OLD ROMAN CATHOLIC CHURCH LATIN RITE

Inicio » MISAS GREGORIANAS » EL SANTO ROSARIO

EL SANTO ROSARIO

http://www.facebook.com/TierradeMariaCol

@tierrademariaco

http://www.maryslandmovie.com/

 

Escuche pinchando aquí el Santo Rosario, en latín, rezado por el Santo Padre Juan Pablo II

LA VIRGEN DEL ROSARIO

Rosas de oración por la Reina de los Cielos
Rosario Introducción

 

El rosario (rosario de América, “jardín de rosas”) es un ejercicio religioso, donde un número determinado de oraciones se recitan y un collar de cuentas (una corona de flores, a menudo llamado un rosario) se utiliza para llevar la cuenta.

Este de los monjes cristianos comenzó la práctica cristiana en el siglo III. El origen del Rosario Católica Romana moderna es asociado más frecuentemente con Santo Domingo, fundador de la orden de los dominicos en el siglo 13. Según la Enciclopedia Británica “, que alcanzó su forma definitiva en el siglo 15 a través de la predicación de la República Dominicana, Alan de la Roche y sus colaboradores, que organizaron las Cofradías del Rosario en Douai en Francia y en Colonia. En 1520 Pope Leo X le dio el rosario aprobación oficial. ” Pero, lo que hace especial rosario? La Virgen Santísima nos dieron las razones (tal como se indica a Santo Domingo y el Beato Alan). Éstos son los catorce promesas de María a los cristianos que rezan el rosario.

Quien me servirá fielmente por el rezo del Rosario, recibirá señales de gracias.
Prometo mi protección especial y las mayores gracias a todos aquellos que se recita el rosario.
El Rosario será una armadura poderosa contra el infierno, destruirá los vicios, disminuirá el pecado y derrotará las herejías.
Esto causará la virtud y buenas obras de prosperar; obtendrá para las almas la gran misericordia de Dios, se retirará el corazón de los hombres el amor del mundo y sus vanidades, y los elevará al deseo de las cosas eternas. ¡Oh, que las almas se santifican por este medio.
El alma que se me recomiendan por el rezo del rosario, no se pierda.
Quien se recita el rosario con devoción, aplicándose a la consideración de sus sagrados misterios, no será conquistado por el infortunio. Dios no va a castigar en Su justicia, no por una muerte no, si es justo que se mantengan en la gracia de Dios, y ser dignos de la vida eterna.
Todo aquél que tenga una verdadera devoción por el Rosario no morirá sin los sacramentos de la Iglesia.
Aquellos que son fieles a rezar el Rosario, tendrán en la vida y en muerte la luz de Dios y la plenitud de sus gracias, en el momento de la muerte, participarán en los méritos de los santos en el paraíso.
Yo libraré del Purgatorio a los que se han dedicado al rosario.
Los hijos fieles del Rosario merecerán un alto grado de gloria en el cielo.
Usted podrá obtener todo lo que me pides por el rezo del rosario.
Todos los que propagan el Santo Rosario serán socorridos por mí en sus necesidades.
He obtenido de mi Divino Hijo que todos los defensores del Rosario tengan como intercesores a la corte celestial, durante toda su vida y en la hora de la muerte.
Todos los que rezan el rosario es mi hijo, y los hermanos de mi único hijo Jesucristo.
Más razones para rezar el rosario todos los días.

Nuestra Señora tiene 117 títulos. Eligió este título en Fátima: “Yo soy la Señora del Rosario.”
San Francisco de Sales dijo que el mayor método de la oración es: rezar el Rosario.
Santo Tomás de Aquino predicó 40 días consecutivos en Roma Italia en sólo el Ave María.
San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, rara vez visto sin un rosario en la mano.
“El Rosario es el azote del diablo” – Pope Adrian VI
“El Rosario es un tesoro de gracias” – El papa Pablo V
Padra Pío el sacerdote estigmatizado dijo: “El Rosario es el arma”
Varios papas escribió encíclicas sobre el rosario.
De San Luis María Grignion de Montfort escribió: “El Rosario es el arma más poderosa para tocar el corazón de Jesús, nuestro Redentor, que tanto ama a su madre”.
Por último, la oración Acordaos lo dice todo …

Acuérdate, oh piadosísima Virgen María, que nunca se supo que todo el que huyó a tu protección, implorando tu ayuda, o solicita su intercesión, haya sido abandonado. Animado con esta confianza, acudimos a ti, oh Virgen de las Vírgenes, Madre nuestra. A ti venimos, nos encontramos delante de ti, pecaminoso y triste. ¡Oh, Madre del Verbo Encarnado, no desprecies nuestras peticiones, pero en tu misericordia, escucha y la respuesta de nosotros. Amén.

Rosas de oración por la Reina de los Cielos

Los Misterios del Rosario.

 

Our Lady & the Church

Devotion to Mary

Whosoever finds Mary, finds life because the true Life and true Way is Jesus Christ – fruit of her womb. But we cannot find Mary if we don’t search for her and neither can we search for her if we do not know her; we don’t look or desire for something unless we know what it is. When we know and find Mary we know and find Jesus and when we know Jesus we know the Father for the Father and He are one, and when we know them both we know the Holy Spirit who proceeds from both the Father and the Son and then we can glorify the Holy Trinity.

What we believe and hold about Mary

We believe the Virgin Mary to be the virgin mother of Christ, the Incarnate Word of God as taught in the Nicene Creed.

We believe Mary to have been ever a virgin as taught by the Scriptures indirectly and taught by history and the teachings of the Fathers directly.

We also accept the dogma of the Immaculate Conception, promulgated by Pope Pius IX, in 1854, in accord with ancient and Holy Tradition as being inspired and on par with the Holy Scriptures, knowing that the Catholic Church and her Chief Shepherd, the Vicar of Christ on Earth, the Pope will teach and extend to the Catholic Church, nothing that would be of questionable truth, for we have Christ’s sure promise, “Tu es Petrus.”

We also accept the APOSTOLIC CONSTITUTION “MUNIFICENTISSIMUS DEUS”,defining the DOGMA OF THE ASSUMPTION by His Holiness, POPE PIUS XII, on November 1, 1950.

“They have said that we deify her; that is not because we exaggerate the eminence of God’s Mother, but because they belittle the eminence of God. A creature miraculously preserved from sin by the indwelling power of the Holy Ghost — that is to them a divine title, because that is all the claim their grudging theologies will concede, often enough, to our Lord Himself. They refuse to honor the God- bearing Woman because their Christ is only a God-bearing Man. We who know that God could (if He would) annihilate every existing creature without abating anything of His blessedness or His glory, are not afraid less the honor done to His creature of perfect Womanhood should prejudice the honor due to Him. Touchstone of truth in the ages of controversy, romance of the medieval world, she has not lost with the rise of new devotions, any fragment of her ancient glory. Other lights may glow and dim as the centuries pass, she cannot suffer change; and when a Catholic ceases to honor her, he ceases to be a Catholic. ”   —Msgr. Ronald Knox, The Belief of Catholics.

 

ORACIONES Y DEVOCIONARIO

Word: oración de los fines de la Misa

Word: Texto del rosario en Latín.

Escuche pinchando aquí el Santo Rosario, en latín, rezado por el Santo Padre Juan Pablo II

PDF: Vía Crucis. Ejercicio del Via Crucis por San Alfonso María Ligorio

PDF: Siete Palabras. Ejercicio de las Siete Palabras de Nuestro Señor

PDF: A los amigos de la Cruz. Texto de San Luis María Grignion de Monfort

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Inmaculada Concepción

Inmaculada Concepción

Representación de la Inmaculada Concepción por Murillo con los colores dominantes tradicionales de la vestimenta de la Virgen María -azul y blanco.

El dogma, de la Inmaculada Concepción es un dogma de fe del catolicismo que sostiene la creencia en que María, madre de Jesús, a diferencia de todos los demás seres humanos, no fue alcanzada por el pecado original sino que, desde el primer instante de su concepción, es decir, de su ser personal, estuvo libre de todo pecado. No debe confundirse esta doctrina con la de la maternidad virginal de María, que sostiene que Jesús fue concebido sin intervención de varón y que María permaneció virgen antes, durante y después del embarazo.

Al desarrollar la doctrina de la Inmaculada Concepción, la Vieja Iglesia Católica Romana Rito Latino, contempla la posición especial de María por ser madre de Jesús de Nazaret y sostiene que Dios preservó a María libre de todo pecado y, aún más, libre de toda mancha o efecto del pecado original, que había de transmitirse a todos los hombres por ser descendientes de Adán y Eva, en atención a que iba a ser la madre de Jesús, que es también Dios. La doctrina reafirma con la expresión “llena eres de gracia” (Gratia Plena) contenida en el Saludo del Ángel (Lc. 1,28) y en la oración del Ave María este aspecto de ser libre de pecado por la gracia de Dios.

 

http://www.youtube.com/watch?v=B7LNu6jCmes&feature=player_embedded

Pontifical Mass in Latin — St. Peter’s Basilica

Algunas oraciones en latín

PATER NOSTER

Pater Noster, qui es in caelis

sanctificétur nomen Tuum,

adveniat Regnum Tuum,

fiat volúntas tua, sicut in caelo et in terra.

Panem nostrum cotidiánum da nobis hódie,

et dimitte nobis débita nostra,

sicut et nos dimittímus debitóribus nostris;

et ne nos indúcas in tentationem,

sed libera nos a malo.

