esté confiado con la obstinación hacia la ley. Sección 11. Los que cooperan en un crimen pueden también ser censurados. Los cooperadores necesarios son los que por la acción física concertada logran el crimen, o los que lo ordenan, o los que por su influencia física o moral concurren tan en el crimen que sin su cooperación el crimen no habría sido confiado; todo el éstos incurren en la misma censura que la quién confía realmente el crimen a menos que la ley expreso proporcione de otra manera. Los oc-operadores accesorios son los que por su cooperación facilitan simplemente el crimen; no incurren en ordinariamente la misma censura que la que está que confía el crimen, sino deben ser castigados según el juicio prudente del superior. Sección 12. Excusan los que todavía no han alcanzado la edad de la adolescencia (los adolescentes) de todos ipso facto (las penas de los sentencia de los latae). Sección 13. El habitual insano, aun cuando tienen ocasionalmente intervals1 lúcido y aun cuando aparecen ser sana en ciertos tipos de acción, se presumen ser incapaz de crimen. Sección 14. Una pena de los sentencias de los latae ata a delincuente en el foro externo e interno tan pronto como él sea consciente del crimen; sin embargo, antes de que una oración declaratoria sea pronunciada, excusan al delincuente de la observancia de la pena siempre que él no pueda observarla sin deformar; y en el foro externo nadie pueden exigir su observancia de él hasta que la oración declaratoria es pronunciada o a menos que el crimen es notorio. Sección 15. La censura es quitada solamente por la absolución. Si hay cuestión de una censura que no impida la recepción del sacramento (v.g., suspensión), la persona bajo censura puede ser absuelta de sus pecados, la censura restante. Si, sin embargo, hay cuestión de una censura que impida la recepción del sacramento (excomunión y entredicho personal), la persona censurada no puede ser absuelta de sus pecados, a menos que primero lo absuelvan de la censura. Sección 16. Los que deliberadamente (voluntariamente) realizar los servicios divinos o arreglar para la celebración de ellos en  el lugar, y los que admiten deliberadamente a la celebración de los servicios divinos prohibidos a ellos el Sacerdotes en quienes se ha pronunciado una oración declaratoria o condenatoria de la excomunión, de la suspensión o del entredicho, contraen automáticamente entredicho de entrar en una iglesia,  hasta que la satisfacción se da según las demandas del superior que oración han no hecho caso. Sección 17. Los que voluntariamente dar a entierro cristiano a los infieles, apostates públicos, los que han pertenecido público a una secta herética, cismáticos o atea, ésos excomulgados o prohibidos por la oración condenatoria o declaratoria, contrariamente a la prescripción de los canon, entredicho del contrato de entrar en la iglesia, reservaron al Obispo Ordinario. Sección 18. La suspensión es una censura la cual prohíbe a un Sacerdotes el uso de su oficina, de su beneficio, o de ambos. Sección 19. La suspensión general, o el simplificar de la suspensión sin cualquier determinación más otra, prohíben el uso de su oficina y beneficio y de la jurisdicción y prohíbe el ejercicio de la energía de órdenes. Sección 20. Los Sacerdotes a que (voluntariamente) se han promovido o han promovido deliberadamente a las órdenes con simonía, o han administrado deliberadamente o recibido otros sacramentos con simonía, incurrir en la suspensión reservada al Primado. Suspenden a un Sacerdote que careciendo la jurisdicción necesaria, presume oír confesiones sacramentales automáticamente de actos divinos.

ARTÍCULO XXI  

Sección 1. El ministro Obispo Ordinario del sacramento de untar del enfermo, es el Sacerdote en el lugar en el cual la persona enferma está permaneciendo. Sin embargo, en caso de necesidad, o con por lo menos el permiso razonablemente presumido del Sacerdote o del Obispo Ordinario local, cualquier otro Sacerdote puede administrar este sacramento. Sección 2. Un Sacerdote debe mantener cuidadosamente el aceite del enfermo trabado un lugar de la caja fuerte y de la guarnición en la iglesia, pero no en el país excepto en caso de necesidad, o por una cierta otra razón de la lujuria, con el permiso del Obispo Ordinario. Sección 3. Está untando del enfermo se puede administrar solamente a uno del fiel, que después de lograr el uso de la razón en el peligro de la muerte debido a enfermedad o vejez. Sección 4. Cuando hay duda si la persona enferma ha logrado el uso de la razón, si él está verdad en el peligro de la muerte, o si él es ya muerto, el sacramento debe ser conferido condicional. Sección 5. El sacramento debe ser conferido absolutamente [es decir, sin cualquier condición] a esas personas enfermas que, mientras que eran conscientes pedidos el sacramento por lo menos implícito, o muy probablemente habría pedido él, aun cuando no han llegado a ser inconscientes ni han perdido el uso de la razón. Sección 6. Este sacramento no debe ser administrado a los que consumación sigan siendo impenitentes en pecado mortal manifiesto; pero si hay duda en vista de esto debe ser conferido condicional. Sección 7. Cuando el ministro no tiene ninguna duda sobre la intención del recipiente de recibir el sacramento, sino duda la disposición de la persona de modo que sea dudosa si el sacramento será fructuoso, el sacramento se administra absolutamente y no condicional. El sacramento de untar del enfermo no se puede administrar una segunda vez durante la misma enfermedad, a menos que la persona enferma se haya recuperado después de que lo untaran y después cayera otra vez en el peligro de la muerte. Sección 9. Las anotaciones deben ser hechos exactamente con las palabras, y en la orden y la manera prescritas en el ritual. El untar de los pies se puede omitir para cualquier causa razonable. Excepto en casos de la necesidad grave el ministro realizará las anotaciones con su mano, y no utilizará ningún instrumento. Sección 10. En caso de la necesidad una el untar en solamente una de los sentidos, o mejorar en la frente, con la forma corta es suficiente; hay una obligación de proveer las anotaciones individuales cuando el peligro ha pasado. Sección 11. Cuando los ritos pasados se dan sin la interrupción, el hombre enfermo debe ser untado después de que él haya hecho su confesión y antes de que él reciba Viático. Sección 12. Si morir al cristiano del este protestante o separado es inconsciente, él puede ser dado la absolución y untar del enfermo condicional [si el sacramento es válido o si eres capaz] si uno tiene razón de pensar que la persona vivió de buena fe y daría la bienvenida a la ayuda del Sacerdote si él la sabía para ser necesario. Sección 13. Si morir al cristiano del este protestante o separado es consciente [del sensibus destitutus no], y existe una buena razón de pensar que la conversión formal al Catolicismo es posible, entonces el Sacerdote debe conducirlo a renunciar sus errores y a hacer una profesión formal de la fe católica. Sin embargo, puesto que la mayor parte de estas personas están en la buena fe completa, hay cada razón de temer que las tentativas en esta dirección pueden destruir la buena fe de la persona que muere y poner en peligro así su salvación.  

ARTÍCULO XXII

Sección 1. Los cuerpos del fiel deben ser enterrados en un cementerio de acuerdo con los ritos prescritos en los libros litúrgicos, se han bendecido o consagrado. En lugares donde no está posible tener cementerios cristianos el Obispo Ordinario local considerará a él que los cementerios públicos están bendecidos si la mayoría de las personas que se entierran allí son cristianos, o por lo menos que los cristianos tienen en estos cementerios una sección especial para su propio uso exclusivo y que esta sección esté bendecida. Si incluso esto no puede ser hecha, entonces los sepulcros individuales deben ser bendecidos en cada entierro particular. Sección 2. Los que han muerto sin bautismo no deben ser admitidos al entierro cristiano. Sin embargo, los catecúmenos que, a través de ninguna avería su el propios, murieron sin bautismo, deben ser tratados como entierro cristiano bautizado [y por lo tanto dado]. Finalmente todas las [católico] personas bautizadas deben ser dadas entierro cristiano a menos que la ley expresa las priven de él. Sección 3. A menos que antes de que la muerte ellas hayan manifestado algunas muestras del representante o de la conversión, los siguientes no deban ser dados entierro eclesiástico; a] Los que son apostates notorios de la fe cristiana, y eso personaje que se sabe para pertenecer a una iglesia no-Cristiana, a una secta atea, a la orden Masónica o a otras sociedades de la misma clase. b] Personas bajo la excomunión o entredicho después de una oración condenatoria o declarativa. c] Los que, deliberación completa de la voluntad, han confiado suicidio. Si existe una duda razonable en cuanto a la deliberación completa, la persona no debe ser negada entierro eclesiástico. El escándalo será inverosímil donde se sabe comúnmente que el suicidio resultó probablemente de un desorden nervioso o mental. La publicidad y la solemnidad deben, adentro lo más lejos posible, ser evitado. d] Los que han muerto en un duelo o de una herida recibieron en un duelo. e] Los que han pedido la cremación de su cuerpo, pero solamente si se prueba que la cremación fue elegida debido a la negación de dogmas cristianos, debido a un alcohol sectario o debido al odio para la religión cristiana y la iglesia. f] Público y siniestros manifiestos. Sección 4. Los antedichos no se excluyen de entierro eclesiástico si antes de que murieran dieron muestras del representante. Si la duda se presenta en ninguno de estos casos, el Obispo Ordinario debe ser consultado, si el tiempo permite; si la duda no puede ser resuelta, el cuerpo de los difuntos debe ser dado entierro cristiano, en tal sabio, sin embargo, que el escándalo se previene. v.g., divulgando el hecho de que la persona demostró muestras del arrepentimiento antes de muerte, el etc. Sección 5. Cuando han privado a una persona de entierro eclesiástico, cualquier clase de misa fúnebre, incluso una misa del aniversario, tan bien como otros servicios fúnebres públicos debe también ser negada. Sección 6. Cuando el Sacerdote, pedido por la familia de los difuntos, conduce servicios fúnebres o conduce rezos en la estela para los que no sean cristianos, el entierro en un cementerio cristiano se puede permitir, especialmente a los esposos y a los parientes de cristianos. Incluso en esos casos donde el Sacerdote no conduce ningún servicio para los difuntos, es permitido, en la consideración de un enlace de la consanguinidad o de la unión, enterrar a no Católicos en la cámara acorazada de la familia o el diagrama de familias cristianas en un cementerio cristiano. En ocasión de entierros en cementerios católicos de los que no eran católicos se recomienda que permitan a los Sacerdotes de otras iglesias para conducir servicios. En esta materia, es el Obispo Ordinario local que tiene la autoridad para tomar disposiciones y decisiones finales. Sección 7. Donde no hay disponible cementerio cristiano, será necesario enterrar a los cuerpos de cristianos difuntos en cementerios no Católicos. Por otra parte, aun cuando puede haber un cementerio cristiano en el lugar, él puede ser permitido para que un cristiano sea enterrado en un cementerio no- Católico, v.g., convertido que parientes que sobreviven ” tener un diagrama privado; un cristiano que, de buena fe, adquirió un diagrama en un cementerio no- Católico. Siempre que entierren a un cristiano legal en un cementerio no- Católico, esos ritos eclesiásticos, que se realizan normalmente en el cementerio, incluyendo por supuesto la bendición del sepulcro, se pueden permitir en el cementerio no Católicos. Sección 8. No conceden los infantes de los padres cristianos que mueren sin bautismo entierro eclesiástico; sin embargo, pueden y deben ser enterrados en la porción del cementerio bendecido. Particularmente; a] Si la madre y el feto mueren juntos; un bautizado el feto, que ha permanecido en la matriz de la madre, y entierran junta a la madre en tierra consagrada. b] Si el bebé nace pero la madre y el niño mueren; si no habían bautizado al bebé a través de ninguna avería de los padres, es probable que la madre y el niño pueden ser enterrados juntos en tierra consagrada. c] En duda si habían bautizado o habían sido bautizado válido al infante, el entierro eclesiástico debe ser concedido. Sección 9. Sección 9. La iglesia para el entierro es la de la Parroquia apropiada de los difuntos a menos que él hubiera elegido otra iglesia. Si los difuntos tenían varias Parroquias apropiadas [v.g., por causa del domicilio y del cuasi-domicilio], la iglesia para el entierro es la iglesia de la Parroquia en la cual la persona murió. Sección 10. Sí una persona [estudiante, profesor, criado, dados en el Centro de formación religioso él debe ser enterrado de la capilla del Centro de formación por el rector del Centro de formación. Sección 11. Entierran a los hombres religiosos, administrativos o la endecha, exentos ni no-exemtos, de la iglesia o del oratorio de su propia casa o por lo menos de su propio instituto; si esto no puede ser echo porque murieron lejano de su casa, los entierran de la iglesia de la Parroquia en la cual murieron a menos que el superior desee transferir el cuerpo a una iglesia del instituto. Sección 12. Religiosos  de las mujeres de las mujeres quién el dado en la casa religiosa se entierra de la iglesia o del oratorio del instituto si la casa religiosa no está conforme a la jurisdicción del Sacerdote, y el servicio fúnebre es conducido por el capellán, no eximidos de la jurisdicción Parroquial son enterrados de la iglesia Parroquial por el Sacerdote. Sección 13. El cementerio, que el difunto ha elegido legal, recibe preferencia sobre todos los otras. Si no se ha hecho ninguna opción del cementerio por los difuntos, el cuerpo debe ser enterrado en el cementerio de la familia o el diagrama de la familia. Una esposa es enterrada legalmente en el cementerio de su marido. Si existe ningún tal diagrama de la familia, el cuerpo debe ser enterrado en el cementerio de la iglesia de la cual fue enterrado. Sección 14. Cuando el Sacerdote entierra legal a persona de su iglesia. Él es el ministro legal del servicio. Por lo tanto, en los casos mencionados arriba, cuando la iglesia de la Parroquia es el lugar legal del entierro, el Sacerdote es el ministro legal del servicio. Sección 15 Si el lugar de los servicios fúnebres es una iglesia de asiduos o alguna otra iglesia eximida de la jurisdicción Parroquia [v.g., la capilla del Centro de formación religioso] el servicio es conducida por el rector de esa iglesia o capilla. Sección 16. El ministro para los servicios fúnebres de las mujeres religiosas; ver. Sección 12 de este artículo. Sección 17 El ministro de los servicios fúnebres de los hombres religiosos: a] en institutos administrativos; cuando el entierro es de la iglesia del instituto, el superior religioso es el ministro del servicio. Si el entierro es de la iglesia de la Parroquia del lugar donde está el ministro haber muerto religioso, el Sacerdote de la iglesia del entierro. b] en institutos puestos; cuando el entierro es de la iglesia del instituto, el capellán o el Sacerdote es el ministro del servicio dependiendo de sí los religiosos están eximidos de la jurisdicción del Sacerdote o no. Si el entierro es de la iglesia de la Parroquia, el Sacerdote es el ministro legal del servicio. Sección 18. En la transferencia de un cuerpo para reubicarlo después de la exhumación [v.g., en el caso de un soldado enterrado en orillas extranjeras], si las ceremonias del entierro fueron observadas en el primer entierro, no se prescribe ningunos en el segundo. Si se sostienen, no son reservados en fecha la derecha a ningún Sacerdote particular. Si las ceremonias debidas no fueron observadas en el primer entierro, deben ser realizadas en el segundo por el Sacerdote del domicilio del difunto según las normas ordinarias de la ley.  

ARTICEL XXIII  Sección 1. Los domingos y los días santos hay una obligación de atender a la misa; por otra parte, hay una obligación de abstener de los actos judiciales servicios  y, a menos que el contrario sea permitido por los indultos de encargo o particulares legales, de la comercialización pública, las reuniones de comerciantes y los clientes, y de cualquier otra clase de ocupación comercial pública que implica comprar y la venta. Sección 2. En la sentencia de qué tipo de trabajo es trabajo servicio, los autores miran comúnmente a la naturaleza del trabajo, sin importar si la remuneración está recibida para ella o no. Históricamente y social, ese trabajo se mira sobre pues servicio que fue realizado por los criados y los esclavos en épocas anteriores. Por lo tanto, el trabajo servido es sobre todo trabajo manual, el trabajo, que se realiza más con el cuerpo que con la mente. Sección 3. Los actos judiciales se prohíben que son ésos realizados con la observancia de formalidades legales [], si el proceso judicial sea civil o criminal, secular o eclesiástico. Sección 4. Las ocupaciones comerciales públicas se prohíben que incluyan la operación de los almacenes y los mercados de la tienda de comestibles, los intercambios de la acción y de materia, los almacenes grandes céntricos, los centros de compras suburbanos, las subastas, las ventas de negocio, etc. Sección 5. La dispensación de la observancia de banquetes se concede de acuerdo con las normas siguientes: a] Los Obispos religiosos en virtud de su energía que dispensa general, pueden, particularmente los casos, dispensar el excedente fiel que ejercitan autoridad de la observancia de banquetes. El caso particular incluye no sólo a miembros individuales del fiel, pero también a comunidad en el sentido terminante. b] No sólo Obispo Ordinario local pero también los Sacerdotes, en solos casos y para una causa justa, puede dispensar personas y a familias individuales conforme a ellos, incluso fuera de su territorio, y en sus viajeros del territorio también [peregrino], de la ley común de la observancia de los días del banquete. c] En institutos exentos administrativos, los superiores [incluso local] gozan de la misma facultad para dispensar que Sacerdotes. Esta facultad puede ser utilizada a favor de sus propios temas, y también a favor de los que no sean sus temas, pero quiénes estancia en el día y la noche religiosos de la casa como criados, pupilas, huéspedes o pacientes. Sección 6. La ley de la abstinencia prohíbe comer de la carne, pero no de los huevos, de los productos lácteos, ni de los condimentos de la clase, aun cuando hechos de la grasa animal. La ley de rápido prescribe esa solamente una comida completa que se tome un día. No prohíbe tomar de un poco de alimento por la mañana y la tarde, pero el uso local aprobado se debe observar en vista de la cantidad y la calidad del alimento. Sección 7. Los días de la abstinencia y ayunan. Según la ley común: a] La ley de la abstinencia se debe observar el todo el viernes, que no son días santos de la obligación. b] La ley de rápido y de la abstinencia se debe observar en la ceniza miércoles y el viernes de la pasión y de la muerte del señor. Sección 7. El Apostasía es defección completa de la fe de parte de una quién recibió la fe verdadera en bautismo. Sección 8. La herejía es un error del juicio en la consecuencia de la cual una persona bautizada niega o duda obstinadamente una verdad revelada por Dios y propuesta por la iglesia para la creencia. Sección 9. La obligación de decir la oficina divina es grave para todo el Sacerdotes en órdenes sagradas, para los que tengan beneficios para religioso quiénes tienen votos solemnes en las comunidades que tienen la obligación del coro, excepto los hermanos de la endecha y las hermanas de la endecha. Sección 10. El Sacerdotes debe conducir una vida espiritual más santa que el laico al cual deben ser unos ejemplos de la virtud y de la vida vertical. Sección 11. Un Sacerdotes debe continuar sus estudios después de su ordenación especialmente su estudio de las ciencias sagradas. Sección 12. Obligan a todo el Sacerdotes a usar un  administrativo que se convierte, de acuerdo con las costumbres legítimas del país y las regulaciones de sus Obispos. Sección 13. El Sacerdotes debe refrenarse de todas las diversiones y ocupaciones a su llamar sagrado. Sección 14. La medicina y la cirugía se pueden practicar por el clero solamente con un indulto del  Primado. Las oficinas públicas que implican el ejercicio de la jurisdicción o de la administración puesta no se pueden sostener por el Sacerdotes. Las vocaciones legales se prohíben al Sacerdotes; pueden no aparecer como consejos o abogado. No deben actuar como testigos en procesos penales importantes excepto en caso de necesidad. Sección 15. Las administraciones privadas de las mercancías y de la característica de la gente puesta y las oficinas seculares que imponen la obligación de rendir cuentas son prohíben al Sacerdotes sin el permiso del Primado consideran. Sección 16. Las empresas de negocio se prohíben al Sacerdotes si están conducidas personalmente o con otras, para su propia ventaja o por otras. Sección 17. Los “canonis de Privilegium” protegen a Sacerdotes contra daños corporales. Quienquiera inflige daños corporales en un Sacerdotes llega a ser culpable de un sacrilegio. Sección 18. Las “inmunidades de Privilegios” eximen a clero de todos los deberes y oficinas civiles extranjeros a su estado. Sección 19. Las “competencias de Privilegios” permiten que un Sacerdotes insolvente conserve cuál es necesario vivir de acuerdo con el estado administrativo. Sección 20. Una pena eclesiástica es la privación de algún bueno infligida por la autoridad eclesiástica legítima para la mejora del delincuente o en el castigo de una ofensa. Sección 21. Una excomunión excluye a persona de l comunión del fiel y lleva con él ciertas otras consecuencias. Sección 22. Un entredicho priva el fiel de ciertas mercancías espirituales sin su que es negada la comunión con la iglesia. Sección 23. La suspensión es una censura que priva a un Sacerdotes de la derecha de exorcismo los deberes de su oficina y su energía de órdenes, o de percibir las frutas de su beneficio, o de ambos. Sección 24. Las penas de venganzas se pueden infligir sobre todos los miembros de la iglesia [administrativa y endecha], o pueden ser aplicables solamente al clero siempre que restrinjan los derechos apropiadas al estado administrativo. Sección 25. Las penas son sentenciadas de los casos o sentencia, según como son incurridas en ipso facto por la comisión de una ofensa, o se deben infligir por el juez. Sección 26. Las penas pueden ser unos juramentos dependiendo sobre si el castigo está señalado en la ley sí mismo o expreso impuesto por precepto especial o por una oración judicial condenatoria. Sección 27. Para un delincuente para incurrir en una pena establecida se requiere: [i] que allí sea un acto externo [ii] que la ofensa sea completa, según todas las características de tal trasgresión [iii] que un pecado mortal esté confiado [intravenoso] que el delincuente [en caso de una censura] sea obstinado. Sección 28. Los cómplices incurren en la misma pena que el agente principal aun cuando ella expreso no se menciona en la ley, con tal que realmente conspiren y físicamente concurren en la ejecución de la ofensa, o con tal que la ofensa sea de tal naturaleza que requiere a cómplice, o si sin su cooperación la ofensa no hubiese sido confiada. Sección 29. La ignorancia afectada no excusa de ninguna sentencia de los casos de la pena si la ignorancia se refiere a la ley sí mismo o solamente a su pena. Sección 30. La ignorancia de la pena o de la ley no excusa de sentencia de los casos de una pena si la expresión como esa mención no se utiliza en el texto de la ley y la ignorancia es caso o supina; pero si la ignorancia no es caso o supina excusa de sentencia de los casos de las censuras; no, sin embargo, de penas.Sección 31. El miedo grave no excusa de sentencia de los casos de las penas si la ley no contiene ninguna expresión tal como “quienquiera presume” el etc. y la ofensa implica el desprecio de la fe o de la autoridad eclesiástica o el detrimento público de almas. Sección 32. Los niños no incurren en sentencias de los casos de las censuras antes de la edad de la pubertad. Sección 33. Las censuras cesan solamente por la absolución. En el peligro de la muerte cualquier Sacerdote puede absolver de todas las censuras sin la excepción; en ciertos casos sigue siendo la obligación subsecuente del tener recurso a las autoridades competentes.  

ARTÍCULO XXVII  

Sección 1. La jurisdicción en el foro externo prevé sobre todo y directamente el interés público común y de la iglesia; regula la acción social del fiel, de su relación a la sociedad externa y visible de la iglesia. Por lo tanto, se ejercita público y tiene efectos jurídicos públicos. Sección 2. La jurisdicción en el foro interno, el foro de la conciencia, prevé sobre todo y directamente el bienestar privado del fiel; regula sus acciones privadas y su relación moral al dios. Por lo tanto se ejercita privado y confidencial, a menudo en secreto completo, y no tiene ningún efecto jurídico público a menos que éstos expresos sean concedidos por la ley o por la acción de algún superior competente. Sección 3. La jurisdicción ordinaria es la que es unida a una oficina por la ley sí mismo; el resto de la jurisdicción es delegada, es decir, confiado a una persona por una quién lo posee como energía ordinaria. Sección 4. Uno quién tiene energía ordinaria de la jurisdicción puede delegarla entera o parcialmente a otro, a menos que la ley expreso proporcione de otra manera. Sección 5. La jurisdicción delegada por el Primado considera se puede secundario-delegar o para una Acta Única o habitual, a menos que eligieran a la persona delegada debido a sus calificaciones personales, o prohíben a la secundario-delegación. Sección 6. La energía delegada para la agencia comprensiva] por una quiénes, aunque subordinan al Obispo Ordinario, posee energía ordinaria, puede ser submarino delegado en casos individuales. Sección 7. Ninguna energía secundario-delegada puede secundario-ser delegada otra vez a menos que la energía de hacer tan expreso haya sido concedida por la persona que, en virtud de la jurisdicción ordinaria, primero delegó la energía en la pregunta. Sección 8. La energía de las órdenes unidas a una oficina o confiadas a una persona por un superior eclesiástico competente no se puede transferir a otro, a menos que esto expreso sea permitida por la ley o el indulto. Sección 9. La energía de la jurisdicción se puede ejercitar directamente solamente sobre sus temas. Sección 10. La energía judicial, es Obispo Ordinario o delegado, se puede nunca ejercitar para lo suyo ventaja; ni, aparte de ciertas excepciones, puede ser ejercitada fuera de lo suyo territorio. Sección 11. A menos que el tema de un caso no lo permita o la ley gobierna de otra manera, la energía voluntaria o no-judicial de la jurisdicción se puede ejercitar incluso en lo suyo favor, mientras que una persona está fuera de su territorio, o a nombre de un tema que esté ausente de su territorio. Sección 12. Un acto de la jurisdicción ordinaria o delegada, que se ha concedido para el ejercicio en el foro externo, es válido también en el foro interno. Pero no viceversa, es decir, en el caso de la jurisdicción concedida para el foro interno, un acto no produce generalmente ningún efecto en el foro externo. La energía confirió para el foro interno se puede ejercitar en el foro adicional-sacramental interno, a menos que su ejercicio se limite al foro sacramental. Si el foro para el cual cierta energía fue concedida no se especifica, entonces la jurisdicción se entiende según lo concedido para el foro interno y externo, a menos que el contrario sea evidente de la naturaleza del caso. Sección 13. La energía delegada expira: a] Cuando satisfacen a la comisión para quien fue dada; b] Cuando la época de la delegación o del número de los casos para los cuales fue dado ha funcionado hacia fuera. c] Cuando la causa de la motivación de la delegación ha cesado; d] Por la revocación de parte de la autoridad que delega, sobre aviso directo de eso el delegado; e] Por la renuncia de parte del delegado. Sobre aviso directo a y la aceptación de eso por la autoridad que delega. La energía delegada no expira debido a la pérdida de autoridad de parte de la persona que delegó, excepto adentro dos casos, a saber: [i] Cuando las cláusulas limitó a la delegación así unidas a él [v.g., “según nuestro buen placer”]; [ii] Cuando uno se ha delegado para conceder un favor a ciertas personas especificadas, y el conceder real del favor todavía no ha alcanzado incluso la etapa inicial donde por lo menos un acto preparatorio simple se ha realizado. Sección 14. La energía ordinaria expira solamente con la pérdida de la oficina a la cual se une. Sección 15. En el caso de la energía, que se ha concedido para el foro interno, un acto es válido aun cuando, con inadvertencia, él se ha colocado después de la época de la delegación o el número de los casos para los cuales fue dado ha funcionado hacia fuera. Sección 16. En error común, la iglesia provee la jurisdicción para el foro interno y externo. Las preocupaciones aquí previstas del error la existencia de la jurisdicción: se basa sobre una situación efectiva que dé lugar a la creencia que una persona tiene jurisdicción, mientras que él posee ninguno. El error común, en comparación con error simplemente privado, afecta una cierta clase de comunidad y es, de cierta manera, común a la gente de las Parroquias, de la Parroquia, de la comunidad religiosa, del etc. Sin embargo, para que el error común a existir, él se requiera en absoluto que la mayoría de las personas en un lugar saca realmente un juicio falso referente a la existencia de un hecho público que sea normalmente capaz de conducir a gente en error; existe una circunstancia pública de la cual todas las personas razonables, sin ninguna ley del error, concluirían naturalmente que existe la jurisdicción. Establecer error común, es suficiente que la parte más mayor de la gente, si estuvo preguntada, contestaría erróneamente referente a la existencia de la jurisdicción en un caso dado. Debido a la presencia de ciertas circunstancias públicas concretas, la fundación del error común se pone, de modo que las que encuentran esta situación fallen absolutamente naturalmente en error. No es necesario que un número de personas yerran realmente referentes a la existencia de la jurisdicción; la iglesia provee la jurisdicción en el caso de solamente una persona que esté realmente en error. Observar que el error común está basado en la consideración real de un sistema concreto de hechos; se funda en una conclusión razonable de una situación práctica dada, no una asunción mera o en ignorancia. La creencia errónea general [errores de la ley] es fundación escasa para el error común. Sección 17. En positivo y la duda probable de la ley o del hecho, la iglesia provee la jurisdicción para el foro interno y externo. Una duda es positiva y probable cuando hay una razón buena y seria de concluir que una tiene jurisdicción, aunque hay también buena razón de decir que una no tiene. La mente, por lo tanto, no puede alcanzar cierto juicio referente a la posesión de la jurisdicción. Una duda de la ley mira la existencia, el grado o el significado de la ley. Una duda del hecho mira la existencia de algunas circunstancias, que la ley requiere ciertamente para que un acto sea incluido dentro de su ámbito. Una vez que la situación del positivo y de la duda probable se verifique, la iglesia provee la jurisdicción para cubrir el caso en la pregunta. No se requiere ninguna razón especial cualesquiera para el uso lícito de esta jurisdicción proveída. Sección 18. Las leyes de las leyes, incluso de la invalidación y el incapacitar, no atan en caso de una duda positiva de la ley; en un caso de la duda positiva del hecho, el Obispo Ordinario puede dispensar, con tal que la ley referida sea una de la cual el Primado dispensa generalmente. Sección 19. El subordinado del Obispo Ordinario al Obispo Ordinario puede dispensar particularmente cajas de las leyes generales de la iglesia, pero solamente en los casos en los cuales el recurso al primate Obispo Ordinario es difícil y hay peligro del daño grave en retrasa, a condición de que sea la dispensación en la pregunta una que el Primado está no concederá. Sección 20. Los Obispos y el otro local Obispo Ordinario pueden dispensar de leyes religiosos y. particularmente encajona solamente, de leyes de un consejo provincial, no sin embargo de las leyes que el Primado ha decretado especialmente para ese territorio particular. Sección 21. El código concede a Sacerdotes y a facultades de los confesores para dispensar de muchas de las obligaciones más comunes, y, en casos urgentes, de obligaciones más importantes. Sección 22. Una dispensación de la ley eclesiástica, no debe ser concedida sin un justo y razonable vino, tomando en la consideración la gravedad de la ley de la cual se da la dispensación: si no la dispensación, si es dada por cualquier persona al subordinado al legislador mismo, es ilícita e inválida. El espiritual bueno del fiel es siempre causa legítima para una dispensación. Cuando hay duda referente al desahogo de la razón de la dispensación, puede sin embargo licito ser pedido y ser concedido legal y válido. Sección 23. Una dispensación que es personal se puede utilizar dondequiera, v.g., un individuo que se dispense del ayuno no necesita rápido aun cuando él es exterior su propia diócesis. Sección 24. Una dispensación que es local se restringe a un lugar resuelto, a v.g., a una diócesis, a la ciudad o a la Parroquia. Puede ser utilizada por todos que estén en ese lugar, pero por nadie exterior que pone. Sección 25. Una dispensación se mezcla que, es decir, personal y local, se puede utilizar por cualquier persona en el territorio, y por los residentes o los temas del territorio aun cuando que ella está fuera del territorio. Sección 26. Una dispensación que se concede para una Acta Única [única o simple], una vez que se haya ejecutado, produce una situación donde la ley que fue relajada puede nunca otra vez ser eficaz en el mismo caso, v.g., una dispensación de rápido de hoy. Por otra parte, una vez que se haya concedido tal dispensación, no cesa, aun cuando su causa de la motivación debe cesar durante el intervalo. Sección 27. Una dispensación que como usos que se repiten, v.g., de abstener el viernes, o de recitar la oficina divina, expiran: a] Por la revocación, con tal que notifiquen a la persona dispensada de esto; b] Por la renuncia, con tal que la renuncia sea aceptada por el superior que dispensa; c] Cuando el período del tiempo para el cual la dispensación fue concedida ha funcionado hacia fuera, o del número de las épocas durante las cuales la dispensación fue dada; Por el seguro y compite la cesación de la causa motiva para la dispensación. Sección 28. Aparte de dispensaciones, hay otras causas, que pueden lanzar uno de la obligación de satisfacer una ley. Esta de obligan de las causas pueden eximir las causas [eximentes de las causas] o excusar las causas [excusantes de las causas]. [i] Eximiendo causas estar ésos en la virtud de la cual una deja de ser un tema de la ley. Estas causas pueden quitar realmente el tema de la jurisdicción de un superior. [ii] Excusando causas ser los que hacen la observancia de la ley imposible o extremadamente difícil. En tal situación, una persona sigue siendo un tema de la ley, pero no está limitada para observarla. a] La ignorancia, la inadvertencia y el error constituyen excusar causas de imputar de una violación de la ley. Puesto que estos factores hacen un acto involuntario, por lo menos hasta cierto punto, previenen una violación verdadera de la ley con sus efectos consiguientes, con ciertas excepciones notables. b] La imposibilidad física existe cuando la conformidad con la ley está simplemente más allá de capacidad humana; tales de la imposibilidad excusas ciertamente de la observancia de la ley, puesto que nadie se pueden obligar para realizarse cuál no es posible. c] La imposibilidad moral se presenta cuando la observancia de la ley se hace muy difícil por causa del miedo grave, del daño serio o de la inconveniencia, que se pueden conectar accidentalmente con el cumplimiento de la ley en la pregunta. Observar que la inconveniencia, el etc., deben ser extrínsecos a la ley sí mismo; si estos factores se vendan intrínseco con su observancia, deben ser mirados según lo previstos por el legislador, y por lo tanto llevados por los temas. Sin embargo, de la imposibilidad excusas morales a veces de la ley eclesiástica, porque no presumen al legislador para imponer su ley ante sus temas con inconveniencia notable que resulta. Sección 29. Epikeia es una interpretación benigna de la mente de un legislador humano, según cuál es equitativo y bueno, con el resultado que un caso imprevisto particular, debido a circunstancias especiales, se retira de la disposición de las palabras claras de la ley y se trata según la interpretación de la mente del legislador. Al obrar así, aunque uno no se conforma con la letra terminante de la ley, él se conforma con la intención del legislador. Se presume que, según la virtud del epikeia, el legislador no desea ampliar su ley a esta caja particular, que es rodeada por circunstancias en conjunto especiales y particulares, aun cuando, según la fraseología terminante de la ley, él es incluido. La razón de esta presunción es que el legislador se prepone legislar para esas situaciones que se presenten comúnmente; él no puede prever posiblemente todas las circunstancias diversas, que pueden presentarse en casos concretos. Por lo tanto, es absolutamente legítima presumir según el juicio prudente que, tenía el legislador previsto este caso inusual particular, él no desearía incluirlo en su ley.   

ARTÍCULO XXVIII  

Sección 1. Limitar a la observancia de leyes simplemente eclesiásticos son bautizado quiénes han logrado el uso de la razón y han terminado su séptimo año de la edad, a menos que el contrario en expreso previsto en la ley. Sección 2. El límite por las leyes hechos para un territorio particular es esas personas para quienes se hacen, que tienen un domicilio o un cuasi-domicilio allí, y al mismo tiempo está permaneciendo realmente allí. Sección 3. Los viajeros no son limitados por las leyes particulares de su territorio mientras que están ausentes de ella, a menos que la trasgresión de estas leyes trajera daño a su territorio casero, o a menos que las leyes son personales. Sección 4. Los viajeros no son limitados por las leyes particulares del territorio en el cual están permaneciendo, a excepción de esas leyes que se refieran a la orden pública o cuáles determinan las formalidades del procedimiento legal. Sección 5. Los viajeros son limitados por las leyes generales de la iglesia, aun cuando algunos de estas leyes pueden no obligar en su propio territorio casero: sin embargo, no son limitados por esas leyes generales que no obliguen en el territorio en donde están permaneciendo. Sección 6. Los vagabundos, es decir, las personas que no tienen ningún domicilio o cuasi-domicilio, dondequiera, son obligados por las leyes generales y particulares, que están atando en el lugar en donde están permaneciendo. Sección 7. El domicilio es adquirido cualquiera viviendo en una Parroquia, diócesis, con la intención de restante permanentemente a menos que esté llamado lejos, o realmente viviendo en este lugar por diez años. Sección 8. el Cuasi-domicilio es adquirida cualquiera viviendo en una Parroquia, diócesis, con la intención de permanecer allí por lo menos para la parte más mayor del año a menos que esté llamado lejos, o realmente viviendo en este lugar para la parte más mayor del año. Sección 9. Una esposa separada no legalmente de su marido conserva necesariamente el domicilio de su marido; una persona insana, el domicilio de su guarda; un menor de edad, el domicilio de sus padres o guardas legales. Sección 10. Por el domicilio y el cuasi-domicilio una persona obtiene su Sacerdote y Obispo Ordinario apropiados. El Sacerdote apropiado y el Obispo Ordinario de un vago son el Sacerdote y el Obispo Ordinario local del lugar en donde el vago está permaneciendo realmente. Los, también, que tienen solamente un domicilio religioso o el cuasi-domicilio obtiene como su Sacerdote apropiado, el Sacerdote del lugar en el cual él está permaneciendo realmente. 

ARTÍCULO XXVIX  

Sección 1. La unión de personas bautizadas es gobernada no sólo por la ley divina pero también por ley de canon, sin prejuicio alguno para la capacidad de la energía civil en lo referente a los efectos puramente civiles de la unión. Sección 2. La unión de dos personas no-bautizadas está conforme a la capacidad del estado. Por lo tanto la energía civil puede decretar las leyes que requieren formalidades ser observado para la validez del contrato de la unión y puede también establecer impedimentos a la celebración válida de la unión. Uno debe consultar las leyes de las varias autoridades civiles para comprobar cuál afectan la validez y cuál solamente el licitante de la unión. Al igual que evidente, una ley civil contraria a la ley divina es inválida. Sección 3. La unión goza del favor de la ley; por lo tanto en duda uno es sostener para la validez de la unión hasta que se prueba el contrario. Sección 4. El Sacerdote que tiene la derecha de asistir en la unión primero, y a su debido tiempo, investigará diligente si existe cualquier obstáculo a contraer de la unión. Sección 5. Él preguntará a novia y preparar por separado si están bajo cualquier impedimento, si da consentimiento libremente [especialmente la mujer], y si están mandados suficientemente en doctrina cristiana, a menos que debido al carácter de las paridades, esta última pregunta se parezca superflua. Sección 6. Si hay suspicacias referentes a la libertad de un partido a casar, o si un partido ha vivido después de pubertad en muchos lugares, el Sacerdote debe recoger evidencia y pruebas adicionales para comprobar la libertad del partido. En el peligro de la muerte, sin embargo, si otras pruebas no pueden ser tenidas, y en ausencia de indicaciones por el contrario, la declaración jurada de los contratantes que se han bautizado y están bajo ningún impedimento se considera suficiente prueba de la libertad a casar. Sección 7. Excepto en caso de necesidad un Sacerdote nunca asistirá en la unión de un vago a menos que él primero haya traído la materia a la atención del Obispo Ordinario local o de un Sacerdote delegado por él y el permiso obtenido asistir en la unión. Sección 8. El Sacerdote serio calentará a hijos y a hijas de menor importancia para no contraer la unión sin el conocimiento o contra los deseos razonables de sus padres. Si rechazan obedecer, él no asistirá en su unión sin la consulta anterior con el Obispo Ordinario local. Sección 9. El Sacerdote debe anunciar público los partidos entre los cuales una unión debe ser contraída. La proclamación de la unión se debe hacer por su Sacerdote apropiado. Sección 10. Sección 10. Si después de alcanzar la edad de la pubertad [catorce para los muchachos, doce para las muchachas], un partido ha morado por seis meses en otro lugar, el Sacerdote explicará la materia al Obispo Ordinario, que exigirá que las publicaciones estén hechas allí o prescribirá la colección de la otra prueba y evidencia en vista de la libertad del partido para casar. Sección 11. Las publicaciones no se hacen en el caso de las uniones contraídas con una dispensación del impedimento de la disparidad del culto o de la religión mezclada, a menos que el Obispo Ordinario local la juzgue recomendable para hacerlas hacer, escándalo que es excluido, y a condición de que una dispensación del impedimento sea concedida de antemano. No se hace ninguna mención de la religión del partido no- Católico. Sección 12. Las proclamaciones serán hechas en iglesia los tres domingos sucesivos durante la misa Parroquia o durante otras funciones sagradas asistidas una gran cantidad del fiel. Sección 13. Si saben de cualesquiera impedimentos a la unión, todos los fieles se obligan para revelar los al Sacerdote o el Obispo Ordinario local antes de la celebración de la unión. Sección 14. La poder local del Obispo Ordinario para una causa justa dispensa de las publicaciones, incluso de los que se deban hacer en otra diócesis. Si hay vario Obispo Ordinario apropiado, el apretado de dispensar pertenece al en que territorio la unión debe ser celebrada; si se va la unión a ser celebrada fuera del territorio de todos, la derecha pertenece a Obispo Ordinario apropiado un de los. Sección 15. Si la ley de las proclamaciones no se puede observar sin daño grave la ley no ata. Por lo tanto en caso de que no sea posible obtener una dispensación del Obispo Ordinario a tiempo para evitar peligro del daño grave las proclamaciones pueden ser omitidas. Sección 16. A menos que el bautismo fuera conferido en su propio territorio, el Sacerdote exigirá un testimonial del bautismo de ambas partes, o, en las uniones contraídas con una dispensación del impedimento de la disparidad del culto, del partido cristiano solamente. Sección 17. Si otro Sacerdote ha conducido una investigación o ha anunciado  él enviará inmediatamente las notificaciones auténticas del resultado de las investigaciones y de las publicaciones al Sacerdote que debe para asistir en la unión. Sección 18. En la conclusión de la investigación y de las publicaciones, el Sacerdote no asistirá en la unión hasta que él ha recibido todos los documentos requeridos, y, a menos que una causa razonable sugiera la acción contraria, hasta que tres días han transcurrido de la publicación pasada. Sección 19. El Sacerdote podrá mandar a los partidos en la santidad del sacramento del matrimonio, de las obligaciones mutuas de los esposos y de las obligaciones de padres hacia sus niños; él también los impulsará fuertemente confesar sus pecados antes de la celebración de la unión y recibir digno el Comunión santo. Sección 20. Los impedimentos pueden estar de la ley divina [v.g., impotencia] o de la ley humana [v.g., propiedad pública]. Sección 21. Los impedimentos serían absolutos si prohíben la unión con cualquier persona [v.g., edad] y el pariente si prohíben la unión con alguna persona particular solamente [v.g., consanguinidad]. Sección 22. Unos impedimentos [prohibiendo] imponen una prohibición grave contra contraer de la unión pero de él no rinde inválido una unión contraída a pesar del impedimento. Sección 23. Un impedimento ambos del dirimento grave prohíbe contraer de la unión y evita que sea contraído válido. Sección 24. Un impedimento se mira como público cuando puede ser probado en el foro externo: si no es oculto. Un caso debe todavía ser considerado oculto si el impedimento está al lado de público de la naturaleza pero es de hecho oculto. Así un impedimento que es público por la naturaleza [porque se presenta de un hecho que sea en sí mismo público], v.g., edad de la consanguinidad, órdenes sagradas, afinidad, el etc., puede ser oculto de hecho porque no se sabe y no probable saberse. Un caso público es uno en el cual el impedimento se sabe o muy probablemente se sabrá. En el uso de sus facultades y en conceder de las dispensaciones un Obispo Ordinario pueden aceptar esta distinción de público y de oculto. Sección 25. La posibilidad de prueba en el foro externo se tiene cuando el impedimento se puede probar por un documento auténtico o por dos testigos que dan el testimonio concordante de las cosas de las cuales tienen conocimiento personal, o por el testimonio de un funcionario en referencia a las materias referente a su oficina, v.g., Sacerdote afirmando que él asistió en cierta unión, también por el testimonio de expertos o por la confesión del partido hecho ante el tribunal. Observar sin embargo que la prueba en el foro externo debe ser posible no teóricamente solamente pero también prácticamente, es decir, en el caso concreto el impedimento puede ser probado. Sección 26. Un impedimento puede ser dudoso por la duda de la ley o por la duda del hecho. Si el impedimento es uno de ley simplemente eclesiástica, el impedimento no ata si la duda es una duda positiva de la ley; si es una duda del hecho el Obispo Ordinario puede dispensar si hay cuestión de un impedimento del cual Obispo Ordinariosea no dispense. Sección 27. Si el impedimento es uno de ley divina, es ordinariamente ilícito proceder a la unión, si la duda esté de ley o de hecho, porque las probabilidades no harán el sacramento válido. Las cajas excepcionales serán tratadas bajo impedimentos individuales. En caso de que la ley divina no invalide sino prohíba simplemente una unión, una duda de la ley excusaría ordinariamente uno del impedimento. Sección 28. Los impedimentos están de menor de edad o de grado importante. Los impedimentos del grado de menor importancia, a saber, tal se dispensan más fácilmente de a] Consanguinidad el tercer grado de la línea colateral; b] Afinidad el segundo grado de la línea colateral; c] Propiedad pública el segundo grado; d] Relación espiritual; e] Crimen resultando de adulterio con la promesa de la unión o de una unión procurada hecha con uniforme una ceremonia civil. El resto de los impedimentos están de grado importante. Sección 29. Pertenece exclusivamente a la autoridad eclesiástica suprema para declarar auténtico cuándo la ley divina prohíbe o invalida la unión. También pertenece como derecha exclusiva a la misma autoridad suprema de establecer, por ley universal o particular, el otro impedimento o los impedimentos matrimoniales del dirimento para bautizado. Sección 30. Obispo Ordinario local se autoriza, en vista de todos que moran realmente dentro de los límites de su territorio y a sus temas aun cuando fuera de su territorio, para prohibir la unión en un caso particular, pero solamente temporalmente y para una causa justa, y solamente para mientras la causa justa dure. Sección 31. Un impedimento del dirimento de la ley simplemente eclesiástica puede cesar en algunas circunstancias sin una dispensación, a saber, con el uso del epikeia. La opinión común sostiene que si el matrimonio es necesario evitar grandes males, especialmente males espirituales, y la posibilidad de obtención una dispensación está excluida durante mucho tiempo, epikeia puede ser utilizada. Sección 32. Un impedimento o el impedimento el prohibir impone una prohibición grave contra contraer de la unión pero hace ni invalida una unión contraída a pesar del impedimento. Sección 33. La unión es hecha ilícita por hacer voto simplemente de virginidad, de castidad perfecta, de no casar, de recibir órdenes sagradas, y de abrazar el estado religioso. Sección 34. Puesto que es el voto que constituye el impedimento, el impedimento cesa de todas esas maneras de las cuales un voto pueda cesar. Sección 35. En esos países en los cuales la relación legal que se presenta de la adopción haga la unión ilícita según la ley civil, la unión es ilícita también según la ley de Canon.  