——————————————————————————————-

AVE MARÍA

Ave María,

gratia plena,

Dominus técum;

benedicta tu in muliéribus ,

et benedictus fructus ventris tui Iesus .

Sancta María, Mater Dei ,

ora pro nobis pecatóribus

nunc et in hora mortis nostrae .

Amen.

——————————————————————

CREDO

Credo in unum Deum,

Patrem omnipoténtem,

factórem caeli et terrae,

visibílium óminum et invisíbilium.

Et in unum Dóminum Iesum Christum Filium Dei unigénitum.

Et ex Patre natum ante ómnia saécula.

Deum de Deo, lumen de lúmine, Deum verum de Deo vero.

Génitum, non factum, consubtantialem Patri:

per quem ómnia facta sunt.

Qui propter nos hómines et propter nostram salútem descéndit de caelis.

Et incarnatus est de Spíritu Sancto ex María Vírgine et homo factus est.

Crucifixus étiam pro nobis: sub Póntio Piláto passus et sepúltus est.

Et resurréxit tértia die, secúndum scripturas.

Et ascédit in caelum: sedet ad déxtram Patris.

Et íterum ventúrus est cum glória, iudicáre vivos et mortuos:

cuius regni non erit finis.

Et in Spíritum Sanctum, Dóminum et vivificántem:

qui ex Patre Filióque prócedit.

Qui cum Patre et Filio simul adorátur et conglorificátur;

qui locútus est per Prophétas.

Et unam sanctam catholicam et apostólicam Ecclésiam.

Confíteor unum baptisma in remissiónem peccatórum.

Et exspécto resurrectiónem mortuórum.

Et venturi saéculi.

Amén

——————————————————————–

GLORIA

Gloria in excelsis Deo; Et in terra pax hominibus bonae voluntatis. Laudamus te. Benedicimus te. Adoramus te. Glorificamus te. Gratiam agimus tibi propter magnam gloriam tuam. Domine Deus, Rex coelestis, Deus Pater omnipotens. Domine Fili unigenite, Jesu Christe. Domine Deus, Agnus Dei, Filius Patris,. Qui tollis peccata mundi, miserere nobis.. Qui tollis peccata mundi, suscipe deprecationem nostram. Qui sedes ad dexteram Patris, miserere nobis. Quoniam tu solus Sanctus. Tu solus Dominus. To solus Altissimus, Jesu Christe. Cum Sancto Spiritu in gloria Dei Patris. A men.

————————————————————

SALVE REGINA

Salve, Regina, mater misericordiae;
vita dulcendo et spes nostra, salve.
Ad te clamamus, exules, filii Evae.
Ad te suspiramus,
gementes et flentes
in hac lacrimarum valle.
Eia ergo advocata nostra,
illos tuos misericordes oculos
ad nos converte.
Et Iesum,
benedictus fructus ventris tui,
nobis post hoc exsilium ostende.
O clemens, O pía,
o dulcis Virgo María.

—————————————————————————

ANGELUS

V. Angelus Domini nuntiávit Mariae;
R. Et concépit de Spíritu Sancto.
Ave Maria….
V.Ecce ancilla Dómini;
R. Fiat mihi secundum verbun tuum.
Ave Maria…
V. Et Verbum caro factum est;
R. Et habitávit in nobis.
Ave Maria…
V. Ora pro nobis, Sancta Dei Génetrix
R. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.
Orémus
Gratiam tuam, quaesumus, Dómine,
méntibus nostris infúnde: ut qui, Angelo nuntiánte,
Christi Fílii tui Incarnatiónen cognóvimus,
per passiónem ejus ad crucem ad resurrectiónis
glóriam perducámur.
Per eúndem Christum Dóminum nostrum.
R. Amen.

——————————————————————————-

REGINA CAELI
Para el Tiempo Pascual”

Regína caeli, laetáre; allelúia.
R. Quia quem meruísti portáre; allelúia.
V. Resurréxit sicut dixit;; allelúia.
R. Ora pro nobis Deum; allelúia.
V. Gáude et laetáte, Virgo Maria; allelúia.
R: Quia surréxit Dóminus vere; allelúia.
Orémus
Deus, qui per resurréctionem Fílii tui Dómini nostri
Iesu Christi mundum laetificáre dignátus es,
praesta quáesumus, ut per ejus Genetrícem
Vírginem Maríam, perpétuae capiámus gáudia vitae.
Per eúmdem Christum Dominum nostrum.
Amen.

————————————————————————————–

ANIMA CHRISTI

Anima Christi, sanctifica me.
Corpus Christi, salve me.
Sanguis Christi, inebria me.
Aqua lateris Christi, lava me.
Passio Christi, conforta me.
O bone Iesu, exaudi me.
Intra tua vulnera absconde me.
Ne permittas me separari a te.
Ab hoste maligno defende me.
In hora mortis meae voca me.
Et iube me venire ad te,
ut cum Sanctis tuis laudem te
in saecula saeculorum.
Amen.

——————————————————————————-

VENI, CREATOR SPIRITUS

Veni, Creator Spiritus, mentes tuorum visita,
imple superna gratia quae tu creasti pectora.

Qui diceris Paraclitus, altissimi donum Dei,
fons vivus, ignis, caritas, et spiritalis unctio.

Tu, septiformis munere, digitus paternae dexterae,
Tu rite promissum Patris, sermone ditans guttura.

Accende lumen sensibus, infunde amorem cordibus,
infirma nostri corporis virtute firmans perpeti.

Hostem repellas longius, pacemque dones protinus,
ductore sic te praevio vitemus omne noxium.

Per te sciamus da Patrem, noscamus atque Filium;
Te utrisque Spiritum credamus omni tempore.

Deo Patri sit gloria, et Filio, qui a mortuis
surrexit, ac Paraclito, in saeculorum saecula.
Amen

——————————————————————————————-

TE DEUM

Te Deum laudamus:
te Dominum confitemur.
Te aeternum Patrem
omnis terra veneratur.
Tibi omnes Angeli;
tibi caeli et universae Potestates;
Tibi Cherubim et Seraphim
incessabili voce proclamant:
Sanctus, Sanctus, Sanctus, Dominus
Deus Sabaoth.
Pleni sunt caeli et terra
maiestatis gloriae tuae.
Te gloriosus Apostolorum chorus,
Te Prophetarum laudabilis numerus,
Te Martyrum candidatus laudat exercitus.
Te per orbem terrarum
sancta confitetur Ecclesia,
Patrem immensae maiestatis:
Venerandum tuum verum et unicum Filium;
Sanctum quoque Paraclitum Spiritum.
Tu Rex gloriae, Christe.
Tu Patris sempiternus es Filius.
Tu ad liberandum suscepturus hominem,
non horruisti Virginis uterum.
Tu, devicto mortis aculeo, aperuisti
credentibus regna caelorum.
Tu ad dexteram Dei sedes, in gloria Patris.
Iudex crederis esse venturus.
Te ergo quaesumus, tuis famulis subveni:
quos pretioso sanguine redemisti.
Aeterna fac cum sanctis tuis in gloria numerari.
V. Salvum fac populum tuum, Domine, et benedic hereditati tuae.
R. Et rege eos, et extolle illos usque in aeternum.
V. Per singulos dies benedicimus te.
R. Et laudamus nomen tuum in saeculum, et in saeculum saeculi.
V. Dignare, Domine, die isto sine peccato nos custodire.
R. Miserere nostri, Domine, miserere nostri.
V. Fiat misericordia tua, Domine, super nos, quedammodum speravimus in te.
R. In te, Domine, speravi: non confundar in aeternum

—————————————————————————————–

Signum Crucis

PER signum Crucis de inimicis nostris libera nos, Deus noster.

In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.

Ad Crucem (a la cruz):

Confiteor

CONFITEOR Deo omnipotenti, beatae Mariae semper Virgini, beato Michaeli Archangelo, beato Ioanni Baptistae, sanctis Apostolis Petro et Paulo, et omnibus Sanctis, quia peccavi nimis cogitatione, verbo et opere: mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa. Ideo precor beatam Mariam semper Virginem, beatum Michaelem Archangelum, beatum Ioannem Baptistam, sanctos Apostolos Petrum et Paulum, et omnes Sanctos, orare pro me ad Dominum Deum nostrum. Amen.

Symbolum Apostolorum

CREDO in unum Deum* Patrem omnipotentem,* factorem caeli et terrae* visibilium ómnium*et invisibilium*. Et in unum Dominum *Iesum Christum, * Filium Dei unigenitum. * Et ex Patre natum *ante omnia saecula. * Deum de Deo, * lumen de lumine, * Deaum verum * de Deo Vero, * Genitum, * non factum, * consubstantialem Patri; * perquem * omnia facta sunt. * Qui propter nos homines * et propter nostram salutem * descenditde caelis, * (Genaflectitur) ET INCARNATUS EST * DE SPIRITU SANCTO * EX MARIA VIRGINE * ET HOMO FACTUS EST. * Crucifixus * etiam pro nobis; * sub Pontio Pilato * passus * et sepúltus est. * Et resurrexit tertia die, * secundum Scripturas. * Et ascendit in caelum: * sedet dexteram Patris. * et iterum venturus est * cum gloria * iudicare vivos et mortuos: * cuius regni * non erit finis. * Et in Spiritum Sanctum, Dominum * et vivificantem: * qui ex Patre * et Filio * simul adoratur * et conglorificatur, * qui locutus est * per Prophetas, * Et unam * sanctam * catholicam * et apostolicam Ecclesiam, * Confiteor * unum baptisma * in remissionem peccatorum. * Et exspecto * resurrectionem mortorum * Et vitam + venturi saeculi, Amen.

o bien,

CREDO in Deum Patrem omnipotentem, Creatorem caeli et terrae. Et in Iesum Christum, Filium eius unicum, Dominum nostrum, qui conceptus est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine, passus sub Pontio Pilato, crucifixus, mortuus, et sepultus, descendit ad inferos, tertia die resurrexit a mortuis, ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris omnipotentis, inde venturus est iudicare vivos et mortuos. Credo in Spiritum Sanctum, sanctam Ecclesiam catholicam, sanctorum communionem, remissionem peccatorum, carnis resurrectionem, vitam aeternam. Amen.

Ad grana maiora (cuentas grandes):

Oratio Dominica

PATER NOSTER, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amen.

Ad grana minora (cuentas pequeñas):

Ave Maria

AVE MARIA, gratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus. Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae. Amen.

Ad finem decadum (al terminar la decena):

Gloria

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen

En viernes de pasión se puede reemplazar por:

R. Christus factus est pro nobis oboediens usque ad mortem.

V. Mortem autem crucis.

En sábado santo se puede reemplazar por:

R. Christus factus est pro nobis oboediens usque ad mortem, mortem autem crucis.

V. Propter quod et Deus exaltavit illum: et dedit illi nomen, quod est super omne nomen.

Oratio Fatima

O MI IESU, dimitte nobis debita nostra, libera nos ab igne inferni, conduc in caelum omnes animas, praesertim illas quae maxime indigent misericordia tua.

Meditationes Rosarii

I. Mysteria Gaudiosa (lunes y jueves )

Primo, Beátæ Maríæ Vírginis anuntiatiónem contemplámur, et humílitas pétitur.
Secundo, Beátæ Maríæ Vírginis visitatiónem contemplámur, et charitas ad fratres pétitur.
Tertio, Dómini Nóstri Iésu Chrísti nativitátem contemplámur, et paupertátis spíritus pétitur.
Quarto, Dómini Nóstri Iésu Chrísti presentatiónem in templo contemplámur, et obediéntia pétitur.
Quinto, Dómini Nóstri Iésu Chrísti inventiónem in templo contemplámur, et Déum inquæréndi volúntas pétitur.

II. Mysteria dolorosa (martes y viernes)

Primo, Dómini Nóstri Iésu Chrísti oratiónem in horto contemplamur, et dólor pro peccatis nostris pétitur.
Secundo, Dómini Nóstri Iésu Chrísti flagellatiónem contemplamur, et córporum nostrórum mortificátio pétitur.
Tertio, Dómini Nóstri Iésu Chrísti spinis coronationem contemplamur, et supérbiæ mortificatio pétitur.
Quarto, Dómini Nóstri Iésu Chrísti crucis baiulatiónem contemplamur, et patiéntia in tribulatiónibus pétitur.
Quinto, Dómini Nóstri Iésu Chrísti crucifixiónem et mortem contemplamur, et súi ipsíus donum ad animárum redemptiónem pétitur.

III. Mysteria gloriosa (miércoles, sábado y domingo)

Primo, Dómini Nóstri Iésu Chrísti resurrectiónem contemplamur, et fídes pétitur.
Secundo, Dómini Nóstri Iésu Chrísti in cælum ascensiónem contemplamur, et spes pétitur.
Tertio, Spíritus Sáncti descensiónem contemplamur, et cháritas ad Deum pétitur.
Quarto, Beátæ Maríæ Vírginis in cælum assumptiónem contemplamur, et bene moriéndi gratia pétitur.
Quinto, Beátæ Maríæ Vírginis coronatiónem contemplamur, et fidúcia in María Regína Nostra pétitur

Orationes ad Finem Rosarii Dicendae

SALVE, Regina, mater misericordiae, vita, dulcedo, et spes nostra, salve. Ad te clamamus exsules filii Hevae. Ad te suspiramus, gementes et flentes in hac lacrimarum valle.

Eia, ergo, advocata nostra, illos tuos misericordes oculos ad nos converte. Et Iesum, benedictum fructum ventris tui, nobis post hoc exsilium ostende.

O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria. Amen.

V. Ora pro nobis, sancta Dei Genetrix.
R. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.

Oremus
Omnipotens sempiterne Deus, qui gloriosae Virginis Matris Mariae corpus et animam, ut dignum Filii tui habitaculum effici mereretur, Spiritu Sancto cooperante, praeparasti: da, ut cuius commemoratione laetamur; eius pia intercessione, ab instantibus malis, et a morte perpetua liberemur. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.

Litaniae Lauretanae

Kyrie, eleison.
R. Kyrie, eleison.

Christe, eleison.
R. Christe, eleison.

Kyrie, eleison.
R. Kyrie, eleison.

Christe, audi nos.
R. Christe, audi nos.

Christe, exaudi nos.
R. Christe, exaudi nos.

Pater de caelis Deus,
R. miserere nobis.
Fili Redemptor mundi Deus,
R. miserere nobis.

Spiritus sancte Deus,
R. miserere nobis.

Sancta Trinitas, unus Deus,
R. miserere nobis.

Sancta Maria,
R. ora pro nobis.

Sancta Dei Genetrix,
R. ora pro nobis.

Sancta Virgo virginum,
R. ora pro nobis.

Mater Christi,
R. ora pro nobis.

Mater Ecclesiae,
R. ora pro nobis.

Mater Divinae gratiae,
R. ora pro nobis.

Mater purissima,
R. ora pro nobis.

Mater castissima,
R. ora pro nobis.

Mater inviolata,
R. ora pro nobis.

Mater intemerata,
R. ora pro nobis.

Mater amabilis,
R. ora pro nobis.

Mater admirabilis,
R. ora pro nobis.

Mater boni Consilii,
R. ora pro nobis.

Mater Creatoris,
R. ora pro nobis.

Mater Salvatoris,
R. ora pro nobis.

Virgo prudentissima,
R. ora pro nobis.

Virgo veneranda,
R. ora pro nobis.

Virgo praedicanda,
R. ora pro nobis.

Virgo potens,
R. ora pro nobis.

Virgo clemens,
R. ora pro nobis.

Virgo fidelis,
R. ora pro nobis.

Speculum iustitiae,
R. ora pro nobis.

Sedes sapientiae,
R. ora pro nobis.

Causa nostrae laetitiae,
R. ora pro nobis.

Vas spirituale,
R. ora pro nobis.

Vas honorabile,
R. ora pro nobis

Vas insigne devotionis,
R. ora pro nobis.

Rosa mystica,
R. ora pro nobis.

Turris Davidica,
R. ora pro nobis.

Turris eburnea,
R. ora pro nobis.

Domus aurea,
R. ora pro nobis.

Foederis arca,
R. ora pro nobis.

Ianua caeli,
R. ora pro nobis.

Stella matutina,
R. ora pro nobis.

Salus infirmorum,
R. ora pro nobis.

Refugium peccatorum,
R. ora pro nobis.

Consolatrix afflictorum,
R. ora pro nobis.

Auxilium Christianorum,
R. ora pro nobis.

Regina Angelorum,
R. ora pro nobis.

Regina Patriarcharum,
R. ora pro nobis.

Regina Prophetarum,
R. ora pro nobis.

Regina Apostolorum,
R. ora pro nobis.

Regina Martyrum,
R. ora pro nobis.

Regina Confessorum,
R. ora pro nobis.

Regina Virginum,
R. ora pro nobis.

Regina Sanctorum omnium,
R. ora pro nobis.

Reginasine labeoriginali concepta,
R. ora pro nobis.

Reginain caelum assumpta,
R. ora pro nobis.

Regina Sanctissimi Rosarii,
R. ora pro nobis.

Reginafamiliae,
R. ora pro nobis.

Regina pacis,
R. ora pro nobis.

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi,
R. parce nobis, Domine.

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi,
R. exaudi nobis, Domine.

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi,
R. miserere nobis.

V. Ora pro nobis, Sancta Dei Genetrix,
R. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.

Oremus
Concede nos famulos tuos, quaesumus, Domine Deus, perpetua mentis et corporis sanitate gaudere: et gloriosa beatae Mariae semper Virginis intercessione, a praesenti liberari tristitia, et aeterna perfrui laetitia. Per Christum Dominum nostrum.
R. Amen.

Tempore Adventus

V. Angelus Domini nuntiavit Mariae,
R. Et concepit de Spiritu Sancto.

Oremus
Deus, qui de beatae Mariae Virginis utero Verbum tuum, Angelo nuntiante, carnem suscipere voluisti: praesta supplicibus tuis; ut, qui vere eam Genetricem Dei credimus, eius apud te intercessionibus adiuvemur. Per Christum Dominum nostrum.
R. Amen.

Tempore Nativitatis:

V. Post partum, Virgo, inviolata permansisti,
R. Dei Genetrix, intercede pro nobis.

Oremus
Deus, qui salutis aeternae, beatae Mariae virginitate fecunda, humano generi praemia praestitisti: tribue, quaesumus; ut ipsam pro nobis intercedere sentiamus, per quam meruimus Filius tuum auctorem vitae suscipere. Qui tecum vivit et regnat in saecula saeculorum.
R. Amen.