ARTICULO XXX  

Sección 1. Una unión entre dos bautizó a personas, de quienes uno es un cristiano, mientras que el otro es un no- Católico bautizado, no es licito contraer sin la dispensación anterior del Obispo Ordinario local dado para una causa justa, puesto que tal unión es al lado de su naturaleza una comunión espiritual del obstáculo al máximo de los partidos casados. Sección 2. Para obtener del Obispo Ordinario local una dispensación del impedimento el partido cristiano declarará que él es listo quitar peligros de caer lejos de la fe. Él también grave está limitado para hacer una promesa sincera de hacer todos en su energía para tener todos los niños bautizados y traídos para arriba en la fe cristiana. Sección 3. En un momento oportuno el no- Católico debe ser informado de estas promesas que el partido cristiano tenga que hacer, de modo que esté claro que él es reconocido del de la promesa y de la obligación de parte del cristiano. Sección 4. El Sacerdote que somete la petición para la dispensación del impedimento a una unión mezclada certificará que el declaración y la promesa han sido hechos por el cristiano y que el no- Católico se ha informado este requisito de modo que sea cierto que él [ella] está enterado de la promesa y de la obligación de parte del cristiano. Sección 5. Los Obispos residenciales pueden dispensar del impedimento de la religión mezclada. Pueden también dispensar en la virtud de casos urgentes. Sección 6. La forma canónica se requiere para la validez de una unión mezclada. Sección 7. Si las dificultades serias están paradas de la manera de observar la forma canónica, el Obispo Ordinario local tiene la derecha de dispensar de la forma canónica en cualquier unión mezclada, con tal que sin embargo que una cierta forma pública de ceremonia se utilice. Esta dispensación es dada por el Obispo Ordinario local del partido católico o el Obispo Ordinario del plano donde está ocurrir la unión. Los ejemplos de las razones Sacerdoteales justas de conceder de la dispensación es la evitación de la enajenación de la familia, el ganar del acuerdo parentela a una unión, un lazo de la relación con un ministro no-Católico. Sección 8. El Sacerdote que somete la petición para la dispensación tiene la responsabilidad de ver a ella eso después de que se realice la ceremonia de la unión: [i] un aviso de la unión se envía a la oficina del canciller de las Parroquias, que concedió la dispensación del impedimento, y al lugar del bautismo del partido cristiano, para poder anotar la unión. [ii] la unión se registra en los expedientes de la unión del paria de el cual el uso para la dispensación fue hecho. Sección 9. La unión de un cristiano y un bautizado la persona sigue el rito de la unión del ritual romano. La unión entre un cristiano y un no- Católico bautizado sigue el rito en el ritual romano, o con el consentimiento del Obispo Ordinario local el rito para la celebración de la unión dentro de la misa, las prescripciones de la ley general con respecto a intacto restante del Comunión de la misa.Sección 10. Con el permiso del Obispo Ordinario local y el consentimiento de la autoridad apropiada de la otra iglesia o comunidad, invitase a un ministro no- Católico puede que participe en el servicio cristiano de la unión dando rezos, bendiciones, o palabras adicionales del saludo o de la exhortación. Si la unión no es parte de la celebración de Eucaristía, invitase al ministro puede también que lea una lección y/o predique. Sección 11. Cuando una dispensación de la forma canónica cristiana se ha concedido y se ha invitado al Sacerdote que participe en el servicio no-Cristiana de la unión, con el permiso del Obispo Ordinario local y el consentimiento de la autoridad apropiada de la otra iglesia o Comunión, él puede hacer tan dando rezos, bendiciones o palabras adicionales del saludo y del exhortación. Si el servicio de la unión no es parte de Supremo del señor o el servicio litúrgico principal de la palabra, el Sacerdote, si está invitado, puede también leer una lección y/o predicar. Sección 12. El lugar Obispo Ordinario de una unión mezclada está en la iglesia de la Parroquia o el otro lugar sagrado. Por razones serias el Obispo Ordinario local puede permitir la celebración de una unión mezclada, [cuando no ha habido dispensación de la forma canónica y el servicio cristiano de la unión debe ser celebrado], fuera de una iglesia católica o de una capilla, con tal que no haya escándalo implicado y conceden la delegación apropiada. Sección 13. Si ha habido una dispensación de la forma canónica, el servicio de la unión se celebra ordinariamente en la iglesia no-Cristiana. Sección 14. El fiel será disuadido además la unión que contrae con los que tengan abandonaron notorio la fe católica, aun cuando él no ha llegado a ser afiliado con una secta no-Cristiana, o con los que tienen miembros notorio convertidos de las sociedades condenadas por la iglesia. Sección 15. Un Sacerdote no asistirá en la unión de esta clase sin consultar el Obispo Ordinario, que después de la examinación de todas las circunstancias, puede permitir que él asista en la unión, con tal que una razón seria exista para esto, y con tal que los jueces del Obispo Ordinario que hay suficiente garantía de la educación católica de todos los niños y del retiro del peligro de la perversión del otro esposo. Sección 16. Si un pecador o público quién está notorio bajo censura rechaza hacer una confesión sacramental o ser reconciliado con la iglesia antes de la unión, el Sacerdote no asistirá en su unión a menos que una razón seria la exija, mirando que él deba, si es posible, consultar el Obispo Ordinario. Sección 17. Una unión válida no se puede contraer por un hombre antes de que él haya terminado el decimosexto año de su edad, por una mujer antes de que ella haya terminado el catorceno año. Aunque una unión contrajo después de que la terminación de las edades antedichas sea válida, sin embargo los Sacerdotes de almas deben esforzarse para disuadir a gente joven casar antes de la edad en la cual, según el uso aceptado del país, la unión se contrae generalmente. Sección 18. Prácticamente todos los estados y provincias tienen el impedimento; sin embargo, hay variación en cuanto a su efecto. Uno debe consultar las leyes del lugar en el cual el ejercita el ministerio, porque el impedimento puede ser solamente impedimento o también dirimento; en algunos lugares la unión se puede validar sobre la cesación del impedimento por la cohabitación mera aceptada y concedida libremente; En algunos lugares autorizan al juez o al otro funcionario a conceder una dispensación del impedimento especialmente en casos del embarazo. Prácticamente todos los estados y provincias tienen, además de la edad en los cuales el impedimento  se establece, otro y una edad más alta bajo la cual se requiera el consentimiento parentela. Esta última forma de impedimento sin embargo es generalmente solamente una prohibición condicional en referencia a las emisiones de la licencia de la unión y no afecta la validez de la unión. Sección 19. Impotencia antecedente y perpetua, si de parte del hombre o de la mujer, está sabido al otro partido o no, es absoluto o relativo, invalida la unión por la ley de la naturaleza sí mismo. Sección 20. Si el impedimento de la impotencia es dudoso por la duda de la ley o por la duda del hecho, la unión no debe ser prevenida. Sección 21. La esterilidad ni invalida la unión ni la hace ilícita. Sección 22. Uno quién es limitado por el enlace de una unión anterior, aun cuando la unión no fue llevada a cabo, inválido procura otra unión, sin perjudicar. Sin embargo, al privilegio de la fe. Sección 23. Aun cuando una unión anterior sea inválida o disuelto por cualquier razón lo que, él por lo tanto no se permita contraer otra unión hasta la nulidad o la disolución del anterior habrá estado legalmente y establecido ciertamente. Sección 24. Una unión es válida si es contraída por un bautizado con una persona bautizada en la fe católica o convertida a la iglesia de la herejía. El límite por el impedimento de la disparidad del culto es cualquier persona que se ha bautizado en la fe católica o se ha convertido a él, aun cuando él cae más adelante lejos de la iglesia y aunque él ensambla una secta no-Cristiana. Sección 25. Si cuando la unión fue contraída un partido fue mirado comúnmente según lo bautizado, o su bautismo era dudosa la válida necesidad de la unión según la norma del canon hasta que se establece ciertamente que uno de los partidos fue bautizado y que no era el otro. Sección 26. Las prescripciones colocadas en el canon en vista de uniones mezcladas se deben aplicar también a las uniones afectadas por el impedimento de la disparidad del culto. Sección 21. Sacerdotes en la unión sagrada de la tentativa de las órdenes inválido. La unión inválida es procurada por religioso quiénes han tomado o votos solemnes, o los votos simples, que al lado de la disposición especial del Primado consideran se dotan con la energía de la unión de invalidación. Sección 29. Es a condición de que Obispo Ordinario pueda conceder la dispensación en casos especiales del Sacerdotes que contraen la unión y según el artículo IV, la sección 5. Sección 30. Entre una mujer secuestrada y el hombre que la ha secuestrado con objeto de la unión no puede haber unión mientras la mujer permanezca en la energía del abductor. En lo que concierne a la nulidad de la unión, la detención violenta de una mujer se mira como equivalente a la abducción, es decir, cuando con objeto de la unión, un hombre detiene violentamente a mujer en el lugar a en donde ella está permaneciendo o a cuál ella ha venido libremente. Sección 31. Si la mujer secuestró, sobre la separación del abductor y colocación en un lugar seguro, los consentimientos para tenerlo para su marido, el impedimento cesa. Sección 32. No pueden contraer una unión válida que, durante el mandato de la misma unión legal, confían adulterio con uno a y uno de ellos confía. Sección 33. No pueden contraer una unión válida, que, incluso sin adulterio que confía, tienen por la cooperación mutua, físico o la moraleja, mataron al esposo legal. Sección 34. Del impedimento del crimen que se presenta de adulterio con una promesa, o de la tentativa en, de la unión, el Obispo residencial puede dispensar. Sección 35. Del crimen que se presenta de adulterio, el Obispo Ordinario local puede en la virtud de las facultades quinquenales dispensar si el crimen es oculto, con tal que el impedimento incurrido en sin la cooperación mutua de los partidos. Sección 36. En la línea directa de la consanguinidad la unión es inválida entre todos en la línea ascendente y descendente, si del nacimiento legítimo o no. En colateral la línea unión es inválida al tercer grado inclusivo, pero el impedimento se multiplica solamente tan a menudo como multiplican al antepasado común. Sección 37. La unión nunca será permitida mientras siga siendo una cierta duda si los partidos son parientes de la sangre cualquier grado de la línea directa o el primer grado de la línea colateral. Sección 38. La afinidad en la línea directa invalida la unión todos los grados; en la línea colateral, al segundo grado inclusivo. El impedimento de la afinidad se multiplica tan a menudo como el impedimento de la consanguinidad en el cual se basa se multiplica, o con una unión subsecuente con un pariente de la sangre de su esposo difunto. Sección 39. El impedimento de la propiedad pública se presenta de una unión inválida, está llevado a cabo o no-llevado a cabo, y de concubinato público o notorio; invalida la unión el primer y segundo grado de la línea directa entre el hombre y los parientes de la sangre de la mujer y viceversa. Sección 40. Solamente la relación espiritual que se presenta de bautismo invalida la unión. Esta relación existe entre bautizar la una y la persona bautizada tan bien como entre los patrocinadores y la persona bautizados. Sección 41. Los que son descalificadas para la unión por la ley civil debido a la relación legal que se presenta de la adopción, no pueden casar válido bajo ley de Canon cualquiera.   

ARTÍCULO XXXI  

Sección 1. Una dispensación se da en el foro externo si el impedimento es público; en el foro interno si el impedimento es oculto. Sección 2. Cuando el Sacerdote pide una dispensación en el foro externo la petición debe ser enviada a la oficina del canciller; si el Obispo tiene no facultades para manejar el caso, el canciller transmite a la petición el Obispo Ordinario. Sección 3, Ninguna dispensación de una ley eclesiástica no se puede conceder sin una causa justa y razonable proporcionada a la gravedad de la ley de la cual se da una dispensación; si no, una dispensación concedida por un subordinado es ilícita e inválida. Sección 4. El Obispo Ordinario puede utilizar su energía de dispensar [si es Obispo Ordinario o delegado] en sus propios temas por todas partes. Las leyes y los indultos que conceden a las varias facultades ordinarias para dispensar generalmente también incluyen explícitamente a la energía de dispensar peregrino, o a todas las personas realmente en su territorio. Si tal cláusula no se contiene en la concesión de facultades, creemos que el Obispo Ordinario puede sin embargo utilizar a sus facultades [sí es Obispo Ordinario o delegado] a favor de peregrino realmente en su territorio. Sección 5. El Obispo Ordinario puede dispensar de los impedimentos que son dudosos debido a una duda del tacto proporcionada allí son cuestión de un impedimento del cual sea el Primadovea no dispense. Sección 6. En el peligro de la muerte, del Obispo Ordinario local, con el fin de callar conciencia y, en un caso apropiado, de efectuar la legitimación de niños, de ambos en cuanto a la forma que se observará en la celebración de la unión, y en cuanto a cada impedimento de la ley eclesiástica, el público así como oculto, aun cuando el múltiplo, a menos que los impedimentos que se presentan de la orden sagrada del sacerdocio y de afinidad en la línea directa basada en una unión llevada a cabo, puede dispensar a sus propios temas dondequiera que puedan morar, y a todas las personas que permanecen realmente en su territorio, a condición de que se quite el escándalo y eso, si una dispensación se concede de la disparidad del culto o de la Religión mezclada, las promesas generalmente darte. Sección 7. En las mismas circunstancias que ésos mencionados en la sección 6 de este artículo, pero solamente para los casos en los cuales no uniforme el Obispo Ordinario local puede ser alcanzado, la misma facultad de dispensar es gozada por el Sacerdote, el Sacerdote que asiste en la unión y el confesor, pero el último goza de la facultad solamente para el foro interno en el curso de una confesión sacramental. El Obispo Ordinario también se considera fuera del alcance, si él no puede ser acercado sin el peligro de violar el sello sacramental. Sección 8. Dispensaciones de la grabación concedidas en el peligro de la muerte; si el Sacerdote o la concesión del Sacerdote que asiste una dispensación para el foro externo ellas debe informar al Obispo Ordinario, y registrar la dispensación en el registro matrimonial; si él dispensa de impedimentos ocultos en el foro adicional-sacramental interno, él es informar al Obispo Ordinario para poder registrar la dispensación en los archivos secretos de la Parroquia Episcopal. El confesor no registra la dispensación puesto que él puede darla en el foro sacramental solamente. Sección 9. El Obispo Ordinario local puede dispensar para todos los impedimentos de la ley eclesiástica, público así como oculto, aun cuando múltiplo, a menos que los impedimentos que se presentan de la orden sagrada del sacerdocio y de afinidad en la línea directa basada en una unión llevada a cabo, siempre que se descubra el impedimento solamente cuando todo está preparado ya para la unión y la unión no puedan, sin peligro probable del daño grave, ser diferido hasta que una dispensación se obtiene del Primadoconsideren. Pueden dispensar sus propios temas que permanecen en su territorio, a condición de que se quite se dé el escándalo y eso, si una dispensación se concede de la disparidad del culto o de la religión mezclada, las promesas generalmente. Esta facultad sostiene también para la validación de una unión contraída ya, si hay el mismo peligro en retrasa. Sección 10. En las mismas circunstancias según lo descrito en la sección 9 de este artículo, se da el Sacerdote, el Sacerdote que asiste en la unión, y el confesor [pero el último solamente para el foro interno en el curso de una confesión sacramental], goza de la misma facultad pero solamente para las cajas ocultas en las cuales no uniforme el Obispo Ordinario local puede ser alcanzado o en cuáles él no puede ser alcanzado sin el peligro de la violación de un secreto, a condición de que se quita el escándalo y eso si una dispensación se concede de la disparidad del culto o de la religión mezclada, las promesas generalmente. Por lo tanto las facultades concedidas aquí pueden ser utilizadas solamente: [i] si las preparaciones se han hecho para la unión y hay peligro probable del daño grave en retrasa; [ii] si el Obispo Ordinario local no se puede alcanzar por los medios Obispo Ordinario, ni se puede alcanzar sin el peligro de la violación de un secreto, ciertamente el secreto del sello de la confesión y también cualquier secreto profesional; [iii] dispensar de todos los impedimentos de la ley eclesiástica, con dos excepciones, y según alguno de la forma canónica también; [intravenoso] solamente para los impedimentos ocultos.  

ARTÍCULO XXXII  

Sección 1. El consentimiento matrimonial es un acto de la voluntad por el cual cada partido da y acepta una derecha perpetua y exclusiva sobre el cuerpo, para los actos que están al lado de su naturaleza conveniente para la generación de niños. La unión es efectuada por el consentimiento expresado legalmente entre las personas que son capaces según ley; y este consentimiento que ninguna energía humana puede proveer. Sección 2. Aun cuando una unión se ha contraído inválido debido a un impedimento, el consentimiento, se ha dado que, se presume perseverar hasta que su revocación habrá sido probada. Sección 3. Para que matrimonial consentir ser posible, es necesario que los contratantes no serán ignorantes por lo menos del hecho de que la unión es una sociedad permanente entre un hombre y una mujer para la procreación de niños. La carencia de este conocimiento no se presume después de la edad de la pubertad. Sección 4. El error con respecto a la persona hace a inválido de la unión. Error con respecto a una calidad de la persona, aun cuando es la causa del contrato, invalida la unión si el error con respecto a la calidad asciende a un error con respecto a la persona. Sección 5. Error simple con respecto a la unidad o la indisolubilidad o la dignidad sacramental de la unión, aun cuando es la razón de la motivación de hacer el contrato, no invalida consentimiento matrimonial. El conocimiento o la creencia que la unión es nula no excluyen necesariamente consentimiento matrimonial. Sección 6. Se tiene la simulación cuando una no tiene la intención de contraer la unión aun cuando que él pasa con las formalidades. La simulación invalida la unión puesto que el consentimiento matrimonial está careciendo. No hay intención de contraer una unión. Sin embargo, la simulación debe ser probada, puesto que “el consentimiento interno de la mente se presume siempre para estar conforme a las palabras o a las muestras usadas en la celebración de la unión.” Sección 7. Si la parte o ambas partes por un acto positivo de la voluntad excluye la unión sí mismo, o toda a la derecha al acto conyugal, o a cualquier característica esencial de la unión, el contrato de la unión es inválido. Sección 8. Esa unión es inválida de la cual se ha contraído bajo la influencia de la coerción o intimidación del sepulcro injusticia inducida sin, liberarse se obliga de cuál, una que elija la unión. Ninguna otra clase de intimidación, aun cuando es la razón de la motivación del contrato exige la nulidad de la unión. Sección 9. Para que la unión contrajera válido es necesario que los contratantes estén presentes. Sección 10. Los partidos deben expresar consentimiento matrimonial en palabras; y pueden no utilizar muestras equivalentes si son hablar. Sección 11. Una condición puesta y no revocada una vez: [i] si es una condición con respecto a un acontecimiento futuro, que es necesario, o imposible, o inmoral pero no contrariamente a la sustancia de la unión, debe ser considerado como siendo hecho. [ii] si la condición se refiere al futuro y es contraria a la sustancia de la unión, hace a inválido de la unión. [iii] si la condición se refiere al futuro y es lícito, suspende la validez de la unión. [intravenoso] si la condición se refiere al pasado o al presente, la unión será válida o no dependiendo de si existe la en las cuales se basa la condición o no. Sección 12. En la interrogación prenupcial el Sacerdote debe pedirla a los partidos que están poniendo cualquier condición en su consentimiento matrimonial. Si ella es, él debe pedir que ella explique cómo ella se prepone comprobar si la condición está verificada. El Sacerdote debe consultar el Obispo Ordinario local antes de permitir que los partidos impongan incluso condiciones legales ante su consentimiento. Sección 13. Solamente esas uniones son válidas que se contraen en presencia del Sacerdote o el Obispo Ordinario local o un Sacerdote delegado por cualquiera y por lo menos dos testigos, del acuerdo, sin embargo, con las reglas dadas en el canon. Sección 14. Los dos testigos que deben asistir en la unión con el Sacerdote o el Obispo Ordinario local deben estar presentes físicamente y de hecho simultáneamente con el Sacerdote. Deben estar presente moral de modo que puedan atestiguar a qué está ocurriendo. Deben ser utilizados como testigos pero para la validez se parece suficiente que los partidos los señalen implícito, pues son siempre que los partidos de cualquier manera en todo el deseo al contrato en presencia de la persona que están mirando la celebración de la unión. Sección 15. El Sacerdote y el Obispo Ordinario local asisten válido en la unión [i] solamente a partir del día en el cual tomó la posesión canónica de su beneficio o entraron en su oficina. A menos que por la oración excomunión o hayan sido prohibidos o suspendidos de oficina, o por la oración se ha declarado que se han incurrido en estas penas. [ii] solamente dentro de los límites de su territorio: en cuál él asiste válido en las uniones no sólo de sus temas pero también de los que no sean sus temas. [iii] solamente si, contrae por la coerción o el miedo del sepulcro, piden y reciben el consentimiento de los contratantes. Sección 16. El Sacerdote y el Obispo Ordinario local que pueden asistir válido en una unión pueden también conceder a otro Sacerdote el permiso de asistir válido en una unión dentro de los límites de sus territorios respectivos. Sección 17. El permiso de asistir en una unión se debe dar expreso a un Sacerdote definido para una unión determinada, todas las delegaciones generales que son excluidas, excepto en el caso de las ayudantes Parroquias para la Parroquia a la cual se unen; si no es inválido. Sección 18. Uno quién se delega para una unión puede secundario-delega a otro Sacerdote asistir en la unión solamente si esta energía de secundario-delegar expreso es concedida a él por la que delega. Sección 19. Uno quién ha recibido a delegación general para las uniones puede secundario-delega a otro Sacerdote en solos casos. Sección 20 El Sacerdote y el Obispo Ordinario local asisten legal en la unión: [i] después de que se hayan satisfecho según la ley con respecto al estado libre de los contratantes; [ii] después de que por otra parte se hayan satisfecho que uno de los contratantes tiene una residencia del domicilio o del cuasi-domicilio o de un mes en el lugar de la unión, o, en el caso de un nervio vago, que uno de los partidos tiene residencia real allí; [iii] a condición de que, si la mención de las condiciones adentro [ii] está deseando, tengan el permiso del Sacerdote o el Obispo Ordinario del domicilio o el cuasi-domicilio o lugar de la residencia del mes de uno de los contratantes, excepto en el caso de los nervios vagos, que están viajando y no tienen realmente ningún lugar de la vivienda dondequiera, o a menos que ocurre una cierta necesidad grave que excusa de pedir el permiso. Sección 21. En todos los casos dejarla se tome como la regla que la unión se celebre antes del Sacerdote de la novia, a menos que una razón justa excuse. Sección 22. Un Sacerdote que asiste en la unión sin el permiso requerido por la ley no se da derecho al honorario de la estola y él deben remitirlo al Sacerdote apropiado de los contratantes. Sección 23. Si es posible, sin inconveniencia seria, tener o acercar a un Sacerdote, Obispo Ordinario o el Sacerdote delegado que puede asistir en la unión de acuerdo con la sección 16 y la Sección 17 de este artículo: [i] en el peligro de la muerte una unión es válida y legal cuando está contraída en presencia de testigos solamente; y también fuera del peligro de la muerte, con tal que prudente se prevea que es esta situación durar por un mes; [ii] en ambos casos, si hay actual otro Sacerdote que pueda ser presente que él debe él convocó, y junto con los testigos, ayudas en la unión, sin prejuicio alguno para la validez de la unión antes de los testigos solamente. Sección 24. Obligan a las personas siguientes a observar la forma canónica: [i] todos que se bauticen en la fe católica y toda que se conviertan a él de la herejía [aun cuando el anterior o el último pudo haber caído más adelante lejos de la iglesia] – siempre que contrae la unión con uno a; [ii] las personas apenas mencionadas cuando contraen la unión con los no- Católico, bautizados o no bautizados, incluso después de obtener una dispensación del impedimento de la religión mezclada o de la disparidad del culto. Sección 25. Excepto en caso de necesidad, los ritos prescritos en los libros litúrgicos aprobados o sancionados por costumbre loable se deben observar en la celebración de la unión. [i] Uniones cristianas; el rito de la unión durante misa debe ser utilizado. La bendición nupcial y el favorable esponsorio total se pueden tener incluso durante las estaciones cerradas anteriores. Si las buenas razones están presentes, el rito para celebrar la unión fuera de la misa se puede utilizar para las uniones cristianas. [ii] lo más lejos posible, el Sacerdote, o su delegado, que asiste en la unión celebrará la misa. Si él asiste en la unión, pero no dice la misa, es el celebrante de la misa que imparte la bendición nupcial. [iii] el rito de la unión fuera de la misa se debe utilizar para la unión de un cristiano a un no- Católico bautizada. Si las circunstancias lo justifican, y con tal que el Obispo Ordinario local da el permiso, el rito para celebrar la unión dentro de la misa se puede utilizar, las prescripciones de la ley general de la iglesia con respecto al Comunión santa que es observado. [intravenoso] el rito para celebrar la unión entre un católico y una persona se utiliza para esta clase de unión. El rito se puede realizar en la iglesia o un cierto otro lugar conveniente; también contiene una bendición nupcial especial. Sección 26. Un expediente de la unión se debe mantener el registro matrimonial de la Parroquia en la cual la unión fue celebrada, y el hecho de la unión se debe registrar en el registro bautismal de las Parroquias donde los partidos que contrajeron la unión fueron bautizados. La obligación de registrar la unión y de enviar el aviso a los Sacerdotes del bautismo es titular en el Sacerdote del lugar en donde la unión fue celebrada o en el Sacerdote que tomaba su lugar, aun cuando otro Sacerdote delegó por el Sacerdote o por el Obispo Ordinario asistido en la unión; esta obligación se debe satisfacer cuanto antes. Sección 27. Siempre que la unión se contraiga dé acuerdo con la norma de la sección 23, [ii] de este artículo, el Sacerdote, si había un presente, si no los testigos están limitados en sólido con los contratantes para considerar a él que la unión está registrada cuanto antes en los registros prescritos, es decir, en el registro de la Parroquia en la cual la unión ocurrió.  

ARTÍCULO XXXIII  

Sección 1. La unión se puede contraer en cualquier momento del año. Sin embargo durante los diáconos del advenimiento y prestados deben abstener de festividad excesiva. Sección 2. Una unión entre los cristianos será celebrada en la iglesia Parroquia; solamente con el permiso del Obispo Ordinario local o del Sacerdote puede ser celebrada en otra iglesia u oratorio semipúblico. Solamente en un caso extra  el Obispo Ordinario y entonces solamente para una causa justa y razonable, poder el permiso Obispo Ordinario local una unión de ser celebrado en viviendas privadas; pero el Obispo Ordinario no le permitirá en las iglesias o los oratorios del Centro de formación o de las mujeres religiosas, excepto adentro un caso de la necesidad urgente y con la observancia de salvaguardias apropiadas. Sección 3. Una unión ratificada y llevada a cabo válido no se puede disolver por ninguna energía humana o por ninguna otra causa excepto muerte. Sección 4. Una unión no-llevada a cabo entre las personas bautizadas o entre haber bautizado y  a persona es disuelta por la ley sí mismo con la profesión religiosa solemne y por una dispensación concedida por el Primadover para una causa justa en la petición de ambas partes o de uno de los partidos, aun cuando el otro sea poco dispuesto. Sección 5. Obligan al marido y a la esposa a observar a comunidad de la vida conyugal a menos que una razón justa los excuse. Sección 6. Debido al adulterio de un esposo, el otro esposo tiene la derecha de terminar a la comunidad de la vida, incluso perpetuo a menos que él consintiera al crimen o fuera la causa de ella, o expreso o tácito perdonado té, o sí mismo ha confiado el mismo crimen; sigue habiendo el enlace sí mismo de la unión intacto. Sección 7. La parte inocente que ha salido legalmente, si en virtud de una oración judicial o en su propia autoridad, nunca está limitada para admitir al socio adúltero a la vida conyugal otra vez; pero él puede recibir o recordar el partido, a menos que el último tenga, en la virtud del consentimiento dada por el esposo inocente, adoptado un estado de la vida incompatible con la unión. Sección 8. Si uno de los partidos ha ensamblado una secta no-Cristiana; o educado los niños como no cristianos; o está viviendo una vida criminal o vergonzosa; o está causando daño espiritual o corporal grave al otro; o marcas la vida común intolerable debido a su crueldad – éstas y otros agravios de la misma clase son todas razones legales para que el otro partido salga; sobre la autoridad del Obispo Ordinario local, e igualar en lo suyo autoridad si los agravios están seguros y hay peligro en retrasa. Sección 9. En todos los casos de la separación temporal, cuando la causa de la separación ha dejado de existir, la vida común debe ser restaurada; pero si la separación fue decretada por el Obispo Ordinario por un tiempo definido o indefinido, no obligan al esposo inocente a restaurar la vida común a menos que por el decreto del Obispo Ordinario o sobre la expiración del tiempo.   

ARTÍCULO XXXIV  

Sección 1. Para validar una unión que sea inválida debido a un impedimento del dirimente, se requiere que el impedimento cesa o esté dispensado de, y que el consentimiento sea renovado por lo menos por el partido que está enterado del impedimento. Esta renovación del consentimiento es requerida por la ley eclesiástica para la validez de la unión, aun cuando ambas partes dieron consentimiento en el principio y no lo tienen desde revocado te. Sección 2. La renovación del consentimiento debe ser un nuevo acto de la voluntad dirigido a una unión, que se sabe para haber sido inválida del principio. Sección 3. Si el impedimento es público, el consentimiento se debe renovar por ambas partes en la forma prescrita por la ley. Sección 4. Si el impedimento es oculto y sabido a ambas partes, es suficiente que el consentimiento sea renovado por ambas partes privado y secretamente. Sección 5. Si el impedimento es oculto y desconocido a uno de los partidos, es suficiente que solamente el partido que está enterado del impedimento privado y renueva secretamente consentimiento, a condición de que persevere el otro consentimiento. Sección 6. Se valida una unión que es inválida debido a consentimiento defectuoso si el partido, que no consintió, ahora los consentimientos, a condición de que persevera el consentimiento dado por el otro partido. Sección 7. Si el defecto del consentimiento era también externo, es necesario manifestar el consentimiento también externamente cualquiera en la forma prescrita por la ley, si el defecto era público, o de una cierta manera privada y secreta, si era oculto. Sección 8. Para hacer una unión, que es inválida debido al defecto de la forma, válida, debe ser contraída de nuevo en la forma prescrita por la ley. Sección 9. La sanción radical de una unión es la validación de la unión que efectúa, además de una forma de la dispensación o de una cesación del impedimento, una dispensación de la ley que requiere la renovación del consentimiento y, por una ficción de la ley, una retroacción en lo que concierne a efectos canónicos al pasado. La validación se efectúa en el momento cuando se concede el favor; el efecto retroactivo se entiende hasta la fecha del principio de la unión a menos que una disposición contraria expreso se haga. Sección 10. La dispensación de la ley que requiere la renovación del consentimiento se puede conceder incluso sin el conocimiento de uno o ambos partidos. Sección 11. Cualquier unión entró en por partidos con un consentimiento mutuo naturalmente suficiente pero judicial inoficioso a causa de un impedimento del dirimento de la ley eclesiástica o a causa del incumplimiento de la forma canónica, puede estar radicalmente, con tal que persevere el consentimiento. Sección 12. Pero una unión contraída con un impedimento de la ley natural o divina, aun cuando el impedimento ha dejado desde entonces de existir, la iglesia no radicalmente sanada, no uniforme a partir del momento de la cesación del impedimento. Sección 13. Si el consentimiento está deseando en ambas partes o en un partido, la unión no puede ser sanada radicalmente, si el consentimiento carecía del principio o fue dado originalmente pero revocada más adelante. Pero si el consentimiento carecía en el principio pero era haber dado más último, la sanción se puede conceder a partir del momento en que el consentimiento fue dado. Sección 14. Una causa grave es necesaria para la validez de un sanación concedida por un subordinado al Primado considera. Sección 15. Todo el Obispo Ordinario local, en la virtud de las facultades quinquenales. Puede conceder sanación radicales en los casos siguientes: [i] para las uniones inválidas contrajo debido a un cierto impedimento de la ley eclesiástica del grado importante o de menor importancia, excepto los impedimentos resultando de la orden sagrada del sacerdocio y de la afinidad en la línea directa cuando se ha llevado a cabo la unión. [ii] para las uniones procuró ante un funcionario civil o un ministro no- Católico donde había el impedimento de la religión o de la disparidad mezclada del culto, a condición de que el consentimiento matrimonial continúa existiendo en ambas partes y eso iguales no pueden ser renovadas legítimo, tampoco porque el partido no- Católico no puede ser informado de la invalidez de la unión sin peligro del daño o de la inconveniencia grave al partido cristiano, o porque se induzca a la poder no Católicos del partido en ningún sabio que renueve consentimiento antes de la iglesia o dé las garantías según los requisitos de los canon. Sección 16. El refugio pasado para los que están viviendo en una unión inválida para obtener el permiso de vivir como hermano y hermana. Que este permiso puede ser dado; cuatro condiciones deben ser verificadas: [i] es la única solución práctica disponible. Se verifica esta condición cuando los pares pueden ni casan ni se separan. No pueden casar debido a un cierto impedimento imprescindible, v.g., el enlace de una unión válida anterior, la impotencia, el etc. que es físicamente o moral imposible que se separen, cuando las razones económicas graves no lo permitirán; o uno de los partidos es muy enfermo; o necesidad ya llevada de los niños la protección y el cuidado de los padres; o hay peligro del escándalo y de la infamia porque otros no saben de la invalidez de la unión; o finalmente, la cohabitación favorece la conversión de una o ambas partes a la fe. [ii] la segunda condición es que no se ocasionará ningún escándalo grave por esta cohabitación. En estos casos el escándalo puede presentarse de una fuente doble, a saber, de una cohabitación al parecer, o de una aprobación evidente de la iglesia si se permite a tales personas recibir los sacramentos. [iii] la tercera condición es la ausencia de la ocasión próxima del pecado. Objetivo hablando, la cohabitación es una ocasión próxima del pecado. Si la ocasión es voluntaria, es decir, si los partidos pueden separarse, deben separarse. En nuestro caso es una ocasión necesaria. Puesto que la ocasión es necesaria, los partidos deben entonces utilizar medios convenientes de hacer el telecontrol próximo de la ocasión, porque puede nunca ser tolerado que uno esté permitido permanecer en una ocasión que coloque uno en peligro grave e inminente eterno. [intravenoso] la cuarta condición es el permiso de la autoridad competente. El Obispo Ordinario local es el guarda de la moralidad pública, el juez de la reparación debida para el escándalo y de la cesación de la infamia, el protector de la reverencia debido a los sacramentos, en su diócesis. Por lo tanto el Obispo Ordinario puede, si él desea, reserva todos los casos de la “hermano-hermana” a su propio juicio, sin perjudicar, sin embargo, al secreto sacramental y profesional, y sin prejuicio alguno para la derecha de los partidos de preservar su buen nombre o de recuperarlo. Puesto que, sin embargo, el “permiso” de vivir como el hermano y la hermana son un no una dispensación o privilegio, sino un declaración que la ley del dios, todas las cosas consideradas, no prohíbe la cohabitación de este hombre y de esta mujer, y por lo tanto ese ellos pueden ser admitidos algo a los sacramentos, la decisión sobre un caso particular se puede dar por sí mismo también por el Sacerdote o el confesor. Sección 17. Aunque el casto es más honorable, las segundas y uniformes uniones posteriores son válidas y legales; sin embargo, no se permite contraer otra unión hasta la disolución del anterior habrá sido establecido según ley y con certeza.  

ARTÍCULO XXXV  

Sección 1. Al lado del sello de la confesión entendemos la obligación terminante de mantener el silencio referente a el, que se divulga, en la confesión sacramental, la revelación de la cual haría la confesión odiosa. Sección 2. El propósito del sello es excluir lo más lejos posible, de la institución de la confesión toda, que pudo hacer la confesión pesada para el penitente. Sección 3. La obligación se aplica solamente a qué se divulga en la confesión sacramental. Por lo tanto, se presenta de una confesión que solamente se comience una confesión sacrilegio y de una en el cual rechace o se difieran la absolución. Sección 4. Ningún obligación se presenta de confesión con conocimiento hecho a uno quién es no Sacerdote, ni de falso confesión, ni de conversación uno sostiene con Sacerdote sin intención de confesando, por ejemplo, buscar aconsejar, el etc. aun cuando al hacer eso que la persona se prepone confiar ciertas materias al Sacerdote “bajo sello de la confesión” en tales casos allí será generalmente un secreto natural o confiado. El escándalo debe ser evitado siempre. Sección 5. El confesor debe salvaguardar el sello de la confesión hacia todas las personas, incluyendo el penitente; en cuanto al último, sin embargo, solamente fuera de la confesión. Así, dos confesores a los cuales un penitente han confesado los mismos pecados pueden no hablar de eso el uno al otro, el confesor pueden incluso no hablar al penitente sí mismo de sus pecados fuera de la confesión sin el último permiso. En una confesión subsecuente, sin embargo, el Sacerdote puede hablar a un penitente de lo que él confesó previamente sin su permiso; asimismo, si el penitente, después de irse, vuelve inmediatamente al confesionario. El secreto confesional se debe observar incluso después de la muerte del penitente. El sello no prohíbe a Sacerdote reflejar sobre las materias confesadas, o intentar descubrir quién te está haciendo su confesión o pedir terceros el nombre de un penitente. Sin embargo, el último es una violación del sello si otros de tal modo consiguen la impresión de que la confesión ocupó algo extra del Obispo Ordinario. Sección 6. El sello de la confesión obliga siempre bajo pecado mortal. Sección 7. En un caso de la duda que la necesidad del Sacerdote hace siempre la cosa más segura es decir, favorecer el sello, puesto que él debe ver absolutamente a él que nadie esté disuadido la confesión. Sección 8. El confesor es limitado en el primer lugar por el sello de la confesión. Esto es verdad incluso en el caso donde tomaron un laico erróneamente para un confesor. Sección 9. El sello obliga todos que de cualquier manera obtienen conocimiento de la confesión además. Sección 10. El penitente no es obligado por el sello de la confesión; no igualar referente a lo que te ha dicho el confesor. Sección 11. Todos los pecados confesaron  bajo sello, incluso pecados públicos, a menos que el confesor los sepa de fuentes con excepción de la confesión. Sección 12. Todo que es dicho para la explicación mejor de pecados además baja bajo sello, a menos que el confesor sepa estas cosas también fuera de la confesión, o si es una cuestión de las materias sabidas comúnmente. Sección 13. Todo lo demás, que se sabe solamente de la confesión, es protegido por el sello, con tal que no se sepa comúnmente y la revelación de eso probará desagradable al penitente. Sección 14. La violación directa del sello de la confesión es siempre un pecado mortal; la violación indirecta puede ser solamente un pecado venial. Sección 15. El sello se viola directamente si un cierto objeto del sello junto con la identidad del penitente se revela sin el último permiso. Sección 16. El sello se viola indirectamente si de una historia que una relacione o una expresión que él utiliza allí se presenta el peligro que alguien adquirirá un conocimiento del que sea protegida por el sello de la confesión. Sección 17. Cualquier uso del conocimiento derivado de la confesión, que es pesada al penitente, es considerado por algunos moralistas como violación indirecta del sello. Otros niegan esto. Todos, sin embargo, se convienen que tal acto está prohibido bajo pecado grave. Sección 18. La pena de la excomunión es incurrida en solamente por la violación directa del sello. ARTÍCULO XXXVI  Sección 1. La validez requiere que el candidato a una ordenación sea un varón bautizado que, si un adulto, debe tener por lo menos la intención explícita habitual de recibir el sacramento de órdenes santas. Sección 2. La legitimidad de la ordenación requiere: [i] la intención de recibir todas las órdenes incluyendo el sacerdocio en su secuencia apropiada. [ii] el estado de la tolerancia. Él solo confía un pecado mortal que, en el estado del pecado mortal, reciba una orden, que es ciertamente un sacramento. [iii] la recepción de la confirmación. [intravenoso] una vida moral en armonía con la orden que se recibirá. [v] la edad canónica. [VI] el conocimiento indispensable. [vii] la observancia de los intervalos. Sección 3. Una irregularidad es un impedimento canónico de una naturaleza permanente, que directamente lo hace ilegal para recibir la ordenación y prohíbe indirectamente el ejercicio de las órdenes recibidas. Sección 4. Irregularidades e impedimentos individuales a la recepción de órdenes santas: ilegitimas [i] – si el defecto es público u oculto, no se puede ordenar a menos que hayan sido legitima ni ha hecho la profesión solemne. [ii] defectuoso corporal quién a causa de debilidad no puede con seguridad, o a causa de deformidad, ministro en el altar. Si uno ordenado ya un mayor defecto se requiere para impedirlo de ejercitar sus órdenes; esas acciones no se prohíben té cuál se puede realizar correctamente a pesar del defecto. [iii] epilepsia, el insano, poseído diabólicamente incluso después se hayan curado. [Intravenoso] bigamia, es decir, los que sucesivamente han casado por lo menos dos veces. [v] el infame quiénes han incurrido en la infamia de la ley. [VI] juzga quiénes han pronunciado una oración de muerte. [vii] verdugos y todas las ayudantes voluntarias e inmediatas en infligir en la pena de muerte. [viii] apostates, heréticos y cismáticos. [IX] quienquiera se ha permitido que sea bautizado por un no- Católico, excepto en caso de necesidad extrema, llega a ser irregular. [x] los que procuran la unión o pasan con la ceremonia civil, mientras que está encuadernado por un enlace válido de la unión. [XI] asesinos voluntarios y los que han procurado con eficacia al aborto y también a todos los cómplices. [XII] los que se han mutilado u otros, o han procurado suicidio. [xiii] los que ocupan una oficina o una posición administrativa prohibida a los Sacerdotes. [xiv] los neófitos pueden no ordenarse hasta, según el juicio del Obispo, ellos se han probado suficientemente. [xv] el de mala reputación o los que sufren del infamia del hecho hasta que tienen, en el juicio del Obispo Ordinario, recuperado su buena reputación. Sección 5. La preparación para las órdenes santas incluye; una educación del Centro de formación, presentación de varios testimonios, examinación, publicación de nombres, y retiros espirituales. El cuidado [i] debe ser tomado que entrenen a los candidatos al sacerdocio de una edad temprana en un Centro de formación. Deben por lo menos hacer sus estudios teológicos en un Centro de formación. [ii] los testimonios que se presentarán varían según como los candidatos son Sacerdotes religiosos o religioso quiénes se comparan a ellos de este modo, o los miembros de una comunidad exenta. [iii] la examinación antes de que la ordenación cubra la orden que se recibirá, y, en caso de los candidatos a órdenes importantes, varias zonas en teología. [intravenoso] la publicación de los nombres de ésos que se ordenan se hace en la iglesia casera de la Parroquia de cada candidato y antes de cada uno de las órdenes principales. [v] el retiro espiritual antes del tonsure y las órdenes de menor importancia deben durar tres días completos, antes de órdenes importantes por lo menos seis días completos. Sección 6. Los ritos de la ordenación prescribieron por los libros litúrgicos respectivos deben ser observados exactamente. Sección 7. La consagración  Episcopal se confiere el domingo o a los banquetes de los Apóstoles y durante misa santa. Las órdenes importantes se pueden dar solamente durante misa en el ascua sábados o el sábado antes de la pasión domingo o el sábado santo. Por una razón grave el Obispo puede conferir ellas el domingo o un día santo de la obligación. Las órdenes de menor importancia se pueden dar el cualquier domingo o banquete del rito doble pero solamente en la mañana. Tonsure se puede dar cualquier día y en cualquier hora. Sección 8. Las consagraciones generales se deben llevar a cabo en la iglesia de la Parroquia. Si las consagraciones se llevan a cabo en otra ciudad, por lo que es factible la iglesia más prominente él elegido y el clero local deben estar presentes. Sección 9. Las consagraciones particulares pueden ocurrir en otras iglesias, incluso en la capilla de la residencia del Obispo o en un coro de la capilla o del monasterio del Centro de formación. Sección 10. Las órdenes de menor importancia y Tonsure se pueden conferir en un oratorio privado. Sección 11. Debe haber un expediente especial en los archivos Parroquial de las Parroquias en donde se llevan a cabo las consagraciones en las cuales los nombres de los ordenados nuevamente. Incorporan al ministro y la fecha de la ordenación. Sección 12. Todas las consagraciones se deben también registrar en los archivos del Primado consideran. Sección 13. En la ordenación nuevamente se dan un certificado de la ordenación. Si la ordenación es dada  por un Obispo extraño con las dimisorias de su propio Obispo Ordinario deben demostrar el certificado al último que él puede incorporar la ordenación en su propio registro. Sección 14. Las consagraciones a la necesidad secundaria-diaconado también se incorporen en el registro bautismal. Por esta razón el Sacerdote del lugar del bautismo debe ser notificado de la ordenación por el superior Obispo Ordinario local o por principal en el caso de religioso quiénes ordenan con dimisorias del superior. Sección 15. Todas las consagraciones se deben primero aprobar por el Primado consideran. Sección 16. El ministro de todas las consagraciones es el Obispo Ordinario local u otro Obispo en caso de alguna razón el Obispo Ordinario no puede realizar la ordenación. En este caso el Obispo ordenando debe ver al registro apropiado de la ordenación.   