Tempore Paschali:

V. Gaude et laetare, Virgo Maria, alleluia.
R. Quia surrexit Dominus vere, alleluia.

Oremus
Deus, qui per resurrectionem Filii tui, Domini nostri Iesu Christi, mundum laetificare dignatus es: praesta, quaesumus: ut, per eius Genetricem Virginem Mariam, perpetuae capiamus gaudia vitae. Per eundem Christum Dominum nostrum.
R. Amen.

CONFITEOR

Confiteor Deo omnipotenti, beatae Mariae semper Virgini, beato Michaeli Archangelo, beato Ioanni Baptistae, sanctis Apostolis Petro et Paulo, et omnibus Sanctis, quia peccavi nimis cogitatione, verbo et opere: mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa. Ideo precor beatam Mariam semper Virginem, beatum Michaelem Archangelum, beatum Ioannem Baptistam, sanctos Apostolos Petrum et Paulum, et omnes Sanctos, orare pro me ad Dominum Deum nostrum. Amen

Los Misterios

El Rosario completo se compone de veinte años. Se divide en cuatro partes diferenciadas de cinco años cada uno, que puede decirse por separado en diferentes momentos del día. Comprenden:

Los Misterios Gozosos
Los Misterios Luminosos
Los Misterios Dolorosos
Los Misterios Gloriosos
Si dices que sólo cinco décadas de un día, se acostumbra a decir los misterios gozosos los lunes y sábados, los Misterios Luminosos del jueves, los Misterios Dolorosos el martes y el viernes, y los Misterios Gloriosos los miércoles y domingos.

Primer Misterio Gozoso – La Anunciación
Cuando Adán y Eva pecaron en el Paraíso, perdieron su derecho a la felicidad. Pero Dios prometió enviar a su Hijo unigénito, para recuperar esa felicidad para ellos. Fuera de todo el mundo, Dios escogió a María para ser la Madre de su Hijo. Un día, el ángel Gabriel desde el cielo se le apareció. “Alégrate, llena de gracia!” -gritó-. Y él le dijo que iba a ser la Madre del Altísimo. María respondió: “He aquí la esclava del Señor!” En ese momento, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, Goda ¢ â, ¬ â “¢ s Son, entró en el mundo. Esto se conoce como la Encarnación.


Segundo Misterio Gozoso – La Visitación
El ángel Gabriel le dijo a María que su prima Isabel, a pesar de una anciana, era tener un hijo pequeño. Este hijo fue San John the Baptist. Así María se apresuró de inmediato a las colinas para cuidar de su primo. Cuando Isabel se vio, exclamó: “Bendita tú entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre”. María respondió por el canto del Magnificat. María se quedó con su primo hasta que John the Baptist nació. Fue Elizabetha ¢ â, ¬ â “¢ s niñera y sirvienta. Cuando Juan nació y Elizabeth era fuerte otra vez, Mary regresó a su casa para esperar el nacimiento de su Hijo amado, Jesús.


Tercer Misterio Gozoso – La Natividad
El emperador romano orgulloso ordenó a todos sus ciudadanos a pagar sus impuestos en sus ciudades de origen. Así que José, el esposo de María, y María viajaron a Belén. Belén estaba tan lleno de visitantes que no podían encontrar un lugar para dormir. Así que salió a un pequeño establo en una colina. Y allí nació Jesús, el Salvador del mundo,. Una estrella brilló gloriosa en el cielo. Los ángeles cantaron: “Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad!” Los pastores vinieron a adorar al Rey recién nacido. Sabios de Oriente le llevaban regalos encantadora. María estaba profundamente feliz. Ella lo levantó alto para que el mundo vea. Esta fue la primera Navidad.


Cuarto Misterio Gozoso – La Presentación
Todos los hombres y las mujeres son los hijos de Dios. Los Judios santos llevadas a cada hijo primogénito al templo y le ofreció a Dios. Luego, en su lugar, se dio a Dios un cordero o, si eran pobres, un par de palomas blancas puras. Así que María llevó a su hijo al templo. Ella le ofreció a Dios. Luego, porque era pobre, ofreció en su lugar dos palomas blancas. Sin embargo, un gran profeta llamado Simeón vio al niño y sabía que esto era el Salvador del mundo. -Exclamó en voz alta en su alegría. Y una señora vieja y sabia el nombre de Anna bendecido él y su querida madre. Entonces María llevó a su casa, hijo. Ella era su querida enfermera y el maestro y protector.


Quinto Misterio Gozoso – La hallado en el Templo
El templo judío fue Goda ¢ â, ¬ â “¢ s casa en la tierra. Cuando Jesús tenía doce años, José y María lo llevó a Jerusalén, donde estuvo el Templo. Jesús amó a sus Fatherà ¢ â, ¬ â “¢ s casa. Así, cuando María y José volvió a Nazaret, su ciudad natal, se quedó atrás. Él sabía que Dios quería que se quedara más tiempo en su Fatherà ¢ â, ¬ â “¢ s casa. Pronto María y José encontraron que se había perdido a Jesús. Se apresuraron a regresar al templo. Durante tres días y las noches se veían por todas partes para él. Por último, lo encontraron sentado entre los doctores y sacerdotes. Estaba haciéndoles preguntas sabio y enseñarles acerca del Salvador. Lo hizo porque se trataba de “Su Fatherà ¢ â, ¬ â” ¢ s de negocios “. Entonces, en silencio volvió a Nazaret con María y José y para el resto de su juventud, estaba perfectamente sujeto a ellos.


Primer Misterio Doloroso – La Agonía en el Huerto
Toda persona que comete un pecado es un criminal en contra del Dios bueno. Así que debe ser castigado. Pero Jesús, nuestro Salvador, vino a tomar la sinnerà ¢ â, ¬ â “¢ s Place. Le pidió a Dios para castigar a él en lugar de nosotros que realmente son los culpables. Este sufrimiento de Cristo que nosotros llamamos su Pasión. El Jueves Santo, después de que Él nos dio el Santísimo Sacramento, entró en un jardín solitario llamado Getsemaní. Miró hacia adelante y vi todo lo que iba a sufrir. Vio a todos nuestros pecados, feo, sucio, mal. Y el pensamiento de su Pasión y nuestros pecados le hizo sudar sangre. Esta sangre derramado sobre el suelo en su agonía. Entonces Judas vino con los soldados. Como un traidor que besó a Jesús. Los soldados le llevaron a la muerte.


Segundo Misterio Doloroso – La Flagelación
Pilato, el gobernador romano, sabía que Jesús no era culpable. Pero todo el pueblo clamó por su muerte. Y porque Jesús había ocupado nuestro lugar, Dios, su Padre, estaba dispuesto a dejar morir a su Hijo. Pilato mandó que se le batida. Los soldados le atado a una columna de piedra. Luego, con pesados látigos, que venció a su espalda. Jesús sufrió terriblemente de esta flagelación. Pero no lo hizo gritar. Él sabía que muchas personas cometen pecados con sus cuerpos. A veces nos llaman a estos los pecados de la carne. Así que él quería sufrir por sus pecados triste. Quería que ser fuerte contra este tipo de pecado feo.


Tercer Misterio Doloroso – La Coronación de espinas
Jesús era el Rey de Reyes, el Rey de los Judios. Pero los soldados romanos pensaron que esto era divertido. “Sin embargo, Leta ¢ â, ¬ â” ¢ s fingir que es “uno de ellos exclamó. “Por una broma leta ¢ â, ¬ â” ¢ s hacer de él una corona. ” Así que tomó una rama de espinas crueles, y la convirtió en una corona. Se la puso en la cabeza de nuestro Salvador. Le dolía terriblemente. La sangre le corría por los ojos. Las espinas rasgó su piel y llegó a su cerebro. Entonces, los soldados pusieron una caña en su mano. Tiraron una capa roja sucia sobre sus hombros. Se reían de él y gritó: “¡Viva el rey!” Jesús sufrió todo esto, por nuestros pecados de pensamiento y de orgullo.


Cuarto Misterio Doloroso – la realización de la Cruz
Pilato oyó a la gente gritar: “¡Crucifícale!” Entonces Pilato mandó que se le clavaron en la cruz. Pero primero tuvo que llevar su propia cruz hasta la cima del Calvario. La cruz era muy pesada. Los soldados pusieron sobre su hombro y se frotó contra su carne desgarrada. Lo arrastraron por la ciudad y la colina para morir. La gente se echó a reír y le lanzaron piedras y lodo. Cuando cayó, los soldados le dio una patada a sus pies. Una vez a lo largo del camino, se encontró a María, su Madre. Pero ella no podía hacer nada para ayudar a su querido Hijo. Verónica salió corriendo de la multitud y se limpió la cara con el velo. Algunas mujeres lloraban buena para él. Y Simón fue obligado a ayudarle a cargar la cruz.


Quinto Misterio Doloroso – La Crucifixión
Durante tres horas, nuestro amado Señor colgado en la cruz. Que estaba tomando sobre sí el castigo por nuestros pecados. Él oró a su Padre en el cielo, “Padre, perdónalos”. Él perdonó al pecador terrible que se convirtió en el Buen Ladrón. Él nos dio su querida madre. Lloraba porque estaba sediento de nuestro amor. En fin, sabía que Dios había perdonado nuestros pecados. Una vez más, teníamos derecho a entrar en el cielo. Así que dejó caer la cabeza y murió. “Tiene mayor amor que este hombre no que el que da su vida por sus amigos”.