ARTÍCULO XXXVII  

Sección 1. Los Sacramentos son los objetos o las acciones que la iglesia utiliza, en la imitación de los sacramentos, obtener favores, especialmente espiritual unos, con su intercesión. Sección 2. El ministro legítimo de los sacramentos es un Sacerdotes a quien la iglesia ha dado a facultades correspondientes y a quien el ejercicio de estas facultades no se prohíbe. Sección 3. Los Sacramentos deben ser administrados sobre todo a los cristianos y a los catecúmenos. No los cristianos pueden también recibir sacramentos a menos que los excluyan en casos individuales. Sección 4. Las personas Excomulgadas o prohibidas pueden no recibir sacramentos de los si han incurrido en estas censuras por una oración declaratoria o condenatoria. Sección 5. Los ritos prescribieron por la iglesia se deben observar para la administración válida de los sacramentos.  

ARTÍCULO XXXVIII 

Sección 1. Sostenemos que las tradiciones santas [escrituras] son la palabra del dios verdadera y viva, y que su interpretación debe ser encontrada en el credo de Niceno, las enseñanzas de los siete sínodos santos de la iglesia y en las enseñanzas de los padres santos de la fe cristiana. Sección 2. Creemos que el dios inspiró a todos los escritores de las escrituras con hecho objetivo, libera de error, para nuestra instrucción. Sección 3. La fe según lo escrito y dada abajo a nosotros a través de los profetas, de los Apóstales y de los padres inalterados, sostenemos rápidamente sin adiciones o substracciones. Sección 4. Las verdades del dios no confían en nuestra aceptación o nuestras sensaciones. La tradición santa [escrituras], el credo de Niceno, las enseñanzas de los siete sínodos santos y las enseñanzas de los Santos Padres en nuestro mundo siempre-que cambia. Sección 5. Creemos que el credo de Niceno, las enseñanzas de los siete sínodos santos de la iglesia y las enseñanzas de los padres para ser la interpretación verdadera de la Escritura y la fe santa enseñada por la inspiración del alcohol santo. Sección 6. Sostenemos que nuestra salvación se reclina sobre esta fe en Cristo solamente. Los de otras opiniones están de otro alcohol y las contamos no como cristiano en cualquier sentido de la palabra. Sección 7. Sostenemos que las tradiciones de los hombres [costumbres], aunque las expresiones válidas de la fe, no son necesariamente parte de la fe cristiana. También sostenemos que los que los enseñan cuanto sea necesario son culpables de la adoración del ídolo. La fe en Cristo según lo enseñado por los profetas, los Apóstales y los padres solamente es necesaria. Sección 8. Creemos que el dios de Cristo instituyó siete misterios santos como los medios de compartir en la vida del alcohol santo. Ser: [i] Bautismo [ii] Comunión [iii] Las llaves [absolución o Penante] [intravenoso] Crismaciòn [confirmación] [v] Unión [VI] Órdenes santas [vii] El sacramento del enfermo Sección 9. Creemos bautismo para ser válido cuando está administrado según el comando de Cristo, según lo encontrado en la  Escritura: Es decir, en nombre de la trinidad santa con agua. Sección 10. Creemos que el cuerpo verdadero y la sangre verdadera de Cristo para estar presente en la misa santo según lo enseñado por la Escritura  santa y todos los padres santos de la fe verdadera. En esta definición ni agregamos ni restamos. Propias palabras de Cristo son suficientes: “Éste es mi cuerpo”,” “esto es mi sangre “”. Las palabras de Cristo son suficientes para nuestra fe. Las definiciones adicionales tienden solamente para confundir y para engañar; y, las sostenemos para estar de origen artificial.Sección 11. Sostenemos Crismación  [confirmación] divinamente que se instituirá y registrado en la Epístola de 1 Juan 2:20 – 27; “Tienes una unción  santa, y has recibido de él que habitaba en ti.” Sección 12. El matrimonio fue instituido por Dios en el jardín de Edén y este estado fue bendecido y reafirmado por Cristo en la boda de Cana. Tiene como su propósito la perpetuación de la raza humana, del compañerismo, de la sumisión a la ley moral del dios y de la educación cristiana de niños. Todas las relaciones sexuales fuera del matrimonio santo que llevamos a cabo como contrario a la ley divina del dios. Sección 13. Creemos y llevamos a cabo las órdenes del ministerio para estar de origen divino según lo encontrado en la misa santo y necesario a la iglesia santa del dios. La Escritura santa y las enseñanzas de los padres nos dicen que los que ministran en la iglesia sean llamados a su estación en vida para enseñar la palabra del dios y para administrar los sacramentos según la institución divina, poniendo encendido de manos por un Obispo que sea el representante de Cristo y de su iglesia. Una ordenación apropiada nunca ocurre sin la afirmación del clero y del laico, el cuerpo de Cristo. Sección 14. Creemos y sostenemos que el misterio del Pan santo está de origen divino según lo encontrado en la escritura santa. La energía de las “llaves” fue instituida por Cristo para el perdón del pecado y la comodidad del penitente. Sección 15. El sacramento del enfermo que sostenemos para estar de origen apostólico, según lo encontrado en la Epístola de Santo James, para la salud y la consolación del enfermo, por la energía de trabajo del alcohol santo. Sección 16. Creemos la vida monástica para ser una expresión y un testigo santos a la vida cristiana; aunque no la creemos para ser necesaria a la vida de la iglesia y no sostenemos la monástica indicamos como igual a un sacramento. Sección 17. Cuando la vida monástica es elegida libremente por un individuo para el honor y gloria del dios y en testigo a la fe, después es una cosa útil y santa en la iglesia. Para, la virginidad es preservada solamente por el funcionamiento y la energía del alcohol santo y está solamente de valor a la iglesia cuando se vive para propios propósitos del dios. Sección 18. Los que demandan que el matrimonio es un estado del arrendador que y que demanda matrimonio una alternativa al estado de una monástica están por la gloria-buscador y saben no las enseñanzas correctas de la Escritura y de los padres. Cada estado de la vida en la fe cristiana es un testigo y una confesión de una llamada divina del dios. La voluntad y el propósito del dios deben ser la puntería de cada persona que intenta vivir una vida santa. Sección 19. La creemos y sostenemos verdad que la salvación es un regalo libre de la fe en Jesús Cristo. Sección 20. Creemos que los buenos trabajos son un testigo necesario de la fe verdadera en Jesús Cristo. Sección 21. La sostenemos para ser herejía para enseñar que lo que sea los santos junto podrían merecer el perdón del un pecado uniforme contra dios. Sección 22. Está con los sufrimientos y la muerte de Cristo nuestro señor que nuestra salvación se ha concedido nosotros. Sección 23. La fe y la salvación en Jesús Cristo son regalos libres del dios sin ningún mérito en nuestra partición. Sección 24. La fe verdadera debe ser encontrada en el Escritura santo y su interpretación verdadera se encuentra en las enseñanzas de los siete sínodos santos, del credo de Niceno y de las enseñanzas de los padres. Sección 25. Creemos a Virgen Maria ser la madre virginal de Cristo, la palabra del dios encarnada según lo enseñado en el credo de Niceno. Sección 26. Creemos a Maria haber sido siempre una virgen según lo enseñados por las Escrituras indirectamente y enseñados por la historia y las enseñanzas de los padres directamente. Sección 27. Creemos en el comunión de santos, el justo quiénes tienen su salvación en la fe en Cristo Jesús nuestro señor. Sección 28. Creemos que los santos aquí en la tierra y ésos en cielo ruegan para nosotros. Todavía, rechazamos la enseñanza que los santos merecen favor o la salvación para nosotros. Para, ruegan al dios con los méritos de Cristo a nuestro Sacerdote alto y a nuestro solamente mediador entre el dios y el hombre. La veneración verdadera de los santos es seguir su manera de la vida y una práctica de su ejemplo. Sección 29. Rechazamos eso para pedir los rezos de otro, viviendo o absolutamente estamos contra la enseñanza de Cristo. Es algo una afirmación de la fe en la naturaleza verdadera de la iglesia, el cuerpo de Cristo. Sección 30. Creemos que respecto, veneración y rogación antes de que los iconos [imágenes] sean medios buenos y provechosos de llamar para importar de Cristo y de sus santos. Sección 31. Los que creen que los iconos son dioses o vivo ser culpable de la adoración del ídolo y los que nos crean los adoran como un dios es culpable del mismo pecado para ellos atribuyen vida a la madera y pintura y papel. Sección 32. El mandamiento del dios nos prohíbe bajar abajo y adorarnos antes de cualquier imagen como dios. No nos prohíbe acariciar las memorias de las verdades de nuestra fe en los artes. Quienquiera dice que la Escritura prohíbe el uso derecho de los artes niega el uso de nuestro dios dado los talentos para el honor y la gloria del dios. Sección 33. Creemos que Cristo vendrá otra vez en la carne según lo registrada en la y enseñada en el credo de Niceno. Sección 34. El código moral de la vida cristiana debe ser encontrado en la Escritura santa, las enseñanzas de la iglesia y de los padres. Sección 35. Los diez mandamientos y el mandamiento doble de Jesús Cristo están atando para todas las generaciones. Sección 36. La iglesia es el cuerpo Místicas de Cristo, unido en la fe verdadera dada abajo por los Apóstales con las edades, con Cristo como su cabeza. Sección 37. Creemos que la iglesia es dirigida por el alcohol santo en todas sus enseñanzas, tradición santa [las Escrituras] y su interpretación del credo, los siete sínodos santos y las enseñanzas de los padres.  

ARTÍCULO XXXVIX  

Sección 1. Creemos que la iglesia de Cristo es una “comunidad de comunidades. Que la jurisdicción preside a cada comunidad o diócesis un Obispo en la su propia derecha, un sucesor de los Apóstales en el ministerio y [conforme al Primadover y los canon de este Comunión]; que todos los Obispos en general del consejo montado mundo cristiano son el único cuerpo infalible en materias de la doctrina; que el Obispo de Roma es conforme a las decisiones del concilio general tanto como cualquier otro Obispo, de que en virtud de su fila como Obispo de Occidente, el sucesor de Pedro tiene una “primacía del honor” en la jerarquía de la iglesia entera; que en la iglesia occidental él posee una “primacía de la jurisdicción” que te da el privilegio y el deber de coordinación las actividades globales del Rito occidental, de guardar un ojo para y de sonar el alarmar contra los movimientos heréticos, de expresar el suyo consideraba la opinión sobre nombramientos y elecciones locales a las cargas Episcopales, de convocar a concilio general, de recoger honorarios  para los propósitos iglesia-anchos conciliares aprobados tales como misiones extranjeras, mantenimiento de agencias centrales, etc. Pero él no tiene las prerrogativas de un monarca absoluto, capaces de nombrar y de quitar a Obispos en la voluntad, para enviar en iglesias los representantes locales responsables solamente a se, limitar la jurisdicción de Obispos locales y sus cortes [esto no condenar un tribunal de apelación conciliar aprobado en Roma, pero desaprueba el retiro de la jurisdicción local de ciertos casos, de anulaciones de la unión por ejemplo] para reservar ciertas clases de pecados a la absolución exclusiva del papa etc. A la vieja iglesia cristiana, el papa es como un presidente constitucional en el servicio de la iglesia, no Autocrático. Sección 2. El viejo Catolicismo romano da la bienvenida en la unión toda la a ésos, los dedica y clero y los grupos que sostienen, más o menos independientes importada cristianos, la “vieja” posición cristiana supuesta, pero la iglesia no sacrificará su ortodoxia simplemente para alcanzar tal unidad. Rogamos que “tantos granos estén recolectados en un pan, así que los muchos miembros de la iglesia dibujando cerca al dios pueden hacer un pan, un cuerpo.” y después del ejemplo de nuestro señor bendecido, eso la iglesia y su clero pueden darse para la vida del mundo, que los hombres y las mujeres pueden encontrar la abundancia de vida en una iglesia sin repartir.  

ARTÍCULO XL 

Sección 1. Después de la enseñanza divinamente inspirada de los padres santos y de la tradición de la iglesia católica que es como sigue: [i] Esta comunión adhiere a la regla de la fe colocada por San Vicente de Lerins. [ii] Por lo tanto aceptamos los decretos del primer consejo de Vaticano, que fueron promulgados el 18 de julio de 1870, referente al Infalibilidad y al Obispodo universal de su Santidad el papa de Roma; y además lo más caluroso posible aceptamos la primacía histórica que varios consejos ecuménicos y los padres de la iglesia antigua han atribuido a los papas, los Obispos de Roma, los Obispos de Cristo sobre la tierra. [iii] También aceptamos el dogma del concepto inmaculado, promulgado por papa Pió IX, en 1854, de acuerdo con la tradición antigua y santa como siendo inspirado y en la igualdad con las escrituras santas, sabiendo que la iglesia cristiana y su principal Sacerdote, el Obispo de Cristo en la tierra, el papa enseñen y extiendan a la iglesia cristiana, nada que estaría de verdad cuestionable, porque tenemos promesa segura de Cristo, “Tu eres Pedro.”. [intravenoso] “aceptamos los decretos del consejo de Trento en materias de la disciplina y decisiones dogmáticas de eso ratificadas en ese consejo, viendo que están en armonía con la iglesia primitiva.” [v] Considerando que la misa santo ha sido siempre el punto central verdadero de la adoración católica, lo consideramos nuestro deber declarar que mantenemos con fidelidad perfecta la doctrina cristiana antigua referente al sacramento del altar, creyendo que recibimos el cuerpo y la sangre de nuestro salvador Jesús Cristo bajo especie del pan y del vino. La celebración de Eucaristía en la iglesia es ni una repetición continua ni una renovación del sacrificio expiatorio que Jesús Cristo ofreció de una vez por todas sobre la cruz; pero es un sacrificio porque es la conmemoración perpetua del sacrificio ofrecido sobre la cruz, y es el acto por el cual representamos sobre la tierra y se apropia a nosotros mismos de el que está que ofrece que Jesús Cristo hace en cielo, según el Epístola de los hebreos, 9:11 – 12, para la salvación de la humanidad redimida, apareciendo para nosotros en presencia del dios [hebreos 9-24]. El carácter de la misa santo que es entendido así, es, al mismo tiempo, un banquete sacrificio, por medio de el cual el fieles, en la recepción del cuerpo y de la sangre de nuestro salvador, entran en el comunión el uno con el otro [1 Corintios 1:17]. [VI] Esperamos que los teólogos católicos en mantener la fe de la iglesia sin repartir, tengan éxito en establecer un acuerdo sobre las preguntas que han sido controvertidos el excedente desde las divisiones que se han presentado entre las iglesias. Suplicamos a Sacerdotes bajo nuestra jurisdicción que enseñen, predicando y por mandar de los jóvenes. Especialmente las verdades cristianas esenciales profesaron por toda la confesión cristiana, evitar, en discutir controvertir doctrinas, cualquier violación de la verdad o de la caridad, y en palabra y hecho para fijar un ejemplo a los miembros de nuestras iglesias de acuerdo con el alcohol de Jesús Cristo nuestro salvador. [vii] Manteniendo y profesando fielmente la doctrina de Jesús Cristo, según lo dado a nosotros por la iglesia cristiana y ortodoxa sin repartir, rechazando admitir y abrazar esos errores que por la avería graves de hombres, se ha arrastrado en los ramas holandeses y alemanes de las viejas iglesias católicas, aproximadamente el tiempo del consejo de Vaticano I, y su rechazamiento de los dogmas y de las disciplinas dados la iglesia universal por el consejo de Trento y del consejo de Vaticano I, creemos que podremos combatir eficaz los grandes males de nuestro día, se indiferencia en materias de la religión.   

ARTÍCULO XLI  

Sección 1. Verdad a tu herencia antigua, los viejos asimientos cristiano de la iglesia las doctrinas cristianas de la encarnación, de la pasión, de la muerte, y de la resurrección de nuestro señor Jesús Cristo; y la unión personal en él de las dos naturalezas, del humano y del divino. Desemejante de algunos de los “viejos” sectarias cristianas que niegan las doctrinas del pecado original, el castigo eterno del infierno o la necesidad de la fe para la salvación, reafirmamos la posición cristiana respecto a estas doctrinas. La iglesia honra a Virgen Maria como la madre del dios y lleva a cabo la doctrina católica verdadera del nacimiento virginal de Cristo. La iglesia enseña la doctrina de la presencia verdadera de Cristo en el sacramento bendecido y de la eficacia espiritual del sacrificio de la misa para la vida y para los muertos. Sección 2. El credo de la vieja iglesia cristiana es ése contenido en el credo de los Apóstoles y el credo de Niceno. En el último, omiten las palabras polémicas “y al hijo” [el “filioque” de teólogos], puesto que fueron agregadas por la iglesia romana de largo después del consejo de Niza y contra su directorio explícito de el cual no se agregue ni se quita nada. El credo. El doctrinales de los primeros siete consejos son parte del depósito de nuestra fe.  

ARTÍCULO XLII  

Sección 1. Sigue habiendo los costumbres que no son contrarios al código en efecto. Se presupone esto, aunque no indicada. Los costumbres que son no sólo contrarios al código pero también expreso reprobable en él se revocan sin la excepción. Sección 2. Se revocan las costumbres que son contrarias al código pero no expreso reprobable de la pérdida que la situación de cientos años. Aunque son centenarios ellos deben ser desalentados pero pueden ser tolerados si el Obispo Ordinario la juzga prudente para procurar suprimirlos inmediatamente. Sección 3. Las leyes contrarias al código se revocan, si sean universales o aún particulares, a menos que estos últimos expresos sean protegidos por una cláusula de ahorro. El particular del señuelo de la descarga de la cláusula, ahorra un contrario particular de la ley al código de la revocación. Sección 4. Los leyes penales, aun cuando no contrarios al código, se revocan a menos que se mencionen en el código sí mismo. Esta disposición, sin embargo, se aplica solamente a los leyes penales universales, no al detalle unos. Sección 5. Los leyes disciplinarios con excepción de penal también se revocan a menos que se contengan implícito o explícitamente en el código. Esta disposición también se aplica solamente al universal, no a las leyes particulares. Sección 6. Las leyes no se establecen totalmente hasta que se promulgan. Las leyes se presumen para ser territoriales a menos que se pruebe el contrario. Sección 7. Las leyes del código no son retroactivas. La disposición explícita puede ser hecha, de modo que una ley funcione retroactiva. Sección 8. Para que una persona sea limitada por ley simplemente eclesiástica, tres condiciones deben concurrir; él debe ser bautizado, haber logrado el uso de la razón, y haber acabado su séptimo año de la edad. Sección 9. El rescripto de la palabra significa una escritura detrás. Un rescripto es una contestación en escribir al Primado considera o de otro Obispo Ordinario, concediendo cierto favor o dispensación, o dando una decisión o la información a petición. El efecto de rescriptos particulares bajo código se limita a los partidos referidos. Sección 10. Se divide Rescriptos como sigue: rescriptos [i] de la justicia [respecto a controversias judiciales], del favor [que concede un cierto favor], y rescriptos mezclados [que contienen ambos elementos]. [ii] rescriptos según ley, contrariamente a la ley, o al lado de la ley. [iii] rescriptos en el graciosa del forma [que concede una petición directamente], y en el concede la forma [que confía conceder de la petición a un intermediario o a un “ejecutor”]. El último se subdivide más a fondo; es en libera del comisoria del forma si la materia es desván a la discreción del ejecutor; y en necesaria la forma. Si el ejecutor está sin energía discrecional. [Intravenoso] rescriptos particulares [limitados a los casos o a las personas particulares] y rescriptos generales [limitados no tan]. Sección 11. Los Heréticos y Cismáticos son teóricamente capaces de obtener un rescripto a menos que sean notorio miembros de tal secta. Sección 12. Las personas bajo censura son capaces declarado de obtener un rescripto, con cuatro excepciones; a saber: una persona excomunión, que es vitandas, persona que se ha declarado o se ha condenado según lo excomunión, o tiene bajo un entredicho personal, o suspensión. Sección 13. Un rescripto se puede obtener para otro, incluso sin su consentimiento; y, aunque el último no se obliga para hacer uso el favor concedido por el rescripto, el rescripto es sin embargo válido incluso antes de su aceptación de eso, a menos que el contrario aparezca de él cláusulas. Sección 14. Rescriptos, por el cual un favor es concedido sin la intervención de un ejecutor, es eficaz a partir del momento en que la letra fue publicada; otros rescriptos son eficaces desde su ejecución. Sección 15. Las condiciones en rescriptos se miran como esenciales para su validez solamente cuando son expresadas por las partículas, el silicio, el modo, o una cierta otra partícula del mismo significado. Sección 16. La retención de la verdad, o el subrepticio, en los decretos de la petición, no evita que el rescripto sea eficaz y válido, a condición de que qué se requiere para la validez según las Parroquias de la aguja se ha expresado. Ni hace obrepticio, o la declaración de la falsedad, deterioran la eficacia o la validez del rescripto, a condición de que la única razón propuso sea una de la motivación causa verdadera, o por lo menos de varios se propongan que sea verdad. El defecto del obrepticio o del subrepticio que ocurre en solamente una porción de un rescripto no deteriora otra parte de eso, en caso de que varios favores sean concedidos juntos por el rescripto. Sección 17. Nadie pedirán de otro Obispo Ordinario un favor cuál ha sido rechazado por su propio Obispo Ordinario, sin mencionar el hecho de tal denegación; e igualarla que el hecho de la denegación se mencione, el Obispo Ordinario no concederá el favor sin aprender del primer Obispo Ordinario las razones de tu denegación. Sección 18. Un favor que ha sido rechazado por el general del Obispo, y luego, sin la mención de tal denegación, se ha obtenido del Obispo, es inválido; y un favor que ha sido rechazado por el Obispo no se puede obtener después de eso válido del general del Obispo sin el consentimiento del Obispo, aun cuando la denegación anterior del Obispo fue mencionado. Sección 19. Siempre que la cláusula, del modo propio, se añada a los rescriptos que se conceden sobre cualquier su petición, éstos son válidos aun cuando en la petición una cierta verdad se retenga que deba de otra manera necesario para ser expresado; pero son inválidos si su causa final, y la única propuestos, sean falsos. Sección 20. La cláusula, del modo propio, agregó a un rescripto, por lo tanto, lo consolida a el extienden, que ningún subrepticio, u omisión de decretos de otra manera necesarios, entonces la deteriorará. Pero la cláusula no protege el rescripto contra el efecto de la falsedad esencial, o el obreptio. Sección 21. Rescriptos, incluso con la cláusula, del modo propio, concedido a una persona que según la ley común es incapaz de obtener un favor en la pregunta, también tales rescriptos publicados en violación de un costumbre local legítimo o de una ley particular, o contra una derecha ya adquirió por otra persona, no se sostiene a menos que una cláusula despectiva expresa se añada al rescripto. Sección 22. Rescriptos no se invalida por error en nombre de la persona a quien o por que se conceden, ni en nombre del lugar en el cual la persona vive, ni en el tema del rescripto, a condición de que, en el juicio del Obispo Ordinario, no haya duda con respecto la persona ni mirar a la materia. Sección 23. Si sucede que dos rescriptos contradictorios están obtenidos en vista de uno y la misma cosa, la particular prevalece sobre el general, en lo que concierne a esas cosas, que se expresan particularmente. Si los dos rescriptos son igualmente detalle o igualmente general, el que es primer en la orden del tiempo prevalece sobre el más adelante, a menos que el más finales de contenga la mención expresa del anterior, o a menos que el primer gran no pudo utilizar su rescripto con astucia o negligencia notable. En caso de que los rescriptos fueran publicados encendido el mismo día y no aparece que de los grandes son anterior ambos rescriptos es vacío, y si la ocasión autoriza un nuevo recurso se debe hacer al quién dio los rescriptos. Sección 24. Rescriptos debe ser entendido según el significado apropiado de las palabras y del uso común, y no debe ser extendido a otros casos que ésos expresados en ellos, Sección 25. En caso de duda, los rescriptos que se refieren al pleito, o cuáles deterioran las derechas concedidas en otras personas, o cuáles contravienen la ley en el interés de partidos privados, o finalmente cuáles fueron obtenidos con el fin de asegurar un beneficios eclesiástico, se interpretan terminantemente; todos los otros, ampliamente. Sección 26. Un rescripto del Primado considera en cuál allí no es ningún ejecutor necesita ser presentado al Obispo Ordinario solamente cuando eso se requiere en el rescripto sí mismo, o cuando las materias públicas están implicadas, o cuando es necesario probar ciertas condiciones. Sección 27. Rescriptos para que presentación no se prescriba ninguna hora se pueden presentar al ejecutor en cualquier momento, con tal que no haya fraude o engaño. Sección 28. El ejecutor de un rescripto realiza esa función inválido antes de que él haya recibido el rescripto y se haya satisfecho de su autenticidad e integridad, a menos que la información anticipada del rescripto te haya sido enviada por la autoridad del donante. Sección 29. Si un rescripto confía simplemente al ejecutor la tarea de ejecutarla, tal ejecución no puede ser rechazada a menos que sea claramente evidente que el rescripto es vacío para la ocultación o la falsedad, o a menos que está claro al ejecutor que las condiciones añadidas al rescripto no se han satisfecho. Sección 30. El ejecutor debe proceder según sus instrucciones, y a menos que él satisfaga las condiciones esenciales mencionadas en el rescripto y siga substancialmente la forma apropiada de procedimiento, la ejecución es inválida. Sección 31. La ejecución de los rescriptos que se refieren al foro externo debe ser hecha en la escritura. Sección 32. El ejecutor de rescriptos puede en su substituto prudente de la discreción otra persona para se, a menos que tal substitución se prohíba o se limite a ciertas personas. Pero si han elegido al ejecutor para sus calificaciones personales, él puede confiar a otros solamente los pasos preliminares a la ejecución. Sección 33. Todos los rescriptos se pueden ejecutar por el sucesor del ejecutor en la dignidad o la oficina, a menos que eligieran al ejecutor para sus calificaciones personales. Sección 34. Un rescripto que ha sido revocado por un acto especial del restos superior válido hasta que la revocación se ha dado a conocer a la persona que obtuvo el rescripto. Rescriptos nunca es revocado por una ley contraria, a menos que la ley sí mismo proporcione tan, o a menos que la ley es aprobada por el superior del donante del rescripto. Sección 35. Un rescripto del Primado considera o de un Obispo Ordinario no es invalidado por la vacante del Primado ven o de las Parroquias, a menos que las cláusulas añadidas al rescripto proporcionen tan, o a menos que el rescripto confiere sobre alguien la energía de conceder un favor a las personas definidas nombradas en esto y la materia sigue siendo intacta.  

ARTÍCULO XLIII  

Sección 1. Los métodos de adquirir privilegios son: dirigir la concesión por la autoridad competente, la comunicación, la costumbre legítima, y la prescripción. Una concesión directa se presume de una posesión que ha aguantado por cientos años o a partir del tiempo inmemorial. Ésta es una presunción de la ley, que rinde a la evidencia contraria. Sección 2. Por la comunicación de privilegios solamente tales privilegios son conferidos como se ha concedido al primer grado directamente, perpetuo, y sin la relación especial a cualquier cierto lugar, o cosa, o persona; y por otra parte la capacidad de la persona a quien se hace la comunicación debe considerado. Sección 3. Cuando los privilegios son adquiridos por la comunicación que ipso facto se aumentan, disminuidos, para perdido, siempre que aumenten, disminuir, o dejar de existir en el poseedor del puño el privilegio. Sección 4. Consideran a las facultades habituales concedidas perpetuo, o por un tiempo definido, o para algunos casos, como privilegios al lado de la ley. A menos que el grado se haya elegido para sus calificaciones personales, o la disposición expresa por el contrario se ha hecho, las facultades habituales concedidas por el Primado consideran a un Obispo o a las otras personas mencionadas en el código, no expiran con la expiración de la autoridad del Obispo Ordinario a el cual os concedieron, aun cuando él han comenzado a hacerlas uso, pero pasan al Obispo Ordinario que lo tiene éxito en el gobierno; asimismo tales facultades concedidas al Obispo pertenecen también al general del Obispo. La concesión de una facultad lleva con ella también otras energías, que son necesarias para su uso; por lo tanto la facultad a dispensar incluye también la energía de absolver de penas eclesiásticas, si hay cualquiera que está parado de la manera, pero solamente con el fin de conseguir la dispensación. Sección 5. Un privilegio debe ser interpretado según su tenor, y puede no ser extendido o restricto. La interpretación debe siempre ser tal que las personas que tienen el privilegio pueden recibir un cierto favor de la benevolencia del donante. Sección 6. Nadie se obliga para utilizar un privilegio, que fue concedido exclusivamente en su favor, a menos que haya una obligación de hacer tan en alguna otra tierra. Sección 7. Un privilegio debe ser mirado como perpetuo a menos que aparezca el contrario. Sección 8. Los privilegios cesan por la renuncia, que ha sido aceptada por el superior competente. Cualquier persona privada puede renunciar un privilegio, que se establece en su favor exclusivamente. Si un privilegio se concede a una comunidad, a una dignidad, o a un lugar, las personas privadas pueden no renunciarlo. Incluso la comunidad sí mismo, o el grupo, no está libres renunciar un privilegio si fuera concedido por ley o si la renuncia trabajaría daño a la iglesia o a otras personas. Sección 9. El privilegio no caduca con la expiración de la autoridad del donante, a menos que ella usara concedido con la cláusula, el nuestro beneplácito del anuncio, o algún otro equivalente. Sección 10. Un privilegio personal sigue a persona y expira con la persona. Sección 11. Los privilegios verdaderos cesan sobre la destrucción absoluta de la cosa o colocan: pero los privilegios locales restablecen si el lugar se restaura en el plazo de cincuenta años. Sección 12. Los privilegios que no son pesados a otros no caducan con non-use o con uso contrario; pero los que imponen una carga ante otras personas caducan si ocurre la prescripción legítima o la renuncia tácita. Sección 13. Un privilegio también cesa si en el curso de tiempo las circunstancias tienen así que cambiado que, en el juicio del superior, el privilegio ha llegado a ser dañoso, o su uso ha llegado a ser ilícito; cesa además por el lapso del tiempo o la terminación del número de los casos para los cuales fue concedido. Sección 14. Uno quién abusa de una energía que te ha sido concedida por privilegio merece ser privado del privilegio sí mismo; y si cualquier grave abuso uno que cualquier privilegio concedido por el Primado ver, el Obispo Ordinario no debe no poder notificar el Primado considera del hecho. Sección 15. Aunque los privilegios que se han obtenido oral del Primado consideran se pueden utilizar por el solicitante en el foro de la conciencia, con todo nadie puede demandar el uso de cualquier privilegio contra cualquier persona en el foro externo, a menos que él pueda equipar la prueba legal que el privilegio te fue concedida.  

ARTÍCULO XLIV  

Sección 1. El bautismo del agua constituye un del ser humano una persona en la iglesia de Cristo, con las todas las derechas y deberes de cristianos. En lo que concierne a las derechas, dos cosas deterioran su ejercicio libre; a saber, “un obstáculo, que deteriora el enlace del comunión eclesiástico, o una censura, impuesta por la iglesia.” Sección 2. Una persona que ha terminado el vigésimo primer año de la edad es un comandante; bajo esa edad, un menor de edad. Miran a un varón de menor importancia como siendo logrado pubertad de la terminación. Llaman un infante, un niño, o pequeño, y se miran una persona antes de la pubertad que todavía no ha terminado el séptimo año como incompetente; después de la terminación del séptimo año, sin embargo, lo presumen para tener el uso de la razón. Todas las personas que están habituales sin el uso de la razón están jurídicamente en la misma clase que infantes. Sección 3. Una persona importante tiene el ejercicio completo de las sus derechas; un menor de edad en el ejercicio de las sus derechas permanece conforme a la energía de sus padres o guardas, excepto en lo que concierne a esas materias en las cuales la ley libere a menores de edad de control prenatal.  

ARTÍCULO XLV  

Sección 1. Incluso los menores de edad, puesto que son personas humanas, tienen derechos humanos, y si los bautizan ellos tienen también las derechas de los miembros de la iglesia. Sin embargo, el ejercicio de las estas derechas es restringido hasta cierto punto por control prenatal. Ciertos derechos están por el derecho natural, independiente del control prenatal, por ejemplo, la derecha de abrazar la religión verdadera. Canon presupone estas verdades en el principio general que el derecho natural no está conforme a cambio por la legislación canónica. Pero, donde el ejercicio completo y libre de las derechas no es garantizado a los menores de edad por la ley natural o divina, la ley de canon puede declararlos conforme a control prenatal, y así que declarar por este canon, excepto en lo que concierne a ciertas materias especificadas. Sección 2. Las excepciones a este principio general se hacen explícitamente o implícito en otras partes del código. Sección 3. Menores de edad después de que la pubertad pueda elegir libremente una iglesia para sus servicios fúnebres y un lugar de la sepultura; y después de que la edad de la razón ellos puede, sin el consentimiento de sus padres, acto como partidos en causas espirituales.  

ARTÍCULO XLVI  

Sección 1. Todos los Sacerdotes seculares deben en el arriendo cada tres años de marcas un retiro espiritual por una época de ser fijado por su propio Obispo Ordinario, en alguna casa piadosa o religiosa señalada por él, y nadie serán excusadas de ellos, a menos que en un caso particular, para la causa justa, y por el permiso expreso del Obispo Ordinario dicho. Sección 2. Todos los Sacerdotes, pero especialmente los Sacerdotes, son limitados por una obligación especial de demostrar la reverencia y la obediencia cada uno a su propio Obispo Ordinario. Sección 3. Como a menudo y mientras, en el juicio de su propio Obispo Ordinario, las necesidades de la iglesia la requieran, los Sacerdotes, a menos que un cierto impedimento los excuse legal, deben aceptar y ejecutar fielmente el deber que será confiado a ellos por el Obispo. Sección 4. Después de recibir el sacerdocio, los Sacerdotes no deben renunciar de sus estudios, especialmente estudios sagrados; y en los temas sagrados deben seguir esa doctrina sólida que ha sido dada abajo por los padres y son recibidos comúnmente por la iglesia, evitando novedades profane de la expresión y de la ciencia que es falso supuesta. Sección 5. Después de acabar su curso de estudios, todos los Sacerdotes, aun cuando han obtenido una Parroquia o el beneficio canónico, cada año por lo menos que tres años, a menos que el Obispo Ordinario del lugar los eximan para la causa justa, se examinen de la manera que se determinará por el Obispo Ordinario dicho, en los varios temas de las ciencias sagradas que debido habrán sido señaladas por adelantado. En conferir de oficinas y de beneficios eclesiásticos, la consideración será dada a las que, otras cosas que eran igual, han hecho la mejor demostración de estas reexaminaciones. Sección 6. En la ciudad Episcopal y en los varios deanatos rurales, varias veces al año el días de ser fijado por adelantado por el Obispo Ordinario del lugar, las reuniones en temas morales y litúrgicos serán celebradas; a cuál se puede agregar otros ejercicios que el Obispo Ordinario pueda juzgar provechoso hacia el adelanto de aprender y de la piedad administrativos. En caso de que sea difícil celebrar las reuniones, las discusiones de las preguntas propuestas serán sometidas en la escritura, según las regulaciones, que serán hechas por el Obispo Ordinario. Sección 7. Todos los Sacerdotes seculares, y religioso aun cuando eximen quiénes tienen el cuidado de almas, y, si una conferencia no se lleva a cabo en su casa, también otros religiosos quiénes han obtenido del Obispo Ordinario la facultad de confesiones de la audiencia, se obligan a someter las soluciones escritas de los casos propuestas, o se obligan a estar presentes en la conferencia, a menos que hayan obtenido la exención expresa del Obispo Ordinario por adelantado. Sección 8. La práctica de la vida común para los Sacerdotes debe ser elogiada y ser favorecida: y donde existe ya debe lo más lejos posible ser continuada. Sección 9. Todos los Sacerdotes deben usar un vestido eclesiástico decente de acuerdo con los costumbres locales legítimos y las regulaciones del Obispo Ordinario del lugar, deben usar el tonsure o la corona administrativo a menos que el costumbre aceptado del país esté por el contrario, y deben usar su pelo en un estilo simple. No usarán ningún anillo a menos que la derecha de hacer tan los haya sido dada por la ley o por privilegio Primado. Sección 10. Sacerdotes de menor importancia que en tu propia autoridad y sin razón legal poner a un lado el vestido y el tonsure administrativos, y después de ser advertido por el Obispo Ordinario a enmendar dentro de un mes, señuelo del de la caída del estado administrativo. Sección 11. Los Sacerdotes deben abstener totalmente de todas las actividades que los pongan entre dicho su estado; no deben enganchar a ocupaciones indecorosas, ni habitual complacen en el juego para el dinero, ni llevan las armas, no deben habitual ser dados a la caza, y deben nunca buscar con un paquete  escándalo publico; no deben entrar en salones u otros lugares similares sin necesidad o algún otra apenas causa aprobada por el Obispo Ordinario del lugar. Sección 12. No estarán presentes en los espectáculos, las danzas, y los desfiles, o en cuáles serían escándalos para que un Sacerdotes sea, especialmente en teatros públicos. Sección 13. Las inmunidades de Privilegios consisten en la inmunidad de Sacerdotes del servicio militar y de las oficinas civiles públicas, que son extranjeras al estado administrativo. La pena para la violación de esta disposición de un Sacerdotes de menor importancia es lapso automático del estado administrativo. Sección 14. Uno quién, con el permiso de su propio Obispo Ordinario, ha ido a otra diócesis, restante incardinado en sus el propio, se puede recordar para la causa justa y con el respeto debido para la equidad natural; y el Obispo Ordinario de la otra diócesis también, a menos que él haya conferido un beneficio sobre él, poder para la causa justa lo rechaza permiso de permanecer más de largo en su territorio.  ARTÍCULO XLVII  Sección 1. La oficina eclesiástica es un término que se tomará en el sentido terminante a menos que aparezca el contrario. Incluye los elementos siguientes: [i] debe ser establecido permanentemente, en el sentido que la oficina sí mismo es permanente; si el titular pierde la oficina la oficina sí mismo no deja de existir; llega a ser simplemente vacante. [ii] debe ser establecida por la ley, divino o eclesiástico. El Obispodo es una oficina establecida por ley divina; la oficina del general del Obispo, al Sacerdote, el etc. establecen ley eclesiástica. [iii] debe ser conferida según ley. [Intravenoso] debe llevar con él una cierta participación en energía eclesiástica de la orden o de la jurisdicción. Si la energía es la de la jurisdicción, debe ser ordinaria, es decir, unida por la ley sí mismo a esa oficina. Sección 2. Una oficina eclesiástica no se puede obtener válida sin la disposición canónica. Sección 3. Las calificaciones requeridas por la ley se presumen generalmente para no ser requeridas para la validez, a menos que sea así que indicado. Puesto que los Sacerdotes solamente son capaces de la jurisdicción eclesiástica, la tonsura o una cierta orden válida es, por ley eclesiástica, un requisito previo para la validez de cualquier oficina. El sacerdocio es un requisito previo para la validez de todas las oficinas, que implican el cuidado de almas. Sección 4. El Obispo Ordinario del lugar tiene generalmente la derecha de oficinas que confieren en su territorio. Sección 5. El candidato debe ser Sacerdotes y hacer las calificaciones requerir por la ley. La oficina se debe dar al candidato más digno. Sección 6. Las citas a todas las oficinas se deben confiar a la escritura. Sección 7. Cualquier persona de la mente sana puede, para una causa justa, dimitir una oficina eclesiástica, a menos que haya una cierta prohibición especial contra ella. Una dimisión hecha con el miedo grave injustificado inducido, o con fraude, o error substancial, o simonía, es nula y sin efecto. Para que una dimisión sea válida debe ser hecha personalmente en la escritura u oral antes de dos testigos, o puede también ser hecha por un poder que tenga un mandato especial; un expediente escrito de la dimisión se debe mantener la Parroquia. Sección 8. Los superiores no deben aceptar dimisiones sin una lujuria y proporcionar causa. Obispo Ordinario de un lugar debe aceptar o rechazar una dimisión en el plazo de un mes. Sección 9. Cuando una dimisión se ha hecho y se ha aceptado según ley, y la aceptación de eso se ha dado a conocer a la persona que dimitió, la oficina llega a ser vacante. La dimisión de la persona debe continuar en la oficina hasta que él ha recibido cierto aviso de la aceptación del superior. Sección 10. Una vez que una dimisión se haya hecho según ley, hay no más cualquier sitio para cambiar su mente, pero la persona que dimitió puede obtener la oficina por un cierto otro título. La aceptación de una dimisión se debe dar a conocer a su debido tiempo a los que tengan a la derecha en vista de conferir de la oficina. Sección 11. Una persona puede ser privada poco dispuesta de o ser quitada de una oficina, por la operación de la ley o por un acto del superior legal. Sección 12. La transferencia a partir de una oficina a otra puede ser efectuada solamente por la persona de quien tiene la derecha de aceptar una dimisión y de quitarla de la primera oficina, y designar al segundo. Si una transferencia se hace con el consentimiento del Sacerdotes [quién tiene la oficina], la causa justa es suficiente para ella; si se hace contra la suya voluntad, requiere causa casi igual y el mismo proceso que la privación de la oficina. Sección 13. En una transferencia la primera oficina llega a ser vacante cuando el Sacerdotes toma la posesión canónica del segundo, a menos que la ley o el superior legítimo haya proporcionado de otra manera. La persona transferida recibe la renta de la primera oficina hasta que él está en la posesión del segundo. Sección 14. Las personas que pudo haber elegido, postulado, o presentado un Sacerdotes para una oficina no tienen ninguna energía de privarlo de ella, o de recordarlo o de quitar de ella, o de transferirlo a otra oficina.  

ARTÍCULO XLVIII  

Sección 1. Los Sacerdotes son los que se ordenan, por lo menos por la primera tonsure. Ninguna ordenación, una vez que esté recibida válido, no puede llegar a ser vacía. En esas consagraciones que son sacramentos. Esto está debido a ley divina; en los otros, debido a la ley eclesiástica expresada en este canon. Sin embargo los Sacerdotes pueden ser reducidos al estado de la endecha; es decir, por la operación de la ley o por el acto de la autoridad eclesiástica legal, perder las derechas y los privilegios que pertenecen al estado administrativo. Sección 2. Reducen a un Sacerdotes importante al estado de la endecha: [i] al lado del rescripto del Primado ver; [ii] por judicial decretado de acuerdo con los canon; [iii] por la pena de la degradación. Sección 3. Reducen a un Sacerdotes de menor importancia al estado de la endecha: [i] ipso facto por las razones mencionadas en la ley. Éstos son: [a] poniendo a un lado el vestido y el tonsure administrativos, y no pudiendo enmendar después de advertir [b] ofreciéndose voluntariamente para el servicio militar sin razón legal [c] libremente casando despido [d] de la religión [e] teniendo su profesión religiosa declaró el vacío para el fraude en su partición. [ii] sobre su propio movimiento, con el aviso al Obispo Ordinario; [iii] por el decreto del Obispo Ordinario, para la causa justa, a saber, si el Obispo Ordinario, todo considerado, prudente jueces que el Sacerdotes no puede ser promovido a las órdenes sagradas con honor al estado administrativo. Sección 4. Readmisión al estado administrativo. Esto es posible, pero requiere, para los Sacerdotes de menor importancia, el permiso del Obispo Ordinario de las Parroquias en la cual él estaba incardinado, para ser concedido solamente después de una excardinación cuidadosa de su conducta, y de un período conveniente de la libertad condicional; para los Sacerdotes es importantes, el permiso del Primado considera. La ordenación nunca se repite. Tonsura no uniforme del puño. Sección 5. Un Sacerdotes que recibió órdenes sagradas bajo obligación del miedo grave, y no, cuando el miedo fue quitado, ratifica luego la ordenación dicha por lo menos tácito, ejercitando la orden con la intención en tal acto de sujetarse a las obligaciones administrativas, puede ser reducido al estado de la endecha por el juicio judicial sobre la prueba legal de la obligación y el deseo de la ratificación, sin las obligaciones del celibato y de las horas canónicas. Sección 6. Todos los casos se deben primero someter a la oficina del Primado antes de que cualquier Sacerdotes pueda ser reducido al estado de la endecha.  

ARTÍCULO XLVIX  

Sección 1. Pertenece exclusivamente a la autoridad eclesiástica del Primadoa las provincias de las diócesis, de las abadías o de los religiosos, las Parroquias erguidos y las prefecturas eclesiásticos apostólicos, como también para cambiar sus límites, para dividirlos, para unir o para suprimir. Sección 2. En ley, el término “diócesis” incluye también de la abadía o del prelado, y el Obispo del término incluye un territorio del abad o del Prelado, a menos que el contrario aparezca de la naturaleza del caso o del contexto. Sección 3. El territorio de cada diócesis debe ser dividido en piezas distintas; a cada parte está ser asignado su propia iglesia con una parte definida de la población, y su propio rector como el Sacerdote apropiado de ese territorio debe ser responsable puesto para el cuidado necesario de almas. Vicariatos y las prefecturas apostólicos deben ser divididos de la misma forma donde puede ser hecho convenientemente. Sección 5. Las partes de una diócesis son Parroquias; las partes de un vicariato o de una prefectura apostólica, si los han asignado su propio rector, se llaman las cuasi-Parroquias. Sección 6. Las Parroquias distintas para la gente de varias lengüetas o de nacionalidades que mora en la misma ciudad o territorio, y para las ciertas familias o personas, no se pueden crear sin el indulto especial del Primado; en lo que concierne a tales Parroquias ya en existencia, no hay cambio ser hecha sin consultar al Primadoconsidera. Sección 7. El Obispo debe dividir su territorio en regiones o los distritos que consisten en varias Parroquias, y que se llaman las Parroquias del foráneo, los deanatos, los arco-presbiterios, etc. Sección 8. Si tal división, debido a las circunstancias, se parece imposible o inoportuna, el Obispo consultará al Primadove, a menos que la disposición por el último se haya hecho ya.  

ARTÍCULO L  

Sección 1. La Parroquia del Primado consiste en las congregaciones, los tribunales, y las oficinas sagrados, se enumeran y se describen que, en el código. El procedimiento para la transacción del negocio en las varias unidades es gobernado por las reglas generales y particulares decretadas para ellas por el Obispo Ordinario; y todas las personas que pertenecen a las congregaciones, a los tribunales, o a las oficinas sagradas están limitadas al secreto en la manera prevista en sus reglas respectivas. Sección 3. Ningún negocio importante o extra del Obispo Ordinario no puede ser tramitado a menos que se haya dado a conocer previamente al Obispo Ordinario. Todos los favores y resoluciones necesitan la aprobación del Obispo Ordinario, excepto los para las cuales han concedido las facultades especiales a las congregaciones, a los tribunales, o a las oficinas y a exceptuar también las decisiones del Obispo Ordinario. Sección 4. La capacidad de las varias unidades es determinada por la ley; y en caso de que se presente una controversia sobre eso, debe ser decidida por un comité de los Obispos señalados especialmente para cada tal ocasión por el Obispo Ordinario. Sección 5. Un Prefecto preside a cada congregación encima, o, en caso de que Obispo Ordinario mismo presida él, es dirigido por una secretaria; y consiste por otra parte en tales personas, pues Obispo Ordinario asignará a cada uno, con otras ayudantes necesarias. Sección 6. La congregación sagrada de la oficina del Primado tiene la tutela de la fe y de las moralejas; crímenes del excedente de la jurisdicción ciertos; la condenación de libros, la misa ayuna para los Sacerdotes, el etc.; prepara la agenda para el Sínodo general; erige y divide diócesis, y supervisa su gobierno; propone a candidatos a los Obispos, auxiliares; está a cargo de la disciplina del clero y de la gente en general; Sacerdotes, canon, asociaciones del fiel; característica eclesiástica; tiene jurisdicción exclusiva sobre materia que se relacionan con el gobierno, disciplinan, los estudios, característica, y los privilegios de religioso. Sección 7. La congregación sagrada de los sacramentos tiene para su provincia la disciplina, como distinguido de la doctrina y de los ritos, de los sacramentos encajona en no – la consumación de la unión, en la validez de órdenes sagradas, del etc.; estipendios totales, impuestos religiosos; toma el cuidado de lo que se refiere a ritos y a ceremonias en la iglesia. Actúa como tribunal bajo reglas especiales en las causas para la beatificación y la canonización, incluyendo, para este propósito una sección histórica. Sección 8. La congregación sagrada para los asuntos eclesiásticos ceremoniales y extra del Obispo Ordinario regula las ceremonias de la oficina de Primad y de las funciones sagradas realizadas por los Obispos en Wexford; maneja ciertas materias que requieran negociaciones con gobiernos civiles; la tenencia de consejos y de las reuniones de los Obispos; jurisdicción a los lugares en donde la jerarquía sagrada todavía no se establece; decide que las materias de la precedencia que implican u Obispos o a delegados al Primado consideran; está en general la carga de estudios y de Centro de formación. Sección 9. Es proporcionada más a fondo en estos cánones para la erección y la cita de otros tribunales o las oficinas por Obispo Ordinario si se presenta la necesidad. Sección 10. Los Obispos son los sucesores de los Apóstales y por la institución divina son colocados sobre las iglesias particulares, que gobiernan con la jurisdicción ordinaria debajo Obispo Ordinario y el Sínodo general. Sección 11. Antes de que cualquier persona se levante a la oficina del Obispo su aptitud se debe probar de la manera se determinó por el Primado considera. Sección 12. Al elegir un Obispo debe recibir la  consagración en el plazo de tres meses del recibo de su letra de la cita, y en el plazo de cuatro meses debe proceder a su diócesis. Sección 13. Un Obispo residente es el Sacerdote Obispo Ordinario e inmediato de su diócesis; pero él puede interferir de ninguna manera en su gobierno hasta que él ha tomado la posesión canónica. La posesión canónica es tomada demostrando la letra de la cita al capítulo de la iglesia de la Parroquia en presencia de la secretaria, del capítulo o del canciller de las Parroquias. Sección 14. Los Obispos residentes tienen el derecho y el deber para gobernar las Parroquias en materias temporales y espirituales, con energía legislativa, judicial, y coactiva. Ser ejercitado según ley. Las leyes Episcopales llegan a ser eficaces inmediatamente en su promulgación a menos que proporcionen de otra manera. La manera de la promulgación es determinada por los Obispos ellos mismos. Incluso en el sínodo religioso, el Obispo es el legislador único. Su energía judicial puede ser utilizada en persona o ser delegada. Sección 15. Los Obispos del residente y del titular, a partir del momento cuando reciben el aviso de su cita, tienen ciertos privilegios e insignias. Los Obispos residenciales, desde tomar la posesión canónica de su ven, tienen por otra parte la derecha de recibir los réditos Episcopales. Sección 16. Antes de su cita canónica el candidato debe hacer la profesión de la fe según el artículo IX, sección 1 y llevar el juramento de la fidelidad el Primado ver. Sección 17. Los deberes primarios del Obispo son gobernar las Parroquias, consideran a la observancia de las leyes de la iglesia, previenen abusos, salvaguardan la pureza de la fe y las moralejas, áridas promueven la educación católica. Él debe también predicar la palabra del dios en persona a menos que esté excusado legal, y designa a predicadores convenientes además de los Sacerdotes. Él es limitado por la ley de la residencia, y el grado y la época de sus vacaciones son regulados por la ley. Sección 18. Él está limitado para aplicar el favorable pueblo total, es decir, para la gente de su diócesis, sobre tiempos de la octava al año. Los detalles de esta obligación importante son exactamente iguales que el de Sacerdotes. Sección 19. Él debe hacer que un informe anual al Primado ve sobre el estado de su diócesis. Sección 20. Deben hacer una visitación oficial de su diócesis, parcial o completo, anualmente. El Obispo puede realizar este deber personalmente o a través del Obispo general o del otro representante. Si el Obispo lo hace en persona, él puede ser acompañado por dos Sacerdotes. Religioso exento, sin embargo, se puede visitar por el Obispo solamente en los casos expreso proporcionados para en la ley. La manera del visitación es paternal; un correcto del recurso, sin efecto suspensivo, de los preceptos y de los decretos hechos con respecto al visitación. Innecesario retrasa y la imposición de la molestia o de cargas seria con respecto al visitación debe ser evitada; ningún regalo no puede ser aceptado, pero el tablero, el alojamiento, y los costos que viajan pueden ser equipados según costumbre local. Sección 21. Los Obispos del titular no pueden ejercitar ninguna energía en su diócesis del titular, e incluso no toman la posesión de ella. A os animan que ofrezcan el favorable pueblo total para su titular ven de vez en cuando con motivos de la caridad, pero no hay obligación de hacer tan. Sección 22. Los Obispos del titular gozan de los mismos privilegios e insignias que los Obispos residentes. Sección 23. Caída de Coadjutores en tres clases; primero, Coadjutores dado a la persona del Obispo con la derecha de la sucesión; en segundo lugar, Coadjutores dado a la persona del Obispo sin la derecha de la sucesión; y el terceros, Coadjutores dado al Episcopal ven. Los de la primera clase tienen éxito a Obispo en el gobierno de las Parroquias después de su muerte o retiro; los de la segunda clase, terminantemente llamado Obispo Ordinario solitario su oficina inmediatamente en la vacante del ver; los de la tercera clase ni pierden su oficina ni tienen éxito al ver, pero permanecen en la misma posición subordinada al administrador de las Parroquias y al nuevo Obispo. Sección 24. Obispo Ordinario y el Sínodo general  tienen la derecha exclusiva de designar un Coadjutor para un Obispo. Un Coadjutor se da generalmente a la persona del Obispo con la derecha de la sucesión; a veces, sin embargo, te dan a las Parroquias. Un Coadjutor dado a la persona del Obispo sin la derecha de la sucesión específicamente se llama un auxiliar. Sección 25. Los derechos de un Coadjutor dado a la persona del Obispo deben ser aprendidos de la letra de Primado la cual lo designó. A menos que la letra proporcione de otra manera, un Coadjutor dado a un Obispo que se incapacite enteramente tiene las todas las derechas y deberes Episcopales; otros tienen solamente energía tal que el Obispo te conceda. El Obispo habitual no delegará a otro ningún trabajo que el coadjutor pueda y a querer hacer. Siempre que el Obispo lo solicite hacer así pues, el coadjutor, a menos que un cierto impedimento legal lo prevenga, debe realizar las funciones pontificales y otras que el Obispo mismo estaría limitado de otra manera para realizar. Sección 26. Un coadjutor dado a las Parroquias puede ejercitar dentro del territorio las funciones que pertenecen a la orden Episcopal, a excepción de la ordenación sagrada; en otras materias él tiene cualquier energía ha sido confiada a él por el Primado considera o por el Obispo. Sección 27. Cada coadjutor, para tomar la posesión canónica de su oficina. De la necesidad demostración necesariamente la letra de Primado que contiene su cita al Obispo. Un coadjutor con la derecha de la sucesión y un coadjutor dado a las Parroquias deben por otra parte demostrar la letra al capítulo. Si el Obispo es en tal condición que él es incapaz de un acto humano, toda la posesión de la toma de los coadjutores simplemente demostrando la letra al capítulo. Sección 28. Se obliga cada coadjutor, al igual que el Obispo mismo, no puede residir en las Parroquias, y el exterior del tiempo de las vacaciones elegido según los canon, él ausente sí mismo a excepción de un a corto plazo y con el permiso de su Obispo. Sección 29. Un coadjutor con la derecha de la sucesión, tan pronto como el Episcopales vean llega a ser vacante, se convierte en inmediatamente el Obispo Ordinario de las Parroquias para la cual lo designaron, a condición de que él había tomado legal la posesión de su oficina. Sección 30. La oficina de un auxiliar expira con la del Obispo a menos que la letra del Primado proporcione de otra manera. Si un coadjutor fue dado a las Parroquias, su oficina continúa incluso después el considerar llegue a ser vacante. 

ARTÍCULO LI  

Sección 1. El sínodo religioso es un órgano consultivo que según ley debe ser llamado por el Obispo cada año, para considerar las medidas para el bienestar del clero y de la gente de las Parroquias. Sección 2. Es convocada y presidida encima por el Obispo, y se sostiene generalmente en la iglesia de la Parroquia. Sección 3. Los a quienes debe ser llamado y debe atender al sínodo son: El general del Obispo, los canon de la iglesia de la Parroquia o el Consultor religioso, el rector por lo menos del Centro de formación principal, los decanos rurales, un diputado de cada iglesia colegial, los Sacerdotes de la ciudad en donde llevan a cabo al sínodo, por lo menos un Sacerdote de cada deanato rural, y abades que gobiernan y un superior de cada instituto religioso administrativo en las Parroquias. Además de éstos, el Obispo puede invitar otro también al sínodo, con el mismo voto consultivo a menos que la invitación proporcione de otra manera. Sección 4. Los miembros del sínodo pueden no ser representados por poder. Sección 5. La agenda se puede preparar por adelantado por los comités designados por el Obispo. Las copias de medidas propuestas envejecen dado a los miembros antes de las reuniones. Sección 6. Las medidas deben ser discutidas libremente en el sínodo. Sección 7. Pero el Obispo es el legislador único en el sínodo, los otros que tienen solamente un voto consultivo; él solo suscribe a las constituciones del Sínodo, y éstas, si están promulgada en el sínodo, llegan a ser obligatorias inmediatamente a menos que la disposición expresa se haga por el contrario. Sección 8. El sínodo religioso debe conformarse con el artículo VI, sección 2 de estos cánones. Sección 9. La Parroquia Territorial consiste en esas personas que asistan al Obispo en el gobierno de las Parroquias. Por lo tanto incluye a general del Obispo, el Oficial, el canciller, el promotor de la justicia, el defensor del enlace, los jueces y los examinadores del Sinodal, el Sacerdote Consultor, los interventores, los notarios, los mensajeros y los guardias. Sección 10. Estas citas son todas hicieron por el Obispo y deben estar en la escritura. Las personas asignadas deben tomar un juramento ante el Obispo para satisfacer su oficina fielmente; debe tramitar todo el negocio según ley bajo autoridad del Obispo; y debe mantener secreto materias confidenciales según ley. Sección 11. Al Obispo designa al general del Obispo, que también tiene energía de quitarlo en la voluntad. El general del Obispo es un Obispo Ordinario del place1 y asiste al Obispo con energía ordinaria en el territorio entero. Solamente uno debe ser designado, a menos que más sean necesarios; pero cuando él está ausente o incapacitó el Obispo puede designar otro para tomar su lugar. Sección 12. Sus calificaciones son: él debe ser Sacerdote del clero secular a menos que las Parroquias esté en el cuidado de un instituto religioso, en este caso él puede ser un miembro de eso; él debe ser por lo menos treinta años de la edad, verdaderamente de docto en la teología y la ley de Canon, hombre de la doctrina sana, carácter, prudente altos y experiencia en la administración; no un hermano, un sobrino, o un tío de el Obispo, ni, excepto en caso de necesidad, un Sacerdote o el que está que tiene el cuidado de almas; pero él puede ser elegido de las Parroquias sí mismo. Sección 13. Su jurisdicción es igual, como la del Obispo excepto en las materias, que el Obispo ha reservado a se o que según ley, requiere un mandato especial del Obispo. Él puede en general ejecutar los rescriptos del Primado ve cuáles se envían al Obispo o a una regla anterior de las Parroquias, y en general él tiene también las facultades habituales que son concedidas por el Primado consideran al Obispo Ordinario del lugar. Sección 14. Las materias, que según ley están más allá de la jurisdicción del general del Obispo sin un mandato especial, son: (i) para conceder el excardinacion y la incardinación (ii) para llenar oficinas eclesiásticas (iii) para convocar al sínodo (iv) para designar a Sacerdotes (v) para quitar a Obispos Parroquiales (vi) para erigir asociaciones piadosas (vii) para reservar pecados (viii) para conceder letras dimisoria (ix) para permitir uniones de la conciencia (x) para consagrar lugares (XI) dar el permiso para construir una iglesia (XII) autenticar las reliquias (xiii) permitir la veneración público de las reliquias antiguas que se ha perdido autentificación (xiv) fijar una carga legal para la celebración de la misa de los Sacerdotes exteriores en iglesias pobres (xv) establecer beneficios (xvi) unir o conferir beneficios (xvii) conceder investidura canónica (xviii) permitir el intercambio de beneficios (xix) actuar como Obispo Ordinario en causas de la beatificación y de la canonización (xx) infligir penas eclesiásticas (xxi) para remitir una pena impuso por se como juez (xxii) absolver apostates, heréticos, o cismáticos de la excomunión. Sección 15. El general del Obispo debe referir los actos principales de la Parroquia al Obispo, y debe notificarlo de las medidas, que han debido o deben ser tomadas para salvaguardar la disciplina del clero y de la gente. Él no debe utilizar sus energías en ningún contrario de la manera a la mente y a la voluntad del Obispo, y no puede conceder válido un favor que ha sido negado por el Obispo, excepto con su consentimiento. Sección 16. Él tiene las derechas del excedente de la precedencia el resto de los Sacerdotes de las Parroquias, a menos que el otro Sacerdote tenga el carácter Episcopal y no lo hace el general del Obispo. En caso de que él sea sí mismo Obispo él tiene todos los privilegios honores de los Obispos del titular; si no, te dan derecho, para la duración de su oficina, a los privilegios y a las insignias de un Protonotario apostólico. Sección 17. La jurisdicción del general del Obispo expira por su dimisión según los canon, por su memoria dada a conocer a él por el Obispo, o por la vacante del Episcopal ver; se suspende siempre que se suspenda la jurisdicción Episcopal, y expira siempre que la jurisdicción del Episcopal considere se transfiera a partir de un Obispo a otro Obispo. Sección 18. En casos el considerar llega a ser vacante, todos los actos excepto conferir de beneficios o las oficinas eclesiásticas, que han sido hechas por el general del Obispo antes de que él recibiera cierto aviso de la muerte del Obispo, son válidas, si el considerar llega a ser vacante por la dimisión, transfieren, o retiro del Obispo, actos hechos por el general del Obispo después de eso, excepto conferir de beneficios o de oficinas, son válidas hasta el tiempo en que él aprende que el Primado ve ha aceptado la dimisión, o ha transferido o ha quitado a Obispo. En el último caso igual es verdad de los actos hechos por el Obispo mismo antes de que él reciba el aviso de la acción del Primado vea. Sección 19. El Oficial es oficial religioso designado por el Obispo con energía judicial ordinaria. Él puede tener unas o más ayudantes, llamadas Vice-oficiales. Todos los deben ser los Sacerdotes, aprendidos en la ley de Canon, y no menos que treinta años de la edad. Son designados por el Obispo, y desprendible por él. Sección 20. El canciller es Sacerdote designado por el Obispo al cuidado de la toma de los expedientes de la Parroquia en los archivos; en caso de necesidad él puede ser dado a una ayudante, llamada el Vice-Canciller. El canciller es notario en virtud de su oficina. Sección 21. El promotor de la justicia y el defensor del enlace. Éstos son oficiales judiciales designados por el Obispo. Deben ser Sacerdotes de la buena reputación, de la prudencia probada y del celo para la justicia, aprendidos en la ley de Canon. Los deberes del promotor de la justicia se refieren a procesos penales y a los casos discutibles cuáles, en el juicio del Obispo Ordinario, pueden implicar el bienestar público. Los deberes del defensor de los casos en enlace de la preocupación en los cuales el enlace de la unión o de órdenes sagradas es en juego. Sección 22. Los jueces del Sinodal. En cada diócesis hay ser no más que doce jueces designados por el Obispo, con energía judicial delegada. Deben ser Sacerdotes del buen carácter, aprendidos en la ley de Canon, y pueden ser fuera de las Parroquias. Si están designados en el sínodo religioso os llaman Sinodal; si están designados fuera del sínodo, el Obispo os llaman los jueces de Prosinodal, en cualquier caso que su jurisdicción es igual, dependiendo enteramente de la delegación. Sección 23. El código proporciona que los examinadores del Sinodal y el Sacerdote Consultores deben ser designados en el sínodo; sin embargo, entre los sínodos, o en caso de que no lleven a cabo a un sínodo, el Obispo puede concertar las citas sobre la consulta con el capítulo de la Parroquia. Llaman los examinadores así que designado Prosinodal. Los examinadores y el Sacerdote Consultores no pueden ser quitados por el Obispo a excepción de causa grave y después de la consulta con el capítulo. Sección 24. Los examinadores tienen dos funciones algo distintas: primero, conducir ciertas examinaciones para el Obispo; en segundo lugar, aconsejarlo en el curso de los procedimientos para el retiro y la transferencia de Sacerdotes inamovibles. Las examinaciones en las cuales se emplean principalmente son ésas para los candidatos a Parroquias; en la examinación de los candidatos a órdenes, de los aspirantes para que facultades oigan confesiones o prediquen, y del clero menor. Sección 25. Un capítulo de canon es una corporación, o personas morales colegiales, canon que consisten en, y el tener pues sus deberes principales el cuidado de funciones solemnes en la iglesia a la cual se unen, y ciertos servicios que se rendirán al Obispo. Se dividen en Parroquia y los capítulos simplemente colegiales. El capítulo de la Parroquia tiene ciertas funciones consultivas hacia el Obispo con respecto al gobierno de las Parroquias; y en caso de la vacante del ver asume el control el gobierno hasta que designan a un nuevo Obispo, pero debe designar a un Obispo Capitular para el gobierno real de las Parroquias. Sección 26. Consultores religiosos. Éstos son Sacerdotes del alto carácter, conocidos para la piedad, aprender y la prudencia, de ser designado por el Obispo en las diócesis en donde los capítulos de la Parroquia todavía no se han establecido. Hay ser seises, o, en las diócesis de pocos Sacerdotes, por lo menos cuatro, y deben ser designados por el Obispo para los términos de tres años. Ninguna de ellos debe ser quitada durante su término de la oficina a excepción de razón grave y después de la consulta con los otros consultores. El tablero de Consultores religioso toma el lugar del capítulo de la Parroquia como consejeros al Obispo, cualquiera mientras que se ocupa el considerar o mientras que es desconcertado o vacante, qué el código da al capítulo de la Parroquia, iguales debe ser entendido también del tablero de Consultores religioso. Sección 27. Cuando el considerar es vacante, a menos que haya administrador de Primado o una cierta otra disposición ha sido hecha por el Primado considera, el gobierno de las Parroquias incumbe sobre el capítulo de la iglesia de la Parroquia, que debe, en el plazo de ocho días del recibo del aviso de la vacante, designar a un Obispo Capitular que gobierne las Parroquias. Si por la disposición especial del Primado ver en cualquier lugar particular, Obispo Ordinario u otro Obispo señala a administrador de una Parroquia vacante, el último tiene todas las facultades, y las solamente, que pertenecen a un Obispo Capitular, y está conforme a las mismas obligaciones y penas. Sección 28. Un Obispo Foráneo, o el decano rural, es un Sacerdote que es colocado por el Obispo a cargo de un deanato. Él es generalmente Sacerdote, es designado siempre por el Obispo, y es desprendible por él en la voluntad. Sus deberes son principalmente ejercitar cierta supervisión sobre los Sacerdotes de su distrito, para que propósito que él debe visitarlos prescribiera oficialmente ocasionalmente por el Obispo. También, en caso de la enfermedad seria de ninguno de estos Sacerdotes, él debe ver a ella que tienen ayuda espiritual y material, etc., y en caso de su muerte, debe ver que tienen entierro apropiado y que los papeles y las pertenencia de la Parroquia no estén disturbados, el decano también preside en las reuniones o las conferencias para su distrito y los informes una vez al año al Obispo.     

ARTÍCULO LII  

Sección 1. La adoración que es a la trinidad más santa, a cada uno de las personas divinas, a nuestro Señor Jesús Cristo, incluso bajo especie sacramental, es latanias del culto; el que es debido a La Madre de Dios Maria bendecida es culto; el que es debido a otros que reinen con Cristo en cielo es del culto. A las reliquias y a las imágenes sagradas también hay debido un veneración y una adoración, que está concerniente a la persona a quien las reliquias y las imágenes se refieren. Sección 2. Si la adoración es ofrecida en nombre de la iglesia por las personas diputadas legal para esta función y con los actos que, por la institución o la iglesia deben ser ofrecidos solamente al dios; y los santos y bendecido, la adoración son públicos: si no, es privada. Sección 3. Pertenece al Primado ve exclusivamente para controlar la liturgia sagrada y para aprobar los libros litúrgicos. Sección 4. Es ilícito para los cristianos de cualquier manera de asistir activamente o de participar en la adoración sagrada de no Católicos. La voz pasiva o la presencia simplemente material, por cortesía, deber, o respecto civil, por una razón grave que en caso de duda deba tener la aprobación del Obispo se puede tolerar, en los entierros, las bodas, y otras tales celebraciones no de cristianos, con tal que no haya peligro de la perversión o del escándalo. Sección 5. Los rezos y los ejercicios de la piedad no deben ser permitidos en iglesias o los oratorios sin la revisión y expresar el permiso del Obispo Ordinario del lugar, que en casos difíciles referirá la materia entera al Primado considera. Sección 6. El Obispo Ordinario del lugar no puede aprobar las nuevas letanías para la recitación pública. Sección 7. En el ejercicio de la adoración los ministros de la iglesia deben depender exclusivamente de superiores eclesiásticos. Sección 8. Obispo Ordinario de los lugares debe ser  que las provisiones de los canon sagrados con respecto a la adoración divina  se observen, y especialmente que, en la adoración divina si es público o privado o en la vida de cada día del fiel, no se introduzca ninguna práctica supersticiosa, y que no se admita nada que es extranjero a la fe, o fuera de armonía con la tradición eclesiástica, o tiene el aspecto de buscar bajo del beneficio. Si el Obispo Ordinario del lugar hace cualesquiera leyes para su territorio en esta materia, todo religiosos incluyendo los que sean exentos se obligan a observarlos: y el Obispo Ordinario puede visitar sus iglesias u oratorios públicos para este propósito. Sección 9. Música, es instrumental, del órgano o de otros instrumentos o vocal, en los cuales hay cualquier tinte el del lascivo o impuro, se debe excluir enteramente de iglesias; y las leyes litúrgicas con respecto a música sagrada deben ser observadas. 

ARTÍCULO LIII  

Sección 1. Cada instituto goza de esos privilegios, que se contienen en el código, o pudo haber sido concedidote directamente por el Primado considera: cada comunicación de privilegios en adelante se excluye. Los privilegios, de que una orden regular goza, pertenecen también a las monjas de esa misma orden, siempre que sean capaces de gozar de ellas. Sección 2. Los asiduos, los hombres y las mujeres, incluyendo principiantes (a menos que esas monjas que no están conforme a superiores de asiduos) son exentos junto con sus casas e iglesias de la jurisdicción del Obispo Ordinario local. Excepto en los casos previos por ley. Sección 3. Los institutos con votos simples no gozan del privilegio de la exención. A menos que se hayan concedido especialmente ellos. Sección 4. No se permite ningún religioso transferir a otro instituto, aun cuando él esté de una observancia más terminante, sin el permiso del Primado. Sección 5. Cada sociedad si hombre o mujer, cuyo miembro imitar manera vida religioso por vivir en comunidad bajo gobierno superior según aprobado constitución, pero sin ser limitar por generalmente tres público voto, ser no apropiado uno religioso instituto, ni poder su miembro ser apropiado señalar por nombre religioso. Sección 6. No se permite a las personas de la endecha usar el vestido administrativo, a menos que los estudiantes de Centro de formación y de otros aspirantes a las órdenes santas, o las personas puestas que se contratan legal para el servicio de una iglesia, mientras que están en que la misma iglesia o están participando en un cierto ministerio eclesiástico fuera de la iglesia. Los principiantes masculinos, aunque clasificados como personas puestas, licito usan un hábito, que de hecho coincide a menudo con el vestido administrativo. Los muchachos de altar, mientras que usan una casulla en la iglesia o en servicios religiosos fuera de ella, están terminantemente dentro de la excepción.  

ARTÍCULO LIV  

Sección 1. Llaman los que son dedicados al ministerio divino por lo menos por la primera tonsura los Sacerdotes. No son todo el mismo grado, pero hay una jerarquía sagrada entre ellos, algún que es subordinado a otros. Por la institución divina, la jerarquía sagrada en lo que concierne a orden consiste en Obispos, Sacerdotes y ministros; en lo que concierne a la jurisdicción consiste en Obispo Ordinario y el Obispo subordinado; otros grados han sido agregados a éstos por la institución eclesiástica. Sección 2. La orden es conferida por un rito sagrado de la ordenación; jurisdicción, excepto en el caso del Obispo Ordinario, por la misión canónica. Obispo Ordinario obtiene la primacía de la jurisdicción del Sínodo general. Sección 3. La primera tonsura es una no orden sino una preparación para las órdenes. , Sin embargo, se reconoce como la entrada en el estado administrativo; y se clasifica con las órdenes, el rito por el cual es el ser llamado conferido ordenación. Como las órdenes, nunca se repite. Sección 4. La ordenación es un rito sagrado, que confiere la energía de la orden. Es ciertamente un sacramento en caso de Obispos, de Sacerdotes y de diáconos. Es casi ciertamente un no sacramento, sino un sacramental, en órdenes de menor importancia, y lo más probablemente posible también en la ordenación de subdiácono. Sección 5. La misión canónica significa conferir de una oficina eclesiástica de un superior eclesiástico competente según ley o la concesión de la jurisdicción de una cierta otra manera. Sección 6. Un prelado en el sentido terminante es un Sacerdotes que tiene jurisdicción ordinaria en el foro externo. Él puede ser Sacerdotes religioso o secular. Pero los superiores religiosos como tal tienen solamente energía dominativa sobre sus temas excepto en las sociedades religiosas exentas administrativas, en quienes tienen jurisdicción verdadera en los foros internos y externos. Los superiores religiosos son por lo tanto religiosos solamente en institutos religiosos exentos administrativos. Los Religiosos en el sentido terminante son: Obispos residentes, pero no simplemente titular unos, puesto que éstos no tienen ninguna jurisdicción ordinaria; Religiosos; Obispos apostólicos; Géneros del Obispo; superiores en sociedades religiosas exentas administrativas. No clasifican a los Sacerdotes generalmente como religiosos, a pesar del hecho innegable de que tienen cierta jurisdicción muy limitada en el foro externo. Sección 7. La causa de los honores de los Religiosos es los Sacerdotes que han sido honrados con un título prelatial por el Primado, pero sin la jurisdicción.   

ARTÍCULO LV  

Sección 1. Por la primera tonsura que se convierte un Sacerdotes incardinado en las Parroquias para que servicio lo promovieron al estado administrativo. Sección 2. Uno se debe ordenar por su propio Obispo apropiado, o sobre una letra dimisoria de él. Es ilícito que otro  Obispo Ordinario sin una letra tan dimisoria. Sección 3. El Obispo apropiado para la ordenación en el caso de candidatos non-religiosos es el Obispo del lugar en donde el candidato tiene un domicilio y un origen, o de un domicilio sin origen; en el último caso un juramento a la intención del candidato de permanecer en las Parroquias se requiere generalmente. Sección 4. Un Obispo Ordinario generalmente a sus propios temas para el servicio de su propia diócesis. Otros casos, sin embargo, son posibles. Sección 5. Si un Obispo confiere tonsura sobre uno de sus propios temas, pensándolo para el servicio de otra diócesis resuelta, por el acuerdo con el Obispo de esa diócesis, el candidato es incardinado inmediatamente en la otra diócesis. Sección 6. Si un Obispo ordena su propio clero, pensándolo para el servicio de alguna otra diócesis no todavía determinado, el Sacerdotes es incardinado por la primera tonsura en las Parroquias del Obispo ordenando, pero será transferido más adelante a otra diócesis por la  excardinacion y la incardinación formales. Sección 7. Para que sea un Sacerdotes de otra diócesis incardinado válido, él debe obtener de su Obispo Ordinario una letra de perpetuo y la  excardinacion absoluta firmada por el Obispo Ordinario, y del Obispo Ordinario de las Parroquias nueva una letra del incardinado, asimismo perpetuo y absoluto y firmado por el Obispo Ordinario. Sección 8. El Obispo general no puede conceder la excardinacion o la incardinación sin un mandato especial, y ni uno ni otro puede el Obispo Capitular a menos que después de un año de la vacante del Episcopal ver y con el consentimiento del capítulo. Sección 9. Un Obispo Ordinario no debe incardinar un Sacerdotes de otra diócesis a menos que la necesidad o la ventaja de su diócesis la requieran, con respeto debido a los requisitos de la ley con respecto a un título canónico para la ordenación. A menos que él esté satisfecho de un documento auténtico que se ha obtenido la excardinacion legal. y a menos que él tenga por otra parte de la Parroquia de despido, bajo secreto si se da el caso, de los testimonios requeridos con respecto al nacimiento el Sacerdotes, de la vida, del carácter moral, y de estudios, especialmente si el Sacerdotes en la pregunta está de una diversas lengua y nacionalidad; y el Obispo Ordinario de despido es limitado por una obligación grave en conciencia de considerar a él que estos testimonios son veraces. A menos que el Sacerdotes mismo haya declarado bajo juramento antes del Obispo Ordinario o de su delegado a que él desea ser atribuido permanentemente a la Parroquia nueva según los cánones sagrados.  

ARTÍCULO LVI  

Sección 1. El Sínodo general de esta Comunión que según ley debe ser llamado cada dos años, considerar las medidas para el bienestar del clero y de la gente del viejo Rito Latino de la iglesia. Sección 2. Es convocada y presidida encima por Obispo Ordinario y se sostiene generalmente en el Primado de la arquidiócesis de rito latino de Canadá. Sección 3. Los miembros del sínodo pueden no ser representados por poder. Sección 4. La agenda se puede preparar por adelantado por los comités designados por el Obispo Ordinario. Las copias de las medidas propuestas etc. deben ser dadas a los miembros antes de las reuniones. Sección 5. Las medidas deben ser discutidas libremente en el Sínodo general. Sección 6. El Obispo Ordinario, elegido del sínodo de Obispos, sobre la aceptación de la elección, asume las todas los derechos y privilegios de esa oficina sin tener que tomar la posesión canónica como en el caso del Obispo Ordinario. Sección 7. Obispo Ordinario tiene una primacía del honor también uno de la jurisdicción. La primacía de la jurisdicción extiende al ejercicio de lo que es necesario y beneficioso para la iglesia entera. Él no sin embargo, tener el infalibilidad del Pontífice romano. Sección 8. Es más futura a condición de que Obispo Ordinario pueda someter su dimisión al Sínodo general y ese cuerpo puede o no puede aceptar la dimisión.   

ARTÍCULO LVII  

Sección 1. El  Sínodo general  puede hacer de vez en cuando cambios y adiciones a estas constituciones y canon. Sección 2. Es a condición de que los errores en mecanografiar y el deletreo no invalidan lo que sea de estas constituciones y canon.

Sección 3. Es más futura a condición de que los cánones en este código de canon invaliden cualesquiera y el resto del código de canon. Solamente esos cánones en este código de canon son ésos a atar sobre la obediencia de todos dentro de la beca de esta iglesia. Sección 4. Estas constituciones y cánones, después de ser aprobados y adoptados, atarán sobre la obediencia de todos dentro de la beca de esta iglesia, y se pueden poner en ejecución más a fondo por el Sínodo general de esta iglesia. PROMULGACIÓN DE LAS CONSTITUCIONES Y DE LOS CANONES DE LA VIEJA IGLESIA CATÓLICA ROMANA RITO LATINO (Los estudiantes del Centro de formación que terminan el estudio de las constituciones y de los cánones de la Vieja Iglesia Católica Romana Rito Latino en el mundo pueden escribir la reexaminación extensa para el crédito hacia el Licenciatura en diploma sagrado de la teología).

Arzobispo Primado BONIFACE GROSVOLD

Arquidiócesis de Canadá, EE.UU. y Suramérica

Vieja Iglesia Católica Romana Rito Latino

THE CONSTITUTIONS AND CANONS

OF THE OLD ROMAN CATHOLIC CHURCH LATIN RITE

Archdiocese of Canada and the world

ARTICLE I

Section 1.

The name of this Communion is, in law and fact the Old Roman Catholic Church Latin Rite, and shall be thusly chartered and incorporated in each Province, State or Country where her activities are carried on.

Section 2.

This Communion shall consist of all provinces, dioceses, and parishes, that shall subscribe to the fundamental principles of the Old Roman Catholic faith as held from the First by the Ancient Church of Utrecht.

Section 3.

The General Objects of this Communion shall be as follows and each charter and incorporation shall consist of the same General Objects.

a) To promote the Christian religion according to the Old Roman Catholic tradition. Adhering to the principles of Old Roman Catholicism as given to us throuqh the aqes and carried on by the Old Roman Catholic See of Utrecht, the Netherlands, after the separation from the See of Rome in 1745.

b) To build church buildings and maintain the same; (i) for the establishment of a Seminary for the study of religion; (ii) for the establishment and maintenance of religious communities; (iii) for the establishment of drop-in centres; and (iv) for the establishment and maintenance of houses of public worship.

c) To establish and maintain homes for the aged and the poor.

d) To establish and maintain institutions for all types of rehabilitation.

e) To establish and maintain charitable institutions.

f) To establish and maintain schools of learning for all age levels.

g) To publish and distribute religious literature.

h) Subject to the Mortmain and Charitable Uses Act and the Charitable Gifts Act, to collect and receive alms, gifts, donations and bequests for the support of charities and church institutions.

Section 4.

The Canon Law herein set forth shall govern this Communion in all matters of policy, worship, and faith, except where other local provisions have been authorized and promulgated.

Section 5.

It is provided that the Canons of the Un-divided Church remain forever unforced within this Church. Where no provision has been made in this Code of Canons on any given matter, those Canons are to be observed and obeyed as providing for such matters.

Section 6.

The supreme spiritual and legislative authority of this Communion is vested in the General Synod and Synod of Bishops, and that authority shall be excrci3ed over head and members alike.

Section 7.

The Spiritual and Temporal head of this Church is, and shall forever be, the Most Reverend Archbishop-Primate, the Primate of the Old Roman Catholic Church Latin Rite.

Section 8.

The General Synod shall consist of the Synod of Bishops, the Clergy of this Communion, and one elected member of the laity from each parish or mission of this Communion.

Section 9.

The General Synod of this Communion shall convene every two years during the month of July. The exact dates to be announced by the Archbishop-Primate six months in advance.

Section 10.

The Synod of Bishops shall convene during the two days prior to the General Synod.

Section 11.

All decisions by the General Synod and the Synod of Bishops shall be binding upon both the Clergy and the Laity of this Communion.

Section 12.

The Archbishop-Primate shall submit all his actions to the General Synod for review, consent, and ratification, nor may he in any instance consecrate Bishops without first obtaining the consent of the Synod of Bishops of this Church.

Section 13.

For the purpose of this Code of Canons, the faithful of the Old Roman Catholic Church Latin Rite, and the Old Roman Catholic Church Latin Rite, are referred to as “faithful”, “Catholics”, “Catholic”. There is no reference by these terms to any other Catholic body or the faithful of any Catholic body; reference is to the Old Roman Catholic Church Latin Rite only.

ARTICLE II

Section 1.

The election of an Archbishop-Primate, should that office become vacant, shall be from the Synod of Bishops and confirmed by the General Synod.

Section 2.

The Archbishop-Primate shall appoint a Vicar Apostolic, who shall assist the Archbishop-Primate in the exercise of his duties, and shall with the Archbishop – Primate be responsible to the General Synod of this Communion. The Vicar Apostolic shall be the assistant of the Archbishop-Primate in all matters ecclesiastical.

Section 3.

The Vicar Apostolic may not in any wise interfere with local diocesan affairs of any see, which has it own local episcopal authority resident within the Jurisdiction assigned by the Communion to a Bishop. But it is provided that the Vicar Apostolic may cause an investigation to be made into diocesan affairs, where there is evidence of serious disorders which affect the welfare spiritual and temporal of the Communion as a whole.

Section 4.

The Vicar Apostolic shall call a General Synod for the purpose of electing an Archbishop – Primate should that office become vacant.

Section 5.

There shall not be a perpetual coadjutor to the Archbishop-Primate of this Communion. In the event that the Primatial Office shall become vacant Section 1 of this Article is to be enforced.

Section 6.

When any given region of the Communion has fifty canonical erected parishes, it may be created a Diocesan jurisdiction and an Ordinary granted to that jurisdiction by the General Synod of the Communion.

Section 7.

The election of all Bishops shall rest with the Archbishop-Primate and must be confirmed by the Synod of Bishops.

Section 8.

The Mother See of this Communion shall be the Primatial See of Wexford and shall consist of that part of Metropolitan Toronto bounded on the west by Yonge Street, on the north by Steeles Avenue, on the south by Lake Ontario, and on the east by the boundaries of the Metropolitan area.

Section 9.

The Archbishop-Primate shall be the Archbishop-Metropolitan of the Primatial See of Latin Rite Archdiocese of Canada and he shall appoint from among the Bishops, Priests and Laity, such qualified persons to form the Primatial Chapter and Curia of the Church Latin Rite.

Section 10.

Diocesan Bishops, shall be the ecclesiastical authority within their own sees, and appeals from them may be made to the Archbishop-Primate if he receives written permission of the Bishop whose acts are being appealed The final Court ot Appeal is the General Synod of this Communion.

Section 11.

In the event of a vacancy within the Episcopal Order, the Synod shall certify the same to the Archbishop-Primate, who shall then issue his mandate for the Synod to elect one of the celibate Priests to fill such vacancy. It is provided that all such elections shall be confirmed by the Most Reverend Archbishop-Primate before Episcopal consecration may be given.

Section 12.

Those Bishops received in the Communion of this Church, who shall have obtained episcopal consecration in some other communion, shall first be tried, examined, and proved concerning their qualifications before being admitted to the exercise of such episcopal statue in this Church. But where there is a serious doubt as to as to the validity of the orders of such applicants, they shall be ordained and consecrated sub-conditione, Ir they are to be admitted to the exercise of the Episcopate.

ARTICLE III

Section 1.

Candidates for the Sacred Priesthood must be twenty-four years of age and shall have completed their theological preparation in a recognized seminary of this Communion, or under the supervision of such priests qualified to prepare such students, under the direction of their own Bishop or the Primatial Office.

Section 2.

The same Canon applies as stated in Article 11, Section 4. upon reception of Priests ordained outside of the obedience of this Communion.