Primer Misterio Glorioso – La Resurrección
Cristo murió en Viernes Santo. Fue enterrado en el Santo Sepulcro. Por tres días, yacían muertos. Los soldados vigilaban la tumba. El gobernador romano, Pilatos, colocado en la pesada puerta el sello de Roma. Entonces, la mañana del domingo amaneció. Hermosa luz apareció en el cielo. Los soldados vieron la luz que brota de la tumba donde Jesús estaba. La gran piedra pesada rodó de sí mismo. Y Jesús, glorioso, fuerte, hermosa y con vida, salió de la tumba. Visitó a su querida madre y le dio las gracias. Se mostró a María Magdalena que estaba llorando por él. Él se apareció a sus Apóstoles. Él nos demostró que vamos a vivir para siempre. Esta fue la primera Pascua.


Segundo Misterio Glorioso – La Ascensión
Para adelante día Jesús se quedó en la tierra después de su resurrección. Él estableció Su Iglesia y le dio poderes maravillosos. Habló con sus amigos, contándoles sobre el cielo, y sobre el trabajo que debe hacer en primer lugar a Dios ya las almas. Luego, un jueves, se llevó a todos hasta el Monte de los Olivos. Él les dio sus últimas instrucciones y se despidió. Poco a poco por su propio poder, comenzó a levantarse de la tierra. Él extendió sus manos para bendecir a ellos. Sonrió por última vez a su madre. En la última nube una construcción cubierta, y él entró en el gozo del cielo. Un ángel llegó entonces a los apóstoles y les dijo que volver atrás y empezar a trabajar por las almas. Algún día ellos también entran en el cielo y ser feliz para siempre.


Tercer Misterio Glorioso – La Venida del Espíritu Santo
Cristo había prometido a los Apóstoles, “Yo te enviará el Espíritu Santo. Él será su Consolador.” Después de que Jesús dejó, los apóstoles tuvieron miedo. Así que se escondieron en la casa de María. , Rezaban y esperaban durante nueve días. Esta fue la primera novena. Luego, en Pentecostés, sobre sus cabezas, los apóstoles vieron separados lenguas de fuego. Una lengua se establecieron en cada una de sus cabezas. El Espíritu Santo había llegado. A la vez, se salió y empezó a decirle a todos acerca de Jesús. Se habló con tanta fuerza que miles creyeron y fueron bautizados. Este fue el cumpleaños de la Iglesia Católica.


Cuarto Misterio Glorioso – La Asunción
Durante mucho tiempo, Jesús dejó a su madre en la tierra. El quería que ella para cuidar de sus apóstoles, y ser la Madre de la nueva Iglesia. Entonces un día en silencio enviado por ella, y con una sonrisa de su muerte. Los apóstoles vinieron de todas partes del mundo para estar en su lecho de muerte. Llevaron a su cuerpo a su tumba y lo puso suavemente en el suelo. Santo Tomás llegó tarde, después del entierro. Cuando los apóstoles le llevó a la tumba, lo encontraron vacío y abierto. Cuando Marya ¢ â, ¬ â “¢ s cuerpo había descansado, lirios hermosos estaban creciendo. Jesús había enviado a sus ángeles para llevar el cuerpo de su madre a los cielos. Era demasiado pura para descansar en la tierra. Se le había servido tan bien, que hay a la vez disfrutar de la felicidad del cielo.


Quinto Misterio Glorioso – La Coronación
María Jesús había servido toda su vida. Ella había amado y servido a Dios con todo su corazón y el alma. Nunca se había cometido el menor pecado. Así en el cielo, ella iba a tener su recompensa. En cuerpo y alma, María ha entrado en el cielo. Su Hijo, Jesús, se reunió con ella y la tomó en sus brazos agradecidos. El Padre celestial, dijo, “Este es mi querida hija dedicado”. El Hijo Divino, dijo, “Esta es mi querida madre fiel.” El Espíritu Santo dijo: “Este es mi dulce novia pura”. Y los santos y los ángeles todos gritaron: “Esta es nuestra reina!” Así que Jesús, el Rey de Reyes, la sentó en su trono. En la cabeza le colocaron una corona de gloria de las estrellas. Pero María miró hacia abajo para ver a sus hijos en la tierra. Por ahora ella podría ayudar a sus hijos e hijas a alcanzar el cielo. María es la Reina del Cielo. Pero ella es nuestra Madre amorosa que nos protege con su poder.



Flores para el Queen Mary es la Madre hermosa del mundo. Ella es la hermosa Reina de los Cielos. Ahora bien, el regalo más dulce que la gente da a una madre y una reina es un ramo de flores. María, desde la primera Navidad, ha sido maravillosamente bien a todos sus hijos. Así que nos gusta dar sus rosas. Desde que está en el cielo, es difícil dar sus rosas de nuestro jardín. Sin embargo, lo hacemos cuando nos decorar sus santuarios. Siempre podemos darle nuestro Rosario, un hermoso ramo de oraciones. Por lo tanto, establecer el Rosario en los brazos de nuestra Reina y Madre.


Santo Domingo Al igual que todos los grandes santos, Santo Domingo, muy querido Goda ¢ â, ¬ â “¢ s Madre, María. Dedicó su espléndida sacerdotes, los dominicos, a ella. Domingo enseñó a los hombres a amar el nombre de Jesús. Tenía ganas de hacerles conocer y amar la dulce Madre de Jesús. Quería que le rezan, a pensar en ella, para recordar la maravillosa vida de Jesús y María. María amaba a su hijo, Domingo. Así que ella le dio un collar de cuentas como un collar. Ella le enseñó cómo usarlo. Ella le pidió que le dan al mundo. Y desde ese día, los hombres y mujeres han utilizado el Rosario cuando oran a Goda ¢ â, ¬ â “¢ s Madre.


El rezo del Rosario A veces, cuando oramos a María, hablamos con ella. A veces, cuando oramos a María, nosotros pensamos acerca de ella y de su Hijo. Cuando usamos el Rosario, hablamos con ella y pensar en ella y de Jesús, al mismo tiempo. Para nuestras oraciones vocales usamos el Credo de los Apóstoles, el Padre Nuestro, Ave María, el Gloria al Padre. Para nuestras oraciones mental, pensamos en los grandes acontecimientos en la vida de María y su Hijo divino, llamado Misterios. Así que cuando usamos el Rosario, nos referimos a la Santísima Trinidad, a nuestro Padre en el Cielo, y para María. Y mientras tanto seguimos pensar en los grandes acontecimientos que llenaron la vida de Jesús y María en la tierra.


La cadena más grande de Cuentas a menudo llamamos el Rosario nuestras “cuentas”. Casi todos los católicos lleva estas cuentas en el bolsillo o en el bolso. Los niños pequeños les encanta decir con sus padres. Cuando los católicos morir, por lo general sus cuentas están entrelazados a través de sus dedos y se los entierra con ellos. Los grandes santos han llamado a sus cuentas de una escalera al cielo. Pero simple, la gente sin educación amado a ellos también. Hoy en día, los buenos católicos dicen que ellos cuando andan en coches de calle, mientras esperan a los amigos, por la noche en sus habitaciones, que conducen sus automóviles, cuando están dotadas de un minuto para pensar y hablar de Jesús a María.


El Camino del Rosario se dijo que la mayoría las cuentas son sólo una tercera parte del Rosario completo. Las cuentas de comenzar con un crucifijo. En esta, recitamos el Credo de los Apóstoles. Luego, en todas las cuentas grandes se dice un Padre Nuestro. A principios del Rosario se encuentra una de estas cuentas grandes. Después de que tres cuentas pequeñas. En cada cuenta se dice el Ave María. Las cuentas están relacionados con una cadena. Cuando llegamos al gran espacio que sigue a cada grupo de Ave María se dice que la Gloria al Padre. Las cuentas están agrupadas en las últimas décadas llamados misterios, un Padre Nuestro, diez Ave Marías y un Gloria al Padre. En un pequeño conjunto de cuentas, hay cinco décadas. En un Rosario completo, hay quince décadas.


Pensando y orando Nos gusta decir cosas importantes y otra vez. Nuestra madre le encanta escuchar lo que decimos en repetidas ocasiones: “Mamá, ¡Te amo!” Cuando un héroe pasa, la multitud seguir gritando: “¡Bravo! ¡Hurra!” Así, en el Rosario repetimos el hermoso Ave María. María ama a pensar que saludar una y otra vez. Pero mientras hacemos esto, seguimos pensando en ella y su Hijo. Elegimos una escena de su vida y la vida de nuestro Señor. Pensamos en que si bien se dice de una década. Así que con nuestras voces que la alabanza y el amor de Dios y de María. Y todo el tiempo, seguimos pensando en las cosas que hacía feliz, la cruel Pasión de Nuestro Señor que la hizo triste, los acontecimientos gloriosos que le hizo la Reina de los Cielos.


Días de la semana para que cuando empecemos el Rosario, nos preguntamos qué día de la semana es. Si es lunes o jueves, se dice, “Para las cinco décadas de mis cuentas, voy a pensar en las cosas que llena Marya ¢ â, ¬ â” ¢ s de alegría el corazón “. Estos son los misterios gozosos. Si es martes o viernes, decimos: “Hoy voy a pensar en las cosas que hizo el corazón de nuestra Madre triste”. Estos son los misterios dolorosos. Si es miércoles o el sábado, se dice, “Este día voy a pensar sólo en aquellas cosas que hizo a María profundamente feliz”. Estos son los Misterios Gloriosos. Si es domingo de Adviento y hasta la Cuaresma, pensamos en los misterios gozosos. Durante la Cuaresma, el domingo se piensa en los misterios dolorosos. El resto del año los domingos pensamos en los Misterios Gloriosos.