Section 3.

All candidates for the Priesthood, shall be required to give in writing, before the reception of Holy Orders, that they will exercise their ministry within the obedience of this Communion, and under the Iurisdiction of their Ordinary. Violation of this will result in canonical action.

Section 4.

Priests in good standing within the Communion shall receive from their own Ordinary their celebret, which should be given tor a stated ecclesiastical year.

Section 5.

Priests shall exercise their ministry only in the place where they are assigned to, and may not discharge any sacramental actions outside of their own cure, without the permission of their Ordinary.

Section 6.

Priests who hold status of pastors of churches within this Communion shall have the parish and all property vested in the name of the Communion and of the local Ordinary and diocesan officials, and have authority to transfer same. The Archbishop-Primate, the Ordinary, and the Chancellor of the Church shall form the board of incorporations of all Diocesan Jurisdictions. All Parishes and Missions received into this Church shall likewise be incorporated within the provisions of this Canon.

Section 7.

Priest may be excardinated from one Jurisdiction to another with the permission of their Ordinary, and that of the Ordinary of the jurisdiction they seek to enter.

ARTICLE IV

Section 1.

Those in Orders of Deacon shall, until such time as they be ordained Priests, be assigned by their Bishops to serve as curates or vicars of missions. But it is provided that no cleric may be ordained deacon, until he has completed two years of theological preparation or studied with a qualified priest, and has attained the full age ot twenty-three years.

Section 2.

It is provided that the Order of Perpetual Deacon may be restored within this Church. Only those candidates who are non-celibates may be ordained to this Order, and those so ordained not to be promoted to a higher Office or Order.

Section 3.

Candidates for Minor Orders, shall first be examined as to mental and educational fitness for the clerical state, and then only admitted after they have promised to follow all the canonical requirements for Holy Orders.

Section 4.

This Communion does not tolerate the practice of any of its clergy attempting to form or contract marriages after the reception of Holy Orders, and this Communion holds that Orders, under such conditions, are an impediment to marriage.

Section 5.

Priests, non-celibates, coming to this Church, mist prove that their marriages were contracted before the reception of Orders; and in those instances where it is established, that marriage followed the reception of Orders, such will not be admitted to the exercise of the Priesthood in this Communion.

Section 6.

Priests whose canonical marriage has been dissolved through civil action, may not contract another marriage. This canon applies to all Clergy regardless of order and status.

Section 7.

There shall be a period of not less than three months from the reception of the Tonsure to the reception of the Minor Orders. Further, there shall be a period of not less than six months from the reception of Minor Orders to the Subdeacon. And there shall be a period of not less than one year from the reception of Subdeacon to the Deacon and one year from the Deacon to the Priesthood.

Section 8.

It Is provided that in certain cases the Archbishop-Primate may dispense with Section 7 of this Article and allow ordination to be given to a suitable candidate.

ARTICLE V

Section 1.

This Church recognizes the Religious State, and decrees that Religious Orders shall exist within the fellowship of the Communion, with the approval of the Bishop of the Diocese, if they are wise and self-supporting.

Section 2.

The Religious shall at all times be under the direct jurisdiction of the Archbishop- Primate, and the immediate jurisdiction of their own Superiors.

Section 3.

Religious superiors shall ensure that their subjects when designated by thorn willingly undertake, without prejudice to religious discipline, labours of the sacred ministry, especially in the diocese in which they reside, as often as their services are needed by local Ordinaries and pastors, even outside their own churches or oratories. In turn, local Ordinaries and pastors shall willingly call upon the services of religious, especially those residing in their diocese, for the work of the sacred ministry, especially for the hearing of confessions.

Section 4.

In the exercise of the sacred ministry, religious, even regulars, are in many things subject to the jurisdiction the Archbishop-Primate and are bound to observe the regulations published by him.

Section 5.

Local Ordinaries have the right to preach in any church in their territory, even an exempt one.

Section 6.

Priests of another diocese, whether secular or religious, shall not be invited to preach unless the permission of the Ordinary of the place in which the sermon is to be given has been previously obtained; the latter is not to grant permission unless he is either already certain of their qualifications, or has received from the preacher’s own Ordinary testimonials asserting the preacher’s learning, piety and Integrity. However, according to the common opinion, the pastor may permit a priest who is known to him to preach once or twice without obtaining faculties from the Ordinary. Thus, for example, a priest who has no faculties to preach may be permitted to deliver a Lenten sermon or a sermon at Forty Hours’ Devotion.

Section 7.

By means of the homily at Mass, the mysteries of faith and the guiding principles of the Christian life are expounded from the sacred text, during the course of the liturgical year. The homily, therefore, is to be highly esteemed as a part of the liturgy itself; in fact, at those masses which are celebrated with the people present on Sundays and Holy Days of obligation, it is not to be omitted except for a serious reason. No exception may be made for conventual, sung or pontifical Masses.

Section 8.

Ordinaries shall see to it that at least once every ten years pastors provide a sacred mission, as it is called, for the flock entrusted to their care The pastor, even a religious pastor, must abide by the regulations of the local Ordinary in providing these missions for the people.

Section 9.

If in the judgment of the local Ordinary the aid of religious is needed for the catechetical instruction of the people, religious superiors, even exempt, when requested by the Ordinary, are bound either personally or through their discipline, to give this instruction to the people, especially in their own churches.

Section 10.

It Is the right of the local Ordinary to regulate in his diocese everything pertaining to the training of the people in Christian doctrine; and even exempt religious, In teaching non- exempt persons, are obliged to abide by his regulations.

Section 11.

The Archbishop-Primate has the right and the duty to guard lest in any school anything should be taught or should happen contrary to faith or good morals. He has the right to approve the instructors in religion and the textbooks of religion; and also in the interest of religion and morals, to demand that both instructors and textbooks be removed.

Section 12.

Religious and secular clerics may not publish books on moral, religious, or theological topics, holy pictures, books or booklets of devotion, of prayers, etc., unless they first obtain the permission of the Archbishop-Primate and obtain the nihil obstat and the imprimatur of the Archbishop-Primate.

Section 13.

The permission by which the Archbishop-Primate grants authorization for publishing (the Imprimatur) is to be given in writing and is to be printed at the beginnlnq of the book or magazine, or on the sacred image, giving the name of the Archbishop-Primate and also the place and date of the grant.

Section 14.

Local Ordinaries must see to it that the prescriptions of the sacred canons concerning divine worship are accurately observed, and especially that superstitious practices are not introduced into public or private worship or into the daily lives of the faithful, and also that nothing be introduced which is foreign to the faith, in conflict with ecclesiastical tradition or which savours of sordid profiteering. The Ordinary can visit the churches and public oratories to see to it that the sacred canons are observed.

Section 15.

No one may place or cause to be placed in churches, even exempt, or in other sacred places, any unusual image, unless it has been approved by the local Ordinary.

Section 16.

Only those relics can be publicly venerated in churches, even exempt churches, which arecertified to be genuine through an authentic document issued by the Archbishop-Primate, or by some other ecclesiastical person to whom the faculty of authenticating relics has been granted to by the Archbishop-Primate.

Section 17.

Unless there is an immemorial custom to the contrary, or unless in the prudent judgment of the Bishop, local circumstances require something different, on the feast of Corpus Christi there shall take place in any given place only one solemn procession through the public streets, and that from the principal church; in it all the clergy must take part, as well as all religiou6 communities of men, even those enjoying exemption; only those regulars are excused from participation who live perpetually in the strict enclosure.

Section 18.

If the local Ordinary orders the ringing of bells, the recitation of certain prayers, or the carrying out of certain functions for a public purpose, all religious, even exempt must obey, without prejudice, however, to the constitutions and privileges of each institute.

Section 19.

Special regulations made by the local Ordinary or the Archbishop of admitting priests or bishops to the celebration of Mass in a providing these regulations are not contrary to the Code of Canon by everyone.

Section 20.

Each religious institute enjoys only those privileges which are contained in the Code of Canon Law or which have been directly granted to it by the Primatial See; every communication of privileges is excluded for the future. Privileges acquired through communication and peacefully enjoyed by religious institutes before the Code are not abrogated by this canon. The privileges enjoyed by a regular order belong also to the nuns of that order, In so far as they are capable of enjoying them.

Section 21.

All regulars enjoy the privilege of beginning the celebration of Mass from two hours before dawn to two hours after midday, probably also three hours after midday. Regulars may use this privilege anywhere; other priests, including seculars, may enjoy this privilege when they celebrate Mass in a church or oratory of regulars.

Section 22.

A cleric in minor orders or in tonsure may, for a reasonable cause, act as subdeacon in a solemn Mass, providing he does not wear the maniple, pour water into the chalice at the offertory, touch the chalice during the canon, or purify the chalice after the communion. Those who are not clerics are not allowed to act as subdeacon at Mass, and every contrary privilege and custom is hereby revoked and abrogated.

Section 23.

No priest or bishop shall be absent from his parish or diocese on a Sunday or Holy Day without the expressed permission of either his local Ordinary or the Primatial Office.

ARTICLE VI

Section 1.

For canonical purposes, any Congregation that shall consist of thirty baptized and confirmed communicants, shall be given thc status of a Canonical Mission.

Section 2.

Each diocesan jurisdiction, shall have its’ own local Synod to legislate for its own immediate government but must refer all its actions taken to the General Synod for approbation.

Section 3.

The Diocesan Synod, after Its organization, shall present in due form, the notices of all elections held in that Synod, and the names of the members of its curia; together with the written approbation of the Ordinary to such elections.

ARTICLE VII

Section 1.

The official language of this Church is and shall ever be the English language, however, the ancient use of the Latin shall be permitted where the Priest is sufficiently schooled in the useage of the Latin. The vernacular of the local area shall also be permitted in the liturgical services of the Church, subject to the approval of the diocesan, and with the approval of the Archbishop-Primate.

Section 2.

The official formularies of this Church shall be and shall remain, the Pontificale Romanum, the Missale flomanum, and the Rituale Romanum (edition edited by Archbishop A. H. Mathew, Great Britian, and Archbishop Gerard Gul, Archbishop of Utrecht, 1909); and these to be used without any deletions or changes, except where reference is made to the Holy See. The official Hymnal of the Church shall be the English Hymnal.

ARTICLE VIII

Section 1.

No Priest shall administer the Holy Communion to any who are not baptized Catholics.

Section 2.

No one representing himself to be a Bishop or Priest may be permitted to use the Altars of this Church when the same is not of a Communion enjoying Inter-Communion with this Church.

Section 3.

No Priest of this Church may participate in any sacerdotal functions in any Communion, not enjoying Inter-Communion with this Church.

Section 4.

This church does not hold any formal union or communion with any other Religious Society or Group, not does she recognize the Orders or Rites of such. Exception being, the Orders and Sacrament of the Papal Catholic Communion, and the Holy Eastern Orthodox Churches in union and subjection to the true Patriarchal Sees of the East.

ARTICLE IX

Section 1.

All Bishops shall before exercising their Office and Order in this Church, shall first be required to make a Profession of Faith before the Archbishop-Primate, or one delegatad by him to receive such a Profession.

Section 2.

All Priests shall after appointment as Pastors, before exercising those duties, make a Profession of Faith in the presence of their Ordinary, or one delegated by the Ordinary to receive such a Profession.

ARTICLE X

Section 1.

Any diocesan of jurisdiction may authorize the formation of Confraternities, provided that such foundations have the approval of the General Synod.

ARTICLE XI

Section 1.

The Rights and Privileges of the laity within this Church, shall be protected and respected by all in administrative offices, and none may be refused recourse to the Tribunals of the Church for redress in any matter affecting their sacramental relationship to the Church.

Section 2.

Only those laymen who are Baptized and Confirmed may be united in Matrimony by the Clergy of this Church, providing there has been no previous union contracted by the same. In all instances of a Mixed Marriage, the case must be referred to the Ordinary for the proper dispensation if the Ordinary deems such a marriage permissible.

Section 3.

Every regularly constituted parish shall make a monthly offering to its diocesan authority and to the Archbishop-Primate. The sum to be fixed by the General Synod.

ARTICLE XII

Section 1.

Each Parish shall have a Vestry consisting of five members, who shall have been confirmed and in good communicant standing. The same shall be elected by the Parish at a meeting called for that purpose. Such Vestry shall then be certified with the office of the Chancellor of the Diocesan Jurisdiction.

Section 2.

The Vestry shall assist the pastor of the Church in all the temporal concerns of the respective parish, but have no authority over matters spiritual or concerning the rendering of the Divine Services.

Section 3.

The Vestry may not interfere with the pastoral relations of the pastor with the laity, nor may they resume to dismiss the pastor from his Parish.

Section 4.

The Ordinary may after obtaining the advice of his Curia, effect such pastoral changes as he shall deem necessary for the good of the Parish and of its people.

Section 5.

All Curates shall be appointed by the Ordinary to the Parishes after consultation with the pastor of the same. Their living is to be the responsibility of the Parish to which they are assigned. The pastor may not dismiss any curate from his assignment, but where a change Is thought desirable, the pastor shall consult with the Ordinary.

ARTICLE XIII

Section 1.

There shall be a General Seminary of the Church, in which all candidates for the Sacred Ministry shall prepare for entrance into the Sacred Ministry. No candidate may be accepted for the Sacred Ministry from any other Theological Institute, but all must enter the Seminary of this Church. The period of theological preparation shall consist of a four year period of study and preparation.

Section 2.

The General Canons of the Catholic Church state who may be admitted to the Seminary, and none may be so admitted contrary to these Canons.

Section 3.

The Dioceses and their Parishes of this Church shall be responsible for the support of the General Seminary.

ARTICLE XIV

Section 1.

The following ecclesiastical titles accepted by this Church and are as follows:

The Primate The Most Reverend, and addressed as His Eminence

Archbishop-Metropolitan Thw Most Reverend, and addressed as His Grace

Vicar Apostolic The Most Reverend addressed as His Excellency

Bishops Most Reverend, addressed as His Excellency

Vicar Generals Right Reverend Monsignor

Chancellors Very Reverend Monsignor

Superiors of Religious Orders Very Reverend

Superiors of Female Religious Orders Reverend Mother, if possessing an elected and duly blessed Abbess The Lady Abbess

Priests Reverend Father

Deacons Reverend Mister

Clerics Reverend Brother

ARTICLE XV

Section 1.

No one shall be baptized while enclosed in his mother’s womb as long as there is a probable hope that baptism can be conferred after delivery. A fetus that has been baptized in the womb must be baptized again conditionally after delivery.

Section 2.

If a pregnant mother dies the fetus is to be extracted by those whose responsibility it is to do so, and if It is certainly alive, It shall be baptized absolutely; If It Is doubtful whether It Is alive, conditionally.

Section 3.

Care must be taken that every aborted fetus, no matter at what period of gestation It Is aborted, shall be baptized absolutely if it is certain that the fetus is alive; If there Is doubt that it is alive, it shall be baptized conditionally.

Section 4.

Monstrous and unusual forms of fetus shall always be baptized at least conditionally; in doubt whether the fetus Is one or many human beings, one shall be baptized absolutoly, the others conditionally.

Section 5.

Infants are to be baptized as soon as possible: pastors and preachers have a responsibility to make sure that the faithful are instructed adequately concerning their obligations in this matter.

Section 6.

Infants who have been abandoned shall be baptized conditionally, if, after careful investigation, there is no certainty about their baptism.

Section 7.

An infant child of non-Catholic parents, even if its parents are unwilling, is licitly baptized when its life is so threatened that it can prudently be foreseen that it will die before it attains the use of reason. Outside the danger of death, if there Is sufficlent guaranty of its Catholic education, the infant may be licitly baptized: a] if its parents or guardians, or at least one of them assents; b) if its parents, that is, its father, mother, grandfather, grandmother and guardians are deceased, or if they have been deprived of their parental rights over the infant, or have been effectively enjoined from exercising them in any way.

Section 8.

Offspring shall be baptized in the rite of the parents, if only one of the parents is Catholic, offspring must be baptized in the rite of this parent.

Section 9.

An adult shall not be baptized except with his own knowledge and consent, and after due instruction; moreover, he must be admonished to be sorry for his sins.

Section 10.

in danger of death, however, if the adult cannot be instructed more thoroughly in the principal mysteries of the faith, it suffices for the conferring of baptism that he should in some way manifest that he assents to those mysteries, and sincerely promises that he will observe the precepts of the Christian religion. If he is hut even able to ask for baptism, but has either previously or in his present condition given some indication of his Intention to receive baptism, he should be baptized conditionally; if later he

recovers and doubt remains concerning the validity of the baptism conferred, baptism should again be administered conditionally.

Section 11.

Baptism shall be conferred solemnly. Baptismal water must be used in the administration of solemn baptism. Except during Eastertide, when the water blessed at the Easter Vigil must be used, baptismal water may be blessed within the rite of baptism itself, using an approved shorter formula. Pastors should see to it that a Christian name be given the person baptized; but if they are not able to prevail in this matter, they should add to the name chosen by the parents the name of some saint, and they shall record both names in the baptismal register.

Section 12.

For a grave and reasonable cause the local Ordinary may permit the ceremonies prescribed for the baptism of infants to be used in the baptism of adults.

Section 13.

The catechumenate for adults, comprising several distinct steps, Is to be taken into use at the discretion of the local Ordinary. By this means the time of the catechumenate, which is intended as a period of suitable instruction, may be sanctified by sacred rites to be celebrated at successive intervals of time.

Section 14.

It is lawful to confer baptism privately in danger of death.

Section 15.

When baptism is repeated conditionally, the ceremonies which were omitted in the previous baptism should be supplied; if they were performed in the previous baptism, they may be repeated or omitted at the second baptism.

Section 16.

No one shall be solemnly baptized unless, so far as this is possible, he has a sponsor. Only one sponsor, even of different sex than that of the person baptized, or at most two, one man and one woman should be employed. In order that one may validly act as a sponsor, it is necessary; a) that he be baptized, have the use of reason and the intention to act as sponsor; b) that he belongs to no heretical or schismatic sect; be not, by a condemnatory or declaratory sentence, excommunicated, infamous by infamy of law, or excluded from legitimate acts; be not a deposed or degraded cleric; c) that he be not the father, mother, or spouse of the person to be baptized; d) that he shall have reached the fourteenth year of his age, unless for a justifying reson the minister judges otherwise; e) that he be not a novice or a professed member of a religious institute, except in a case of necessity, and then only with the express permission of at least the local superior; f) that he be not in sacred orders, unless he has obtained the express permission of his proper Ordinary.

Section 17.

The proper place for the administration of solemn baptism is the baptistery in a Church or public oratory. Solemn baptism is reserved to one’s proper pastor. If, however, The Child cannot be taken to the proper pastor easily and without delay, any pastor may baptize It within the limits of his parish. Ordinarily solemn baptism may not be administered in private homes unless the bishop permits it for a just cause in some extraordinary case.

Section 18.

Pastors are obliged to record exactly and without delay in the baptismal register the names of persons baptized1 making mention of the minister, the parents, the sponsors, the place and the day on which baptism was conferred.

Section 19.

If the baptism was conferred neither by the proper pastor nor in his presence the minister shall as soon as possible notify the proper pastor by reason of domicile of the fact of the administration of baptism.

Section 20.

Converts should be received with great care, especially if they are strangers to the pastor. The pastor should above all try to ascertain their motives. if material considerations v.g., intended marriage, are impelling motives, he should make them aware that such motives are not sufficient. He should not, however, refuse to instruct them for that reason alone, since grace often builds on such extrinsic and natural motives.

Section 21.

Since error and unbelief on the part of the minister of baptism do not of themselves affect the validity of the sacrament, the baptism administered in non-Catholic churches is without doubt valid If the proper matter, form and intention are not wanting. Therefore, in each case, diligent inquiry must be made regarding the validity or invalidity of the non Catholic baptism of a prospective convert. Only if, after the investigation has been made, there still remains a probable doubt concerning the validity of a convert’s baptism, is the sacrament to be repeated conditionally.

Section 22.

If it is certain that the non-Catholic baptism is invalid, absolute baptism must be administered. If the person to be baptized has not attained the use of reason, the ceremonies for the baptism of children are to be used; for those who have attained the use of reason, the ceremonies for the baptism of adults should be used, unless the bishop has granted permission to use the rite of baptism for children in such cases. The abjuration of heresy, absolution from censure and confession are omitted.

Section 23.

If the former baptism is truly of doubtful validity and the convert is to be re-baptired conditionally, the following order is to be observed: a) Profession of Faith and abjuration of heresy: b) Conditional baptism; c) Confession with conditional absolution.

Section 24.

If the non-Catholic baptism is valid, the order of procedure is: a] Profession of Faith and abjuration of heresy; b] Absolution in the external forum from excommunication; c] Confession and absolution from sins.

ARTICLE XVI

Section 1.

Persons who have not been baptized cannot be validly confirmed To receive confirmation licitly and with fruit, the recipients must be in the state of grace, and if they have the taco of reason, they must be sufficiently instructed.

Section 2.

Although In the Church confirmation is usually deferred until about the seventh year of age, it may be conferred before this age if an infant is in danger of death, or if the minister for good and weighty reasons thinks it expedient to administer the sacrament earlier.

Section 3.

In accordance with a very ancient usage of the Church, a sponsor should, if possible, be procured for confirmation. The sponsor should stand for one or two persons only, unless the minister for a just cause allows him to stand for more; and no candidate for confirmation shall have more than one sponsor.

Section 4.

In order that a person may be a sponsor validly, the same conditions are required as for valid sponsorship at baptism; and in addition, the sponsor himself must be confirmed.

Section 5.

The pastor must recbrd in the confirmation register the names of the minister, the persons confirmed1 the parents, the sponsors, and also the date and place of confirmation. Besides, he must make not of the confirmation in the baptismal register.

Section 6.

The faculty to confer the sacrament of confirmation is given to the following priest under the conditions and in the cases mentioned below: a) to pastors who have a territory of their own, exclusive therefore of personal and family pastors unless these also have their own proper, though cumulative, territory. (Pastors of national parishes would, therefore, have the faculty.) b) to priests to whom the full care of souls with all the rights and obligations of pastors has been entrusted in and stable manner with a definite territory and with a determinate church.

Section 7.

The aforesaid ministers may confer the sacrament of confirmation: a) only upon the faithful who are staying in their territory including persons in places which have withdrawn from parochial jurisdiction (v.q. seminaries, sanitaria, religious houses which are in any way exempt). b) they must confer the sacrament personally. c) only upon those faithful who are in danger of death from grave illness. d) the faculty may be used either in the episcopal city itself or outside of it, provided the services of the bishop of the diocese cannot be obtained or he is lawfully impeded from conferring the sacrament in person, and no other bishop is available who might take his place without serious inconvenience.

Section 8.

Annotation: The minister shall enter the usual record in the confirmation register and add: confirmation conferred by apostolic indult, the person being in danger of death from grave illness. Provision must also be made for the entry of an annotation in the baptismal register, and, if the person belongs to another parish, his proper pastor is to be notifIed. The minister must also send to the local Ordinary an authentic notice of the confirmation which he has conferred.

Section 9.

Rubrics: The rubrics and ceremonies to be used by the priest in conferring the sacrament of confirmation may be found in the Rituals Romanum or in the Coilectio Rituum.

Section 10.

Warning: A priest who dares to administer confirmation without having the faculty to do so, is to be suspended (a ferendas sententlae penalty); if the minister has the faculty confirm, but presumes to overstep the limits of the faculty, he is by that very fact (Ipso facto) deprived of the faculty.

ARTICLE XVII

Section 1.

Concerning the Priest who offers Mass

a) State of Grace

No matter how contrite he may believe himself to be, a priest conscious of mortal sin, shall not dare to celebrate Mass without previous sacramental confession; but if, lacking a confessor to whom he is obliged to confess and being at the same time obliged by necessity to celebrate, he then celebrates Mass after having made an act of perfect contrition, he must go to confession as soon as possible.

b) Physical Disabilities

Residential Bishops can allow priests suffering from poor eyesight or who are afflicted with some other ailment to celebrate daily the votive Mass of the Blessed Virgin or the Mass of the Dead, with the assistance, if necessary, of another priest or of a deacon. Moreover the same permission can be granted to priests who art totally blind, provided however that they are always assisted by another priest or by a deacon. Furthermore, the bishop may permit sick and elderly priests who are unable to stand, to celebrate Mass while seated, with due observance of the liturgical laws. Superiors general of clerical religious institutes can grant these same permissions to priests who are subject to them.

c) Bination and Trination

(i) Residential Bishops can permit priests, because of scarcity of clergy and for a lust cause, to celebrate Mass twice on weekdays; provided that genuine pastoral necessity so demands, permission can be granted to trinate on Sundays and Holy Days of obligation.

(ii) Ordinaries are granted the faculty to permit priests to celebrate Mass three times on Saturday and days preceding holy days of obligation, provided the first and second Masses are celebrated for weddings or funerals and the third Mass is celebrated in the evening so that the precept may be satisfied by the faithful. The acceptance of a stipend is prohibited except for a single Mass.

(iii) There are a number of occasions when, apart from the situations envisioned above, a priest may celebrate or concelebrate more than one Mass in a given day:

(a) On Holy Thursday, anyone who celebrates or concelebrates the Mass of the Chrism, may also celebrate or concelebrate an Evening Mass of the Lord’s Supper. Likewise, one who has celebrated a Mass for the benefit of the faithful, may concelebrate at the Evening Mass. (b) Whoever celebrates or concelebrates Mass in the Easter Vigil, may also celebrate or conceleberate the second Mass of Easter Sunday. Even though one has celebrated or concelebrated the Mass of the Easter Vigil, he may still say the Mass of Easter Sunday twice to three times if he has permission to biriate or trinate. (c) To priests who have charge of two or more parishes, the local Ordinary can permit bination of the Mass of the Lord’s Supper, repetition of the Liturgical Action of Good Friday, and of the Easter Vigil, not however in the same parish. (d) Whoever concelebrates with the Bishop or his delegate in a synod, in the pastoral visitation or in meetings of priest, may celebrate another Mass for the sake of the faithful, if the same Bishop judges it useful. This holds also for meetings of religious with their own Ordinary. (e) On Christmas, and also on All Soul’s Day, all priests may celebrate three Masses,including those who, because of poor eyesight or another infirmity, have the faculty of saying the Votive Mass of the Blessed Virgin or the daily Mass of Requiem every day. On Christmas, all priests may concelebrate three Masses, provided that each Mass takes place at the proper time of day according to the liturgical prescriptious: priests may likewise concelebrate three times on All Soul’s Day.

d) The Celebret

(i) A priest who wishes to celebrate Mass in a church to which he is not attached is to be permitted to celebrate Mass, if he presents an authentic and still valid, commendatory letter of his Ordinary if he is a secular priest, or of his superior (at least of his local superior) If he is a religious, unless it is evident that in the meantime he has been guilty of some offense which would require that he be debarred from the celebration of Mass.

(ii) Special regulations made by the local Ordinary in this matter. provided they are not contrary to the Code, must be observed by all, even by exempt religious, unless there is question of giving to religious permission to celebrate Mass in a church of their own institute.

e) The Calendar

(i) On solemnities the priest is bound to follow the calendar of the Church.

(ii) On Sundays, weekdays of Advent and Lent, feasts, and obliatory memorials if Massis celebrated with or without a congregation, the priest should follow the calendar of the Church.

(iii) On optional memorials and on ferials throughout the year, the priest may choose the ferlal Mass, the Mass of the saint of the day, or of any saint in the martyrology that day, a Mass for various occasions or a Votive Mass.

Section 2.

Time and Place for the celebration of Mass.

a) Time of Day

According to the common law, Mass should not be begun earlier than one hour before dawn, nor later than one hour after midday. However, residential Bishops can permit priests, for a just cause, to celebrate Mass at any hour of the day, with due observance of the other prescriptions of law. If he so desires, the Bishop may simply grant this permission to all priests in the diocese, to be exercised at their discretion. This faculty can be used to permit evening Mass on any occasion, including weddings and funerals, even though the evening time is not required by the spiritual good of a notable part of the faithful. Moreover, for the benefit of the religious, Superiors General of clerical religious institutes may grant the same permission to priests subject to them only, to be exercised within their houses, and always respecting the rights of the local Ordinary in what pertains to the celebration of Mass for the sake of the faithful. With the consent of their Council, the Superiors General may subdelegate this faculty to other major Superiors of the same institute.

Holy Week

(i) Thursday of the Lord’s Supper. The evening Mass of the Lord’s Supper is to be celebrated not earlier than 4.00 pm and not later than 9.00 pm Where required by pastoral necessity, the local Ordinary may permit the celebration of a second evening Mass – in addition to the principal Mass of the Lord’s Supper – in churches and public and semi-public oratories. In a case of genuine necessity, he may grant that this Mass be celebrated in the morning, but only for the faithful who are in no way able to participate In the evening Mass.

(ii) Friday of the Passion and Death of the Lord. On Good Friday the liturgical service Is to be celebrated In the afternoon house, ordinarily around 3.00 pm If, however, pastoral considerations make it advisable, the services may begin as early as 12 noon, or also at a later hour, but not beyond 9.00 pm.

(iii) Holy Saturday. The Vigil service is to be begun at an hour which will allow the Mass itself to begin approximately at midnight between Holy Saturday and Easter Sunday. Because of circumstances of time and place, the local Ordinary may allow the Vigil to be held at an earlier hour, but it may not begin before dusk, and certainly not before sunset. The celebration of the Mass of the Easter Vigil alone, without the preceding ceremonies, is forbidden.

c) The Place

(i) The Eucharist is normally celebrated In a sacred place. The Ordinary, within his own jurisdiction, will decide when there is a real necessity which permits celebrating outside a church or oratory.

(ii) Residential Bishops grant permission to celebrate Mass outside of a church or oratory in a proper place, in individual cases for a just cause, but habitually only for a more serious cause. Superiors General or religious institutes enjoy this same faculty in reference to their religious houses and they may delegate the faculty to other major superiors of their institute.

(iii) Local Ordinaries, and for their own houses religious Ordinaries, have the faculty to permit the celebration of the Eucharist outside of a sacred place in favour of special groups or gatherings of people (for instance, family groups celebrating special occasions, the aged in a senior citizens home, young people making a retreat at their school). If there is question of Mass being said in a private home or in an institution, the Ordinary should satisfy himself of the aptitude and decorum of the place. Likewise the permission should not be given for use on Sundays and Holydays except in special cases, least prIest be taken away from their duties at the parish church and lest the sense of the unity of all the faIthful of the community be weakened.

(iv) In a sacred place the Eucharist should be celebrated on a fixed altar or on a movable altar. In other places, especially where the Eucharist is not regularly celebrated, a suitable table covered with a cloth and corporal may be used. It is not necessary to have a consecrated altar stone on the table when the Eucharist is celebrated outside a sacred place.

Section 3.

Concelebration of Mass

a) Permission to Concelebrate

The rubrics of the Roman Missal recommend concelebration the following cases.

[i] without any further permission: [a] Holy Thursday, both In the Mass of Chrlsm and in the Evening Mass [b] Masses in Councils, meetings of Bishops and Synods [c] Mass In the Blessing of an Abbot

(ii) with the permission of the Ordinary, who is to judge whether it is opportune: (a) at conventual Mass, and at the principal Mass in churches and oratories, when the needs of the faithful do not require that all the priests available should celebrate individually. (b) Masses celebrated at any kind of priest’s meetings, whether the priests be secular clergy or religious. (c) Masses celebrated on the occasion of the pastoral visitation or whenever priests meet with their Bishop during a retreat or any other gathering.

b) Regulation of Concelebration

It is for the Bishop, according to the norms of Law, to set up disciplinary regulations governing the conduct of conelebrations held in his diocese, even in the churches and semipublic oratories of exempt religious. But, it is the right of all Ordinaries, including the major Superiors of even non-exempt clerical religious institutes and societies of clerics living in common without vows, to determine whether concelebration is opportune, and to give permission for it in their churches and oratories.

c) General Discipline of Concelebration

(i) In order that the unity of the priesthood may be fittingly demonstrated, concelebration takes place only once a day in a given church or chapel. However, where there Is a large number of priests, the Ordinaries and major Superiors may allow concelebration several times on the same day, but at different times or in distinct sacred places.

(ii) Once a Mass has already begun, no one can be admitted to the number of concelebrants.

(iii) All concelebrants wear the usual vestments for Mass. For a just cause, v.g. lack of vestments, the concelebrants may omit the chasuble, not however the alb and stole. The principal celebrant always wears the chasuble.

(iv) Ordinarily, whoever concelebrates may not say another Mass on the same day. Exceptions to this rule are given under Section 1 .c) of this Article.

(v) Each concelebrant may formulate his own particular intention for the Mass and legitimately accept a stipend in keeping with the law.

Section 4.

Application of Holy Mass

a) The Intention for Holy Mass

Generally speaking, the Holy Sacrifice of the Mass can be offered for any living person, as well as for the souls of the faithful departed. However, public application of Mass is forbidden for any living excommunicated person, and likewise for any deceased person who was denied ecclesiastical burial. Private application (known to one or the other persononly) may be made in favour of anyone who is capable of benefiting by the fruits of the Mass, whether faithful or infidel, even someone who is excommunicated or who has been denied ecclesiastical burial. If there is question of an excommunicate who is vitandus, Mass may be offered only for his conversion.

b) Prescribed Mass Intentions

(i) Mass for the people (Missa pro popula) must be offered by the pastor on the days presribed by law; this is a serious obligation in justice, bother personal and real, requiring that the Mass be said on the proper day at least by another priest should the pastor himself be impeded from offering it on that day, or as soon as possible, should a justifying cause prevent the offering of the Mass on the proper day even by another priest. The pastor must offer the Mass for the people on all Sundays and Holydays. A pastor who is in charge of more than one parish need offer only one Mass for the people on these occasions when he is bound by this obligation. Likewise, one Mass suffices on those feast which happen to occur on Sunday.

(ii) Religious superiors may command that their subjects celebrate Mass according to the intention prescribed the constitutions, or by the superiors themselves,’ the exceptions however, allowed by the constitutions or by lawful custom always being respected.

c) Mass Stipends

(i) Every priest who celebrates (or concelebrates) and applies Mass for a certain intention may accept a stipend. It is the right of the local Ordinary to fix the stipend of Masses In his diocese, and no one may demand a larger one. Where the Ordinary has made no such determination, the custom of the diocese specifies the amount of the stipend. Even exempt religious are obliged by the decree of the local Ordinary or the custom of the diocese in this matter. A priest may accept a larger stipend If it si offered, and, unless the local Ordinary has forbidden it, also a smaller one.

(ii) If anyone should give a sum of money for the application of Masses without indicating the number of Masses to be said, this is to be determined on the basis of the stipend of the place where the donor was staying, unless a contrary intention on his part must be lawfully presumed.

(iii) If a priest celebrates Mass more than once a day and applies one Mass under an obligation of justice (v.g. the Mass for the people), he may not receive a stipend for another Mass, except on Christmas; he may, however, receive some compensation, based on a claim extrinsic to the application of the Mass (v.g. a late hour, distance, singing)

(iv) It is presumed that the donor of a stipend wishes only the application of Mass for a certain intention; if, however, he expressly specifies certain circumstances to be observed in the celebration of Mass (place, time, votive Mass, sung Mass, Gregorian Mass, etc.), the priest who accepts the stipend must carry out these specifications.

(v) As to the time when Holy Mass is to be applied, the following rules apply: (a) if the time was expressly specified by the donor of the stipend, Holy Mass must positively be said at that time. (b) if, in case of manual stipends, the donor did not expressly specify a time, then Masses to be said for an urgent intention must be said as soon as possible, and within a time proper to obtain the purpose; in all other cases the Masses must be said within a short time, that is, a time that is, a time that is reasonable according to the larger or smaller number of Masses requested.

Section 5.

Rites and Ceremonies

a) General Norms

The norms and the form of the Eucharistic celebration are those given in the rubrics of thoMissale Romanum (edition edited by Archbishop A. H. Mathew, Great Britain, andArchbishop Gerard Gul, Archbishop of Utrecht, 1909). Liturgical actions are not private functions but celebrations of the Church, and in these celebrations each person is to perform that function proper to him without usurping functions reserved to others.

b) Bread and Wine

The bread used for the celebration of the Eucharist is wheat bread, and, accordlng to the ancient custom of the Church, is unleavened. The wine for the Eucharist must be natural and pure, from the fruits of the vine. It shall not be mixed with any foreign substance.

C) Servers

It Is desirable that at least one server assist the celebrant. Even in Mass said without a congregation a server should be in attendance upon the celebrant unless a serious necessity excuses. The traditional liturgical norms of the Church prohibit women, young girls and women religious from serving the priest at the altar even in chapels of convents, schools and institutions.

d) Readings and Homily

God speaks to his people, and Christ, present in his word, announces the good news of the Gospel. Hence other readings, whether from sacred or profane authors of the past or present, may not be substituted for the Word of God. The homily is an integral part of the liturgy and source of nourishment for the Christian life. It should develop some point of the readings or of another text from the Ordinary of the Mass. the homilist should keep In mind the mystery that is being celebrated and the needs of the particular community. The homily is to be given on Sundays and Holydays at all Masses which are celebrated with a Congregation; it should not be omitted except for a serious reason. The homily is recommended on other days especially on the weekday of Advent, Lent, and Easter, as well as on other feasts and occasions when the people come to church in large numbers. The homily is the task and office of the priest (or deacon) and the faithful should not add Comments or engage in dialogue during the homily.

e) Defects occurring in the Celebration of Mass

(i) If the priest notices after the consecration or when he receives communion that water was poured into the chalice instead of wine, he pours the water into another container, then pours wine with water into the chalice and consecrates it. He says only the part of the narrative for the consecration of the chalice, without consecrating bread again.

(ii) If a host or any particle should fall, it is to be picked up reverently. If any of the Precious Blood spills, the area should be washed and the water poured into the sacrarium.

Section 6.

a] The Minister of the Sacrament.

(i) The office of administering Holy Communion belongs first of all to priest and then to deacons.

(ii) Holy Communion may be distributed everyday of the year, and no matter what time of day a priest celebrates Mass, he may distribute Holy Communion during it. Outside of Mass, Holy Communion may be distributed only at the hours when Mass may be said unless there is good reason to distribute it at some other hour. However in virtue of Pastorale munus, Bishops usually permit priests to distribute Holy Communion also in the afternoon and evening hours.

(iii) Holy Communion may be distributed wherever Mass may be said unless the Bishop of the diocese, for good reason, forbids it in some particular cases.

(iv) When a priest takes Communion to the sick, he may also give Communion to those who live in the same house with the sick person1 or to nurses attending to a patient in a hospital room.

b) The Recipient of the Sacrament

(i) In danger of death, that Holy Communion may and should be administered to children, it suffices that they know enough to distinguish the Body of the Lord from ordinary food and reverently to adore it.

(ii) Outside of danger of death a more thorough knowledge of Christian doctrine and a more accurate preparation are properly required, namely; the child must have knowladge of the mysteries of faith necessary by necessity of means for salvation, and be able with fitting devotion to approach the Holy Eucharist.

(iii) The decision regarding the sufficient disposition of a child for its admission to First Communion belongs to the confessor and to the child’s parents or guardians.

(iv) No one conscious of mortal sin, no matter how contrite he may believe himself to be, shall go to Holy Communion without previous sacramental confession; but if one lacks a confessor to whom he is obliged to confess, and is at the same time obliged by necessity to communicate, he shall first make an act of perfect contrition.

(v) The general rule is that a person who has received Holy Communion cannot communicate again on the same day.

(vi) Sacred ministers who perform their function in concelebrated Masses twice on the same day may also receive Communion twice on the same day.

(vii) At a conventual Mass in religious communities priest-members of the community who attend, may communicate even though they have celebrated or will celebrate Mass individually on that day.

(viii) One who comes into danger of death is urged to receive Communion even though he has already comirtunicated on the same day.

ARTICLE XVIII

Section 1.

Reservation and Exposition of the Blessed Sacrament

a) Reservation

The Blessed Sacrament must be reserved in cathedral churches and in all parish churches as well as in all churches attached to houses of exempt religious With the permission of the local Ordinary, it may be reserved in the principal public or semi-public oratory of pious or religious houses and of ecclesiastical colleges conducted by the secular clergy or by religious. In order that the Blessed Sacrament may be reserved in the above mentioned churches and oratories, there must be a responsible person to guard it and that, as a tule, Mass be said there at least once a week. However, an occasional omission of the weekly Mass for some good reason is permissible. For a good reason the local Ordinary may grant permission to reserve the Blessed Sacrament also in other churches or public oratories but only per modum actus, that is to say, for a given occasion and not perpetually. In religious or pious houses, the Blessed Sacrament may be reserved only in the church or principal oratory, and in convents of nuns it may not be reserved within the choir or the precincts of the enclosure.

b] The Tabernacle

The Holy Eucharist is to be kept in a solid, unbreakable tabernacle, and ordinarily there should be only one tabernacle in a church. The place of reservation is to be on the High or Main Altar of the Church or oratory. Under no circumstances is the Holy Eucharist to be reserved in a chapel or another place in the church. The tabernacle should be completely veiled (top and all four sides) in a veil of the colour of the day. Black is never to be used, purple is used in place of black. However, if the structure of the altar is such that this veiling is impossible only the front side of the Tabernacle need be veiled.

Exception – The Blessed Sacrament may be reserved in another tabernacle other than on the main altar only when the liturgy allows it, v.g., Holy Thursday, Good Friday.

C) The Lamp

Before the tabernacle in which the Blessed Sacrament is reserved at least one lamp, fed either with olive oil or beeswax, shall be kept burning day and night. Where olive oil is not obtainable, the local Ordinary may allow the use of other oils, which should, in as far as possible, be vegetable oils. The local Ordinary, may in certain cases, permit the burning of an electric lamp before the tabernacle.

d] Renewal of the Sacred Species

The consecrated hosts, whether reserved for the Communion of the faithful or for the exposition of the Blessed Sacrament, shall be fresh and they shall be renewed frequently, tbose remaining from a previous consecration being duly consumed, so that danger of corruption is avoided. The instructions of the local Ordinaries In these matters are to be wduiously observed. Renewal of the Sacred Species, according to the Caeremoniale Episcoporum should take place every week. Most authors allow that renewal take place every two weeks.

Section 2.

Exposition

a) Public Exposition

(i) Public exposition of the Blessed Sacrament with the monstrance is allowed on the Feast of Corpus Christi and on each of the seven following days, both after Mass and at Vespers, in all church and public oratories; at other times, however, public exposition is allowed only for a grave cause, especially for a public cause, and with the permission of the local Ordinary even though the church belongs to an exempt religious institute.

(ii) In all parish churches and in others in which the Blessed Sacrament is habitually reserved, the Forty Hours’ Devotion shall be observed each year on days determined according to the mind of the local Ordinary; and if, because of special circumstances, this devotion cannot be carried out without grave difficulty and with the reverence due to so great a sacrament, the local Ordinary shall see to it that on certain days the Blessed Sacrament shall be exposed with due solemnity for at least several continuous hours.

(iii) During the Benediction of the Blessed Sacrament.

b) Private Exposition

Private exposition, that is with the ciborium, may be held for any good reason, and without the permission of the Ordinary, in churches and oratories authorized to reserve the Blessed Sacrament. For private exposition the door of the tabernacle is opened and the covered pyx or ciborium remains in the open tablernacle, placed near the opening, but not outside the tabernacle.

ARTICLE XIX

Section 1.

The following have ordinary jurisdiction to hear confessions:

a) The local Ordinary in his own territory. Ihe term “local Ordinary” includes also the vicar general, and during the vacancy of the diocese, the diocesan administrator.

b) Pastors and those who have a status equivalent to pastors,

c) Superiors in exempt religious institutes according to the norm of their constitutions. Per se this includes local superiors also, unless the constitutions restrict the power to the major superiors.

Section 2.

Those empowered to delegate jurisdiction for the sacrament of penance are the folldwing:

a) The local Ordinary of the place in which the confessions are to be heard grants delegated jurisdiction for the confessions of all persons, whether lay or religious, to priests both secular and religious, even exempt; religious priest should, however, not use this jurisdiction without at least the presumed permission of their own superior, To hear confessions validly, one needs jurisdiction expressly granted either orally or in writing.

b) The religious superior, in exempt clerical institutes, delegated jurisdiction is also granted by the proper superior according to the constitutions, for the confession of the professed, the novices, and others who live day and night in the religious house by reason of services to be rendered, education, hospitality, or health; the same superior may grant these faculties also to priests of the secular clergy and to those belonging to another religious institute.

Section 3.

Concerning the use of delegated jurisdiction, note the following:

a) Since the religious superior in a clerical institute has jurisdiction which is not territorial but personal, one delegated by him can hear the confessions of the superior’s subjects in every place, i.e., ubique terrarum.

b) All priests, secular and religious, who are approved in a given place for the hearing of confessions, whether their jurisdiction be ordinary or delegated, can also validly and licitly absolve vagi and peregrini who come to them from another diocese or parish.