Las indulgencias del Rosario Cuando recibe un rosario nuevo, usted debe tener bendecir (si un sacerdote está disponible). Los Papas han amado el Rosario mucho. Así que se dio a los sacerdotes el poder de bendecir el Rosario, y cuando lo hacen, cada bola lleva consigo una indulgencia. Esta indulgencia es la remisión de la pena temporal debemos sufrir por nuestros pecados en la tierra o en el Purgatorio. Hay varios tipos de las bendiciones de Rosario y cada uno tiene un tipo diferente de indulgencia. Una bendición que se llama la República Dominicana, para el gran Santo Domingo que recibió el Rosario de María. Otro se llama la Sede Apostólica. Esta es la bendición del Papa. Otro se llama el báculo, que nos hace pensar en la cruz sobre el Rosario.


Un signo seguro de predestinación Pope Pius X dijo: “Si quieres la paz en su corazón, en su casa, en su país, montar juntos todas las noches y rezar el rosario. Muchos se quejan de que es agotador repetición à ¢ â, ¬ â € œ que no se puede meditar sobre los misterios. Santísima Virgen dio el siguiente consejo a Santo Domingo: “Por eso, antes de hacer cualquier otra cosa, los sacerdotes deberían intentar encender el amor a la oración en peopleà ¢ â, ¬ â” ¢ s corazones y sobre todo el amor de mi rosario. Si sólo todos se empiezan a decir que ya perseverar, Dios, en Su misericordia, no podía negarse a darles su gracia. Así que quiero que a predicar mi Rosario! ”
San Luis de Montfort dijo: “te ruego que tengan cuidado de pensar en el Rosario como algo de poca importancia à ¢ â, ¬ â € œ como lo hacen la gente ignorante e incluso varias grandes eruditos, pero orgullosos. Lejos de ser insignificante, la Rosario es un tesoro de valor incalculable que es inspirada por Dios “. También nos dice: “Para alguien que nunca dice que su Rosario cada día a ser un hereje formal o dejarse engañar por el diablo.”

Santo Domingo rezó a la Virgen que iba a obligar a los demonios, que poseía un hombre, para revelar la verdad sobre la devoción a ella. Los demonios fueron forzados por la Virgen a revelar: “Ahora que nos vemos obligados a hablar también hay que decir esto: Nadie que persevera en el rezo del rosario va a ser condenado, porque se obtiene para sus servidores la gracia de la verdadera contrición de sus pecados y por medio del presente que obtengan Goda ¢ â, ¬ â “¢ s perdón y la misericordia”.

Santa Teresa de Jesús nos dice como un tesoro de valor incalculable que es mostrando el valor y los méritos de una sola AVE MARÍA. Poco después de su muerte, parecía una de las hermanas de su comunidad y le dijo que ella estaba dispuesta a regresar a una vida de sufrimiento hasta el final de los tiempos como para merecer el grado de gloria que Dios recompensa a un devotamente recitar Ave María.

Qué consuelo maravilloso saber que podemos estar seguros de la salvación dando a sólo quince minutos al día para rezar el Rosario.


A partir del Rosario
Lo siguiente asume un conjunto estándar de cuentas (rosario) es usado para contar, durante el rezo del rosario. El rosario se compone de una cruz, una cuenta única, un conjunto de tres cuentas, una cuenta única y un conector al que se adjunta cinco diez conjuntos de cuentas cada uno dividido por una cuenta única.

La Señal de la Cruz: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. (Said, hacen la señal de la cruz moviendo la mano derecha de la frente hasta el pecho, el hombro izquierdo, luego en el hombro derecho.)
Credo: Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y la tierra.

Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor. Fue concebido por el poder del Espíritu Santo y nacido de la Virgen María. Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos. En el tercer día resucitó. Subió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre. Él vendrá a juzgar a los vivos ya los muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección del cuerpo, y la vida eterna. Amén.

Padre Nuestro Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal.

Dios te salve María (3 veces): Dios te salve María, llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre (oración de alabanza): Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, es ahora, y será para siempre. Amén.

Esto completa la parte común de la apertura del rosario. Las oraciones que siguen son por lo general dedicado a uno de los conjuntos de los misterios. Los misterios siguen el patrón general de la vida de Cristo. Comienza con la vida oculta de Cristo en los misterios gozosos, el ministerio público de Cristo en los misterios de la luz, los sufrimientos de la pasión de Cristo en los misterios dolorosos, y el triunfo de la Resurrección de Cristo en los Misterios Gloriosos. Seleccione desde abajo y seguir adelante.

Misterios Gozosos

A menudo, dijo el lunes y el sábado, los misterios gozosos son: La Anunciación, la Visitación, el Nacimiento de Nuestro Señor, la presentación de Nuestro Señor, y el hallazgo de Nuestro Señor en el templo.

Misterios Gloriosos

A menudo, dijo el miércoles y el domingo los Misterios Gloriosos son: La Resurrección, la Ascensión, la Venida del Espíritu Santo, La Asunción de la Virgen a los cielos, y la coronación de la Virgen.

Misterios Dolorosos

A menudo, dijo el martes y el viernes los misterios dolorosos son: La Agonía en el Huerto, La Flagelación en la Columna, La Coronación de espinas, la realización de la Cruz, y La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor.

The Power of the Rosary

           Roses of Prayer for The Queen of Heaven

                                     by Rev. Daniel A. Lord, S.J. 

                                Nihil Obstat Athur J. Scanlan S.T.D: Censor Liborum 

                           Imprimatur + Francis J. Spellman, D.D. Archbishop, New York 

                                                   

Rosary Introduction

The rosary (from Latin rosarium, “rose garden”) is a religious exercise where a defined number of prayers are recited and a string of beads (a chaplet, often called a rosary) is used to keep count.

Eastern Christian monks started the Christian practice in the third century. The modern Roman Catholic rosary’s origin is most often associated with St. Dominic, founder of the Dominican order in the early 13th century. According to the Encyclopedia Britannica, “it reached its definitive form in the 15th century through the preaching of the Dominican Alan de la Roche and his associates, who organized Rosary Confraternities at Douai in France and at Cologne. In 1520 Pope Leo X gave the rosary official approbation.” But, what makes the rosary special? The Blessed Mary herself gave us the reasons (as given to St. Dominic and Blessed Alan). Here are the fourteen promises of Mary to  Christians who recite the rosary.

  • Whoever shall faithfully serve me by the recitation of the rosary, shall receive signal graces.
  • I promise my special protection and the greatest graces to all those who shall recite the rosary.
  • The rosary shall be a powerful armor against hell, it will destroy vice, decrease sin, and defeat heresies.
  • It will cause virtue and good works to flourish; it will obtain for souls the abundant mercy of God; it will withdraw the heart of men from the love of the world and its vanities, and will lift them to the desire of eternal things. Oh, that souls would sanctify themselves by this means.
  • The soul which recommend itself to me by the recitation of the rosary, shall not perish.
  • Whoever shall recite the rosary devoutly, applying himself to the consideration of its sacred mysteries shall never be conquered by misfortune. God will not chastise him in His justice, he shall not by an unprovided death; if he be just he shall remain in the grace of God, and become worthy of eternal life.
  • Whoever shall have a true devotion for the rosary shall not die without the sacraments of the Church.
  • Those who are faithful to recite the rosary shall have during their life and at their death the light of God and the plenitude of His graces; at the moment of death they shall participate in the merits of the saints in paradise.
  • I shall deliver from purgatory those who have been devoted to the rosary.
  • The faithful children of the rosary shall merit a high degree of glory in heaven.
  • You shall obtain all you ask of me by the recitation of the rosary.
  • All those who propagate the holy rosary shall be aided by me in their necessities.
  • I have obtained from my Divine Son that all the advocates of the rosary shall have for intercessors the entire celestial court during their life and at the hour of death.
  • All who recite the rosary are my son, and brothers of my only son Jesus Christ.

More reasons to say a daily rosary.

  • Our Lady has 117 titles. She selected this title at Fatima: “I am the Lady of the Rosary.”
  • St. Francis de Sales said the greatest method of praying is: Pray the Rosary.
  • St. Thomas Aquinas preached 40 straight days in Rome Italy on just the Hail Mary.
  • St. John Vianney, patron of priests, was seldom seen without a rosary in his hand.
  • “The rosary is the scourge of the devil” — Pope Adrian VI
  • “The rosary is a treasure of graces” — Pope Paul V
  • Padra Pio the stigmatic priest said: “The Rosary is the weapon”
  • Several popes wrote encyclicals on the rosary.

St. Louis Marie Grignion de Montfort wrote: “The rosary is the most powerful weapon to touch the Heart of Jesus, Our Redeemer, who so loves His Mother.”

Finally, the prayer Memorare says it all…

Remember, O most gracious Virgin Mary that never was it known that anyone who fled to Your protection, implored Your help, or sought Your intercession was left unaided. Inspired with this confidence, we fly to you, O Virgin of virgins, our Mother. To You we come; before You we stand, sinful and sorrowful. O Mother of the Word Incarnate, despise not our petitions, but in Your mercy, hear and answer us. Amen.

Roses of Prayer for The Queen of Heaven

               The Mysteries of the Rosary

The Mysteries

The complete Rosary is composed of twenty decades. It is divided into four distinct parts of five decades each, which may be said separately at different times of the day. They comprise:

  1. The Joyful Mysteries
  2. The Luminous Mysteries
  3. The Sorrowful Mysteries
  4. The Glorious Mysteries

If you say only five decades a day, it is customary to say the Joyful Mysteries on Monday and Saturday, the Luminous Mysteries on Thursday, the Sorrowful Mysteries on Tuesday and Friday, and the Glorious Mysteries on Wednesday and Sunday.

The Annunciation

First Joyful Mystery – The Annunciation

When Adam and Eve sinned in Paradise, they lost their right to happiness. But God promised to send His only Son to regain this happiness for them. Out of all the world, God chose Mary to be the Mother of His Son. One day the Angel Gabriel from heaven appeared to her. “Hail, full of grace!” he cried. And he told her that she was to be the Mother of the Most High. Mary answered, “Behold the handmaid of the Lord!” At that moment the Second Person of the Blessed Trinity, God’s Son, entered the world. This is called the Incarnation. 


The Visitation

Second Joyful Mystery – The Visitation

The Angel Gabriel told Mary that her cousin Elizabeth, though an old lady, was to have a little son. This son was St. John the Baptist. So immediately Mary hurried over the hills to take care of her cousin. When Elizabeth saw her, she cried, “Blessed art thou among women, and blessed is the fruit of thy womb.” Mary answered by singing the Magnificat. Mary stayed with her cousin until John the Baptist was born. She was Elizabeth’s little nurse and maid servant. When John was born and Elizabeth was strong again, Mary returned to her own home to wait for the birth of her own dear Son, Jesus. 


The Nativity

Third Joyful Mystery – The Nativity

The proud Roman Emperor ordered all his citizens to pay their taxes in their home cities. So Joseph, the husband of Mary, and Mary traveled to Bethlehem. Bethlehem was so full of visitors they could not find a place to sleep. So they went out to a little stable in a hill. And there Jesus, the Savior of the world, was born. A glorious star shone in the heavens. Angels sang, “Glory to God in the highest and on earth peace to men of good will!” Shepherds came to adore the newborn King. Wise Men from the east brought Him lovely gifts. Mary was deeply happy. She lifted Him high for the world to see. This was the first Christmas. 


The Presentation

Fourth Joyful Mystery – The Presentation

All men and women are the children of God. The holy Jews carried each first born son to the Temple and offered him to God. Then in his place, they gave God a lamb or, if they were poor, a pair of pure white doves. So Mary carried her Son to the Temple. She offered Him to God. Then, because she was poor, she offered in His place two white doves. But a great prophet called Simeon saw the Baby and knew this was the Savior of the world. He cried aloud in his joy. And a wise old lady named Anna blessed Him and His dear Mother. Then Mary carried her Son home again. She was His beloved nurse and teacher and protector. 


The Finding in the Temple

Fifth Joyful Mystery – The Finding in the Temple

The Jewish Temple was God’s house on earth. When Jesus was twelve years old, Joseph and Mary took Him to Jerusalem where the Temple stood. Jesus loved His Father’s house. So when Mary and Joseph returned to Nazareth, their home town, He stayed behind. He knew that God wished Him to stay longer in His Father’s house. Soon Mary and Joseph found that Jesus was lost. They hurried back to the Temple. For three days and nights they looked everywhere for Him. Finally, they found Him seated among the doctors and priests. He was asking them wise questions and teaching them about the Savior. He did this because this was “His Father’s business.” Then quietly He returned to Nazareth with Joseph and Mary and for the rest of His youth, He was perfectly obedient to them. 


The Agony in the Garden

First Sorrowful Mystery – The Agony in the Garden

Everyone who commits a sin is a criminal against the good God. So he should be punished. But Jesus, our Saviour, came to take the sinner’s place. He asked God to punish Him instead of us who really are the guilty ones. This suffering of Christ we call His Passion. On Holy Thursday after He gave us the Blessed Sacrament, He went into a lonely garden called Gethsemane. He looked ahead and saw all He was going to suffer. He saw all our sins, ugly, filthy, evil. And the thought of His Passion and our sins made Him sweat blood. This blood poured down upon the ground in His agony. Then Judas came with the soldiers. Like a traitor he kissed Jesus. The soldiers led Him away to death. 


The Scourging

Second Sorrowful Mystery – The Scourging

Pilate, the Roman Governor, knew that Jesus was not guilty. But all the people cried out for His death. And because Jesus had taken our place, God, His Father, was willing to let His Son die. Pilate ordered Him to be whipped. The soldiers fastened Him to a stone column. Then with heavy whips, they beat His back. Jesus suffered terribly from this scourging. But He did not cry out. For He knew who many people commit sins with their bodies. We sometimes call these the sins of the flesh. So He wanted to suffer for their sad sins. He wanted us to be strong against this kind of ugly sin. 


The Crowning with Thorns

Third Sorrowful Mystery – The Crowning with Thorns

Jesus was the King of Kings, the King of the Jews. But the Roman soldiers thought this was funny. “Still, let’s pretend that He is,” one of them cried. “For a joke let’s make Him a crown.” So they picked up a branch of cruel thorns, and made it into a crown. They pushed it into the head of our Savior. It hurt Him terribly. The blood ran down into His eyes. The thorns tore His skin and reached toward His brain. Then the soldiers put a reed in His hand. They threw a dirty red cloak over His shoulders. They laughed at Him and cried, “Hail to the King!” Jesus suffered all this because of our sins of thought and pride. 


The Carrying of the Cross

Fourth Sorrowful Mystery – The Carrying of the Cross

Pilate heard the people cry out, “Crucify Him!” So Pilate ordered Him to be nailed on a cross. But first He had to carry His own cross up to the top of Calvary. The cross was very heavy. The soldiers put it on His shoulder and it rubbed against His torn flesh. They dragged Him through the city and up the hill to die. The people laughed at Him and threw rocks and mud. When He fell, the soldiers kicked Him to His feet. Once along the way, He met Mary, His Mother. But she could do nothing to help her dear Son. Veronica ran out of the crowd and wiped His face with her veil. Some good women wept for Him. And Simon was forced to help Him carry the cross. 


The Crucifixion

Fifth Sorrowful Mystery – The Crucifixion

For three hours our dear Lord hung on the cross. He was taking on Himself the punishment for our sins. He prayed to His Father in heaven, “Father, forgive them.” He forgave the terrible sinner who became the Good Thief. He gave us His own dear Mother. He cried out because He was thirsty for our love. At length, He knew that God had forgiven our sins. Once more, we had the right to enter heaven. So He dropped His head and died. “Greater love than this no man hath than to lay down his life for his friends.” 


The Resurrection

First Glorious Mystery – The Resurrection

Christ died on Good Friday. He was buried in the Holy Sepulchre. For three days He lay dead. Soldiers guarded the tomb. The Roman Governor, Pilate, placed on the heavy door the seal of Rome. Then Sunday morning dawned. Beautiful light appeared in the sky. The soldiers saw light pouring from the grave where Jesus lay. The great, heavy stone rolled away of itself. And Jesus, glorious, strong, beautiful, and alive, came forth from the tomb. He visited His dear Mother and thanked her. He showed Himself to Mary Magdalen who was weeping for Him. He appeared to His Apostles. He proved to us that we shall live forever. This was the first Easter. 


The Ascension

Second Glorious Mystery – The Ascension

For forth days Jesus remained on earth after His Resurrection. He established His Church and gave it wonderful powers. He talked to His friends, telling them about heaven, and about the work they must do first for God and souls. Then one Thursday, He took them all up on Mount Olivet. He gave them His last instructions and said goodbye. Slowly by His own power, He began to rise from the earth. He stretched out His hands to bless them. He smiled down for the last time upon His Mother. At last a cloud covered Him, and He entered the joys of heaven. An angel then came to the Apostles and told them to go back and begin to work for souls. Some day they too would enter heaven and be happy forever. 


The Descent of the Holy Ghost

Third Glorious Mystery – The Descent of the Holy Ghost

Christ had promised the Apostles, “I will send you the Holy Spirit. He will be your Comforter.” After Jesus left them, the Apostles were afraid. So they hid themselves in the little apartment of Mary. They prayed and waited for nine days. This was the first Novena. Then on Pentacost, over their heads, the Apostles saw parted tongues of fire. A tongue settled on each of their heads. The Holy Spirit had come. At once, they went out and began to tell everyone about Jesus. They spoke so strongly that thousands believed and were baptized. This was the birthday of the Catholic Church. 


The Assumption

Fourth Glorious Mystery – The Assumption

For a long time, Jesus left His Mother on earth. He wanted her to take care of His Apostles, and be the Mother of the new Church. Then one day He quietly sent for her, and with a smile she died. The Apostles came from all over the earth to be at her deathbed. They carried her body to her grave and laid it gently in the ground. Saint Thomas came late, after the burial. When the Apostles took him to the grave, they found it empty and open. Where Mary’s body had rested, beautiful lilies were growing. Jesus had sent His angels to bring the body of His Mother to heaven. It was too pure to rest in the earth. It had served Him so well that it must at once enjoy the happiness of heaven. 