Section 4.

Cessation of delegated jurisdiction. The ordinary ways in which delegated jurisdiction comes to an end are by the lapse of time or the exhausting of the number of Instances for which the jurisdiction has been granted; by the revocation of faculties, which revocation must be directly communicated to the one delegated; on the contrary, one’s faculties do not cease to exist with the loss of office on the part of the delegating superior, except when the faculties were granted by the superior “ad beneplacitum nostrum,” or In the case where one received a special faculty to grant some favour to a particular penitent, and in both instances, the case has not yet been begun.

Section 5.

Jurisdiction delegated in extraordinary circumstances.

a) In danger of death, whether it be from some internal (sickness) or external caune (dangerous voyage, difficult childbirth, dangerous operation), any priest, though not approved for confessions, and though censured, irregulal, apostate, schismatic, heretical or degraded, and even though an approved confessor be present, can validly and licitly absolve any penitent from all sins and censures, no matter in what manner reserved or notorious.

Section 6.

All priests who are on a sea voyage, provided they have duly obtained the faculty of hearing confessions from their own Ordinary or from the Ordinary of the port of embarkation or from the Ordinary of any intervening port at which they will call during the voyage, can, throughout the entire voyage, hear aboard ship the confessions of all the faithful who are making the voyage with them, even though the ship should, in the course of the journey, pass through or even call at various places subject to the jurisdicuon of several Ordinaries. The provisions of this Canon shall apply and be extended, with the appropriate adjustment of the clauses to fit the case, to priests who make a voyage by air.

ARTICLE XX

Section 1.

Excommunication is a censure by reason of which one is excluded from the community of the falthful1 with the effects enumerated in the Sacred Canons.

Section 2.

The excommunicate loses the right to assist at the divine services. A toleratus if ho assists passively need not be expelled; a vitandus, however, is to be expelled. A vitandus, sententlatus or one whose excommunication is notorious must be excluded from active assistance at divine service, i.e., such assistance as involves some participation in the functions themselves.

Section 3.

The excommunicate is forbidden to receive sacraments. the sententiatus is, moreover1 forbidden to receive the sacramentals, and, unless he gives signs of repentance before death, ecclesiastical burial is to be denied him.

Section 4.

The excommunicate is forbidden to celebrate Holy Mass and to confect or administer the sacraments or sacramentals.

Section 5.

The excommunicate does not partake of the suffrages, and public prayers of the Church; private prayers and private application of Mass for him are permitted provided scandal is avoided; but in regard to the vitandus, Mass may be offered only for his conversion.

Section 6.

An excommunicate is excluded from legitimate ecclesiastical acts; he is forbidden to exercise any ecclesiastical office or posts; he is forbidden to enjoy privileges granted him prior to his excommunication; he is forbidden to exercise the right to vote (the vote is invalid if the excommunicate is a sententiatus); he cannot acquire dignities, offices, benefices, pensions or any other post in the Church. A sententiatus cannot validly obtain any primatial favour unless in the rescript mention is made of the excommunication. A sententlatus is deprived of the revenue deriving from any dignity, office, benefice, pension or position that he has in the Church; a vitandus is deprived of the office, pension, etc. itself.

Section 7.

An act of jurisdiction of either the internal or external forum performed by a non- sententiatus Is valid but unlawful; it is also lawful If requested by the faithful. An act of Jurisdiction performed by a sententiatus is not only unlawful but invalid as well, except when he absolves in danger of death.

Section 8.

A vitandus Is one who has been excommunicatede by name by the Primatial See excommunication has been publicly announced, the decree also declaring that the person is to be avoided. All other excommunicates are tolerati and among them We may distinguish the sententiati, namely, those who have been excommunicated by a condemnatory sentence, or whose excommunication has been officially recognized, and strengthened by a declaratory sentence, and the non-sententiati, namely, those whose excommunication has not been affected by any sentence of an ecclesiastical superior.

Section 9.

Excommunication is incurred because of the following crimes:

a) Desecration of the Sacred Species. b) Assault (physical) on the Bishops. c) Illicit consecration of Bishops. d) Direct violation of the Seal of Confession. e) Absolution of 0ne15 accomplice in an impure sin. f) Apostasy, Heresy1 Schism. g) Simulation. h) Those who invoke the aid of the secular power to hinder the exercise of ecclesiastical jurisdiction. i) Those who invoke the aid of the secular power to hinder the execution of letters or acts of the Primatial See. j) Those who enact laws. mandates or decrees against the liberty or rights of the Church. k) Those who conspire against the legitimate ecclesiastical authorities. l] Those who usurp an ecclesiastical office, benefice or dignity without canonical Institution or provision. m) Violation of the Privilegium Fori. n) Violation of the Privilegium Canonis. o) Usurpation of Rights. p) Falsification of Documents. q) False denunciation. r) Forbidden business. s) Membership in forbidden societies. t) Unwarranted absolutions. u) Communication with a Vitandus. v) Violation of the Privilegium Fori. w) Usurpation of Ecclesiastical goods. x) Duelling. y) Simony. z) Withdrawing documents. aa) Marriage after divorice. bb) Educating children in heresy. cc) Traffic in False Relics. dd) Violation of the Privilege of the Canon. ee) Abortion. ff) Apostasy from religion. gg) Unlawful marriage. hh) Unlawful alienation. ii) Forcing one into the clerical or religious state. jj) Omitting denunciation of solicitation.

Section 10.

In order that a censure be incurred, it is required:

a) That the sin be objectively and subjectively mortal. b) That the sin be external, even though secret. Hence, although heresy in thought IS a mortal sin, it does not fall under censure. c) That the sin is certain. d) That the sin be consummated, i.e., that the words of the law stating the crime and the punishment be fulfilled in their strict sense. e) That the sin be committed with obstinacy toward the law.

Section 11.

Those who co-operate in a crime may also be censured. The necessary co-operators are those who by concerted physical action accomplish the crime, or those who command It, or those who by their physical or moral influence so concur in the crime that without their co-operation the crime would not have been committed; all these incur the same censure as the one who actually commits the crime unless the law expressly provides otherwise. The accessory oc-operators are those who by their co-operation merely facilitate the crime; they do not ordinarily incur the same censure as the one committing the crime, but are to be punished according to the prudent judgment of the superior.

Section 12.

Those who have not yet reached the age of adolescence (the impuberes) are excused from all Ipso facto (latae sententiae) penalties.

Section 13.

The habitually insane, even though they at times have lucid intervals1 and even though they appear to be sane in certain types of action, are presumed to be incapable of crime.

Section 14.

A latae sententiae penalty binds the delinquent in both the external and internal forum as soon as he is conscious of the crime; however, before a declaratory sentence is pronounced, the delinquent is excused from the observance of the penalty whenever he cannot observe it without defaming himself; and in the external forum no one can demand its observance of him until the declaratory sentence is pronounced or unless the crime is notorious.

Section 15.

Censure are taken away only by absolution. If there is question of a censure which does not impede the reception of the sacrament (v.g., suspension), the person under censure may be absolved from his sins, the censure remaining. If, however, there is question of a censure which impedes the reception of the sacrament (excommunication and personal interdict), the censured person cannot be absolved from his sins, unless he is first absolved from the censure.

Section 16.

Those who deliberately (scienter) perform the divine services or arrange for the celebration of them in an interdlcted place, and those who deliberately admit to the celebration of divine services forbidden to them clerics on whom there has been pronounced a declaratory or condemnatory sentence of excommunication, suspension or interdict, contract automatically interdict from entering a church, bindina until satisfaction is given according to the demands of the superior whose sentence they have ignored.

Section 17.

Those who voluntarily (sponte) give Christian burial to infidels, public apostates, those who have publicly belonged to an heretical, schismatic or atheistic sect, those excommunicated or interdicted by condemnatory or declaratory sentence, contrary to the prescription of the Canons, contract interdict from entering the church, reserved to the Ordinary.

Section 18.

Suspension is a censure by which a cleric is forbidden the use of his office, his benefice, or both.

Section 19.

General suspension, or suspension simpliciter without any further determination, forbids the use of one’s office and benefice and of jurisdiction and prohibits the exercise of the power of orders.

Section 20.

Clerics who deliberately (scienter) have been promoted or have promoted to orders through simony, or have deliberately administered or received other sacraments through simony, incur suspension reserved to the Primatial See.

A priest who lacking the necessary jurisdiction, presumes (praesumpserit) to hear sacramental confessions is automatically suspended from divine acts.

ARTICLE XXI

Section 1.

The ordinary minister of the sacrament of the anointing of the sick, is the pastor in the place in which the sick person is staying. However, in case of necessity, or with at least the reasonably presumed permission of the pastor or the local Ordinary, any other priest may administer this sacrament.

Section 2.

A pastor must carefully keep the oil of the sick locked in a safe and fitting place in the church, but not at home except in case of necessity, or for some other lust reason, with the permission of the Ordinary.

Section 3.

Anointing of the sick can be administered only to one of the faithful, who after attaining the use of reason is in danger of death because of sickness or old age.

Section 4.

When there is doubt whether the sick person has attained the use of reason, whether he is truly in danger of death, or whether he is already dead, the sacrament is to be conferred conditionally.

Section 5.

The sacrament is to be conferred absolutely [i.e., without any condition] on those sick persons who, while they were conscious asked for the sacrament at least implicitly, or very likely would have asked for it, even though they have not become unconscious or have lost the use of reason.

Section 6.

This sacrament is not to be administered to those who contumaciously remain impenitent in manifest mortal sin; but if there is doubt in regard to this it is to be conferred conditionally.

Section 7.

When the minister has no doubts about the recipient’s intention to receive the sacrament, but doubts the person’s disposition so that it is doubtful whether the sacrament will be fruitful, the sacrament is administered absolutely and not conditionally.

The sacrament of anointing of the sick cannot be administered a second time during the same illness, unless the sick person has recovered after he was anointed and then fell again into the danger of death.

Section 9.

The anointings are to be made exactly with the words, and in the order and manner prescribed in the Ritual. The anointing of the feet may be omitted for any reasonable cause. Except in cases of grave necessity the minister shall perform the anointings with his hand, and shall use no instrument.

Section 10.

In case of necessity one anointing on only one of the senses, or better on the forehead, with the short form suffices; there is an obligation to supply the individual anointings when the danger has passed.

Section 11.

When the last rites are given without interruption, the sick man is to be anointed after he has made his confession and before he receives Viaticum.

Section 12.

If a dying Protestant or separated Eastern Christian is unconscious [sensibus destitutus], he may be given absolution and the anointing of the sick conditionally [if the sacrament is valid or if you are capable] if one has reason to think that the person lived in good faith and would welcome the help of the priest if he knew it to be necessary.

Section 13.

If a dying Protestant or separated Eastern Christian is conscious [sensibus non destitutus], and there exists a good reason to think that formal conversion to Catholicism is possible, then the priest is to lead him to renounce his errors and to make a formal profession of the Catholic faith. However, since most of these persons are in complete good faith, there is every reason to fear that attempts in this direction may destroy the good faith of the dying person and thus endanger his salvation.

ARTICLE XXII

Section 1.

The bodies of the faithful are to be buried in a cemetery which1 in accordance with the rites prescribed in the liturgical books, has been blessed or consecrated. In places where it is not possible to have Catholic cemeteries the local Ordinary shall see to it that the public cemeteries are blessed if the majority of persons who are buried there are Catholics, or at least that Catholics have in these cemeteries a special section for their own exclusive use and that this section be blessed. If even this cannot be done, then the individual graves are to be blessed in each particular burial.

Section 2.

Those who have died without baptism are not to be admitted to Christian burial. However, catechumens who, through no fault of their own, died without baptism, are to be treated as the baptized [and hence given Christian burial]. Finally all [Catholic] baptized persons are to be given Christian burial unless they are expressly deprived of it by law.

Section 3.

Unless before death they shall have manifested some signs of repentance or conversion, the following are not to be given ecclesiastical burial;

a] Those who are notorious apostates from the Christian faith, and those persona who are known to belong to a non-Catholic church, an atheistic sect, the Masonic order or other societies of the same kind.

b] Persons under excommunication or interdict following a condemnatory or declarative sentence.

c] Those who, will full deliberation, have committed suicide. If there exists a reasonable doubt as to full deliberation, the person is not to be denied ecclesiastical burial. Scandal will be unlikely where it is commonly known that the suicide probably resulted from a nervous or mental disorder. Publicity and solemnity should, in as far as possible, be avoided.

d] Those who have died in a duel or from a wound received in a duel.

e] Those who have ordered the cremation of their body, but only if it is proved that cremation was chosen because of the denial of Christian dogmas, because of a sectarian spirit or because of hatred for the Catholic religion and the Church.

f] Public and manifest sinners.

Section 4.

The above mentioned are not excluded from ecclesiastical burial if before they died they gave signs of repentance. If doubt should arise in any of these cases, the Ordinary is to be consulted, if time permits; if the doubt cannot be resolved, the body of the deceased is to be given Christian burial, in such wise, however, that scandal is prevented. v.g., by divulging the fact that the person showed signs of repentance before death, etc.

Section 5.

When a person has been deprived of ecclesiastical burial, any kind of funeral Mass, even an anniversary Mass, as well as other public funeral services must also be denied.

Section 6.

When the priest, requested by the family of the deceased, conducts funeral services or leads prayers at the wake for those who are not Catholics, burial in a Catholic cemetery may be permitted, especially to spouses and relatives of Catholics. Even in those cases where the priest does not conduct any service for the deceased, it is permissible, in consideration of a bond of consanguinity or of marriage, to bury non-Catholics in the family vault or plot of Catholic families in a Catholic cemetery. On the occasion of burials in Catholic cemeteries of those who were not Catholics it is recommended that clergymen of other churches be permitted to conduct graveside services. In this matter, it is the local Ordinary who has the authority to make final dispositions and decisions.

Section 7.

Where no Catholic cemetery is available, it will be necessary to bury the bodies of deceased Catholics in non-Catholic cemeteries. Moreover, even though there may be a Catholic cemetery in the place, it may be permissible for a Catholic to be interred in a non-Catholic cemetery, v.g., a convert whose surviving relatives” have a private plot; a Catholic who, in good faith, acquired a plot in a non-Catholic cemetery. whenever a Catholic is lawfully buried in a non-Catholic cemetery, those ecclesiastical rites, which are normally carried out at the graveside, including of course the blessing of the grave, may be permitted in the non-Catholic cemetery.

Section 8.

Infants of Catholic parents who die without baptism are not granted ecclesiastical burial; however, they may and should be buried in an unblessed portion of the blessed cemetery. In particular;

a] If the mother and fetus die together; the unbaptized fetus, which has remained in the mother’s womb, and the mother are buried together in consecrated ground.

b] If the baby is born but both mother and child die; if the baby had not been baptized through no fault of the parents, it is probable that both mother and child may be buried together in consecrated ground.

c] In doubt as to whether the infant had been baptized or had been validly baptized, ecclesiastical burial is to be granted.

Section 9.

The church for the funeral is that of the proper parish of the deceased unless he had chosen another church. If the deceased had several proper parishes [v.g., by reason of domicile and quasi-domicile], the church for the funeral is the church of the parish in which the person died.

Section 10.

If a person [student, professor, servant, dies in the diocesan seminary he is to be buried from the seminary chapel by the rector of the seminary.

Section 11.

Men religious, clerical or lay, exempt nor non-exempt, are buried from the church or oratory of their own house or at least of their own institute; if this cannot be done because they died far away from their house, they are buried from the church of the parish in which they died unless the superior wishes to transfer the body to a church of the institute.

Section 12.

Women religious who die in the religious house are buried from the church or oratory of the institute if the religious house is not subject to the jurisdiction of the pastor, and the funeral service is conducted by the chaplain, women religious not exempted from the parochial jurisdiction are buried from the parochial church by the pastor.

Section 13.

The cemetery, which the deceased has lawfully chosen, receives preference over all others. if no choice of cemetery has been made by the deceased, the body is to be buried in the family cemetery or the family plot. a wife is legally interred in the cemetery of her husband. If no such family plot exists, the body is to be buried in the cemetery of the church from which it was buried.

Section 14.

When the pastor lawfully buries a person from his church. he is the lawful minister of the service. Hence, in the cases mentioned above, when the parish church is the lawful place of the funeral, the pastor is the lawful minister of the service.

Section 15

If the place of the funeral services is a church of regulars or some other church exempted from the parochial jurisdiction [v.g., the chapel of the diocesan seminary] the service is conducted by the rector of that church or chapel.

Section 16.

The minister for the funeral services of women religious; see. Section 12 of this Article.

Section 17

The minister of the funeral services of men religious:

a] in clerical institutes; when burial is from the church of the institute, the religious superior is the minister of the service. If burial is from the parish church of the place where the religious died, the pastor of the church is the minister of the funeral.

b] in lay institutes; when burial is from the church of the institute, the chaplain or the pastor is the minister of the service depending on whether the religious are exempted from the pastor’s jurisdiction or not. if the burial is from the parish church, the pastor is the lawful minister of the service.

Section 18.

In the transfer of a body for reburial after exhumation [v.g., in the case of a soldier buried on foreign shores], if the burial ceremonies were observed in the first burial, none are prescribed in the second. If they are held, they are not reserved as of right to any particular pastor. If the due ceremonies were not observed in the first burial, they are to be performed in the second by the pastor of the deceased’s domicile according to the ordinary norms of law.

ARTICEL XXIII

Section 1.

On Sundays and Holy Days there is an obligation to attend Mass; moreover, there is an obligation to abstain from servile work1 judicial acts and, unless the contrary is permitted by lawful custom or particular indults, from public marketing, gatherings of merchants and customers, and any other kind of public commercial occupation involving buying and selling.

Section 2.

In judging what type of work is servile work, the authors commonly look to the nature of the work, regardless of whether compensation is received for it or not. Historically and socially, that work is looked upon as servile which was performed by servants and slaves in former times. Hence, servile work is primarily manual labour, work, which is performed more with the body than with the mind.

Section 3.

The judicial acts that are forbidden are those performed with the observance of legal formalities [cum strepitu judiciali], whether the judicial process be civil or criminal, secular or ecclesiastical.

Section 4.

The public commercial occupations that are forbidden include the operation of grocery stores and markets, stock and commodity exchanges, downtown department stores, suburban shopping centres, auctions, bargain sales, etc.

Section 5.

Dispensation from the observance of feasts is granted in accord with the following norms:

a] Diocesan Bishops in virtue of their general dispensing power, may, in particular cases, dispense the faithful over whom they exercise authority from the observance of feasts. The particular case includes not only individual members of the faithful, but also a community in the strict sense.

b] Not only local Ordinaries but also pastors, in single cases and for a just cause, can dispense individual persons and families subject to them, even outside their territory, and in their territory also travelers [peregrini], from the common law of the observance of feast days.

c] In clerical exempt institutes, the superiors [even local] enjoy the same faculty to dispense as pastors. This faculty may be used in favour of their own subjects, and also in favour of those who are not their subjects, but who stay in the religious house day and night as servants, pupils, guests or patients.

Section 6.

The law of abstinence forbids the eating of meat, but not eggs, milk products, nor condiments of any kind, even though made from animal fat. The law of fast prescribes that only one full meal a day be taken. it does not forbid the taking of some food in the morning and evening, but approved local usage must be observed in regard to the quantity and quality of the food.

Section 7.

Days of Abstinence and Fast. According to the common law:

a] The law of abstinence must be observed on all Fridays, which are not holy days of obligation.

b] The law of fast and abstinence must be observed on Ash Wednesday and the Friday of the Passion and Death of the Lord.

Section 7.

Apostasy is complete defection from the faith on the part of one who received the true faith in Baptism.

Section 8.

Heresy is an error of judgment in consequence of which a baptized person obstinately denies or doubts a truth revealed by God and proposed by the Church for belief.

Section 9.

The obligation of saying the Divine Office is a grave one for all clerics in Sacred Orders, for those who have benefices for religious who have solemn vows in communities that have the choir obligation, excepting the lay Brothers and lay Sisters.

Section 10.

Clerics should lead a spiritual life more holy than the laity to whom they should be an example of virtue and upright life.

Section 11.

A cleric should continue his studies after his ordination especially his study of the sacred sciences.

Section 12.

All clerics are obliged to wear a becoming clerical garb, in accordance with the legitimate customs of the country and the regulations of their bishops.

Section 13.

Clerics should refrain from all amusements and occupations unbecoming to their sacred calling.

Section 14.

Medicine and surgery may be practiced by the clergy only with an primatial indult. Public offices that imply the exercise of lay jurisdiction or administration may not be held by clerics. Legal vocations are forbidden to clerics; wherefore they may not appear as counsel or attorney. They should not act as witnesses in important criminal trials except in case of necessity.

Section 15.

Private administrations of the goods and property of lay people and secular offices that impose the obligation of rendering an account’ are forbidden to clerics without the permission of the Primatial See.

Section 16.

Business enterprises are forbidden to clerics whether conducted personally or through others, either for their own benefit or for the sake of others.

Section 17.

The “Privileglum canonis” protects clerics against personal injury. Whoever inflicts a personal injury on a cleric becomes guilty of a sacrilege.

Section 18.

The “Privileglum immunitatis” exempts the clergy from all civil duties and offices alien to their state.

Section 19.

The “Privileglum competentiae” permits an insolvent cleric to retain what is necessary to live in accordance with the clerical state.

Section 20.

An ecclesiastical penalty is the deprivation of some good inflicted by legitimate ecclesiastical authority for the betterment of the delinquent or in punishment of an offense.

Section 21.

An excommunication excludes a person from the communion of the faithful and carries with it certain other consequences.

Section 22.

An interdict deprives the faithful of certain spiritual goods without their being denied communion with the Church.

Section 23.

Suspension is a censure depriving a cleric of the right to exorcise the duties of his office and his power of orders, or to perceive the fruits of his benefice, or both.

Section 24.

Vindictive penalties may be inflicted upon all members of the Church [clerical and lay], or they may be applicable only to the clergy whenever they restrict the rights proper to the clerical state.

Section 25.

Penalties are either latae sententiae or ferendae sententia, according as they are incurred ipso facto by the commission of an offense, or must be inflicted by the judge.

Section 26.

Penalties may be either a jure or ab homine depending upon whether the punishment is designated in the law itself or is expressly imposed by special precept or by a condemnatory judicial sentence.

Section 27.

For a delinquent to incur an established penalty it is required:

[i] that there be an external act

[ii] that the offense be complete, according to all the characteristics of such a transgression

[iii] that a mortal sin be committed

[iv] that the delinquent [in case of a censure] be obstinate.

Section 28.

Accomplices incur the same penalty as the principal agent even though they are not expressly mentioned In the law, provided they really conspire and physically concur in the execution of the offense, or provided the offense is of such a nature that it requires an accomplice, or if without their co-operation the offense would not have been committed.

Section 29.

Affected ignorance does not excuse from any penalty latae sententiae whether the ignorance concerns the law itself or only its penalty.

Section 30.

Ignorance of the penalty or of the law does not excuse from a penalty latae sententiae if expression like those mention are not used in the text of the law and the ignorance is crass or supine; but if the ignorance is not crass or supine it excuses from censures latae sententiae; not, however, from vindictive penalties.

Section 31.

Grave fear does not excuse from penalties latae sententiae if the law contains no expressions such as “whoever presumes to” etc. and the offense implies contempt of the faith or ecclesiastical authority or the public detriment of souls.

Section 32.

Children do not incur censures latae sententiae before the age of puberty.

Section 33.

Censures cease only by absolution. In danger of death any priest may absolve from all censures without exception; in certain cases there remains the subsequent obligation of having recourse to the proper authorities.

ARTICLE XXVII

Section 1.

Jurisdiction in the external forum provides primarily and directly for the common and public good of the Church; it regulates the social action of the faithful, their relationship to the external and visible society of the Church. Therefore, it is exercised publicly and has public juridical effects.

Section 2.

Jurisdiction in the internal forum, the forum of conscience, provides primarily and directly for the private welfare of the faithful; it regulates their private actions and their moral relationship to God. Therefore it is exercised privately and confidentially, often in complete secrecy, and has no public juridical effects unless these are expressly granted by the law or by the action of some competent superior.

Section 3.

Ordinary jurisdiction is that which is attached to an office by the law itself; all other jurisdiction is delegated, i.e., committed to a person by one who possesses it as ordinary power.

Section 4.

One who has ordinary power of jurisdiction can delegate it in whole or in part to another, unless the law expressly provides otherwise.

Section 5.

Jurisdiction delegated by the Primatial See can be sub-delegated either for a single act or habitually, unless the person delegated was chosen because of his personal qualifications, or sub-delegation is forbidden.

Section 6.

Power delegated for comprehensive agency [ad universitatem negotiorum] by one who, though subordinate to the Archbishop-Primate, possesses ordinary power, can be sub- delegated in individual cases.

Section 7.

No sub-delegated power can again be sub-delegated unless the power to do so has been expressly granted by the person who, in virtue of ordinary jurisdiction, first delegated the power in question.

Section 8.

The power of orders attached to an office or entrusted to a person by a competent ecclesiastical superior cannot be transferred to another, unless this is expressly permitted by law or indult.

Section 9.

The power of jurisdiction can be exercised directly only upon one’s subjects.

Section 10.

Judicial power, whether ordinary or delegated, can never be exercised for one’s own benefit; nor, apart from certain exceptions, can it be exercised outside one’s own territory.

Section 11.

Unless the subject matter of a case does not permit it or the law rules otherwise, voluntary or non-judicial power of jurisdiction can be exercised even in one’s own favour, while a person is outside his territory, or on behalf of a subject who is absent from his territory.

Section 12.

An act of ordinary or delegated jurisdiction, which has been granted for exercise in the external forum, is valid also in the internal forum. but not vice versa, i.e., in the case of jurisdiction granted for the internal forum, an act generally produces no effects in the external forum. Power conferred for the internal forum can be exercised in the internal extra-sacramental forum, unless its exercise is limited to the sacramental forum. If the forum for which a certain power was granted is not specified, then the jurisdiction is understood as granted for both the internal and the external forum, unless the contrary is evident from the nature of the case.

Section 13.

Delegated power expires:

a] When the commission for which it was given is fulfilled;

b] When the time of delegation or the number of cases for which it was given has run out.

c] When the motivating cause of the delegation has ceased;

d] By revocation on the part of the delegating authority, upon direct notice thereof the delegate;

e] By renunciation on the part of the delegate. upon direct notice to and acceptance thereof by the delegating authority.

Delegated power does not expire because of loss of authority on the part of the person who delegated, except in two cases, namely:

[i] When the delegation was thus limited by clauses attached to it [v.g., “according to our good pleasure”];

[ii] When one has been delegated to grant a favour to certain specified persons, and the actual granting of the favour has not yet reached even the initial stage where at least a simple preparatory act has been performed.

Section 14.

Ordinary power expires only with the loss of the office to which it is attached.

Section 15.

In the case of power, which has been granted for the internal forum, an act is valid even though, through inadvertance, it has been placed after the time of the delegation or the number of cases for which it was given has run out.

Section 16.

In common error, the Church supplies jurisdiction for both the internal and external forum. The error here envisioned concerns the existence of jurisdiction: it is based upon a factual situation which gives rise to the belief that a person has jurisdiction, whereas he possesses none at all. Common error, as opposed to merely private error, affects some sort of community and is, in some manner, common to the people of the diocese, parish, religious community, etc. However, in order for common error to exist, it is not at all required that the majority of the persons in a place actually elicit a false judgment concerning the existence of a public fact which normally is capable of leading people into error; there exists a public circumstance from which all reasonable persons, without any error law, would naturally conclude that jurisdiction exists. To establish common error, it is sufficient that the greater part of the people, if asked, would reply erroneously concerning the existence of jurisdiction in a given case. Because of the presence of certain concrete public circumstances, the foundation of common error is laid, so that those who encounter this situation will quite naturally fail into error. It is not necessary that a number of persons actually err concerning the existence of jurisdiction; the Church supplies jurisdiction in the case of only one person who is actually in error. Note that common error is based on actual consideration of a concrete set of facts; it is founded on a reasonable conclusion from a given practical situation, not a mere assumption or on ignorance. General erroneous beliefs [errors of law] are Insufficient foundation for common error.

Section 17.

In positive and probable doubt of law or of fact, the Church supplies jurisdiction for both the internal and the external forum. A doubt is positive and probable when there is a good and serious reason to conclude that one has jurisdiction, although there is also good reason to say that one has not. The mind, therefore, is unable to reach a certain judgment concerning the possession of jurisdiction. A doubt of law regards the existence, the extent or the meaning of the law. A doubt of fact regards the existence of some circumstances, which the law certainly requires in order that an act be included within its ambit. Once the situation of positive and probable doubt is verified, the Church supplies jurisdiction to cover the case in question. No special reason whatsoever is required for the licit use of this supplied jurisdiction.

Section 18.

Laws, even invalidating and incapacitating laws, do not bind in case of a positive doubt of law; in a case of positive doubt of fact, Ordinaries may dispense, provided the law concerned is one from which the Primatial See usually dispenses.

Section 19.

Ordinaries subordinate to the Archbishop-Primate may dispense in particular cases from general laws of the Church, but only in cases in which recourse to the Archbishop- Primate is difficult and there is danger of grave harm in delay, provided that the dispensation in question is one which the Primatial See is wont to grant.

Section 20.

Bishops and other local Ordinaries can dispense from diocesan laws and. in particular cases only, from laws of a provincial council, not however from laws which the Primatial See has specially enacted for that particular territory.

Section 21.

The Code grants pastors and confessors faculties to dispense from many of the more common obligations, and, in urgent cases, from more important obligations.

Section 22.

A dispensation from ecclesiastical law, is not to be granted without a just and reasonable came, taking into consideration the gravity of the law from which the dispensation is given: otherwise the dispensation, if given by anyone subordinate to the legislator himself, is both illicit and invalid. The spiritual good of the faithful is always legitimate cause for a dispensation. When there is doubt concerning the sufficiency of the reason for the dispensation, it may nevertheless be licitly asked for and lawfully and validly granted.

Section 23.

A dispensation which is personal can be used anywhere, v.g., an individual who is dispensed from fasting need not fast even when he is outside his own diocese.

Section 24.

A dispensation which is local is restricted to a determined place, v.g., a diocese, city or parish. It can be used by all who are in that place, but by no one outside that place.

Section 25.

A dispensation which is mixed, i.e., both personal and local, may be used by anyone in the territory, and by the residents or subjects of the territory even when they are outside the territory.

Section 26.

A dispensation which is granted for a single act [unica or simplex], once it has been put into effect, produces a situation where the law which was relaxed can never again be effective in the same case, v.g., a dispensation from today’s fast. Moreover, once such a dispensation has been granted, it does not cease, even though its motivating cause should cease during the interval between the concession and use of the dispensation. However, as long as the dispensation has not been used, it can be recalled by the legislator.

Section 27.

A dispensation which as recurring applications, v.g., from abstaining on Fridays, or from reciting the Divine Office, expires:

a] By revocation, provided the dispensed person is notified of this;

b] By renunciation, provided the renunciation is accepted by the dispensing superior;

c] When the period of time for which the dispensation was granted has run out, or of the number of times for which the dispensation was given;

d] By the certain and compete cessation of the motive cause for the dispensation.

Section 28.

Apart from dispensations, there are other causes, which may release one from the obligation to fulfill a law. These causae deobligantes may be either exempting causes [causae eximentes] or excusing causes [causae excusantes].

[i] Exempting causes are those in virtue of which one ceases to be a subject of the law. These causes may actually remove the subject from the jurisdiction of a superior.

[ii] Excusing causes are those which render the observance of the law impossible or extremely difficult. In such a situation, a person remains a subject of the law, but is not bound to observe it.

a] Ignorance, inadvertence and error constitute excusing causes from the imputablilty of a violation of the law. Since these factors render an act involuntary, at least to some extent, they prevent a true violation of law with its consequent effects, with certain notable exceptions.

b] Physical impossibility exists when compliance with the with the law is simply beyond human capability; such impossibility certainly excuses from the observance of law, since no one can be obliged to perform what is not possible.

c] Moral impossibility arises when the observance of the law is rendered very difficult by reason of grave fear, serious harm or inconvenience, which may accidentally be connected with the fulfillment of the law in question. Note that the inconvenience, etc., must be extrinsic to the law itself; if these factors are intrinsically bound up with its observance, they must be regarded as foreseen by the lawgiver, and therefore borne by the subjects. However, moral impossibility sometimes excuses from ecclesiastical law, because the legislator is not presumed to impose his law on his subjects with resulting notable inconvenience.

Section 29.

Epikeia is a benign interpretation of the mind of a human legislator, according to what is equitable and good, with the result that a particular unforeseen case, because of special circumstances, is withdrawn from the disposition of the clear words of the law and treated according to the interpretation of the lawgiver’s mind. In so doing, although one does not comply with the strict letter of the law, he does comply with the intention of the lawgiver. It is presumed that, according to the virtue of epikeia, the lawgiver does not wish to extend his law to this particular case, which is surrounded by altogether special and particular circumstances, even though, according to the strict wording of the law, it is included. The reason for this presumption is that the lawgiver Intends to legislate for those situations which commonly arise; he cannot possibly foresee all the diverse circumstances, which can arise in concrete cases. Hence, it is quite legitimate to presume according to prudent judgment that, had the lawgiver foreseen this particular unusual case, he would not wish to include it in his law.

ARTICLE XXVIII

Section 1.

Bound to the observance of merely ecclesiastical laws are the baptized who have attained the use of reason and have completed their seventh year of age, unless the contrary in expressly provided for in the law.

Section 2.

Bound by the laws made for a particular territory are those persons for whom they are made, who have a domicile or quasi-domicile there, and at the same time are actually staying there.

Section 3.

Travelers are not bound by the particular laws of their territory while they are absent from it, unless the transgression of these laws would bring harm to their home territory, or unless the laws are personal.

Section 4.

Travelers are not bound by the particular laws of the territory in which they are staying, with the exception of those laws which concern the public order or which determine the formalities of legal procedure.

Section 5.

Travelers are bound by the general laws of the Church, even though some of these laws may not oblige in their own home territory: however, they are not bound by those general laws which do not oblige in the territory where they are staying.

Section 6.

Wanderers, i.e., persons who have no domicile or quasi-domicile, anywhere, are obliged by both the general and the particular laws, which are binding in the place where they are staying.

Section 7.

Domicile is acquired either by living in a parish, diocese, with the intention of remaining permanently unless called away, or by actually living in this place for ten years.

Section 8.

Quasi-domicile is acquired either by living in a parish, diocese, with the intention of staying there at least for the greater part of the year unless called away, or by actually living in this place for the greater part of the year.

Section 9.

A wife not legally separated from her husband necessarily retains the domicile of her husband; an insane person, the domicile of his guardian; a minor, the domicile of his parents or legal guardians.

Section 10.

By both domicile and quasi-domicile a person obtains his proper pastor and Ordinary. The proper pastor and the Ordinary of a wanderer is the pastor and local Ordinary of the place where the wanderer is actually staying. Those, also, who have only a diocesan domicile or quasi-domicile obtains as their proper pastor, the pastor of the place in which they are actually staying.

ARTICLE XXVIX

Section 1.

Marriage of baptized persons is governed not only by the divine law but also by canon law, without prejudice to the competence of the civil power in relation to the purely civil effects of marriage.

Section 2.

The marriage of two non-baptized persons is subject to the competence of the State. Hence the civil power may enact laws requiring formalities to be observed for the validity of the marriage contract and may also establish impediments to the valid celebration of marriage. One must consult the laws of the various civil authorities to ascertain which affect the validity and which only the licitness of the marriage. As is evident, a civil law contrary to divine law is invalid.

Section 3.

Marriage enjoys the favour of law; hence in doubt one is to hold for the validity of the marriage until the contrary is proved.

Section 4.

The pastor who has the right of assisting at the marriage shall first, and in due time, diligently investigate whether there exists any obstacle to the contracting of the marriage.

Section 5.

He shall ask the bride and groom separately whether they are under any impediment, whether they give consent freely [especially the woman], and whether they are sufficiently instructed in Christian doctrine, unless in view of the character of the parities, this last question should seem superfluous.

Section 6.

If there are suspicions concerning a party’s freedom to marry, or if a party has lived after puberty in many places, the pastor should collect additional evidence and proofs to ascertain the party’s freedom. In danger of death, however, if other proofs cannot be had, and in the absence of indications to the contrary, the sworn statement of the contracting parties that they have been baptized and are under no impediment is considered sufficient proof of freedom to marry.

Section 7.

Except in case of necessity a pastor shall never assist at the marriage of a wanderer unless he shall have first brought the matter to the attention of the local Ordinary or a priest delegated by him and obtained permission to assist at the marriage.

Section 8.

The pastor shall earnestly warm minor sons and daughters not to contract marriage without the knowledge or against the reasonable wishes of their parents. If they refuse to obey, he shall not assist at their marriage without previous consultation with the local Ordinary.

Section 9.

The pastor must publicly announce the parties between whom a marriage is to be contracted. The proclamation of marriage must be made by one’s proper pastor.

Section 10.

If after reaching the age of puberty [fourteen for boys, twelve for girls], a party has dwelt for six months in another place, the pastor shall explain the matter to the Ordinary, who shall demand that the publications be made there or shall prescribe the collection of other proof and evidence in regard to the freedom of the party to marry.

Section 11.

The publications are not made in the case of marriages contracted with a dispensation from the impediment of disparity of cult or of mixed religion, unless the local Ordinary deems it advisable to have them made, scandal being excluded, and provided that a dispensation from the impediment shall have been granted beforehand. No mention is made of the religion of the non-Catholic party.

Section 12.

The proclamations shall be made in church on three successive Sundays during the parochial Mass or during other sacred functions attended by a large number of the faithful.

Section 13.

If they know of any impediments to the marriage, all the faithful are obliged to reveal them to the pastor or the local Ordinary before the celebration of the marriage.

Section 14.

The local Ordinary can for a just cause dispense from the publications, even from those which should be made in another diocese. If there are several proper Ordinaries, the tight of dispensing belongs to the one in whose territory the marriage is to be celebrated; if the marriage is to be celebrated outside the territory of all, the right belongs to any of the proper Ordinaries.

Section 15.

If the law of the proclamations cannot be observed without grave harm the law does not bind. Hence in cases where it is not possible to obtain a dispensation from the Ordinary in time to avert danger of grave harm the proclamations may be omitted.

Section 16.

Unless the baptism was conferred in his own territory, the pastor shall demand a testimonial of the baptism of both parties, or, in marriages contracted with a dispensation from the impediment of disparity of cult, of the Catholic party only.

Section 17.

If another pastor has conducted an investigation or has announced the banns he shall immediately send an authentic notifications of the outcome of the investigations and publications to the pastor who is to assist at the marriage.

Section 18.

At the conclusion of the investigation and of the publications, the pastor shall not assist at the marriage until he has received all the required documents, and, unless a reasonable cause suggest contrary action, until three days have elapsed from the last publication.

Section 19.

The pastor shall not fail to instruct the parties on the sanctity of the sacrament of matrimony, the mutual obligations of the spouses and the obligations of parents toward their children; he shall also urge them strongly to confess their sins before the celebration of the marriage and to worthily receive Holy Communion.

Section 20.

Impediments may be of divine law [v.g., impotence] or of human law [v.g., public propriety].

Section 21.

Impediments are said to be absolute if they prohibit marriage with any person [v.g., age] and relative if they prohibit marriage with some particular person only [v.g., consanguinity].

Section 22.

An impediant [prohibiting] imposes a grave prohibition against the contracting of marriage but it does not render invalid a marriage contracted in spite of the impediment.

Section 23.

A diriment impediment both gravely prohibits the contracting of marriage and prevents it from being contracted validly.

Section 24.

An impediment is regarded as public when it can be proved in the external forum: otherwise it is occult. A case is still to be considered occult if the impediment is by nature public but is in fact occult. Thus an impediment which is public by nature [because it arises from a fact which is in itself public], v.g., consanguinity age, sacred orders, affinity, etc., can be occult in fact because it is not known and not likely to become known. A public case is one in which the impediment is known or very likely will become known. In the use of his faculties and in the granting of dispensations an Ordinary may accept this distinction of public and occult.

Section 25.

Possibility of proof in the external forum is had when the impediment can be proved by an authentic document or by two witnesses giving concordant testimony of things of which they have personal knowledge, or by the testimony of an official in reference to matters pertaining to his office, v.g., a pastor asserting he assisted at a certain marriage, also by the testimony of experts or by the confession of the party made in court. Note however that proof in the external forum must be possible not theoretically only but also practically, i.e., in the concrete case the impediment can be proved.

Section 26.

An impediment may be doubtful either by doubt of law or by doubt of fact. If the impediment is one of merely ecclesiastical law, the impediment does not bind If the doubt is a positive doubt of law; if it is a doubt of fact the Ordinary can dispense if there is question of an impediment from which the Archbishop-Primate is wont to dispense.

Section 27.

If the impediment is one of divine law, ordinarily it is illicit to proceed to the marriage, whether the doubt be of law or of fact, for probabilities will not make the sacrament valid. Exceptional cases will be treated under the individual impediments. In cases where the divine law does not invalidate but simply prohibits a marriage, a doubt of law would ordinarily excuse one from the impediment.

Section 28.

Impediments are of minor or of major degree. The impediments of minor degree, namely, such are more easily dispensed from

a] Consanguinity in the third degree of the collateral line;

b] Affinity in the second degree of the collateral line;

c] Public propriety in the second degree;

d] Spiritual relationship;

e] Crime resulting from adultery with the promise of marriage or an attempted marriage made through even a civil ceremony.

All other impediments are of major degree.

Section 29.

It belongs exclusively to the supreme ecclesiastical authority to declare authentically when the divine law forbids or invalidates marriage. It also belongs as an exclusive right to the same supreme authority to establish, by either universal or particular law, other impediment or diriment matrimonial impediments for the baptized.

Section 30.

Local Ordinaries are authorized, in regard to all actually dwelling within the limits of their territory and to their subjects even when outside their territory, to prohibit marriage in a particular case, but only temporarily and for a just cause, and only for as long as the just cause lasts.

Section 31.

A diriment impediment of merely ecclesiastical law can cease in some circumstances without a dispensation, namely, through the application of epikeia. The common opinion holds that if the matrimony is necessary to avoid great evils, especially spiritual evils, and the possibility of obtaining a dispensation is excluded for a long time, epikeia may be used.

Section 32.

An impediment or prohibiting impediment imposes a grave prohibition against the contracting of marriage but it does nor invalidate a marriage contracted in spite of the impediment.

Section 33.

Marriage is rendered illicit by the simply vows of virginity, of perfect chastity, of not marrying, of receiving sacred orders, and of embracing the religious state.

Section 34.

Since it is the vow that constitutes the impediment, the impediment ceases in all those ways in which a vow may cease.

Section 35.

In those countries in which legal relationship arising from adoption renders marriage illicit according to the civil law, marriage is illicit also according to Canon Law.

ARTICLE XXX

Section 1.

A marriage between two baptized persons, of whom one is a Catholic, while the other is a baptized non-Catholic, may not licitly be contracted without the previous dispensation of the local Ordinary given for a just cause, since such a marriage is by its nature an obstacle to the full spiritual communion of the married parties.

Section 2.

To obtain from the local Ordinary a dispensation from the impediment the Catholic party shall declare that he is ready to remove dangers of falling away from the faith. He is also gravely bound to make a sincere promise to do all in his power to have all the children baptized and brought up in the Catholic faith.

Section 3.

At an opportune time the non-Catholic must be informed of these promises which the Catholic party has to make, so that it is clear that he is cognizant of the of the promise and obligation on the part of the Catholic.

Section 4.

The priest who submits the request for the dispensation from the impediment to a mixed marriage shall certify that the declaration and promise have been made by the Catholic and that the non-Catholic has been informed of this requirement so that it is certain that he [she] is aware of the promise and obligation on the part of the Catholic.

Section 5.

Residential Bishops may dispense from the impediment of mixed religion. They may also dispense in virtue of urgent cases.

Section 6.

The canonical form is required for the validity of a mixed marriage.

Section 7.

If serious difficulties stand in the way of observing the canonical form, the local Ordinary has the right to dispense from the canonical form in any mixed marriage, provided however that some public form of ceremony is used. This dispensation is given by either the local Ordinary of the Catholic party or the Ordinary of the plane where the marriage is to occur. Examples of just pastoral reasons for the granting of the dispensation are avoidance of family alienation, the winning of parental agreement to a marriage, a tie of relationship with a non-Catholic minister.

Section 8.

The priest who submits the request for the dispensation has the responsibility to see to it that after the marriage ceremony is performed:

[i] a notice of the marriage is sent to the chancery office of the diocese, which granted the dispensation from the impediment, and to the place of baptism of the Catholic party, so that a record of the marriage may be made.

[ii] the marriage is recorded in the marriage records of the pariah from which application for the dispensation was made.

Section 9.

The marriage of a Catholic to an unbaptized person follows the rite of marriage of the Roman Ritual. The marriage between a Catholic and a baptized non-Catholic follows the rite in the Roman Ritual, or with the local Ordinary’s consent the rite for the celebration of marriage within Mass, the prescriptions of the general law with regard to Eucharistic Communion remaining intact.

Section 10.

With the permission of the local Ordinary and the consent of the appropriate authority of the other church or community, a non-Catholic minister may be invited to participate in the Catholic marriage service by giving additional prayers, blessings, or words of greeting or exhortation. If the marriage is not part of the Eucharistic celebration, the minister may also be invited to read a lesson and/or to preach.

Section 11.

When a dispensation from the Catholic canonical form has been granted and the priest has been invited to participate in the non-Catholic marriage service, with the permission of the local Ordinary and the consent of the appropriate authority of the other church or Communion, he may do so by giving additional prayers, blessings or words of greeting and exhortation. If the marriage service is not part of the Lord’s Supper or the principal liturgical service of the Word, the priest, if invited, may also read a lesson and/or preach.

Section 12.

The ordinary place of a mixed marriage is in the parish church or other sacred place. For serious reasons the local Ordinary may permit the celebration of a mixed marriage, [when there has been no dispensation from the canonical form and the Catholic marriage service is to be celebrated], outside a Catholic church or chapel, provided there is no scandal involved and proper delegation is granted.

Section 13.

If there has been a dispensation from the canonical form, ordinarily the marriage service is celebrated in the non-Catholic church.

Section 14.

The faithful shall likewise be deterred from contracting marriage with those who have either notoriously abandoned the Catholic faith, even though they have not become affiliated with a non-Catholic sect, or with those who have notoriously become members of societies condemned by the Church.

Section 15.

A pastor shall not assist at marriage of this kind without consulting the Ordinary, who after examination of all the circumstances, may permit him to assist at the marriage, provided a serious reason exists for this, and provided the Ordinary judges that there is sufficient guaranty of the Catholic education of all the children and of the removal of the danger of perversion of the other spouse.

Section 16.

If a public sinner or one who is notoriously under censure refuses to make a sacramental confession or to be reconciled with the Church before marriage, the pastor shall not assist at his marriage unless a serious reason demands it, regarding which he should, if possible, consult the Ordinary.

Section 17.

A valid marriage cannot be contracted by a man before he has completed the sixteenth year of his age, by a woman before she has completed the fourteenth year. Although a marriage contracted after the completion of the aforesaid ages is valid, nevertheless pastors of souls should endeavor to deter young people from marrying before the age at which, according to accepted usage of the country, marriage is usually contracted.

Section 18.

Practically all the States and Provinces have the impediment of nonage; however, there is variation as to its effect. One must consult the laws of the place in which ho exercises the ministry, for the impediment may be only impediment or also diriment; in some places the marriage may be validated upon the cessation of the impediment by mere cohabitation freely accepted and granted; In some places the judge or other public official is authorized to grant a dispensation from the impediment especially in cases of pregnancy. Practically all the States and Provinces have, besides the age at which the impediment of nonage is established, another and higher age under which parental consent is required. This latter form of impediment however is usually only a conditional prohibition in reference to the issuances of the marriage license and does not affect the validity of the marriage.

Section 19.

Antecedent and perpetual impotence, whether on the part of the man or woman, whether known to the other party or not, whether absolute or relative, invalidates marriage by the law of nature itself.

Section 20.

If the impediment of impotence is doubtful either by doubt of law or by doubt of fact, the marriage is not to be prevented.

Section 21.

Sterility neither invalidates marriage nor renders it illicit.

Section 22.

One who is bound by the bond of a prior marriage, even though the marriage was not consummated, invalidly attempts another marriage, without prejudice. however, to the privilege of the faith.

Section 23.

Even though a former marriage be invalid or dissolved for any reason whatever, it is not therefore allowed to contract another marriage until the nullity or dissolution of the former shall have been legally and certainly established.

Section 24.

A marriage is valid if contracted by an unbaptized parson with a person baptized in the Catholic faith or converted to the Church from heresy. Bound by the impediment of disparity of cult is anyone who has been baptized in the Catholic faith or converted to it, even though he later falls away from the Church and even if he joins a non-Catholic sect.

Section 25.

If at the time the marriage was contracted a party was commonly regarded as baptized, or his baptism was doubtful the marriage must beheld valid according to the norm of the Canons until it is certainly established that one of the parties was baptized and that the other was not.

Section 26.

The prescriptions laid down in the Canons in regard to mixed marriages must be applied also to marriages affected by the impediment of disparity of cult.

Section 21.

Clerics in sacred orders attempt marriage invalidly.

Marriage is invalidly attempted by religious who have taken either solemn vows, or simple vows, which by special provision of the Primatial See are endowed with the power of invalidating marriage.

Section 29.

It is provided that the Archbishop-Primate may grant dispensation in special cases of clerics contracting marriage and according to Article IV, Section 5.

Section 30.

Between an abducted woman and the man who has abducted her with a view to marriage there can be no marriage as long as the woman remains in the power of the abductor. As regards the nullity of marriage, the violent detention of a woman is regarded as equivalent to abduction, i.e., when with a view to marriage, a man violently detains a woman in the place where she is staying or to which she has freely come.

Section 31.

If the woman abducted, upon being separated from the abductor and placed in a safe place, consents to have him for her husband, the impediment ceases.

Section 32.

They cannot contract a valid marriage who, during the term of the same lawful marriage, commit adultery with each other and one of them commits conjugicide.

Section 33.

They cannot contract a valid marriage, who, even without committing adultery, have by mutual cooperation, physical or moral, killed the lawful spouse.

Section 34.

From the impediment of crime arising from adultery with a promise of, or attempt at, marriage, the Residential Bishop may dispense.

Section 35.

From crime arising from adultery with conjugicide, the local Ordinary may in virtue of the quinquennial faculties dispense if the crime is occult, provided the impediment incurred without the mutual cooperation of the parties.

Section 36.

In the direct line of consanguinity marriage is invalid between all in the ascending and the descending line, whether of legitimate birth or not. In the collateral line marriage is invalid to the third degree inclusively, but the impediment is multiplied only as often as the common ancestor is multiplied.

Section 37.

Marriage shall never be permitted as long as there remains some doubt whether the parties are blood relatives in any degree of the direct line or in the first degree of the collateral line.

Section 38.

Affinity in the direct line invalidates marriage in all degrees; in the collateral line, to the second degree inclusively. The impediment of affinity is multiplied as often as the impediment of consanguinity on which it is based is multiplied, or through a subsequent marriage with a blood relative of one’s deceased spouse.

Section 39.

The impediment of public propriety arises from an invalid marriage, whether consummated or non-consummated, and from public or notorious concubinage; it invalidates marriage in the first and second degree of the direct line between the man and the blood relatives of the woman and vice versa.

Section 40.

Only spiritual relationship arising from baptism invalidates marriage. This relationship exists between the one baptizing and the person baptized as well as between the sponsors and the person baptized.

Section 41.

Those who are disqualified for marriage by the civil law because of legal relationship arising from adoption, cannot validly marry under Canon Law either.

ARTICLE XXXI

Section 1.

A dispensation is given in the external forum if the impediment is public; in the internal forum if the impediment is occult.

Section 2.

When the pastor asks for a dispensation in the external forum the petition is to be sent to the chancery office; if the Bishop has not faculties to handle the case, the chancery forwards the petition to the Archbishop-Primate.

Section 3,

No dispensation from an ecclesiastical law can be granted without a just and reasonable cause proportionate to the gravity of the law from which a dispensation is given; otherwise, a dispensation granted by a subordinate is illicit and invalid.

Section 4.

The Ordinary may use his power to dispense [whether ordinary or delegated] on his own subjects everywhere. The laws and indults granting the Ordinary various faculties to dispense usually also explicitly include the power to dispense pregrini, or all persons actually in his territory. If such a clause is not contained in the grant of faculties, we believe that the Ordinary may nevertheless use his faculties [whether ordinary or delegated] in favour of peregrini actually in his territory.

Section 5.

The Ordinary may dispense from impediments which are doubtful because of a doubt of tact provided there is question of an impediment from which the Primatial See is wont to dispense.

Section 6.

In danger of death, the local Ordinary, for the purpose of quieting Conscience and, in a proper case, of effecting the legitimation of children, both as to the form to be observed in the celebration of marriage, and as to each and every impediment of ecclesiastical law, public as well as occult, even though multiple, except the impediments arising from the sacred order of the priesthood and from affinity in the direct line based on a consummated marriage, can dispense their own subjects wherever they may dwell, and all persons actually staying in their territory, provided that scandal be removed and that, if a dispensation is granted from disparity of cult or mixed religion, the usual promises be given.

Section 7.

In the same circumstances as those mentioned in Section 6 of this Article, but only for cases in which not even the local Ordinary can be reached, the same faculty of dispensing is enjoyed by the pastor, the priest who assists at the marriage and the confessor, but the latter enjoys the faculty only for the internal forum in the course of a sacramental confession. The Ordinary is also considered out of reach, if he cannot be approached without danger of violating the sacramental seal.

Section 8.

Recording dispensations granted in danger of death; if the pastor or the assisting priest grant a dispensation for the external forum they are to inform the Ordinary, and to record the dispensation in the matrimonial register; if they dispense from occult impediments in the internal extra-sacramental forum, they are to inform the Ordinary so that the dispensation can be recorded in the secret archives of the Episcopal Curia. The confessor does not record the dispensation since he can give it in the sacramental forum only.

Section 9.

Local Ordinaries may dispense for all impediments of ecclesiastical law, public as well as occult, even though multiple, except the impediments arising from the sacred order of the priesthood and from affinity in the direct line based on a consummated marriage, whenever the impediment is discovered only when everything is already prepared for the marriage and the marriage cannot, without probable danger of grave harm, be deferred until a dispensation is obtained from the Primatial See. They may dispense their own subjects staying in their territory, provided that scandal be removed and that, if a dispensation is granted from disparity of cult or mixed religion, the usual promises be given. This faculty holds also for the convalidation of a marriage already contracted, if there is the same danger in delay.

Section 10.

In the same circumstances as described in Section 9 of this Article, the pastor, the priest who assists at the marriage, and the confessor [but the latter only for the internal forum in the course of a sacramental confession], enjoy the same faculty but only for occult cases in which not even the local Ordinary can be reached or in which he cannot be reached without the danger of the violation of a secret, provided that scandal is removed and that if a dispensation is granted from disparity of cult or mixed religion, the usual promises are given. Hence the faculties granted here may be used only:

[i] if preparations have been made for the marriage and there is probable danger of grave harm in delay;

[ii] if the local Ordinary cannot be reached by the ordinary means, or cannot be reached without the danger of the violation of a secret, certainly the secret of the seal of confession and also any professional secret;

[iii] to dispense from all impediments of ecclesiastical law, with two exceptions, and according to some from the canonical form also;

[iv] only for occult impediments; however, the faculties may be used over impediments that are by nature public [v.g., consanguinity, age] as long as they are in fact occult;

[v] if there is danger of harm in delaying until a dispensation can be obtained from the Ordinary, the faculties may be used also for the convalidation of an invalid marriage.

Section 11.

According to the norm of Section 8 of this Article, the pastor and the assisting priest who dispense in the extra-sacramental forum from occult impediments in the urgent case, should record the dispensation in the secret archives of the diocesan curia. Should the occult impediment later become public, no further dispensation for the external forum is necessary. The confessor, since he dispenses only in the sacramental forum, does not record the dispensation anywhere; however, if the impediment later becomes public, since the dispensation was given only in the sacramental forum, it will now become necessary to obtain a dispensation also for the external forum. It is for this reason that the confessor should, if possible, get the case out of the sacramental forum in the first place and handle it in the external or at least in the extra-sacramental forum.

ARTICLE XXXII

Section 1. Matrimonial consent is an act of will by which each party gives and accepts a perpetual and exclusive right over the body, for acts that are by their nature suitable for the generation of children. The union is made by the legally expressed consent among people who are capable according to law, and this consent that no human power can provide. Section 2. Even if a union has contracted invalid because of a disability, consent has been given that, presumably persevere until your revocation will have been proven. Section 3. For matrimonial consent to be possible, it is necessary that the contractors are not at least ignorant of the fact that marriage is a permanent partnership between a man and a woman for the procreation of children. The lack of this knowledge is not presumed after puberty. Section 4. The error regarding the person makes the union invalid. Error about a quality of the person, even if it is the cause of the contract, the union invalid if the error regarding the quality amounts to an error about the person. Section 5. Simple Error concerning the unity or the indissolubility or sacramental dignity of marriage, even if the reason for the motivation to make the contract, does not invalidate marriage consent. The knowledge or belief that the union is not necessarily exclude null matrimonial consent. Section 6. It is when a simulation has no intention of getting the union even if he goes through the motions. The simulation invalidates the union since the marriage consent is lacking. There is no intention of getting a union. However, the simulation must be tested, since “the internal consent of the mind is always presumed to conform to the words or signs used in the celebration of the union.” Section 7. If the party or both parties by a positive act of will exclude marriage itself, or any right to the conjugal act, or any essential feature of the union, the union contract is invalid. Section 8. That union is invalid which has contracted under the influence of coercion or intimidation from the grave injustice induced without, free of what binds a union you choose. No other form of intimidation, although the reason for the motivation of the contract requires the nullity of marriage. Section 9. For contracted valid union contractors need to be present. Section 10. The parties must express matrimonial consent in words, and can not be used if you are speaking equivalent samples. Section 11. A fantastic condition and not revoked once [i] if a condition regarding a future event, it is necessary, or impossible, or immoral but not contrary to the substance of the union, should be considered as being made. [Ii] if the condition relates to the future and is contrary to the substance of the union, makes invalid marriage. [Iii] if the condition relates to the future and is lawful, derogating from the union. [Iv] if the condition relates to the past or the present, the union shall be valid or not depending on whether there is which is based on the condition or not. Section 12. The question you must ask the Priest prenuptial parties are putting any conditions in their matrimonial consent. If it is, he should ask her to explain how she intends to verify if the condition is verified. The Priest should consult the local Ordinary Bishop before allowing parties to impose even legal consent conditions. Section 13. Only those marriages are valid which are contracted in the presence of the priest or the local Ordinary Bishop or a priest delegated by either and at least two witnesses, the agreement, however, with the rules given in the canon. Section 14. The two witnesses who must attend at the junction with the priest or the local Ordinary Bishop must be physically present and actually simultaneously with the Priest. Moral must be present so that they can witness to what is happening. They should be used as controls for validity seems sufficient that the parties implicitly indicate, as long as the parties are in any way at all desire to contract in the presence of the person they are looking at the celebration of the union. Section 15. The Priest and the local Ordinary Bishop attend union valid [i] only from the date on which he took canonical possession of his benefit or entered his office. Unless of excommunication or prayer have been banned or suspended from office, or prayer is said to have incurred these penalties. [Ii] only within the limits of its territory in which he attends valid unions not only their subjects but also of those who are not his subjects. [Iii] only if contracted by coercion or fear of the grave, ask and receive the consent of the parties. Section 16. The Priest and the local Ordinary Bishop may attend a marriage valid may also grant permission to another priest to attend a marriage valid within the limits of their respective territories. Section 17. Permission to attend a union should be given to a priest express defined for a particular union, all general delegations are excluded, except for the aides Parishes Parish to which they are attached, if not invalid. Section 18. One who is delegated to a union may sub-delegate another priest to assist in binding energy only if this sub-delegate is expressly granted to him by the delegator. Section 19. One who has received a general delegation to sub-unions may delegate another priest in single cases. Section 20 The Priest and the local Ordinary Bishop in binding legal attend: [i] after they have been satisfied under the law with respect to the free state of the parties, [ii] after that otherwise you are satisfied of the contractors has a domicile or residence of the quasi-domicile or a month in place of the union, or, in the case of a vagus nerve, which one of the parties has a royal residence there; [iii] provided that if the conditions mentioned in [ii] is wanting, with the permission of the Priest or Bishop Ordinary of domicile or quasi-domicile or place of residence of one month of the contract, except in the case of vagus nerves, they are traveling and do not have really any dwelling place anywhere, or unless it occurs some serious need an excuse to ask for permission. Section 21. In all cases leave taken as the rule that the union should be held before the Priest of the bride, unless a just reason excuse. Section 22. A priest who assists in the union without a permit required by law not to fee entitles the stole and he should refer it to the appropriate contractors Priest. Section 23. If possible, without serious inconvenience, have or approach a priest, Bishop or Priest Ordinary delegate who can assist in the union according to Section 16 and Section 17 of this article: [i] in danger of death a marriage is valid and legal when contracted in the presence of witnesses only, and also outside the danger of death, provided it is prudent to provide for this situation last for a month, [ii] In both cases, if present another Priest who can be present should he summoned him, and together with the witnesses, aids in the Union, without prejudice to the validity of marriage before witnesses only. Section 24. Force people to observe the following canonical form: [i] all who are baptized in the Catholic faith and all who turn to him of heresy [even though the former or the latter may have fallen far below the church] – if union contracts with each other, [ii] the people just mentioned when the union contract with the non-Catholic, baptized or unbaptized, even after obtaining a dispensation from the impediment of mixed religion and disparity of cult . Section 25. Except in cases of necessity, the rites prescribed in the liturgical books approved or sanctioned praiseworthy custom to be observed in the celebration of marriage. [I] Christian Unions, the rite of marriage during Mass should be used. The nuptial blessing and the favorable overall esponsorio can be closed even during previous seasons. If good reasons are present, to celebrate the marriage rite outside Mass may be used for Christian marriages. [Ii] as far as possible, the Priest, or his delegate, who attends Mass celebrated union. If he attends in marriage, but says the Mass, is the celebrant of the Mass offered by the nuptial blessing. [Iii] the rite of marriage outside Mass should be used for the attachment of a Christian to a non-Catholic baptized. If circumstances warrant, and provided local Ordinary Bishop gives permission, the rite to celebrate the marriage within Mass may be used, the requirements of the general law of the Church regarding Holy Communion is observed. [Iv] the rite to celebrate the union between a Catholic and a person is used to this kind of union. The ritual can be performed in the church or some other convenient place, also contains a special nuptial blessing. Section 26. A record should be kept joining the marriage register of the parish in which the marriage was celebrated, and the fact that the union should be recorded in the baptismal register of the parishes where the parties contracted union were baptized. The obligation to register the union and send the notice to the Priests of the baptism in the priest holds the place where the marriage was celebrated or the priest who took his place, even if another priest delegated by the Priest or Bishop Ordinary assisted in the union, this obligation must be fulfilled soon. Section 27. Whenever the contract is binding according to the standard of section 23, [ii] of this article, the Priest, if there was a present, if the witnesses are not limited solid with contractors to see to it that the union is the earliest recorded in the records required, ie, the register of the parish in which the marriage took place.

ARTICLE XXXIII

Section 1. The marriage can be contracted at any time of year. However, during the Advent and rendered deacons must abstain from excessive celebration. Section 2. A union among Christians will be held in the parish church, only with the permission of the local Ordinary Bishop or Priest may be celebrated in another church or oratory semi. Only one extra case the Bishop Ordinary and then only for a just and reasonable cause, to the local Ordinary Bishop permit a union to be held in private homes, but the ordinary bishop will not allow churches or oratories Training Center or religious women, except in a case of urgent necessity and compliance with appropriate safeguards. Section 3. A union ratified held valid and can not be dissolved by any human power or for any other cause except death. Section 4. A non-union conducted between baptized persons or between having baptized person is already dissolved by the law itself with solemn religious profession and by a dispensation granted by the Primadover for a good cause at the request of both parties or one party, even if the other is unwilling. Section 5. Oblige the husband and wife to observe community of conjugal life unless a just reason the excuse. Section 6. Due to the adultery of a spouse, the other spouse has the right to terminate the community of life, even perpetual unless he consented to the crime or was the cause of it, or express or implied forgiven tea, or has committed himself the same crime, the link remains Union itself intact. Section 7. The innocent party that has come legally, whether by virtue of a judicial sentence or its own authority is never limited to support the adulterous partner to married life again, but he can get or remember the game, unless the latter have, in virtue of the consent given by the innocent spouse, adopted a state of life incompatible with the union. Section 8. If one of the parties has assembled a non-Christian cult, or children raised as Christians, or is living a life of crime or shameful, or causing serious bodily or spiritual harm to another, or common life intolerable brands due to its cruelty – these and other offenses of the same class are all legal reasons to leave the other party, on the authority of the local Ordinary Bishop, and even in his own authority if the grievances are safe and there is danger in delay. Section 9. In all cases of temporary separation, when the cause of the separation no longer exists, the common life must be restored, but if the separation was decreed by the Bishop Ordinary for a definite or indefinite, not force the innocent spouse restore common life unless the decree of Bishop Ordinary or the expiration of time.

ARTICLE XXXIV

Section 1. To validate a marriage which is invalid because of an impairment of the casting, it is required that the impediment ceases or is exempt from, and that consent be renewed for at least the party is aware of the impediment. This renewal of consent is required by church law for the validity of marriage, even if both parties consent given in the beginning and not what you have since revoked. Section 2. The renewal of consent must be a new act of the will directed to a union, which is known to have been invalid from the beginning. Section 3. If the impediment is public, consent must be renewed by both parties in the manner prescribed by law. Section 4. If the impediment is hidden and known to both parties, it is sufficient that consent be renewed by both private parties and secretly. Section 5. If the impediment is hidden and unknown to one of the parties, it is sufficient that only the party that is aware of the impediment renews private and secretly consent, provided that the other consent persevere. Section 6. It validates a marriage which is invalid due to defective consent if the party who did not consent, now consents, provided that perseveres the consent given by the other party. Section 7. If the defect of consent was also external, express consent must also externally either in the manner prescribed by law, if the defect was public, or some private and secret, if it was hidden. Section 8. To make a joint, which is invalid due to defect of form, valid, must be contracted again in the manner prescribed by law. Section 9. The radical sanction of a union is the validation of the union that performs as well as a way of dispensing or a cessation of the impediment, a dispensation of the law requiring the renewal of consent and, by a fiction of law, a feedback in regard to the last canonical effects. The validation is performed at the time when the favor is granted, the retroactive effect is understood to date from the beginning of the union unless an express provision to the contrary is made. Section 10. The dispensation of the law requiring the renewal of consent can be granted even without the knowledge of one or both parties. Section 11. Any marriage entered into by parties with mutual consent but naturally enough inoficioso court because of a dirimento impediment of ecclesiastical law or because of the failure of the canonical form, can be radically, provided consent persevere. Section 12. But a marriage contracted with an impediment of the natural law or divine, even if the impediment has ceased to exist since the church does not radically healed, not even from the time of the cessation of the impediment. Section 13. If consent is wanting in both parties or a party, the Union can not be healed dramatically, if the consent had no beginning or was originally given but later revoked. But if consent was lacking in the beginning but later was to have given the sanction can be granted from the time the consent was given. Section 14. A major cause is necessary for the validity of a healing granted by a subordinate considers Primate. Section 15. All local Ordinary Bishop, in virtue of the quinquennial faculties. You can grant healing radicals in the following cases: [i] for marriages contracted invalid because of some impediment of ecclesiastical law degree major or minor except impediments resulting from the sacred order of priesthood and affinity in the direct line when carried out bonding. [Ii] to unions tried before a civil official or a non-Catholic minister where there was the impediment of disparity of religion or cult mixed, provided that matrimonial consent continues to exist on both sides and that the same can not be restarted legitimate, either because the non-Catholic party can not be informed of the invalidity of the marriage without danger of harm or serious inconvenience to the Christian party, or because it induces the party to non-Catholics in any wise to renew consent before church or guarantees as required by the canon. Section 16. The last refuge for those who are living in an invalid union for permission to live as brother and sister. That this permission can be given, four conditions must be verified: [i] is the only practical solution available. This condition is verified when couples can not marry or separate. They can not marry because of some impediment essential, eg, the binding of a previous valid marriage, impotence, etc.. it is physically or morally impossible to separate, when serious economic reasons will not allow it, or one of the parties is very sick or need and children born of protection and parental care, or no danger of scandal and of infamy because others do not know of invalidity of marriage, or finally, cohabitation favors conversion of one or both parties to the faith. [Ii] The second condition is that there is no cause for grave scandal this cohabitation. In these cases the scandal may arise from a double source, namely an apparently cohabitation or evident approval of the church whether to allow such persons to receive the sacraments. [Iii] The third condition is the absence of the near occasion of sin. Objective speaking, cohabitation is a proximate occasion of sin. If the occasion is voluntary, ie, if the parties can separate, separate. In our case it is necessary once. Since time is needed, the parties must then use suitable means to the remote next to the occasion, can never be tolerated because one is allowed to stay once you place one on eternal grave and imminent danger. [Iv] The fourth condition is the permission of the competent authority. The local Ordinary Bishop is the guardian of public morality, the judge of compensation due to the scandal and cessation of infamy, the protector of the reverence due to the sacraments in his diocese. So the Bishop Ordinary may, if he wishes, reserves all cases of “brother-sister” to his own judgment, without prejudice, however, sacramental and professional secrecy, and without prejudice to the right of the parties to preserve their reputation or to recover. Since, however, the “permission” to live as brother and sister are no dispensing or privilege, but a declaration that the law of God, all things considered, does not prohibit the cohabitation of this man and this woman, and therefore that they can be admitted to the sacraments something, the decision on a particular case can be given by itself also by the priest or confessor. Section 17. Although the chaste is more honorable, the second and subsequent marriages uniforms are valid and legal, but not allowed to get another union until the dissolution of the former will have been established according to law and with certainty.

ARTICLE XXXV

Section 1. Next to the seal of confession understand the obligation to maintain strict silence about him, which is reported in sacramental confession, the disclosure of which would odious confession. Section 2. The purpose of the seal is to exclude as far as possible, the entire institution of confession, the confession could do heavy for the penitent. Section 3. The obligation applies only to what is reported in sacramental confession. Therefore, it is presented in a confession that only start a sacrilege and a confession in which differ refused or absolution. Section 4. No obligation arises knowledge of confession made by one who is not a priest, nor a false confession, no one holds conversation with no intention of confessing priest, for example, seek advice, etc.. even if in doing so that the person intends to rely Priest certain matters “under seal of confession” in such cases there is usually a natural or entrusted secret. The scandal should always be avoided. Section 5. The confessor must safeguard the seal of confession to all people, including the penitent about the latter, however, only outside of confession. Thus, two confessors to which a penitent have confessed the same sins can not talk about it to each other, the confessor can not even talk to himself penitent of their sins outside the confession without the final permit. In a subsequent confession, but the priest can speak to a penitent than he previously admitted without their permission, also, if the penitent, after leaving immediately returns to the confessional. The confessional secrecy must be observed even after the death of the penitent. The label does not prohibit Priest confessed reflect on matters, or attempt to discover who’s making his third confession or ask the name of a penitent. However, the latter is a violation of the seal so if others get the impression that the confession of the Bishop took something extra ordinary. Section 6. The seal of confession under mortal sin always obliges. Section 7. In a case of doubt that the need of the priest always does the safest thing is, favoring the seal, since he absolutely must see to it that no one is deterred confession. Section 8. The confessor is limited in the first place by the seal of confession. This is true even in the case where a layman mistakenly took for a confessor. Section 9. The seal requires everyone to gain knowledge in any way besides the confession. Section 10. The penitent is not bound by the seal of confession, not even regarding what you said the confessor. Section 11. All sins confessed under seal, even public sins, unless the confessor’s knowledge of sources other than the confession. Section 12. Everything that is said to the best explanation of sins also falls under seal, unless the confessor knows these things well outside of confession, or if it is a question of commonly known materials. Section 13. Everything else, which is known only from the confession, is protected by the seal, so it is not known and commonly prove unpleasant revelation that the penitent. Section 14. The direct violation of the seal of confession is always a mortal sin, the violation may be only indirectly a venial sin. Section 15. The seal is violated if a certain object directly seal with the penitent’s identity is revealed without the final permit. Section 16. The seal is violated indirectly if a story that relates to or an expression he used there is danger that someone will acquire a knowledge of which is protected by the seal of confession. Section 17. Any use of knowledge derived from the confession, which is heavy on the penitent, is considered by some moralists as indirect violation of the seal. Others deny this. All, however, agree that such act is prohibited under grave sin. Section 18. The penalty of excommunication is incurred only by the direct violation of the seal. ARTICLE XXXVI Section 1. The validity requires the candidate to be a baptized man management that if an adult, should have at least the usual explicit intention of receiving the sacrament of Holy Orders. Section 2. The legitimacy of the organization requires: [i] the intention to receive all orders including the priesthood in their proper sequence. [Ii] the state of tolerance. He only hoped that a mortal sin, in the state of mortal sin, receives an order, it is certainly a sacrament. [Iii] the receipt of confirmation. [Iv] a moral life in harmony with the order to be received. [V] the canonical age. [VI] the requisite knowledge. [Vii] the observance of the intervals. Section 3. An irregularity is a canonical impediment of a permanent nature, which makes it unlawful to directly receive ordination and indirectly prohibits the exercise of orders. Section 4. Individual irregularities and impediments to receiving Holy Orders: illegitimate [i] – if the default is public or hidden, you can not order unless they have been legitimized and made his solemn profession. [Ii] defective body weakness because who can not safely, or because of deformity, minister at the altar. If you ordered a higher default and is required to prevent it from exercising his orders not prohibit those actions which tea can succeed despite the defect. [Iii] epilepsy, the insane, diabolically possessed even after they have healed. [Iv] bigamy, ie those who have successively married at least twice. [V] the infamous who have committed the infamy of law. [VI] judges who have pronounced a death sentence. [Vii] executioners and all voluntary helpers and immediate inflict the death penalty. [Viii] apostates, heretics and schismatics. [IX] whoever has been allowed to be baptized by a non-Catholic, except in cases of extreme necessity, becomes irregular. [X] those who seek union or go through a civil ceremony, as it is bound by a valid link to the union. [XI] murderers volunteers and those who have sought effectively to abortion and all the accomplices. [XII] which have maimed or others, or have attempted suicide. [Xiii] which occupy an office or administrative position Priests prohibited. [Xiv] recruits can not be ordered until, in the judgment of the Bishop, they have been tested sufficiently. [Xv] the bad reputation or who suffer the infamy of having done so, in the judgment of the Bishop Ordinary, recovered its reputation. Section 5. Preparation for Holy Orders includes; education training Center, presenting several witnesses, examination, publication name, and retreats. Caring [i] must be taken that train candidates for the priesthood from an early age in a training center. They should at least make his theological studies at a training center. [Ii] the testimony to be presented as candidates vary are religious priests or religious who are compared to them in this way, or members of a free community. [Iii] examination before they cover the order management to be received, and, in case of candidates for major orders, several areas in theology. [Iv] the publication of the names of those to be ordained in the church is home of the Parish of each candidate and before each major orders. [V] the retreat before the tonsure and minor orders should last three full days before major orders at least six full days. Section 6. Ordination rites prescribed by the respective liturgical books must be observed exactly. Section 7. The Episcopal consecration confers on Sunday or the banquets of the Apostles and during holy mass. Orders can be given only important for the Ember Saturday Mass or Saturday before Passion Sunday or Holy Saturday. For a grave reason the Bishop may impart them on Sunday or a holy day of obligation. Minor orders can give any Sunday or feast of double rite but only in the morning. Tonsure can occur any day and at any hour. Section 8. The general consecration should take place in the Parish Church. If the consecrations are carried out in another city, so it is feasible prominent church elected him and the local clergy must be present. Section 9. The particular consecrations can happen in other churches, even in the chapel of the Bishop’s residence or in a chapel choir of the monastery or training center. Section 10. Minor orders and tonsure can confer a private oratory. Section 11. There should be a special file in the archives of the Parishes Parish where the consecrations carried out in which the names of the newly ordained. Join the minister and the date of ordination. Section 12. All consecrations should also be recorded in the files of the Primate considered. Section 13. In ordering again given a certificate of ordination. If the sort is given by a Bishop strange with its own bishop dimissorial Ordinary must show the certificate to the last that he can incorporate into their own management record. Section 14. The consecrations to the secondary-diaconate also need to be incorporated in the baptismal register. For this reason the priest of the place of baptism should be notified of ordination by the local Ordinary Bishop superior or principal in the case of religious dimissorial who ordered with the top. Section 15. All consecrations must first be approved by the Primate considered. Section 16. The minister is all consecrations local Ordinary Bishop Bishop or another if the Bishop Ordinary somehow can not sort. In this case the Bishop ordering should see the appropriate record management.

ARTICLE XXXVII

Section 1. The Sacraments are the objects or actions that the church uses, in imitation of the sacraments, obtaining favors, especially spiritual ones, through her intercession. Section 2. The legitimate minister of the sacraments is a priests whom the church has given appropriate powers and whom the exercise of these powers is not prohibited. Section 3. The Sacraments must be administered primarily to Christians and catechumens. Christians can not also receive sacraments unless excluded in individual cases. Section 4. People excommunicated or banned can not receive the sacraments if these censures incurred by a declaratory or condemnatory sentence. Section 5. The rites prescribed by the church to be observed for the valid administration of the sacraments.

ARTICLE XXXVIII

Section 1. Holy traditions hold that [scriptures] are the word of the true and living God, and that its interpretation is to be found in the Nicene Creed, the teachings of the seven synods saints of the church and the teachings of the holy fathers Christian faith. Section 2. We believe that God inspired all the writers of scripture with objective fact, free from error, for our instruction. Section 3. Faith as written and handed down to us through the prophets, and the parents Apóstales unchanged, hold fast without additions or subtractions. Section 4. The truths of God do not trust our acceptance or our feelings. Holy Tradition [scriptures], the Nicene Creed, the teachings of the seven holy synods and the teachings of the Holy Fathers in our ever-changing world. Section 5. We believe the Nicene Creed, the teachings of the seven holy synods of the church and the teachings of parents to be the true interpretation of Scripture and holy faith taught by the inspiration of the Holy Spirit. Section 6. We argue that our salvation rests on this faith in Christ alone. The other reviews are of another alcohol and we do not as a Christian in any sense of the word. Section 7. We hold the tradition of men [customs], although valid expressions of faith are not necessarily part of the Christian faith. We also hold that those who teach as necessary are guilty of idol worship. Faith in Christ as taught by the prophets, and parents Apóstales only necessary. Section 8. We believe that God created seven mysteries of Christ saints as a means of sharing in the life of the Holy Spirit. Be: [i] Baptism [ii] Communion [iii] keys [acquittal or Penante] [iv] Chrismation [confirmation] [v] Union [VI] Holy Orders [vii] The Sacrament of the Sick Section 9. We believe baptism to be valid when administered according to the command of Christ, as found in Scripture is, on behalf of the Holy Trinity with water. Section 10. We believe that the true body and blood of Christ to be truly present in the Holy Mass as taught by Holy Scripture and all the holy fathers of the true faith. In this definition or add or subtract. Christ’s own words are enough: “This is my body,” “” This is my blood “.” Christ’s words are sufficient for our faith. Additional definitions tend only to confuse and deceive, and we hold them to be home artificial.Sección 11. Chrismation hold [confirmation] divinely instituted and is registered in the Epistle of 1 John 2:20 – 27, “You have a holy anointing, and it has been dwelling in you.” Section 12. Marriage was instituted by God in the Garden of Eden and this state was blessed and reaffirmed by Christ at the wedding of Cana has as its purpose the perpetuation of the human race, of companionship, of submission to God’s moral law and Christian education of children. All sex outside of holy matrimony as we conduct contrary to the divine law of God. Section 13. We believe and carry out the orders of the ministry to be of divine origin as found in the Holy Mass and the church needs holy god. Sacred Scripture and the teachings of parents tell us that those who minister in the church are called to their station in life to teach the word of God and to administer the sacraments according to the divine institution, putting on of hands by a bishop who is the representative of Christ and his church. Appropriate management never occurs without the assertion of the clergy and the laity, the body of Christ. Section 14. We believe and hold that the mystery of the holy Bread is of divine origin as found in Holy Scripture. The power of the “keys” was instituted by Christ for the forgiveness of sin and the comfort of the penitent. Section 15. The sacrament of the sick we hold to be of apostolic origin, as found in the Epistle of St. James, for the health and comfort of the sick, working power of the Holy Spirit. Section 16. We monastic life to be an expression and a holy witness to Christian life, although we do not believe to be necessary to the life of the church and do not hold the same monastic indicated as a sacrament. Section 17. When the monastic life is freely chosen by an individual for the honor and glory of God and witness to the faith, then it is a useful thing and holy in the church. For virginity is preserved only by the performance and power of the Holy Spirit and is only of value to the church when you live for God’s own purposes. Section 18. Those who claim that marriage is a state’s landlord and demand an alternative to marriage of a monastic state are for the glory-seeker and not know the correct teachings of Scripture and parents. Each state of life in the Christian faith is a witness and a confession of God’s divine call. The will and purpose of God should be the aim of every person who tries to live a holy life. Section 19. Believe and hold the truth that salvation is a free gift of faith in Jesus Christ. Section 20. We believe that good works are a necessary witness of the true faith in Jesus Christ. Section 21. The hold to be heresy to teach that whatever the saints together may merit pardon of sin against God uniform. Section 22. It is the suffering and death of Christ our lord that our salvation is granted us. Section 23. Faith and salvation in Jesus Christ are free gifts of God without any merit on our part. Section 24. True faith is to be found in Holy Scripture and its interpretation is true to the teachings of the seven holy synods, the Nicene Creed and the teachings of the fathers. Section 25. We believe Virgin Mary to be the virgin mother of Christ, the incarnate Word of God as taught in the Nicene Creed. Section 26. We have always been Mary a virgin as taught by the Scriptures and taught indirectly by history and teachings of the parents directly. Section 27. We believe in the communion of saints, the righteous who have their salvation by faith in Christ Jesus our Lord. Section 28. We believe that the saints on earth and those in heaven pray for us. Still, we reject the teaching that the saints for or deserve salvation for us. For, pray to God the merits of Christ our High Priest and our only mediator between God and man. The true veneration of saints is to follow his way of life and a practical example. Section 29. We reject that to ask the prayers of another, living or dead are against the teaching of Christ. It’s an affirmation of faith in the true nature of the church, the body of Christ. Section 30. We believe that respect, veneration and praying before the icons [images] are good and profitable means of calling to mind of Christ and his saints. Section 31. Those who think they are gods or icons live be guilty of idol worship and believe us worship them as a god is guilty of the same sin they attribute life to wood and paint and paper. Section 32. The commandment of God forbids us to fall down and worship us before any image as god. It forbids us cherish the memories of the truths of our faith in the arts. Whoever says that Scripture prohibits the use of the arts law denies the use of our God given talents to the honor and glory of God. Section 33. We believe that Christ will come again in the flesh as recorded in and taught in the Nicene Creed. Section 34. The moral code of the Christian life is to be found in Holy Scripture, the teachings of the church and parents. Section 35. The Ten Commandments and the double commandment of Jesus Christ are binding for all generations. Section 36. The Church is the Mystical Body of Christ, united in true faith handed down by Apóstales through the ages, with Christ as its head. Section 37. We believe the church is led by the Holy Spirit in all its teachings, holy tradition [the Scriptures] and its interpretation of the creed, the seven holy synods and the teachings of the fathers.

ARTICLE XXXVIX

Section 1. We believe that the church of Christ is a “community of communities. That the presiding jurisdiction each community or diocese a bishop in his own right, a successor of the Apóstales in ministry and [under Primadover and canon of this Communion], that all the bishops assembled in general council Christian world are the only body infallible in matters of doctrine, that the Bishop of Rome is based on the decisions of the general council as much as any other Bishop, that by virtue of his rank as bishop of the West, the successor of Peter is a “rule of honor “in the hierarchy of the entire Church in the Western Church it has a” primacy of jurisdiction “which gives you the privilege and duty of coordinating the overall activities of the Western Rite, to keep an eye out for the sound and alarm against heretical movements, to express his considered opinion on appointments and local elections Episcopal loads, to convene a general council, to collect fees for purposes approved conciliar church-wide such as foreign missions, maintenance of central agencies, etc. But he does not have the powers of an absolute monarch, able to appoint and remove bishops at will, to send representatives to local churches to be responsible only to limit the jurisdiction of local bishops and their courts [this does not condemn a court conciliar appeals adopted in Rome, but disapproves the withdrawal of the local jurisdiction of certain cases of cancellation of the union for example] to reserve certain kinds of sins exclusive absolution of Pope etc. In the old Christian church, the pope is a constitutional president in the service of the church, not autocratic. Section 2. The old Roman Catholicism welcomes union all those, the dedicated and clergy and groups who hold more or less independent Christians imported, the “old” alleged Christian position, but the church will not sacrifice his orthodoxy simply to achieve this unit. Please “many grains are collected in a pan, so many members of the church drawing near to God can make one bread, one body.” And following the example of our Blessed Lord, that the church and its clergy can be taken to the life of the world, men and women can find abundant life in undivided church.

ARTICLE XL

Section 1. Following the divinely inspired teaching of the Holy Fathers and the tradition of the Catholic Church is as follows: [i] This communion adheres to the rule of faith laid down by St. Vincent of Lerins. [Ii] So accept the decrees of the First Vatican Council, which was promulgated on July 18, 1870, concerning the infallibility and the universal Obispodo of his Holiness the Pope of Rome, and also can accept the hottest historical primacy several ecumenical councils and ancient church fathers have been attributed to the popes, the bishops of Rome, the Bishops of Christ on earth. [Iii] We also accept the dogma of the Immaculate Conception, promulgated by Pope Pius IX in 1854, according to the ancient and holy tradition as being inspired and at par with the Holy Scriptures, knowing that the Christian church and its chief priest, Bishop of Christ on earth, Pope teach and spread the Christian church, nothing that would really questionable, because we sure promise of Christ, “Thou art Peter.”. [Iv] “accept the decrees of the Council of Trent in matters of discipline and that dogmatic decisions ratified at the council, seeing that they are in harmony with the early church.” [V] Whereas the Holy Mass has always been the true center of Catholic worship, we consider it our duty to declare that we maintain with perfect fidelity the ancient Christian doctrine concerning the sacrament of the altar, believing that we receive the body and blood of our savior Jesus Christ under the species of bread and wine. The celebration of Mass in the Church is neither a continual repetition nor a renewal of Jesus Christ atoning sacrifice offered once for all on the cross, but it is a sacrifice because it is the perpetual commemoration of the sacrifice offered on the cross, and is the act by which we represent upon earth and appropriate to ourselves the one offering which Jesus Christ makes in Heaven, according to the Epistle to the Hebrews, 9:11 – 12, for the salvation of redeemed humanity, appearing to us in the presence of God [Hebrews 9-24]. The character of the Holy Mass that is well understood, is at the same time, a sacrificial feast, by which the faithful, in receiving the body and blood of our savior, come into communion with each other [1 Corinthians 1:17]. [VI] hope that Catholic theologians in maintaining the faith of the undivided Church, will succeed in establishing an agreement on the questions that have been controversial over from the divisions that have arisen between the churches. Beseech priests under our jurisdiction to teach, preach and instruct youth. Especially essential Christian truths professed by all the Christian confessions, to avoid, in discussing controvert doctrines, any violation of truth or charity, and in word and deed to set an example to the members of our churches in accordance with the spirit of Jesus Christ our savior. [Vii] maintaining and professing faithfully the doctrine of Jesus Christ, as given to us by the Orthodox Christian church and undivided, refusing to admit and embrace those mistakes that serious breakdown of men, has crept into the Dutch and German branches of old Catholic churches, about the time of the First Vatican Council, and his rejection of dogma and discipline given the universal church by the council of Trent and the First Vatican Council, we believe we can effectively combat the great evils of our day, is indifference in matters of religion.

ARTICLE XLI

Section 1. True to ancient heritage, the old Christian church holds the Christian doctrines of the incarnation, passion, death, and resurrection of our Lord Jesus Christ, and in him the personal union of the two natures, the human and divine. Unlike some of the “old” sectarian Christian who deny the doctrines of original sin, eternal punishment of hell or the necessity of faith for salvation, we reaffirm the Christian position on these doctrines. The church honors Virgin Mary as the Mother of God and holds true Catholic doctrine of the virgin birth of Christ. The church teaches the doctrine of the real presence of Christ in the Blessed Sacrament and spiritual efficacy of the sacrifice of the Mass for the living and for the dead. Section 2. The creed of the old Christian church is that contained in the Apostles’ Creed and the Nicene Creed. In the latter, omit the words controversial “and son” [the “filioque” of theologians], since they were added by the Roman church long after the council of Nice, and against his explicit directory which does not add nor detract. The credo. The doctrine of the first seven councils are part of the deposit of faith.

ARTICLE XLII

Section 1. There remains the customs that are not contrary to the code in effect. It is assumed that, although not shown. The customs that are not only contrary to the code but also express it reprehensible revoked without exception. Section 2. It revokes the customs that are contrary to the code but not express the loss reprehensible that the situation of hundreds years. Although centenarians they should be discouraged but can be tolerated if the Ordinary Bishop judges it prudent to attempt to delete immediately. Section 3. The laws contrary to the code are revoked, even if they are universal or particular, unless the latter are protected by an express saving clause. The lure particular clause downloading, Save particular law contrary to the code of the revocation. Section 4. The criminal laws, while not opposed to the code, are revoked unless mentioned in the code itself. This provision, however, applies only to criminal laws universal, not retail ones. Section 5. The disciplinary law except criminal also revoked unless contain implicit or explicit in the code. This provision also applies only to the universal, not particular laws. Section 6. Laws are not fully established until enacted. The laws are presumed to be territorial unless the contrary is proved. Section 7. Code laws are not retroactive. The arrangement can be made explicit, so that a retroactive law work. Section 8. For a person to be limited merely ecclesiastical law, three conditions must be met: he must be baptized, having attained the use of reason, and having finished his seventh year of age. Section 9. The rescript of the word means a write back. A rescript is an answer in writing to or otherwise considered Primate Bishop Ordinary, granting some favor or dispensing, or giving a decision or request information. The effect of low private rescripts code is limited to the parties concerned. Section 10. Rescripts is divided as follows: rescripts [i] of justice [regarding legal disputes] favor [granting a favor], and mixed rescripts [containing both elements]. [Ii] rescripts according to law, contrary to law, or to the side of the law. [Iii] funny rescripts in the form [granting a request directly], and in the form attached [who trusts grant the request to an intermediary or a “doer”]. The latter is further subdivided, is released from comisoria if matter of form loft is at the discretion of executor, and in the form required. If the executor is no discretionary power. [Iv] private rescripts [limited to cases or individuals] and general rescripts [limited not so]. Section 11. Heretics and schismatics are theoretically capable of obtaining a rescript unless such notorious cult members. Section 12. People under censorship are able to obtain a rescript declared, with four exceptions, namely a person excommunication, which is vitandas, who has pleaded or been convicted as excommunication or interdict has under a personal, or suspension. Section 13. A rescript can be obtained for other, even without their consent, and, although the latter is not obligated to use the favor granted by rescript, the rescript is however valid acceptance even before that, unless the contrary clauses it appears. Section 14. Rescripts, by which a favor is granted without the intervention of an executor, is effective from the time the letter was published, other rescripts are effective since its implementation. Section 15. Conditions in rescripts are regarded as essential for validity only when expressed by the particles, silicon, mode, or some other particle of the same meaning. Section 16. The withholding of the truth, or surreptitiously, in the decrees of the petition does not prevent the rescript is effective and valid, provided that what is required for validity according to the parishes of the needle has been expressed. Neither does obrepticio, or statement of falsehood, impair the effectiveness or validity of the rescript, provided that the only reason suggested is a real cause of motivation, or at least various proposed to be true. The defect or surreptitious obrepticio occurs in only a portion of one does not deteriorate the other hand rescript that, in case several favors are granted by the rescript together. Section 17. Nobody asked for another Bishop Ordinary a favor which has been rejected by his own Bishop Ordinary, not to mention the fact of such refusal, and match it to the fact mentioned denial, Bishop Ordinary shall not grant the favor without learning the first Bishop Ordinary the reasons for your refusal. Section 18. A favor that has been rejected by the General Bishop, and then, with no mention of such refusal, the Bishop has been obtained, it is invalid, and a favor that has been rejected by the Bishop can not be obtained after that valid Bishop overall without the consent of the bishop, even if the refusal of the Bishop was mentioned earlier. Section 19. Whenever the clause, as himself, is added to the rescripts granted any your request, they are valid even if the request is retained some truth to be otherwise needed to be expressed, but are invalid if your final cause, and the only proposed, are false. Section 20. The clause own mode, added to a rescript therefore, it consolidates the extend that any surreptitious, or omission of decrees otherwise needed, then deteriorate. But the clause does not protect against the effect rescript of essential falsehood, or obreptio. Section 21. Rescripts, even with the clause, as himself, granted to a person under common law is unable to get a favor in question, such rescripts also published in violation of a legitimate local custom or particular law, or against a right already acquired by someone else, does not hold unless a clause is added to express derogatory rescript. Section 22. Rescripts not invalidated by mistake on behalf of the person or granted, or in the name of the place in which the person lives, or the topic of the rescript, provided that, in the judgment of the Bishop Ordinary no doubt about the person or look at the matter. Section 23. If it happens that two contradictory rescripts are obtained in view of one and the same thing, the particular prevails over the general, with respect to those things, which are expressed in particular. If both are equally detailed rescripts or equally general, which is first in order of time prevails over the later, unless the later one contains a specific mention of the above, or unless the first major could not use their rescript remarkable cunning or neglect. Should rescripts were published on the same day and does not appear that the earlier ones are both rescripts is empty, and if the occasion allows a resource to be done to who gave the rescripts. Section 24. Rescripts should be treated according to the proper meaning of the words and the common use, and should not be extended to cases other than those expressed in them, Section 25. If in doubt, rescripts relating to litigation, or which impair the rights granted to other persons, or which contravene the law in the interest of private parties, and finally what were obtained in order to ensure an ecclesiastical benefits are strictly interpreted, all other widely. Section 26. A Primate’s rescript considered in which there is no executor needs to be presented to the Bishop Ordinary only when it is required in the rescript itself, or when public matters are involved, or when certain conditions need to be tested. Section 27. Rescripts for presentation does not prescribe any time can be presented to the executor at any time, provided there is no fraud or deception. Section 28. The executor of a rescript invalid performs that function before he received the rescript and is satisfied of their authenticity and integrity, unless the rescript advance information you have been sent by the authority of the donor. Section 29. If a rescript confident the executioner simply execute the task, such performance can not be rejected unless it is clearly evident that the rescript is empty for concealment or misrepresentation, or unless the executor is clear that the conditions added to rescript not have been satisfied. Section 30. The executor must proceed as directed, and unless he satisfies the essential conditions mentioned in the rescript and substantially follow the procedure properly, the execution is invalid. Section 31. The execution of rescripts relating to external forum must be made in writing. Section 32. The executor can rescripts prudent in its discretion substitute another person for himself, unless such substitution is prohibited or limited to certain people. But if they have chosen for their personal qualifications executor, he can only trust other preliminary steps to implementation. Section 33. All rescripts can run by the successor executor in dignity or office, unless the executor to elect their personal qualifications. Section 34. A rescript has been revoked by a special act of the superior remains valid until the revocation has been made known to the person who obtained the rescript. Rescripts never revoked by a contrary law, unless the law itself provides so, or unless the law is passed by the upper rescript donor. Section 35. A Primate’s rescript considered or a Bishop Ordinary is not invalidated by the Primate vacant see or Parishes, unless the clauses added to provide rescript so, or unless the rescript bestow upon someone the power to grant a favor defined persons named in this and the matter is still intact.

ARTICLE XLIII

Section 1. The methods to acquire privileges are: direct the granting by the competent authority, communication, legitimate custom and prescription. A direct award boasts a possession that has endured for a hundred years or from the time immemorial. This is a presumption of law, which yields to contrary evidence. Section 2. By communicating only such privileges as are conferred privileges granted directly to first grade, perpetual, and no special relationship to any certain place, or thing, or person, and on the other hand the ability of the person to whom it is communication should considered. Section 3. When privileges are acquired by the ipso facto communication are increased, decreased, for lost, always increase, decrease, or cease to exist in the holder of the privilege fist. Section 4. Consider the usual powers granted perpetual, or for a definite time, or for some cases, such privileges by law. Unless the degree is chosen for personal qualifications, or the express provision to the contrary is made, the normal faculties granted by the Primate consider a Bishop or the other persons mentioned in the code, do not expire with the expiry of the authority of the Bishop Ordinary to which I granted, even though he has begun to use them, but go to the Bishop Ordinary who succeeds him in the government also granted such powers belonging Bishop Bishop also general. The grant of authority also carries with it other energies, which are necessary for use, so the power to dispense includes power to absolve from ecclesiastical penalties, if there is anyone who stands in the way, but only with the In order to achieve dispensing. Section 5. A privilege to be interpreted according to its tenor, and can not be extended or restricted. The interpretation must always be such that people who have the privilege can receive a certain benevolence for the donor. Section 6. Nobody is forced to use a privilege that was granted solely on their behalf, unless there is an obligation to do so in some other land. Section 7. A privilege to be regarded as perpetual unless the contrary appears. Section 8. The privileges cease by the resignation, which was accepted by the competent superior. Any private person may waive a privilege, which is set to exclusively favor. If a privilege is granted to a community, a dignity, or a place, private persons can not renounce. Even the community itself, or the group is not free if give a privilege granted by law or if the waiver would work harm to the church or others. Section 9. The privilege does not expire with the expiry of the authority of the donor, unless she used the clause granted with the approval of our ad, or some other equivalent. Section 10. A personal privilege continues to person and the person expires. Section 11. The real privilege ceases on the absolute destruction of the thing or place: but local privileges restored if the place is restored within fifty years. Section 12. The privileges that are not burdensome to others not expire with non-use or use contrary, but they impose a burden to others expire if there is legitimate prescribing or implied waiver. Section 13. A privilege ceases also if in the course of time the circumstances have changed so that, in the judgment of the superior, the privilege has become harmful, and their use has become illegal, also ceases for a period of time or termination of the number of cases for which it was granted. Section 14. One who abuses an energy that you have been granted by privilege deserves to be deprived of the privilege itself, and if any one serious abuse any privilege granted by the Primate see, Bishop Ordinary is not to not to report the Primate considers the fact. Section 15. Although the privileges that have been obtained from the Primate consider oral can be used by the applicant in the forum of conscience, yet no one can claim any privilege use against any person in the external forum, unless he can furnish proof you legal privilege was granted.

ARTICLE XLIV

Section 1. Water baptism is a human being a person in the church of Christ, with all the rights and duties of Christians. With respect to the right, two things deteriorate its free exercise, namely, “an obstacle that impairs binding ecclesiastical communion, or censorship imposed by the church.” Section 2. A person who has completed the twenty-first year of age is a commander; under that age, a minor. They look at a male minor as being achieved puberty termination. Called an infant, a child, or small, and look at a person before puberty has not yet completed the seventh year as incompetent, after the completion of the seventh year, however, presumed to have the use of reason . All persons who are usual without the use of reason are legally in the same class of infants. Section 3. An important person has the full exercise of their rights, a child in the exercise of its rights under the energy remains of their parents or guardians, except with respect to those matters in which the law minor release prenatal age.

ARTICLE XLV

Section 1. Even the children, because they are human beings, have rights, and if they are baptized also the rights of the members of the church. However, the exercise of these rights is restricted to some extent by prenatal care. Certain rights are by natural law, independent of prenatal care, for example, the right to embrace the true religion. Canon assumes these truths on the general principle that natural law is not subject to change by canon law. But, where the full and free exercise of rights is not guaranteed to minors by natural or divine law, canon law can declare as prenatal care, and so I declare this canon, except with respect certain specified subjects. Section 2. Exceptions to this general principle is explicitly or implicitly made elsewhere in the code. Section 3. Minors after puberty can freely choose a church for his funeral and place of burial, and after the age of reason they may, without the consent of their parents, act as parties in spiritual causes.

ARTICLE XLVI

Section 1. All secular priests should at lease every three years marks a retreat for a time to be fixed by his own Bishop Ordinary, in any pious or religious house appointed for him, and no one will be excused from them, unless a particular case, for good cause, and by the express permission of the Ordinary Bishop said. Section 2. All priests, but especially the priests, are bound by a special obligation to show reverence and obedience to each his own Bishop Ordinary. Section 3. As often and as long as, in the judgment of his own Bishop Ordinary, the church needs require it, the Priests, unless the excuse some legal impediment, must accept and faithfully execute the duty to be entrusted to them by the Bishop. Section 4. After receiving the priesthood, priests should not give up their studies, especially studies sacred, and sacred subjects must follow that sound doctrine that has been handed down by parents and are commonly received by the church, avoiding profane novelties of expression and false science that is alleged. Section 5. After finishing his course of study, all priests, even if they have obtained a canonical parish or benefit, each year at least three years, unless the Bishop Ordinary exempt them for just cause, consideration of the manner determined by the Ordinary Bishop said, on various subjects of the sacred sciences which have been identified due upfront. In conferring benefits office and church, consideration will be given to that, other things were equal, have the best demonstration of these reexaminations. Section 6. In the Episcopal city and rural deaneries in several, several times a year, the days of being fixed in advance by the Bishop Ordinary, meetings and liturgical moral issues will be held, to which you can add other exercises that Bishop Ordinary may deem beneficial to the advancement of learning and administrative piety. In case it is difficult to hold meetings, discussions of the proposed questions be submitted in writing, by the regulations to be made by the Bishop Ordinary. Section 7. All secular priests and religious who are exempt even if the care of souls, and, if a conference does not take place at home, also other religious who have obtained the Bishop Ordinary of the faculty of hearing confessions, undertake to submit written solutions proposed cases, or are obliged to be present at the conference, unless you have obtained the express exemption in advance of the Bishop Ordinary. Section 8. The practice of common life for Priests should be commended and be favored: and where there already as far as possible should be continued. Section 9. All priests should wear a dress decent church according to legitimate local customs and regulations of the Bishop Ordinary, tonsure must use administrative or crown unless the accepted custom of the country is on the contrary, and must use their hair in a simple style. Do not use any ring unless the right to do so has been given by the law or privilege Primate. Section 10. Priests of less importance than your own authority and without legal reason to set aside the dress and the tonsure administrative, and after being warned by the Bishop Ordinary to amend within a month, the lure of fall of the administrative state. Section 11. Priests must totally abstain from all activities that put them between that status; must not engage in unseemly occupations, or indulge in the usual game for the money, nor carry weapons should not be given to regular hunting and must never find a package with public scandal, should not enter rooms or other similar locations without just cause or some other approved by the Bishop Ordinary. Section 12. It will be at the shows, dances, and parades, or what would be a scandal to be priests, especially in public theaters. Section 13. Privileges Immunities consist Priests immunity from military service and public civil offices, which are foreign to the administrative state. The penalty for violation of this provision of a minor Priests is automatic within the administrative state. Section 14. One who, with the permission of his own Bishop Ordinary, has gone to another diocese, remaining incardinated on your own, you can remember for just cause and with due respect to natural equity and Bishop Ordinary of the other dioceses Also, unless he has conferred a benefit on him, power to the just cause refuses permission to remain longer in their territory. ARTICLE XLVII Section 1. The church office is a term that will be taken in the strict sense unless the contrary appears. Includes the following: [i] must be established permanently, in the sense that the office itself is permanent, if the incumbent loses office office itself no longer exists, it becomes simply vacant. [Ii] must be established by law, divine or ecclesiastical. The Obispodo is an office established by divine law, the general’s office of the Bishop, the Priest, etc.. established church law. [Iii] should be granted according to law. [Iv] must carry with it a certain participation in the order of ecclesiastical power or jurisdiction. If the energy is that of jurisdiction, should be regular, ie, bound by law to the office itself. Section 2. An ecclesiastical office can not be obtained without the provision valid canonical. Section 3. The qualifications required by law generally presumed not to be required for validity, unless so indicated. Since only priests are capable of ecclesiastical jurisdiction, the tonsure or some order is valid, by church law, a prerequisite for the validity of any office. The priesthood is a prerequisite for the validity of all offices, involving the care of souls. Section 4. Bishop Ordinary generally has the right of conferring offices in its territory. Section 5. The candidate should be priests and to the qualifications required by law. The office should be given to the most worthy candidate. Section 6. Appointments to all offices must rely on writing. Section 7. Any person of sound mind may, for good cause, resign ecclesiastical office, unless there is some special prohibition against it. A resignation made serious unjustified fear induced, or fraud, or substantial error, or simony, is null and void. For a resignation to be valid must be made personally in writing or orally before two witnesses, or can also be done by a power that has a special mandate, a written record of the resignation should keep the parish. Section 8. Superiors should not accept resignations without lust and provide cause. Bishop Ordinary of a place to accept or reject a resignation within a month. Section 9. When a resignation has been made and has been accepted as law, and the acceptance of that has been made known to the person who resigned, the office becomes vacant. The resignation of the person should continue in office until he has received a notice of acceptance of the above. Section 10. Once a resignation has been made according to law, there is no longer any room to change his mind, but the person who resigned can obtain the office by some other title. The acceptance of a resignation must disclose in a timely manner to those who have given the right to confer the office. Section 11. A person can be deprived of or unwilling to be removed from office by operation of law or by an act of legal superior. Section 12. The transfer from one office to another can be done only by the person who has the right to accept a resignation and remove it from the first office, and appoint the second. If a transfer is made with the consent of the priests [who’s office], the cause is just enough for her, if it is against his will, requires about the same cause and the same process that the deprivation of the office. Section 13. In the first transfer office becomes vacant when the Priest takes canonical possession of the second, unless the law or lawful superior has provided otherwise. The person transferred receives income from the first office until he is in possession of the second. Section 14. People may have chosen, nominated, or submitted a Priest for an office have no power to deprive them of it, or remember it or remove it, or transfer it to another office.

ARTICLE XLVIII

Section 1. Priests are being ordered, at least for the first tonsure. No organization, once it is received valid, can not become empty. In these consecrations are sacraments. This is because of divine law in the other, because church law expressed in this canon. But Priests can be reduced to the lay state, that is, by operation of law or by act of legal ecclesiastical authority, lose the rights and privileges pertaining to the administrative state. Section 2. Reduced to a state of major Priests Lay: [i] next to the rescript of Primate see, [ii] decreed by court according to the canon, [iii] the penalty for degradation. Section 3. Reduced to a minor priests to lay status: [i] ipso facto for the reasons mentioned in the law. These are: [a] putting aside the dress and the tonsure administrative, and not being able to amend after warning [b] by volunteering for military service without legal reason [c] freely marrying dismissal [d] of religion [and ] taking her religious profession declared void for fraud on your part. [Ii] on its own motion, with notice to the Bishop Ordinary, [iii] the decree of Bishop Ordinary, for just cause, namely, if the Bishop Ordinary, all things considered, prudent judges that priests can not be promoted to holy orders to honor the administrative state. Section 4. Readmission to the administrative state. This is possible, but requires, for Priests minor, permission from the Bishop Ordinary of the parishes in which he was incardinated, to be granted only after a careful excardination his conduct, and an appropriate period of freedom conditional for Priests is important, consider the Primate permission. The management is never repeated. Tonsure nonuniform fist. Section 5. A Priests who received holy orders under obligation of grave fear, and when fear was removed, then the organization ratified the at least tacit, exercising in order with the intention of such an act subject to administrative duties may be reduced the lay state by the trial court on the legal evidence of the obligation and desire to ratification, without the obligations of celibacy and the canonical hours. Section 6. All cases must first be submitted to the office of Primate before any Priests can be reduced to the lay state.

ARTICLE XLVIX

Section 1. Belongs exclusively to the ecclesiastical authority of the provinces Primadoa dioceses, abbeys or religious, upright Parishes and prefectures apostolic church, as to change its boundaries, to divide, to join or to delete. Section 2. In law, the term “diocese” also includes the abbey or the bishop, and the bishop of the term includes a territory of the abbot or bishop, unless the contrary appears from the nature of the case or the context. Section 3. The territory of each diocese should be divided into different parts, each part is to be assigned their own church with a defined portion of the population, and their own proper priest as rector of that territory should be responsible for the necessary care because of souls . And prefectures apostolic vicariate should be divided in the same way where it can be done conveniently. Section 5. The parts of a diocese are parishes, parts of a vicariate apostolic or a prefecture, if allocated its own rector, called the quasi-parishes. Section 6. Parishes different for people of various nationalities tabs or dwelling in the same city or territory, and for some families or individuals, can not be created without special indult of the Primate, with respect to such parishes already in existence , no change be made without consulting the Primadoconsidera. Section 7. The Bishop must divide its territory into regions or districts consist of several parishes, which are called the foreign parishes, the deaneries, arch-presbyteries, etc.. Section 8. If such a division, under the circumstances, it seems impossible or inappropriate, Bishop Primadove consulted, unless the latter provision has already been made.

ARTICLE L

Section 1. The Primate Parish consists congregations, tribunals, and the sacred offices are listed and described that in the code. The procedure for the transaction of business in the various units is governed by general and specific rules decreed for them by the Bishop Ordinary, and all those who belong to congregations, tribunals, or sacred offices are bound to secrecy as provided in their respective rules. Section 3. No important business or extra ordinary bishop can not be processed unless previously been disclosed to the Bishop Ordinary. All favors and resolutions require approval of the Bishop Ordinary, except those for which the special powers granted to congregations, tribunals, or office and also excepting the Bishop Ordinary decisions. Section 4. The ability of the various units is determined by law, and in case of occurrence of a dispute about it, should be decided by a committee of bishops especially indicated for each such occasion by the Bishop Ordinary. Section 5. A prefect presides over each congregation, or, in case he presiding Bishop Ordinary thereof, is headed by a secretary, and is otherwise in such people as Bishop Ordinary assigned to each, with other helpers needed. Section 6. The Sacred Congregation of the Primate’s office has custody of faith and morals; crimes jurisdiction over certain; condemnation of books, fast Mass for Priests, etc.., Prepares the agenda for the General Synod , erected and divided diocese, and oversees its government proposes candidates to the bishops, auxiliary is responsible for the discipline of the clergy and people in general, priests, canon, associations of faithful church property, has exclusive jurisdiction over matters relating to the government, discipline, studies, property, and religious privileges. Section 7. The Sacred Congregation of the Sacraments has to discipline his province, as distinguished from the doctrine and rites, sacraments encase not – the consummation of the marriage, the validity of Holy Orders, etc..; Total stipends, religious taxes, take care with regard to rites and ceremonies in the church. It acts as a court under special rules in the causes for beatification and canonization, including, for this purpose a historical section. Section 8. The Sacred Congregation for ceremonial and ecclesiastical affairs Extra Ordinary Bishop regulates ceremonies Primad office and sacred functions performed by the Bishops in Wexford; handles certain matters that require negotiations with civil governments; tenure and tips Meeting of Bishops; jurisdiction to places where the sacred hierarchy is not yet established; decides that matters involving the precedence or Bishops or delegates to consider Primate, is generally the load of studies and training center. Section 9. It is further provided in these canons for the erection and the appointment of other courts or offices by Bishop Ordinary if the need arises. Section 10. The Bishops are the successors of the Apóstales and divine institution are placed on the particular churches, governing with ordinary jurisdiction under Bishop Ordinary and General Synod. Section 11. Before anyone gets up to the Bishop’s office must prove his fitness in the manner determined by the Primate considered. Section 12. When choosing a bishop consecration must receive within three months of the receipt of your letter of appointment, and within four months must come to his diocese. Section 13. A resident bishop is the Bishop Ordinary and immediate priest of his diocese, but he can interfere in any way in his government until he has taken canonical possession. The canonical possession is taken showing the letter of appointment to the chapter of the church of the parish in the presence of the secretary of the chapter or the chancellor of the Parishes. Section 14. Bishops Residents have the right and duty to govern Parishes in temporal and spiritual matters, with legislative power, judicial, and coercive. Be exercised according to law. Episcopal laws become effective immediately enactment unless otherwise provided. The way of the enactment is determined by the bishops themselves. Even religious synod, the bishop is the sole legislator. His judicial power can be used in person or be delegated. Section 15. The Bishops of the resident and the owner, from the time they receive notice of their appointment, have certain privileges and insignia. The residential bishops, since taking canonical possession of his see, on the other hand have the right to receive episcopal revenues. Section 16. Before his appointment canonical candidate to make the profession of faith according to Article IX, Section 1 and take the oath of fidelity the Primate view. Section 17. The primary duties of the Bishop Parishes are rule, consider the enforcement of the laws of the church, prevent abuses, safeguarding the purity of faith and morals, arid promote Catholic education. He must also preach the word of God in person unless excused legal, convenient and well appointed preachers of Priests. He is limited by the law of the residence, and the extent and time of your vacation are regulated by law. Section 18. He is bound to apply the pro people total, ie to the people of his diocese, on the eighth times a year. The details of this important obligation are exactly the same as that of priests. Section 19. He must make an annual report to the Primacy see the status of their dioceses. Section 20. They should make an official visitation of his diocese, partial or complete, annually. The Bishop may perform this office personally or through the general bishop or other representative. If the Bishop does in person, it can be accompanied by two priests. Religious exempt, however, can be visited by Bishop only in cases expressly provided for in the law. The visitation is fatherly fashion, a proper appeal without suspensive effect of the precepts and decrees facts regarding visitation. Unnecessary delays and the imposition of discomfort or serious charges regarding visitation should be avoided, no gift can not be accepted, but the board, accommodation and traveling costs can be equipped according to local custom. Section 21. The Bishops of the holder can not exercise any power in his diocese of the owner, and even do not take possession of it. To encourage you to offer the favorable total people see the owner occasionally motif of charity, but no obligation to do so. Section 22. The Bishops of the holder entitled to the same privileges and insignia that bishops residents. Section 23. Coadjutor fall into three classes: first, as Coadjutor Bishop of the person with the right of succession, secondly, as Coadjutor Bishop of the person without right of succession, and the third, Coadjutor Bishops are given the . The first class to succeed Bishop in the governance of the parishes after his death or retirement, those of the second class, called Bishop Ordinary strictly solitary office vacancy immediately see, those of the third class or lose their office or succeed to see, but remain in the same position subordinate to the administrator of the parishes and the new Bishop. Section 24. Bishop Ordinary General Synod and have the exclusive right to appoint a Bishop Coadjutor for. A Coadjutor is usually given to the person of the bishop with right of succession, sometimes, however, you get to the parishes. A given Coadjutor Bishop of the person without right of succession is called an auxiliary specifically. Section 25. The rights of a person given the Coadjutor Bishop should be learned from the letter which he was appointed Primate. Unless the letter provides otherwise, a Bishop Coadjutor given a completely incapacitate you have all the rights and duties of bishops, others have only such power that the Bishop grant you. Bishop usual not delegate to another coadjutor any work that can and want to do. Whenever the Bishop requested to do so, the coadjutor, unless some legal impediment prevents it must undertake the pontifical functions and others that the Bishop himself would otherwise limited for. Section 26. A coadjutor given Parishes may exercise within the territory as belonging to the bishops, with the exception of sacred ordination in other matters he has any power entrusted to him by the Primate or Bishop considered. Section 27. Each coadjutor, to take canonical possession of his office. Demonstration of the need necessarily the letter of appointment containing Primate Bishop. A coadjutor with right of succession and given a coadjutor parishes should moreover show the letter to the chapter. If the Bishop is in such condition that it is incapable of a human act, all taking possession of curates simply showing the letter to the chapter. Section 28. It requires each coadjutor, Bishop like it, can not reside in the parishes, and the outside of vacation time chosen according to canon, he absent himself except for a short time and with the permission of his bishop . Section 29. A coadjutor with right of succession, as soon as the episcopal see becomes vacant, immediately becomes Bishop Ordinary of the parishes to which he was appointed, provided he had taken legal possession of his office. Section 30. The office of an assistant to the bishop expires unless the letter of the Primate provide otherwise. If a coadjutor was given to the parishes, his office continues even after considering becomes vacant.

ARTICLE LI

Section 1. The religious synod is a consultative body which according to law must be called by the Bishop each year, to consider measures for the welfare of the clergy and people of the parishes. Section 2. It is convened and presided over by the Bishop, and is usually held in the Parish Church. Section 3. The who should be called and should address the synod are: The General Bishop, the canon of the church of the parish or religious Consultant, the rector at least the main training center, rural deans, a deputy from each Collegiate Church, the priests of the city where the synod held at least one priest from each rural deanery, and abbots who govern and top of each religious institute administrative Parishes. Besides these, the Bishop may also invite other synod, with the same advisory vote unless the invitation otherwise provides. Section 4. Synod members can not be represented by proxy. Section 5. The agenda can be prepared in advance by committees appointed by the Bishop. Copies of proposed measures age given members before meetings. Section 6. The measures should be discussed freely in the synod. Section 7. But the Bishop is the sole legislator in the synod, the others having only a consultative vote himself subscribes to the constitutions of the Synod, and these, if they are enacted at the Synod, immediately become binding unless expressly is made to the contrary. Section 8. The religious synod must comply with Article VI, Section 2 of these canons. Section 9. Territorial Parish consists of those persons assisting the bishop in the governance of the Parishes. So overall includes Bishop, the Officer, the Chancellor, the promoter of justice, the defender of the bond, judges and examiners Synod, the Priest Consultant, auditors, notaries, messengers and guards. Section 10. These appointments are all made by Bishop and be in writing. The appointees must take an oath before the Bishop to meet their office faithfully must transact all business according to law under the authority of the bishop, and must be kept confidential matters confidential under law. Section 11. Bishop Bishop appoints General, which also has power to remove at will. Gen. Bishop is a Bishop Ordinary place1 and assists the bishop with ordinary power in the entire territory. Only one must be designated, unless more are necessary, but when he is absent or incapacitated the Bishop may appoint another to take its place. Section 12. His qualifications are: he must be a priest of the secular clergy unless the parishes are in the care of a religious institute, in this case it may be a member of it, he must be at least thirty years of age, truly doctorate in theology and canon law, a man of sound doctrine, character, high and prudent management experience, not a brother, a nephew, or uncle of the Bishop, or, except in case of necessity, a Priest or the one who has the care of souls, but he may be chosen from the parishes themselves. Section 13. Its jurisdiction is the same as that of Bishop except in matters, which the Bishop has reserved to himself or as law requires a special mandate of the Bishop. He can generally run the Primate rescripts see what is sent to the Bishop or an earlier rule of Parishes, and in general it is also the normal faculties are granted by the Bishop Primate considered ordinary. Section 14. Substances, which according to law are beyond the jurisdiction of the Bishop of General without a special mandate, are: (i) to grant incardination excardination and (ii) to fill ecclesiastical offices (iii) to convene the synod (iv) to designate Priests (v) to remove Bishops Parish (vi) to erect religious organizations (vii) to reserve sins (viii) to grant letters dimisoria (ix) to allow marriages of consciousness (x) to consecrate places (XI) give permission to build a church (XII) authenticate the relics (xiii) allow public veneration of relics has been lost ancient authentication (xiv) set a legal charge for the celebration of the Mass of foreign priests in poor churches ( xv) establish benefits (xvi) join or confer benefits (xvii) grant canonical investiture (xviii) allow the sharing of benefits (xix) act as Bishop Ordinary in causes of beatification and canonization (xx) ecclesiastical penalties inflicted (xxi) to remit a penalty is imposed by a judge (xxii) acquit apostates, heretics, or schismatics of excommunication. Section 15. Gen. Bishop must refer the main events of the parish to the bishop, and must notify the measures which have had or should be taken to safeguard the discipline of the clergy and people. He should not use his powers in any way contrary to the mind and will of the bishop, and can not give valid a favor has been denied by the bishop, except with your consent. Section 16. He has the right of precedence over the rest of the parish priests, unless the character has another Episcopal Priest and generally does not the Bishop. Should he be bishop himself has all the privileges of Bishops honors holder, otherwise you are entitled, for the duration of their office, to the privileges and insignia of a prothonotary apostolic. Section 17. The general jurisdiction of the Bishop for his resignation expires according to the canon, his memory made known to him by the Bishop or Bishops for the vacant see; always suspending suspending the Episcopal jurisdiction, and expires if the jurisdiction the Episcopal consider transferring from one bishop to another bishop. Section 18. In considering cases becomes vacant, all acts except confer benefits or ecclesiastical offices, which have been made by General Bishop before he received a notice of the death of Bishop, are valid, if the account reaches become vacant by the resignation, transfer, or retirement of Bishop, acts done by General Bishop after that, except confer benefits or office, are valid until the time when he learns that the Primate see has accepted the resignation , or has transferred or removed to Bishop. In the latter case the same is true of the acts done by the Bishop himself before he receives notice of the action of the Primate see. Section 19. The Officer is religious official appointed by the Bishop with ordinary judicial power. He may have one or more assistants, Vice-official calls. All should be priests, learned in canon law, and not less than thirty years of age. They are appointed by the Bishop, and removable by him. Section 20. The chancellor is appointed by the Bishop Priest to take care of the Parish records on file, if necessary it can be given to an assistant, called the Vice-Chancellor. The chancellor is under notary office. Section 21. The promoter of justice and defender of the bond. These are judicial officers appointed by the Bishop. Priests must be of good reputation, proven prudence and zeal for justice, learned in canon law. The duties of the promoter of justice relate to criminal prosecution and contentious cases which, in the judgment of the Bishop Ordinary, may involve public welfare. The duties of defending cases concern Bond in which the marriage bond or holy orders is at stake. Section 22. The judges of the Synod. In each diocese there be no more than twelve judges appointed by the Bishop, with delegated judicial power. Priests must be of good character, learned in canon law, and may be out of the parishes. If you are designated in the religious synod Synod call you, if they are designated outside the synod, the Bishop will call Prosinodal judges in any case it is equal jurisdiction, depending entirely on the delegation. Section 23. The code provides that Synodal examiners and consultants should be appointed Priest in the synod, however, between the synods, or if they do not carry out a synod, the Bishop may make appointments for consultation with the chapter of the Parish. Call so designated examiners Prosinodal. Examiners and Consultants Priest can not be removed by Bishop except for grave and after consultation with the chapter. Section 24. Examiners have two somewhat distinct roles: first, conduct certain examinations for Bishop, secondly, to advise on the course of the procedures for the removal and transfer of immovable Priests. Examinations in which are those used primarily for candidates for Parishes, in the examination of candidates for orders, powers aspiring to hear confessions or preach, and the lower clergy. Section 25. A chapter of canons is a corporation or corporations college, consisting canon, and having as its main duties solemn care functions in the church to which they are attached, and certain services to be rendered to the Bishop. They are divided into chapters simply Parish and Collegiate. The chapter of the parish has certain advisory functions to the Bishop from the government of the parishes, and in case of a vacancy in the view takes over the government until a new bishop appointed, but must appoint a Bishop for the Chapterhouse Royal Government of Parishes. Section 26. Religious Consultants. These are priests of high character, known for piety, learning and prudence, to be appointed by the bishop in the diocese where the parish chapters have yet to be established. There are to be six, or, in the diocese of few priests, at least four, and must be appointed by the Bishop for three-year terms. None of them should be removed during his term of office except for grave reason and after consultation with the other consultants. The board takes the place religious Consultants Chapter of the Parish as advisors to the Bishop, while dealing either considering or while being embarrassed or vacant, which gives the code section of the parish, the same should also be understood from the board religious Consultants. Section 27. When consideration is vacant, unless Primate administrator or some other arrangement has been made by the Primate considered, the government of Parishes chapter rests on the Parish Church, which must, within eight days of receiving notice of the vacancy, appoint a governing Capitular Bishop Parishes. If special provision of the Primate see anywhere particular, Bishop Ordinary or another Bishop draws a parish administrator vacancy, the latter has all the powers, and only, belonging to a Bishop Chapter, and is subject to the same obligations and penalties. Section 28. A Bishop Forane, or rural dean, is a priest who is placed by the bishop in charge of a deanery. He is generally Priest, is always appointed by the Bishop, and is removable by him at will. Their duties are primarily exercise some supervision over the priests of his district, for which purpose he must visit them occasionally prescribe officially by the Bishop. Also, in case of serious illness of any of these priests, he must see to it that have spiritual and material support, etc.., And in case of his death, to see that they have proper burial and that the roles and membership Parish are not disturbed, the dean also presides at meetings or conferences for district and reports once a year to the Bishop.

ARTICLE LII

Section 1. Worship is the Most Holy Trinity, to each of the divine persons, our Lord Jesus Christ, even under sacramental species, is latanias cult, which is due to Mary Mother of God worship blessed is he that is due to others who reign with Christ in heaven is worship. At relics and sacred images are also due a veneration and worship, which is relative to the person to whom the relics and images relate. Section 2. If worship is offered on behalf of the church for those legal deputies for this function and acts which, by the institution or the church should be offered only to God, and the saints and blessed, are public worship, if not , is private. Section 3. It belongs to the Primate looks exclusively to control the sacred liturgy and to approve the liturgical books. Section 4. It is unlawful for Christians in any way assist or participate actively in the sacred worship of non-Catholics. The passive voice or presence simply material, courtesy, duty, or civil respect, for a grave reason to doubt it must have the approval of the Bishop can be tolerated, at funerals, weddings, and other such celebrations not of Christians, so there is no danger of perversion or scandal. Section 5. The prayers and exercises of piety should not be allowed in churches or oratories without review and express permission of the Bishop Ordinary, that in difficult cases to refer the whole matter Primate considered. Section 6. Ordinary Bishop can not approve the new litany for public recitation. Section 7. In the exercise of worship church ministers must rely exclusively ecclesiastical superiors. Section 8. Bishop Ordinary of the places to be that the provisions of the sacred canon regarding divine worship are observed, especially that in divine worship whether public or private, or in the daily life of the faithful, not enter any superstitious practice, and not recognizing anything that is foreign to the faith, or out of harmony with church tradition, or has the appearance of looking under the benefit. If the Bishop Ordinary to make its territory any law in this matter, including all religious to be exempt undertake to observe them: and Bishop Ordinary may visit their churches and public oratories for this purpose. Section 9. Music is instrumental, organ or other instruments or voice, in which there is any dye on the lascivious or impure, should be excluded entirely from churches and liturgical laws regarding sacred music must be observed.

ARTICLE LIII

Section 1. Each institute has those privileges, which are contained in the code, or could have been concedidote directly by the Primate considered: each communication privileges hereinafter excluded. The privilege of enjoying a regular order, also belong to the nuns of the same order, provided they are able to enjoy them. Section 2. The regulars, men and women, including beginner (unless those nuns who are not subject to higher regulars) are exempt along with their homes and churches in the jurisdiction of the local Ordinary Bishop. Except for pre law. Section 3. The institutes with simple vows not enjoy the privilege of exemption. Unless specifically granted them. Section 4. Is not permitted to transfer to another religious school, even though he is a strict observance, without the permission of the Primate. Section 5. Each society whether male or female, whose member religious life imitating way to live in community under government than as approved constitution, but not be limited by public vote usually three, be inappropriate a religious institute or its member to be appropriate to point out by name religious. Section 6. Not allowing people to wear the dress lay administration, unless the training center students and other aspirants to holy orders, or those placed to hire legal for a church service, while they are in the same church or participating in a church ministry outside the church. Beginners male, although classified as lay persons, lawful use a habit, which often coincides with the administrative dress. The altar boys while wearing a chasuble in church or religious services elsewhere, are strictly within the exception.

ARTICLE LIV

Section 1. They call those who are dedicated to the divine ministry for at least the first tonsure Priests. They are not all the same degree, but there is a sacred hierarchy between them, which is subordinate to any other. By divine institution, the sacred hierarchy with respect to order consists of bishops, priests and ministers, with respect to the jurisdiction is Bishop and Bishop Ordinary subordinate other grades have been added to them by the ecclesiastical institution. Section 2. The order is conferred by a sacred rite of ordination; jurisdiction, except in the case of Bishop Ordinary by canonical mission. Bishop Ordinary obtains the primacy of jurisdiction of the General Synod. Section 3. The first tonsure is not a command but a preparation for the orders. , However, is recognized as the entry in the administrative state, and is classified with the orders, the rite by which it is being called conferred ordination. As the orders, never repeats. Section 4. Ordination is a sacred rite, which gives the energy of the order. It’s certainly a sacrament if bishops, priests and deacons. It is almost certainly a no sacrament, but a sacramental, in minor orders, and most probably also in the management of subdeacon. Section 5. The canonical mission means conferring of ecclesiastical office of a competent ecclesiastical superior according to law or the right of jurisdiction in some other way. Section 6. A prelate in the strict sense is a Priest who has general jurisdiction in the external forum. He can be religious or secular priests. But religious superiors as such have only dominative power over their subjects except administrative exempt religious societies, who have jurisdiction in true in internal and external forums. Religious superiors are therefore only religious administrative exempt religious institutes. Religious in the strict sense are: Bishops residents and not just a headline, since they have no jurisdiction; religious, apostolic bishops, Bishop Genres; higher administrative exempt religious societies. Priests do not usually classified as religious, despite the undeniable fact that they have some very limited jurisdiction in the external forum. Section 7. The cause of the honors of Religious Priests is that they have been honored with a title prelatial by the Primate, but without jurisdiction.

ARTICLE LV

Section 1. For the first tonsure that converts an incardinated priests in parishes for which service he was promoted to the administrative state. Section 2. One should be sorted by its own proper bishop, or a letter dimisoria him. It is unlawful for another Bishop Ordinary without lyrics so dimisoria. Section 3. Bishop appropriate for ordination in the case of non-religious candidates is the Bishop of the place where the candidate has a home and a home, or a home with no origin in the latter case an oath to the applicant’s intention to remain in parishes is usually required. Section 4. A Bishop Ordinary usually their own issues to the service of his own diocese. Other cases, however, are possible. Section 5. If a bishop confers tonsure on one of his own songs, thinking for the service of another diocese settled, by agreement with the Bishop of the diocese, the candidate is immediately incardinated in another diocese. Section 6. If a Bishop ordains its own clergy, thinking to service some other dioceses not yet determined, the priests are incardinated by the first tonsure in the parishes of Bishop ordered, but will be later transferred to another diocese and incardnation excardination formal . Section 7. To be a another diocese priests incardinated valid, it must obtain its Bishop Ordinary Letterman perpetual and absolute excardination signed by the Bishop Ordinary, and Bishop Ordinary of the new Parish of incardinated letter also perpetual and absolute signed by the Bishop Ordinary. Section 8. General Bishop can not grant or incardination excardination without a special mandate, and neither can the Bishop Capitular unless after a year of the vacant Episcopal see and with the consent of the chapter. Section 9. A Bishop Ordinary is not to incardinar one another diocese priests unless the necessity or advantage of his diocese require it, with due regard to the requirements of the law with respect to a canonical title for ordination. Unless he is satisfied that an authentic document has been obtained legal excardination. and unless he has the other part of the Parish of dismissal, under secrecy if need be, the evidence required regarding the Priests birth, life, moral character, and studies, especially if the Priests the question is of a different language and nationality, and the Bishop Ordinary of dismissal is limited by a grave obligation in conscience to see to it that these statements are true. Unless the Priests has declared under oath before the Bishop Ordinary or his delegate that he wants to be permanently assigned to the new parish as the sacred canons.

ARTICLE LVI

Section 1. The General Synod of the Communion that according to law must be called every two years, to consider measures for the welfare of the clergy and people of the old Latin Rite of the Church. Section 2. It is convened and presided over by Bishop Ordinary and is usually held in the Primate of the Latin-rite Archdiocese of Canada. Section 3. Synod members can not be represented by proxy. Section 4. The agenda can be prepared in advance by committees appointed by the Bishop Ordinary. Copies of the proposed measures etc. should be given to the members before the meetings. Section 5. The measures should be discussed freely in the General Synod. Section 6. Bishop Ordinary of the Synod of Bishops elected on the acceptance of the election, all assumed the rights and privileges of that office without having to take canonical possession as in the case of Bishop Ordinary. Section 7. Bishop Ordinary is a primacy of honor also one of jurisdiction. The primacy of jurisdiction extends to the exercise of what is necessary and beneficial to the whole church. He does not yet have the infallibility of the Roman Pontiff. Section 8. Moreover future provided that Bishop Ordinary may submit his resignation to the General Synod and the body may or may not accept the resignation.

ARTICLE LVII

Section 1. The General Synod may occasionally make changes and additions to these constitutions and canon. Section 2. It provided that the errors in typing and spelling do not override any or all of these constitutions and canon.

Section 3. Moreover future provided that the canons in this code of canon and invalidate any other code of canon. Only those canons in this code of canon are those to tie on the obedience of all within the fellowship of this church. Section 4. These constitutions and canons, after being approved and adopted, will tie on the obedience of all within the fellowship of this church, and may implement further by the General Synod of the Church. Promulgation of the Constitutions and Canons of the OLD ROMAN CATHOLIC CHURCH LATIN RITE (The Training Center students who complete the study of the constitutions and canons of the Old Latin Rite Roman Catholic Church in the world can write extensive reexamination for credit toward the degree Bachelor of Sacred Theology).

BONIFACE Primate Archbishop GROSVOLD

Archdiocese of Canada, U.S. and South America

Old Latin Rite Roman Catholic Church


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