The Coronation

Fifth Glorious Mystery – The Coronation

Mary had served Jesus all her life. She had loved and served God with her whole heart and soul. She had never committed the slightest sin. So in heaven she was to have her reward. Body and soul, Mary entered heaven. Her Son, Jesus, met her and took her in His grateful arms. The heavenly Father said, “This is My dear devoted daughter.” The Divine Son said, “This is My dear faithful Mother.” The Holy Spirit said, “This is my sweet, pure bride.” And the saints and angels all cried, “This is our Queen!” So Jesus, the King of Kings, seated her on her throne. On her head He placed a glorious crown of stars. But Mary looked down to see her children on earth. For now she could help her sons and daughters to reach heaven. Mary is the Queen of Heaven. But she is our loving Mother who protects us with her power.



Flowers for the Queen

Mary is the lovely Mother of the world. She is the beautiful Queen of Heaven. Now the sweetest gift that people give to a mother and a queen is a bouquet of flowers. Mary, since that first Christmas, has been wonderfully good to all her children. So we love to give her roses. Since she is in heaven, it is hard to give her roses from our gardens. Yet we do this when we decorate her shrines. Always we can give her our Rosary, a beautiful bouquet of prayers. So we lay the Rosary in the arms of our Queen and Mother. 

Saint Dominic

 Like all the great saints, Saint Dominic deeply loved God’s Mother, Mary. He dedicated his splendid priests, the Dominicans, to her. Dominic taught men to love the name of Jesus. He longed to make them know and love the sweet Mother of Jesus. He wanted them to pray to her, to think of her, to recall the wonderful life of Jesus and Mary. Mary loved her son, Dominic. So she gave him a string of beads like a necklace. She taught him how to use it. She asked him to give it to the world. And from that day on, men and women have used the Rosary when they pray to God’s Mother. 


Praying the Rosary

 Sometimes, when we pray to Mary, we talk to her. Sometimes, when we pray to Mary, we just think about her and her Son. When we use the Rosary, we talk to her and think about her and Jesus at the same time. For our vocal prayers we use the Apostles Creed, the Our Father, the Hail Mary, the Glory Be to the Father. For our mental prayers, we think about the great events in the life of Mary and her divine Son called Mysteries. So when we use the Rosary, we talk to the Blessed Trinity, to Our Father in Heaven, and to Mary herself. And all the while we keep think about the great events that filled the life of Jesus and Mary on earth. 


The Greatest String of Beads

 Often we call the Rosary our “beads.” Almost every Catholic carries these beads in his pocket or in her purse. Little children love to say them with their parents. When Catholics die, usually their beads are twined through their fingers and they are buried with them. Great saints have called their beads a ladder leading up to heaven. But simple, uneducated people loved them too. Today, good Catholics say them when they walk, in street cars, while they wait for friends, at night in their rooms, driving their autos, wherever they have a minute to think of Jesus and talk to Mary. 


The Way the Rosary is Said

 Most beads are only one-third the full Rosary. The beads start with a crucifix. On this, we recite the Apostles Creed. Then on all the large beads we say the Our Father. At the beginning of the Rosary there is one of these large beads. Following it are three small beads. On each bead we say the Hail Mary. The beads are connected with a chain. When we come to the big space that follows each group of Hail Marys we say the Glory Be to the Father. The beads are grouped in decades called Mysteries; one Our Father, ten Hail Marys, and one Glory Be. On a small set of beads, there are five decades. On a complete Rosary, there are fifteen decades. 


Thinking and Praying

 We like to say important things over and over again. Our mother loves to hear us say repeatedly, “Mother, I love you!” When a hero passes, the crowds keep shouting, “Hooray! Hooray!” So in the Rosary we repeat the beautiful Hail Mary. Mary loves to think we greet her over and over again. But while we do this, we keep thinking about her and her Son. We pick a scene from her life and the life of our Lord. We think of that while we say one decade. So with our voices we praise and love God and Mary. And all the time, we keep thinking about the things that made her happy, the cruel Passion of Our Lord that made her sad, the glorious events that made her Queen of Heaven. 


Days of the Week

 So when we start the Rosary, we ask ourselves what day of the week it is. If it is Monday or Thursday, we say, “For the five decades of my beads, I will think of the things that filled Mary’s heart with joy.” These are the Joyful Mysteries. If it is Tuesday or Friday, we say, “Today I will think of the things that made the heart of our Mother sad.” These are the Sorrowful Mysteries. If it is Wednesday or Saturday, we say, “This day I will think only of those things which made Mary deeply happy.” These are the Glorious Mysteries. If it is Sunday in Advent and up to Lent, we think of the Joyful Mysteries. During Lent on Sunday we think of the Sorrowful Mysteries. The rest of the year on Sundays we think of the Glorious Mysteries. 


The Indulgences of the Rosary

 When you get a new Rosary, you should have it blessed (if a priest is available). The Popes have loved the Rosary very much. So they gave priests power to bless the Rosary, and when they do, each bead carries with it an Indulgence. This Indulgence is the remission of the temporal punishment we must suffer for our sins either on earth or in Purgatory. There are various kinds of Rosary blessings and each has a different kind of Indulgence. One blessing is called the Dominican, for the great Saint Dominic who received the Rosary from Mary. Another is called the Apostolic. This is the blessing of the Pope. Another is called the Crosier, which makes us think of the cross on the Rosary. 


A Sure Sign of Predestination

 Pope Pius X said: “If you want peace in your heart, in your home, in your country, assemble together every night and say the ROSARY. Many complain that it is tiring repetition – that they cannot meditate on the mysteries. Our Blessed Mother gave this advice to St. Dominic: “This is why, before doing anything else, priests should try to kindle a love of prayer in people’s hearts and especially a love of my rosary. If only they would all start saying it and persevere, God, in His mercy, could hardly refuse to give them His grace. So I want you to preach My Rosary!”  St. Louis de Montfort said: “I beg of you to beware of thinking of the Rosary as something of little importance – as do ignorant people and even several great but proud scholars. Far from being insignificant, the Rosary is a priceless treasure which is inspired by God.” He also tells us: “For never will anyone who says his Rosary every day become a formal heretic or be led astray by the devil.”  St. Dominic prayed to Our Lady that she would force the devils, who possessed a man, to reveal the truth about devotion to her. The devils were forced by Our Lady to reveal: “Now that we are forced to speak we must also tell you this: Nobody who perseveres in saying the Rosary will be damned, because she obtains for her servants the grace of true contrition for their sins and by means of this they obtain God’s forgiveness and mercy.”  St. Teresa of Avila tells us how priceless a treasure it is by showing the value and merits of a single HAIL MARY. Shortly after her death, she appeared to one of the sisters of her community and told her that she was willing to return to a life of suffering until the end of time to merit the degree of glory which God rewards one devoutly recited Hail Mary.  What a wonderful consolation to know that we can be assured of salvation by giving just fifteen minutes a day to praying the Rosary.


Starting the Rosary

The following assumes a standard set of beads (chaplet) is used to count during the recital of the rosary. The chaplet consists of a Cross, a single bead, a set of three beads, a single bead and then a connector to which is attached five ten-bead sets each divided by a single bead.


The Sign of the Cross: In the name of the Father, and of the Son, and of the Holy Spirit. Amen. (Said while making the sign of the Cross by moving the right hand from the forehead to the chest, to the left shoulder, then to the right shoulder.) Apostle’s Creed: I believe in God, the Father almighty, creator of heaven and earth.I believe in Jesus Christ, His only Son, our Lord. He was conceived by the power of the Holy Spirit and born of the Virgin Mary. He suffered under Pontius Pilate, was crucified, died, and was buried. He descended into hell. On the third day he rose again. He ascended into heaven and is seated at the right hand of the Father. He will come again to judge the living and the dead.I believe in the Holy Spirit, the holy catholic Church, the communion of saints, the forgiveness of sins, the resurrection of the body, and the life everlasting. Amen. Our Father: Our Father, who art in heaven, hallowed be thy name. Thy kingdom come. Thy will be done on earth as it is in heaven. Give us this day our daily bread and forgive us our trespasses as we forgive those who trespass against us and lead us not into temptation, but deliver us from evil. Hail Mary (3 times): Hail Mary, full of grace. The Lord is with Thee. Blessed art thou among women, and blessed is the fruit of thy womb, Jesus. Holy Mary, Mother of God, pray for us sinners, now and at the hour of our death. Amen. Glory to the Father (Prayer of Praise): Glory to the Father, and to the Son, and to the Holy Spirit. As it was in the beginning, is now, and will be for ever. Amen.

This completes the common opening portion of the rosary. The prayers that follow are usually dedicated to one of sets of mysteries. The mysteries follow the general pattern of the life of Christ. Start with the hidden life of Christ in the Joyful Mysteries, the public ministry of Christ in the Mysteries of Light, the sufferings of Christ’s passion in the Sorrowful Mysteries, and the triumph of Christ’s Resurrection in the Glorious Mysteries. Select from below and proceed.

Joyful Mysteries

Often said on Monday and Saturday, the Joyful Mysteries include: The Annunciation, The Visitation, The Birth of Our Lord, The Presentation of Our Lord, and The Finding of Our Lord in the Temple.

Glorious Mysteries 

Often said on Wednesday and Sunday the Glorious Mysteries include: The Resurrection, The Ascension, The Coming of the Holy Spirit, The Assumption of our Blessed Mother into Heaven, and The Coronation of our Blessed Mother.

Sorrowful Mysteries 

Often said on Tuesday and Friday the Sorrowful Mysteries include: The Agony in the Garden, The Scourging at the Pillar, The Crowning with Thorns, The Carrying of the Cross, and The Crucifixion and Death of Our Lord.


Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: